17 de abril de 2026

SEÑOR, DAME UN CORAZÓN LIMPIO

Señor, dame un corazón limpio para que te pueda ver.
Señor, dame un corazón de pobre para que viva hoy tu reino.
Señor, dame un corazón misericordioso, para que derrame misericordia.
Señor, dame un corazón lleno de paz, para que sea hijo tuyo.
Señor, dame un corazón que tenga hambre y sed de justicia para que sea saciado y haga tu voluntad.
Señor, dame un corazón manso para que posea la tierra. Que mi corazón se alegre y se regocije hoy porque todo lo espero de Ti, Dios mío.

A ti me acojo, Señor, al comenzar el día; protégeme.
En ti pongo mi confianza como un niño en su madre; ayúdame.
A ti abro mis proyectos y los planes de este día; acompáñame
A ti ofrezco lo que soy y lo que tengo, acógelo.
A ti, que eres Dios de la vida, te pido fuerza; anímame.
Mi corazón te ama y, lleno de gozo, exulta en tí.

Bendíceme, Señor, guíame por el camino justo; como un gran escudo defiéndeme, sé mi fortaleza. Que tus alas, Señor, me cobijen y guarden mientras yo voy viviendo el día de hoy. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

16 de abril de 2026

A VECES HAY QUE SABER ESPERAR

 A veces hay que esperar, porque las palabras tardan y la vida suspende su fluir.
A veces hay que callar, porque las lágrimas hablan y no hay más que decir.
A veces hay que anhelar porque la realidad no basta y el presente no trae respuestas.
A veces hay que creer, contra la evidencia y la rendición.
A veces hay que buscar, justo en medio de la niebla, donde parece más ausente la luz.
A veces hay que rezar aunque la única plegaria posible sea una interrogación.
A veces hay que tener paciencia y sentarse junto a las losas, que no han de durar eternamente. 

(José María Rodríguez Olaizola, SJ)

Desde mi parroquia por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

15 de abril de 2026

SEÑOR, DAME UN CORAZÓN NUEVO

Fue algo repentino. De pronto sentí como que algo había cambiado en mi interior. No sabría explicarlo con palabras, pero experimentaba que era otro.

«¡Dios mío!, ¿qué está sucediendo dentro de mí?», me pregunté.

Desde aquel instante todo me parecía diferente y luminoso. Donde antes pensaba mal, ahora todo era visto con buenas intenciones; donde antes sentía envidia, ahora ponía caridad…

Era otra persona y no percibía cómo se había producido.

Entonces, caí de rodillas y, arrepentido de todos mis pecados, dije:

¡Señor, te doy gracias por el cambio profundo en que has transformado mi corazón.
Te pido que ese corazón que has creado nuevo permanezca siempre limpio.
Deseoso de vivir en tu Voluntad.
Y que ese nuevo nacimiento en mí sea siempre el de seguirte hasta el final de mi vida.

 

14 de abril de 2026

ORACIÓN AL ESPÍRITU SANTO

Ven, Espíritu Santo. Ilumíname para que sepa decir las mejores palabras, esas que puedan hacer bien a los demás.

Tómame, Espíritu Santo, para que a través de mis gestos se exprese el amor de Jesús y los demás puedan crecer en la amistad que les ofreces.

Dame flexibilidad y apertura, para que me adapte con sencillez a las necesidades de los otros.

Dame un oído atento, para escuchar lo que tú me digas a través de ellos.

Fecunda y reaviva los carismas que derramaste en mi vida para cumplir mi misión en el mundo.

Guíame, Espíritu Santo. No dejes que confunda el camino.

Enséñame a discernir, para que no me desgaste cuidando la apariencia o buscando fama. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

13 de abril de 2026

DOMINGO II DE PASCUA O DE LA DIVINA MISERICORDIA

Jesús abre las puertas de nuestros miedos, incertidumbres, tribulaciones, y nos regala la paz. Nos habla de un Dios con entrañas, que abraza, que tiene corazón.

Viene a nuestro encuentro. Viene con la paz y la alegría, dones para una Iglesia resucitada, para una humanidad levantada. Las dificultades de la vida nos paralizan, pero no impiden el movimiento hacia Jesús. Nuestro espacio, nuestros tiempos los puede llenar él de vida. Entra, Jesús, hasta el fondo y llénanos de paz, de misericordia y compasión. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

12 de abril de 2026

PEDID Y SE OS DARÁ

Pidan paz y se les dará ternura. 
Pidan amor y se les darán nombres. 
Pidan misión y se les dará un camino. 
Pidan encuentro y se les darán palabras. 
Pidan escuela y se les dará un Maestro. 
Pidan justicia y se les darán causas. 
Pidan verdad y se les darán preguntas. 
Pidan poder y se les dará una toalla y un lebrillo. 
Pidan descanso y se les dará, amigo. 
Pidan valor y se les dará una cruz. 
Pidan pasión y se les darán tormentas. 
Pidan alegría y se les dará bienaventuranza. 
Pidan sabiduría y se les dará memoria. 
Pidan fuerza y se les dará esperanza. 
Pidan libertad y se les dará Resurrección. 

(José María Rodríguez Olaizola, SJ)

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

11 de abril de 2026

QUE MI VIDA SEA

Señor, te comparto mi deseo: 
Que mi oído esté atento a tus susurros.
Que el ruido cotidiano no tape tu voz.
Que te encuentre, y te reconozca y te siga.
Que en mi vida brille tu luz.
Que mis manos estén abiertas para dar y proteger.
Que mi corazón tiemble con cada hombre y mujer que padecen.
Que acierte para encontrar un lugar en tu mundo.
Que mi vida no sea estéril.
Que deje un recuerdo cálido en la gente que encuentre.
Que sepa hablar de paz, imaginar la paz, construir la paz.
Que ame, aunque a veces duela.
Que distinga en el horizonte las señales de tu obra.
Todo esto deseo, todo esto te pido, todo esto te ofrezco, Padre. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

9 de abril de 2026

ORACIÓN

No estamos solos; tú, Jesús, estás siempre con nosotros en el camino de la vida, como huésped y peregrino, como compañero de camino, que escucha y se revela.

«¡Quédate con nosotros!», en nuestras penas y dudas; en nuestros sufrimientos y alegrías, en nuestro trabajo y en nuestras familias. «¡Quédate con nosotros!» y aviva las ascuas de nuestra fe. Amén.

(Marilena Milani, cm)

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

8 de abril de 2026

ORACIÓN

Señor, en tu presencia oigo tu voz que me llama por mi nombre, que me pregunta: «¿Por qué lloras? ¿A quién buscas?». Me asombro y me quedo en silencio…

Quisiera tener el amor apasionado que María Magdalena tuvo hacia ti, Señor. Ella fue capaz de amar tanto porque se sintió amada y perdonada, comprendida y acogida con ternura por ti, más allá de su debilidad. Pero sé que a mí también me amas con amor eterno. Gracias, Señor.

(Marilena Milani, cm)

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

7 de abril de 2026

¿DE QUÉ SE TRATA?

Señor, enséñame a ver que no se trata de “cómo moriste”, sino de “cómo viviste”.

Que no se trata de “cuánto ganaste”, sino de “cuánto diste”.

Enséñame que no se trata de “tener dinero”, sino de “tener corazón”

Que sepa preguntarme al final de cada día si tuve siempre una palabra amable, una sonrisa, si supe enjugar una lágrima de un hermano, si estuve al lado de quien me necesitó, si fui fiel a mi corazón.

Enséñame, Señor, a ver las verdaderas cosas que importan; no permitas que me deje ganar por las cuestiones del mundo, sino con las preguntas que me llevan a ser una mejor persona, y sobre todo, Señor, que sepa interpelarme todos los días si supe amar como Tú nos enseñaste. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

6 de abril de 2026

DOMINGO DE PASCUA

La resurrección comienza ya. Gracias, Jesús Resucitado, porque tu vida nueva nos envuelve, nos arrastra.

Gracias por resucitarnos de la tristeza a una alegría que nadie nos puede quitar.

Gracias por resucitarnos del egoísmo a la generosidad de quien entrega la vida.

Gracias por resucitarnos de la búsqueda de placer y conducirnos a la búsqueda del amor más grande.

Gracias por resucitarnos del aislamiento, para abrirnos a la relación con los hermanos.

Gracias por resucitarnos del yo, de «los míos», para que nos ocupemos de los más necesitados.

Gracias por resucitarnos de la desilusión a una esperanza más grande que la muerte. 

Gracias por resucitarnos del sinsentido a la alegría de saber que Tú eres el camino y la meta.

Sigue envolviéndonos, sigue arrastrándonos. Todavía nos falta tanto…

Sigue resucitándonos. 

AMÉN.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

5 de abril de 2026

MARÍA DEL SÁBADO SANTO

María, ha pasado el Viernes Santo. Tus ojos ya no tienen más lágrimas para la cruz, para el dolor por el Hijo muerto, para el silencio, para el frío de la losa, para la piedad y la soledad.

No sabías cómo aparecería, ni cuándo, ni dónde. Pero estabas segura. Pronto Jesús te besaría de nuevo. Y Tú lo tomarías en tus brazos, como en Belén, como al pie de la cruz. Pero ahora más vivo que nunca. Tu esperanza anticipó la alegría de la resurrección.

María, acompáñanos en nuestra espera. Queremos estar seguros, como Tú, de que podemos resucitar, en esta tierra, a una vida nueva, a una vida más entregada y alegre. Queremos estar seguros de que el bien de este mundo vencerá al mal. Queremos estar seguros de que tu Hijo Jesús nos resucitará a una vida más grande y bella que todos nuestros mejores sueños juntos. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

4 de abril de 2026

VIERNES SANTO

Jesús, tu humanidad me sobrecoge. Tu amor, mezclado en ese misterio de iniquidad, me deja sin palabras. Me postro ante tu cruz. Beso tu cruz. Te adoro. En ella veo a todos los crucificados de este mundo: los que sufren violencia, los que están empobrecidos, deshumanizados, los que padecen enfermedades incurables, soledad, abandono, marginación.

Dame valentía y creatividad para trabajar por un mundo más humano. Abre mi vida a la ternura entrañable, a la solidaridad compasiva. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

3 de abril de 2026

JUEVES SANTO

Jesús…
Naciste por mí, porque me amas.
Me miras con ternura, porque me amas.
Me llamas para ser más feliz, porque me amas.
Me das compañeros de camino, porque me amas.
Me perdonas y me ayudas a perdonarme, porque me amas.
Me revelas tus secretos porque me amas.

Levantas mi esperanza derrumbada, porque me amas.
Tu grandeza se muestra en mi debilidad, porque me amas.
Me alimentas con tu cuerpo hecho pan, porque me amas.
Te arrodillas ante mí y me lavas los pies y el alma, porque me amas.
Llamas y envías sacerdotes, para ayudarme a sentir tu amor, tu perdón, tu fuerza y tu alegría, porque me amas. Compartes conmigo tu angustia y tu tristeza en Getsemaní, porque me amas. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

2 de abril de 2026

PASE LO QUE PASE

Comienza la oración reconociendo tus desalientos, el sinsentido que a veces te atenaza, el vacío, la falta de vida. Ponte en verdad. Tu camino de encuentro con Jesús puede ser un proceso largo, como el de los discípulos de Emaús. 

Lo importante es que descubras que, te pase lo que te pase, Jesús no te abandona. Incluso cuando crees que vas para atrás, él te acompaña. Abre el oído y deja entrar en tu corazón la Palabra. Jesús la explica para ti.

Dile a Jesús que se quede contigo, que te han entrado ganas de caminar a su lado. Siéntate a la mesa con él. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina