15 de abril de 2026

SEÑOR, DAME UN CORAZÓN NUEVO

Fue algo repentino. De pronto sentí como que algo había cambiado en mi interior. No sabría explicarlo con palabras, pero experimentaba que era otro.

«¡Dios mío!, ¿qué está sucediendo dentro de mí?», me pregunté.

Desde aquel instante todo me parecía diferente y luminoso. Donde antes pensaba mal, ahora todo era visto con buenas intenciones; donde antes sentía envidia, ahora ponía caridad…

Era otra persona y no percibía cómo se había producido.

Entonces, caí de rodillas y, arrepentido de todos mis pecados, dije:

¡Señor, te doy gracias por el cambio profundo en que has transformado mi corazón.
Te pido que ese corazón que has creado nuevo permanezca siempre limpio.
Deseoso de vivir en tu Voluntad.
Y que ese nuevo nacimiento en mí sea siempre el de seguirte hasta el final de mi vida.