18 de septiembre de 2026

MIS DESEOS

Señor, está en mi corazón el deseo de amarte. Está en mi interior el deseo de buscarte. Está en mis silencios el deseo de escucharte.  Pero no siempre amo, no siempre te busco, no logro silenciarme para escucharte. 

Entonces Señor, hazme dispuesto para amarte. Por ello te pido ayúdame a hallarte. Entonces Jesús, dispón de mi corazón para oír tu voz. Puedo tenerlo todo, pero sin ti no hay vida.  

Puedo ocupar mi mente y evitar el buscarte, pero tú siempre me recuerdas tu fidelidad, que me amas a lo grande.  Es la nueva vida que cambia al más incrédulo en recibir tu amor y perdón. Por este corazón que desea amarte te pido nueva vida para ser instrumento de amor en cada día. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

17 de septiembre de 2026

ME CONOCES, SEÑOR

Señor, Tú me conoces y sabes lo que quiero, lo mismo mis proyectos que mis debilidades. No puedo ocultarte nada, Jesús.

Quisiera dejar de pensar en mí y dedicarte todo mi tiempo. 

Quisiera entregarme por entero a ti. Quisiera seguirte a donde quiera que vayas.

Pero ni esto me atrevo a decirte, porque soy débil.

Esto lo sabes mejor que yo. Sabes de qué barro estoy hecho, tan frágil e inconstante. Por eso mismo te necesito aún más, para que tú me guíes sin cesar, para que seas mi apoyo y mi descanso. 

¡Gracias por tu amistad, Jesús! Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

16 de septiembre de 2026

ORACIÓN NTRA. SRA. DE LOS DOLORES

María, te sentimos cerca de nosotros, vas acompañando nuestro caminar, nuestro dolor.

Te pedimos por los que se sienten solos y caminan solos, por los que luchan en la vida sin tener una mano amiga cerca.

Madre del dolor, sabemos que es dura la soledad. Queremos sentirte cada vez más cerca de nosotros.

Tú conoces nuestra vida, te conoces lo que hay que hacer para andar bien.

Por eso te pedimos que vengas con nosotros, que camines con nosotros para hacer nuestro caminar menos duro y menos monótono, dando impulso nuevo a nuestro corazón para que camine con espíritu joven y alegre, y que marque el paso con decisión. 

Que siguiendo tu senda lleguemos al camino que es Jesús. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

15 de septiembre de 2026

ORACIÓN EXALTACIÓN DE LA SANTA CRUZ

Padre santo, gracias porque en la cruz de Jesús nos revelas la hondura de tu amor. Sostennos en el dolor y abre nuestros ojos a la esperanza.

Señor Jesús, recibe nuestras heridas y enséñanos a unirlas a tu entrega, confiando en que tu amor transforma toda noche en camino de vida. Haznos cercanos a quienes sufren y servidores de la paz. 

Espíritu Santo, enséñanos a responder al mal con el bien.

Virgen María, Madre dolorosa y de esperanza, permanece junto a nosotros y llévanos siempre hacia tu Hijo. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

14 de septiembre de 2026

PERDONAR COMO TÇU, SEÑOR

Hoy vengo ante ti reconociendo cuánto me has perdonado, una deuda que yo jamás podría pagar por mí mismo.

Ayúdame a mirar mi propio corazón con honestidad. ¿A quién me cuesta perdonar? ¿Qué ofensa sigo cargando como si fuera mía para retener? Recuérdame que, así como el rey de la parábola tuvo compasión de su siervo y le perdonó una deuda enorme, tú has tenido compasión de mí.

Líbrame de la dureza de corazón, del rencor que se disfraza de justicia y del orgullo que me hace sentir con derecho a guardar cuentas.

Dame la gracia de perdonar de corazón, no solo de palabra. Que mi perdón hacia los demás sea reflejo del tuyo hacia mí: generoso, completo y sin condiciones.

Padre, transforma mi corazón para que sea un canal de tu misericordia, y no un obstáculo para ella.

Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

13 de septiembre de 2026

CIMENTADO EN TÍ, SEÑOR

Señor Jesús, me invitas a mirar los cimientos de mi vida. No basta con decir que creo en Ti; quieres que tu Palabra transforme mis pensamientos, mis decisiones y mis obras.

Cuántas veces levanto proyectos sobre la arena de mi orgullo, de mis miedos o de la comodidad. Entonces llegan las dificultades y descubro que todo se tambalea. Tú, en cambio, me ofreces una roca firme: escucharte y vivir lo que me enseñas.

Haz que mi fe no sea solo de palabras. Que dé frutos de bondad, de misericordia y de perdón. Que quienes me encuentren puedan descubrir, a través de mi vida, que Tú habitas en mi corazón.

Cuando lleguen las tormentas, no permitas que me aparte de Ti. Recuérdame que la verdadera seguridad no está en mis fuerzas, sino en tu amor fiel.

María, Madre de la Iglesia, enséñame a escuchar la Palabra y a guardarla en el corazón para hacer siempre la voluntad del Padre. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

12 de septiembre de 2026

MIRAR COMO TÚ, SEÑOR

Señor, ayúdame a reconocer mi propia ceguera: las veces que juzgo rápido y me examino poco, las veces que veo con lupa el defecto ajeno y paso por alto la viga que cargo yo mismo.

Dame ojos limpios, Señor, para mirar a los demás con misericordia antes que con crítica.

Enséñame a corregir primero mi propio corazón, para que mi vida pueda de verdad guiar a otros hacia ti.

Que no me conforme con ser discípulo a medias, sino que, poco a poco, me vaya pareciendo a mi Maestro: manso, honesto conmigo mismo y lleno de compasión hacia los demás. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

11 de septiembre de 2026

CORAZÓN MISERICORDIOSO

Señor Jesús, Tú nos pides algo que va contra nuestra naturaleza: amar a quienes nos hacen daño, bendecir a quienes nos maldicen, orar por quienes nos ofenden. Reconozco que esto es difícil, y que solo con tu gracia puedo intentarlo.

Ayúdame a soltar el rencor que cargo en el corazón. Dame la fuerza para responder al mal con bien, para no devolver ofensa por ofensa y para tratar a los demás como quisiera que me trataran a mí.

Enséñame a ser misericordioso, como tú eres misericordioso conmigo. Que no juzgue con dureza, que no condene con facilidad, sino que perdone con la misma generosidad con la que tú me perdonas cada día.

Que mi corazón sea generoso al dar, sin esperar nada a cambio. Transforma mi manera de amar, Señor, para que sea un reflejo de tu amor incondicional. Que hoy pueda ser instrumento de tu paz para alguien que lo necesita, incluso si esa persona no lo merece a mis ojos. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

10 de septiembre de 2026

BIENAVENTURANZAS

Señor Jesús, Tú que en el monte llamaste bienaventurados a los pobres, a los que tienen hambre, a los que lloran y a los que son rechazados por tu nombre, ayúdame a mirar la vida con tus ojos y no con los del mundo.

Enséñame a no poner mi seguridad en lo que tengo, ni mi alegría en lo que otros piensan de mí, ni mi paz en estar siempre satisfecho.

Recuérdame que tu Reino pertenece a los que se saben necesitados de ti, y que la verdadera dicha no está en la abundancia ni en el aplauso fácil, sino en un corazón confiado en tu providencia.

Dame fuerza para sostener a los que sufren, para acompañar a los que lloran y para no avergonzarme de seguirte aunque eso traiga incomprensión o rechazo. Que no busque las riquezas, los halagos o la comodidad como metas de mi vida, sino que ponga mi confianza solo en ti.

Convierte mi corazón, Señor, para que viva según tus bienaventuranzas y no según las promesas vacías de este mundo.

Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

9 de septiembre de 2026

ORACIÓN NTRA. SRA. DEL PINO

¡Felicidades, Madre! Felicidades por Ti, por tu nacimiento.

Felicidades, Madre, porque creciste en el oscuro camino de la fe.

Felicidades, Virgen peregrina, porque nos enseñas la ruta de la santidad.

Felicidades, Madre, porque un día naciste como cualquiera de nosotros y, sin embargo de Ti nacería el Salvador del mundo.

Felicidades por estar siempre atenta a la palabra del Señor.

Felicidades porque tu vida fue un Si a la voluntad de Dios.

Felicidades, María, porque eres la Madre de Dios.

Feliz soy yo también por tenerte como Madre. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

8 de septiembre de 2026

EXTIENDE TU MANO, SEÑOR

Señor Jesús, tú entraste en la sinagoga y no te detuviste ante la mirada acusadora de quienes buscaban condenarte; viste al hombre de la mano seca y no dudaste en llamarlo al centro, a la luz, a la vida.

Enséñame a reconocer las manos secas que hay en mí: las que se cierran por miedo, las que se paralizan por indiferencia, las que dejan de servir por comodidad o por costumbre.

Tú me preguntas hoy:

¿Es lícito hacer el bien o el mal, salvar la vida o dejarla perder? Que nunca calle ante esa pregunta como callaron los fariseos.

Dame un corazón que no se endurezca ante el sufrimiento del otro, que no convierta la fe en una jaula de normas sin amor, sino en un espacio donde el bien siempre tenga la última palabra.

Extiende tu mano sobre la mía, sana lo que en mí está seco o inmóvil, y hazme capaz de amar sin cálculo, sin miedo y sin condiciones, incluso cuando eso me cueste ser mal entendido.

Que mi vida, como la mano de aquel hombre, se abra por completo a hacer el bien. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

7 de septiembre de 2026

CORRECCIÓN FRATERNA

Señor Jesús, tú que prometiste estar presente donde dos o tres se reúnen en tu nombre, te pedimos que hoy nos enseñes a amarnos como hermanos.

Danos la valentía de corregir con humildad a quien se equivoca, sin juzgar ni condenar, sino buscando siempre su bien y su regreso al camino.

Danos también un corazón humilde para aceptar cuando otros nos corrigen a nosotros, sabiendo que la fraternidad se construye en la verdad dicha con amor.

Que nuestra comunidad sea signo de tu presencia: unida en la oración, dispuesta al perdón y comprometida con la reconciliación.

Recuérdanos que no debemos nada a nadie, sino amarnos los unos a los otros, porque quien ama ha cumplido la ley entera.

Te lo pedimos por intercesión de María, Madre de la Iglesia, y en el nombre de tu Hijo Jesucristo, que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

6 de septiembre de 2026

ORACIÓN AL ESPÍRITU SANTO

“Ven Espíritu Santo. Tu amor me contiene y me eleva. Pero muchas veces las preocupaciones de la vida me tiran abajo, como si no tuviera tu amor. Y algunas veces me dejo llevar por la angustia cuando los problemas no son tan grandes. 

Dame un corazón más agradecido, para que pueda vivir con más optimismo, sin dejar que se me amargue el alma por las cosas que me pasan. Porque siempre, en medio de los problemas, hay muchos regalos de tu amor. Ayúdame a descubrirlos, Espíritu que sostienes mi vida. Ven Espíritu Santo, una vez más quiero dejar ante ti todo lo que me preocupa y confiar en tu ayuda. Te entrego mi salud, mi hogar, mis tareas, mis proyectos.

Quiero que te hagas presente en todos los momentos, que me protejas y que lleves todo a un buen puerto. Y te agradezco, Espíritu de amor, por todo lo que me has dado. Por el aire, las personas que me ayudan y me alientan, el corazón que late, la sangre, la piel, las sensaciones agradables y tantas simples cosas que llenan cada día de mi vida. Gracias, Espíritu Santo. Amén.”

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

5 de septiembre de 2026

TÚ LO RENUEVAS TODO, SEÑOR

Señor Jesús, hoy vienes a mi encuentro para recordarme que tu Evangelio es siempre nuevo. Tú no quieres que viva una fe rutinaria, sino un corazón renovado por tu amor.

Haz de mí un odre nuevo, capaz de acoger el vino nuevo de tu Espíritu. Arranca de mi vida el miedo al cambio, el orgullo, la comodidad y todo aquello que me impide seguirte con libertad.

Enséñame a descubrir que estar contigo es motivo de alegría. Que mi oración, mi servicio y mi entrega nazcan del amor y no solo de la costumbre.

Renueva mi mente, mis palabras y mis acciones para que cada día reflejen más tu presencia. Que, como María, sepa abrirme con confianza a la novedad de Dios y decir siempre: “Hágase en mí según tu palabra”. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

4 de septiembre de 2026

REMA MAR A DENTRO

Señor Jesús, sube a la barca de mi vida. Como Pedro, a veces me canso de trabajar toda la noche sin encontrar nada. Me desanimo cuando mis esfuerzos parecen no dar fruto. Enséñame a confiar en tu palabra, aunque no la entienda del todo: “Rema mar adentro, y echad vuestras redes para pescar.”

Dame la humildad de Pedro, que reconoció su pequeñez ante tu grandeza: “Apártate de mí, Señor, porque soy hombre pecador.” Y dame también su valentía para dejarlo todo y seguirte cuando me llamas.

No permitas que el miedo me paralice. Repíteme hoy lo que le dijiste a Simón: “No temas.” Ayúdame a confiar en que Tú tienes un propósito para mi vida, aun en medio de la incertidumbre.

Haz de mí un pescador de hombres, alguien que, con su vida y sus palabras, atraiga a otros hacia ti. Que como los primeros discípulos, deje mis redes —mis seguridades, mis rutinas, mis miedos— para seguirte sin reservas. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

3 de septiembre de 2026

CORAZÓN MISIONERO

Señor Jesús, Tú que sanaste a los enfermos y liberaste a los oprimidos al caer la tarde, ven también a mi casa, a mi vida, a lo que en mí está enfermo o cautivo.

Enséñame a buscar, como tú, el silencio y la soledad para encontrarme con el Padre, aun cuando otros me reclamen y me busquen, aun cuando las urgencias del día quieran llenar todo mi tiempo.

Dame un corazón misionero, dispuesto a ir más allá de lo conocido, porque tú no te quedaste solo en un lugar, sino que saliste a anunciar la Buena Nueva a todos los pueblos.

Que yo también sea, hoy portador de tu sanación y de tu paz para quienes encuentre en mi camino. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

2 de septiembre de 2026

LIBÉRAME, SEÑOR

Señor Jesús, tú que enseñas con autoridad y cuya palabra tiene poder para liberar, ven hoy a mi vida como viniste a la sinagoga de Cafarnaún.

Reconozco que a veces llevo dentro de mí ataduras, miedos o espíritus de angustia que no me dejan vivir en paz y libertad. Tú conoces lo que me oprime, aunque no siempre lo nombre.

Como aquel hombre que clamó en medio de la multitud, me acerco a ti pidiendo ser liberado de todo aquello que no viene de ti: el rencor, la ansiedad, la desesperanza, el pecado que me domina.

Tu palabra tiene poder, Señor, tú mandas y hasta lo que parece imposible obedece. Habla también a mi corazón hoy y líbrame de lo que me esclaviza.

Que tu autoridad se haga presente en mi vida, que tu Espíritu me llene de paz y que, como sucedió en Cafarnaún, tu fama de bondad y poder se extienda también a través de mí, para que otros crean en ti y encuentren libertad.

Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

1 de septiembre de 2026

ACOMPAÑADO POR TU ESPÍRITU

Señor Jesús, Tú te levantaste en la sinagoga de Nazaret y proclamaste que el Espíritu del Señor estaba sobre ti, enviado para anunciar buenas noticias a los pobres, libertad a los cautivos, vista a los ciegos y libertad a los oprimidos. 

Hoy, Señor, quiero escuchar esa misma Palabra dirigida a mí. Ayúdame a reconocer en qué áreas de mi vida soy pobre, cautivo, ciego u oprimido, y a dejar que tu gracia me libere.

Enséñame también a no cerrarme como los de Nazaret, que te conocían tan bien que ya no podían verte de verdad.  Que la familiaridad no me vuelva indiferente a tu presencia. Dame ojos nuevos para reconocerte, aunque vengas de formas sencillas o inesperadas.

Dame la valentía de aceptar tu palabra aunque me incomode o me pida cambiar, y la humildad de no rechazarte cuando actúas de manera distinta a lo que yo esperaba. Que hoy sea, para mí, el día en que se cumple tu Escritura.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

31 de agosto de 2026

COGER MI CRUZ Y SEGUIRTE

Señor Jesús, hoy me invitas a seguirte por el camino de la cruz, no como un camino de derrota, sino de amor entregado. 

Enséñame a no buscar solo la comodidad, sino a descubrir que la verdadera vida nace cuando me doy por los demás.

Cuando, como Pedro, quiera apartarme de la cruz o rechace las dificultades de mi propia vida, abre mis ojos para comprender que tú nunca abandonas a quien confía en ti. 

Dame un corazón valiente para cargar cada día con mi cruz, sabiendo que caminas a mi lado.

Haz que no me aferre a lo que pasa, ni busque ganar el mundo perdiendo el alma. Que mi mayor riqueza seas tú, y que cada decisión de mi vida refleje el deseo de amarte, servirte y seguirte con fidelidad.

María, Madre del camino, enséñame a permanecer junto a la cruz con esperanza, hasta alcanzar la alegría de la Resurrección. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

30 de agosto de 2026

SER PACIENTE

Señor, Tu nos dijiste que aprendamos de Ti que eres paciente y humilde de corazón! ¡Eso es lo que quiero hacer! 

¡Por eso, Señor, te pido de corazón que me concedas la paciencia para soportar las largas esperas, para aceptar los problemas que surgen cada día, para adaptarme a los imprevistos, para superar las pruebas, para tolerar las incomprensiones o para aceptar las críticas!

 ¡Ayúdame, Señor, a perseverar en mi vida de fe para afrontar todas las adversidades con otra mirada! ¡Tu mirada! 

¡Dame, Espíritu Santo, el don de fortaleza y de sabiduría para asumir los desafíos de mi camino cotidiano y para confiar ciegamente en la providencia divina!

¡Ayúdame, Espíritu de Verdad, para no desfallecer nunca! Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan  Carlos Medina Medina

29 de agosto de 2026

ORACIÓN DEL QUE BUSCA

Señor, Tú que hiciste mi corazón inquieto hasta que descanse en Ti, mira mi búsqueda de hoy. Ando probando caminos, probando respuestas, probando quién soy y qué quiero ser, y a veces me canso, y a veces dudo, y a veces busco afuera lo que solo está adentro.

Como San Agustín, que anduvo lejos antes de volver, enséñame que no estás en las cosas que persigo ni en los aplausos que busco, sino en lo más hondo de mí, esperándome con paciencia.

Dame luz para no confundir el ruido con la paz, ni lo fácil con lo bueno, ni la prisa con el camino correcto. Y si hoy no tengo certezas, dame al menos el valor de seguir buscando, confiando en que Tú ya me encontraste primero. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

28 de agosto de 2026

ORACIÓN AL ESPÍRITU SANTO

“Ven Espíritu Santo. Quiero estar un momento contigo, y deseo que este momento esté consagrado solo a ti.

Te doy gracias porque he podido conocerte, porque has derramado en mí la fe, y puedo invocarte con profunda confianza. Te doy gracias porque contigo todo se me hace más fácil, y cuando te invoco me quedo en paz. Gracias por tu amistad, y porque puedo dialogar contigo sobre las inquietudes de mi vida.

Te adoro en esta cercanía, porque nunca estás lejos; siempre estás iluminando lo más íntimo de mi ser. Gracias, Espíritu Santo, porque cuando camino estás conmigo, cuando trabajo estás conmigo, cuando sueño estás conmigo, cuando sufro estás conmigo, cuando me alegro estás allí conmigo. Y cuando no puedo más, también estás conmigo. Amén.” 

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

27 de agosto de 2026

SEÑOR, DAME UN CORAZÓN AUTÉNTICO

Señor Jesús, Tú conoces lo que hay dentro de mi corazón, aunque yo mismo a veces no quiera verlo. Como aquellos sepulcros blanqueados de los que hablas, cuántas veces cuido las apariencias mientras descuido lo que realmente importa: la honestidad, la compasión, la verdad interior.

Ayúdame a no conformarme con una fe de superficie. Que mi vida no sea una fachada bonita que esconde indiferencia, orgullo o dureza de corazón. Quiero que lo que muestro por fuera nazca de lo que realmente vivo por dentro.

Líbrame de la hipocresía que tú denunciaste con tanta firmeza. Dame un corazón sincero, capaz de reconocer sus propias faltas antes de juzgar las de los demás. Que no repita los errores de quienes rechazaron a los profetas, sino que acoja tu palabra con humildad y la deje transformarme de verdad.

Que mi fe sea auténtica, coherente entre lo que digo y lo que hago, entre lo que muestro y lo que soy.

Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

26 de agosto de 2026

ORACIÓN A SAN GINÉS, OBISPO

Señor Dios nuestro, que llamaste a tu siervo San Ginés a pastorear a tu pueblo con fidelidad y entrega, concédenos por su intercesión vivir con la misma fe y caridad que él demostró en su ministerio.

Que su ejemplo nos anime a servir a la Iglesia con humildad, a defender la verdad con valentía y a cuidar de los más necesitados con amor sincero.

San Ginés, buen pastor y fiel testigo de Cristo, intercede por nuestra comunidad parroquial, para que crezcamos unidos en la fe, la esperanza y la caridad.

Ruega por nosotros, para que, siguiendo tu ejemplo, sepamos servir a Dios y al prójimo con entrega generosa. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

25 de agosto de 2026

ORACIÓN AL ESPÍRITU SANTO

“Ven Espíritu Santo. Derrama en mi interior una profunda fe, para que pueda reconocerte. Dame la gracia de aceptar que de verdad estás aquí conmigo en este momento. Quiero estar en tu presencia sabiendo con certeza que no me abandonas. No puedo confiar en mi mente tan pequeña, porque tu presencia santa es mucho más grande de lo que yo podría razonar o entender. Tampoco puedo confiar en mi sensibilidad, porque tu presencia supera todo lo que yo podría sentir, y tu amor es mucho más que lo que puede percibir mi corazón. Por eso te ruego que hagas crecer mi fe, ya que solo con la mirada de la fe puedo descubrirte y gozar en tu presencia. Ven Espíritu Santo. Amén.”

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

24 de agosto de 2026

TOMA MI VIDA, SEÑOR

Señor tú conoces mi corazón y de qué materia estoy hecho. A Ti acudo con una gran confianza para que llenes mis miedos con Tu presencia, para que mis ansiedades estén siempre en tu corazón, y tú puedas sanarlas, acogerlas y bendecirlas.

Toma todo aquello que me quita la paz y conviértelo en presencia viva tuya, porque yo sé que contigo podré cargar mi cruz, camino y llave para llegar al cielo.  No te olvides de mí Jesús, porque yo tampoco te olvido. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

23 de agosto de 2026

GRACIAS, SEÑOR.

Señor, eres mi respuesta a la necesidad, mi refugio en las tormentas que pasan por mi vida, mi consuelo ante la tristeza y mi fortaleza ante mi debilidad. 

Señor, gracias porque todo es por tu gracia y tu amor. Espíritu Santo, ayúdame a que la gracia entre en mi corazón y que la Palabra se avive en mí. No permitas que me cierre a las palabras del Señor y que me aleje de Él.

Gracias, Señor, por la fe recibida que me has dejado como la mejor herencia para fortalecer mi vida cada día.

Gracias, Señor, por la vida, por mi familia, por mi hogar, por mis amigos, porque me permites compartir todo lo que Tú nos provees con ellos. ¡Gracias, Señor, por tu infinita bondad! Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

22 de agosto de 2026

TODO ES TUYO, SEÑOR

Todo, Señor, es tuyo, mi fragilidad y mi posibilidad, mis pasos, mis intentos, mi entrega, mis caídas, mis sueños, mis miedos, mi historia, mi futuro, mi presente, mi cuerpo, mi mente, mi fe, mis deseos, mis palabras, mi mirada, mis manos, mis pies.

Todo, Señor, es tuyo y a Ti lo torno porque bien conozco mi debilidad y conozco también tu inmenso amor, tu misericordia, tu paciencia, tu espera, tu entrega.

Dame, Señor, tu amor y gracia que esto me basta para vivir el hoy, para perdonarme mis faltas, para confiar en Ti, para agradecer mi vida y la de la gente querida, para esperar sin desesperar, para ser y estar hoy aquí, sin máscaras, sin huir, sin prisas, sin miedo, sin otra cosa que el corazón sabiéndose amado en Ti. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

20 de agosto de 2026

ORACIÓN AL ESPÍRITU SANTO

“Ven Espíritu Santo, para que pueda encontrar sabiduría en medio de mis límites, molestias y cansancios.

Ayúdame a valorar la hermosura de las cosas más allá de mis estados de ánimo, ayúdame a disfrutar de lo que me regalas en medio de mis problemas.

Porque mi vida no son solo las dificultades, mi vida es todo lo que pueda experimentar, y cada día tiene su secreta hermosura.

Ven Espíritu Santo, y enséñame a vivir, porque muchas veces solo puedo mirar lo que me preocupa, lo que me falta, lo que me desagrada, como si no existiera nada más que eso. 

Ven Espíritu Santo, para que ningún día se pierda en la negatividad y los lamentos. Ven a cambiar mi forma de vivir, para que pueda reconocer la parte buena de cada día. 

Amén.”

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

TRABAJADOR EN TU VIÑA

Señor y Dueño de la viña, gracias por llamarme a trabajar en tu Reino, sin importar a qué hora del día llegué a conocerte.

Enséñame a no comparar mi camino con el de los demás, ni a medir tu generosidad con mis propios criterios de justicia. Tú das a cada uno lo que necesita, no lo que yo creo que merece.

Líbrame de la envidia y del corazón calculador, y dame en cambio un corazón agradecido, que se alegre cuando otros reciben tu misericordia, tan grande como la que me has dado a mí.

Ayúdame a recordar que tus caminos son más altos que los míos, y que en tu viña siempre hay lugar para el que llega tarde, con tal de que quiera trabajar. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

19 de agosto de 2026

CORAZÓN LIBRE

Señor Jesús, Tú nos enseñaste que es difícil para el que tiene muchas riquezas entrar en el Reino de los cielos, y que solo con tu gracia lo imposible se hace posible. 

Ayúdame a examinar mi corazón: ¿qué es lo que poseo que en realidad me posee a mí? ¿A qué me aferro con más fuerza que a Ti?

Líbrame del apego desordenado a las cosas materiales, al estatus, a la seguridad que creo encontrar en lo que tengo.

Enséñame que todo lo que dejo por seguirte —comodidades, seguridades, incluso afectos— no se pierde, sino que se transforma en algo mucho mayor: tu presencia y tu promesa de vida eterna.

Recuérdame que en tu Reino los criterios humanos se invierten: los últimos serán primeros, y los primeros, últimos. Que no busque grandeza según el mundo, sino fidelidad según tu corazón.

Dame la valentía del que deja la red, la casa, la familia o la riqueza para seguirte sin mirar atrás, confiando en que nada de lo entregado por amor a Ti se pierde jamás.

Que mi tesoro esté donde está mi corazón: en Ti. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

18 de agosto de 2026

DEJARTO TODO POR TI, SEÑOR

Señor Jesús, tú que miraste con amor al joven rico y le invitaste a ir más allá del cumplimiento de la ley, mira también mi corazón.

Muéstrame aquello que me impide seguirte con libertad: los apegos, las seguridades falsas, que me atan y me impiden entregarme por completo a ti.

Dame la valentía que le faltó a aquel joven, para no marcharme triste ante tu llamada, sino para responder con generosidad cuando me pidas dejar algo para seguirte.

Ayúdame a entender que la verdadera riqueza no está en lo que poseo, sino en el tesoro que se guarda en el cielo: tu amistad, tu gracia, tu vida en mí.

Que mi corazón esté libre para amarte sin condiciones y para servir a los demás como tú nos enseñaste. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

17 de agosto de 2026

QUE GRANDE ES TU FE!

Señor Jesús, en este pasaje veo a una madre que no se rindió ante el silencio, que no se rindió ante el rechazo, que insistió con humildad y con fe hasta conseguir lo que pedía para su hija.

Enséñame a orar así: con la confianza de quien sabe que tú escuchas, aunque parezca que callas; con la perseverancia de quien no se ofende ante las pruebas del camino; con la humildad de reconocer que todo lo que tengo es gracia tuya.

Señor, tengo también mis propias súplicas, las cosas que llevo en el corazón y que a veces siento que no llegan a ti. Dame la fe de esta mujer: una fe que no se cansa, una fe que insiste, una fe que se humilla, pero no se rinde.

Tú le dijiste: “Grande es tu fe”. Quiero que un día me digas lo mismo.

Aumenta mi fe, Señor, para que en medio de mis pruebas sepa buscarte, insistir en la oración y confiar en que tu tiempo es siempre el mejor tiempo. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

16 de agosto de 2026

ORACIÓN A LA ASUNCIÓN DE MARÍA

María, tú que dijiste “sí” sin miedo, hoy quiero mirarte y aprender de ti. Vivimos rodeados de tantas voces, tantas metas, tantas pantallas, que a veces se nos olvida para qué estamos hechos.

Tú fuiste llevada al cielo en cuerpo y alma, porque tu vida entera estuvo puesta en las manos de Dios. Enséñame a confiar así, a no tener miedo de entregarme, a no conformarme con lo pequeño cuando fui creado para algo más grande.

Ayúdame a caminar con la frente en alto, a elegir bien a mis amigos, a cuidar mi corazón, a no dejarme llevar por lo que “todos hacen” sino por lo que de verdad me hace libre.

Madre, tú también tuviste dudas, tuviste miedo, y aun así confiaste. Dame esa misma valentía. Que como tú, sepa decir: "hágase en mí según tu palabra”.

Virgen Asunta al cielo, ruega por nosotros, para que un día lleguemos a la misma gloria que hoy celebramos en ti. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Medina Medina

15 de agosto de 2026

ORACIÓN PARA SER CONSTANTE

Señor, Tú que eres fiel para siempre, dame la gracia de la constancia.

Tú sabes cuántas veces empiezo con fuerza y luego me canso, me distraigo, abandono.

Cuántas veces te prometo algo y no llego hasta el final.

Dame un corazón perseverante, que no se rinda ante la dificultad, que no se apague con el desánimo, que no se pierda en la distracción.

Ayúdame a ser constante en la oración, constante en el amor, constante en el bien que quiero hacer, constante en seguirte cada día, aunque no sienta nada, aunque no vea resultados, aunque cueste.

Tú fuiste fiel hasta la cruz. Enséñame esa fidelidad.

Que mi “sí” de hoy sea también mi “sí” de mañana, y el de todos los días de mi vida. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

14 de agosto de 2026

ORACIÓN AL ESPÍRITU SANTO

“Espíritu Santo, quiero vivir en tu paz, gozar de tu amor cada día y entregarme a la vida con entusiasmo. Pero tú sabes que guardo dentro de mí rencores y resentimientos que he tratado de ocultar.

Hoy te pido la gracia de liberarme, Espíritu Santo. Derrama en mí un profundo deseo de perdonar, de vivir en paz con todos y de comprender profundamente las agresiones y desprecios de algunas personas.

Ayúdame a descubrir sus sufrimientos y debilidades para poder mirarlos con ternura y no juzgarlos por lo que me hacen.

Regálame la gracia de comprender y bendecir a los que me ofenden, persiguen y desprecian, alabándote por ellos, que son tuyos.

Derrama en mí un espíritu de profunda tolerancia. Ven Espíritu Santo. Amén.”

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

13 de agosto de 2026

CORRECCIÓN FRATERNA

Señor Jesús, Tú nos enseñas que la corrección entre hermanos no nace del juicio, sino del amor que no quiere perder a nadie. 

Dame la humildad para acercarme a quien me ha ofendido con mansedumbre, buscando reconciliación y no venganza. 

Dame también la humildad para escuchar cuando soy yo quien necesita ser corregido.

Ayúdame a construir comunidad, no división. Que sepa perdonar antes de acusar y buscar la unidad antes que tener la razón.

Que en mi familia, en mi comunidad, en cada encuentro fraterno, tu presencia sea real y transformadora.

Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

12 de agosto de 2026

DARLO TODO

Señor, hoy vengo a Ti con lo que soy, sin adornos. 

Tú dijiste que el grano de trigo, si no muere, se queda solo. Y yo, muchas veces, quiero quedarme solo, guardarme, protegerme, no arriesgar nada. Tengo miedo de perder lo que tengo: mi tiempo, mi comodidad, mi manera de ver las cosas.

Ayúdame a soltar eso que en mí necesita morir para poder dar fruto de verdad.  Tú sabes lo que es: quizás es el orgullo, quizás el rencor, quizás el cansancio de seguir intentando. Ponlo Tú en mis manos y ayúdame a entregarlo.

Enséñame a no aferrarme tanto a mi vida, a mis planes, a mi seguridad, que se me olvide vivir para algo más grande que yo mismo. Quiero seguirte, Señor, no solo cuando es fácil, sino también cuando cuesta.

Y si te sirvo, quédate cerca de mí, como lo prometiste. Que sienta que no camino solo.

Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

11 de agosto de 2026

SEÑOR: SEGUIRTE CON MI CRUZ

Señor, tú no me llamas al éxito, sino a la fidelidad. No me invitas a buscar el primer puesto, sino a seguir tus huellas hasta la cruz, sabiendo que la cruz nunca tiene la última palabra, porque conduce a la resurrección.

Dame un corazón de discípulo para seguirte cada día, también cuando el camino sea exigente. Que no busque conservar egoístamente mi vida, sino entregarla con generosidad en el servicio a los hermanos, especialmente a quienes más necesitan una palabra de esperanza, una mano tendida o una mirada de acogida.

Haz que mi vida sea como ese grano de trigo que, escondido en la tierra, parece desaparecer, pero en realidad está preparando una cosecha abundante. Que allí donde me envíes pueda sembrar paz, reconciliación, alegría y esperanza.

Y cuando llegue el cansancio o la oscuridad, recuérdame tu promesa: quien te sigue estará donde tú estás, y el Padre honrará a quien vive para amar.

María, Madre fiel al pie de la cruz, enséñanos a confiar cuando no entendamos el camino y a permanecer junto a Jesús hasta que florezca la vida nueva.

Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

10 de agosto de 2026

SEÑOR, QUE NO DEJE DE MIRARTE

Jn 12, 24-26

Señor, que no deje de mirarte para no hundirme. 

Cuando el viento se levante y las olas parezcan más fuertes que mi fe, recuérdame que tú estás ahí, aunque no te vea con claridad.

Dame el valor de Pedro para salir de la barca, y la humildad de reconocer cuando empiezo a dudar.

Que tu mano me sostenga en cada momento de miedo, que tu voz me repita: “Ánimo, soy yo, no tengas miedo”.

Enséñame a no depender de lo espectacular para sentirte cerca, sino a reconocerte en el susurro, en la brisa suave, en lo sencillo del día.

Que mi mirada esté siempre puesta en ti, porque solo así, aun caminando sobre las aguas revueltas de mi vida, podré mantenerme en pie.

Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

9 de agosto de 2026

ORACIÓN AL ESPÍRITU SANTO

“Ven Espíritu Santo. Me han dicho que soy como un diamante en bruto, una piedra preciosa que está llamada a resplandecer con toda su belleza. Pero para ofrecer todo mi brillo, necesito ser tallado, pulido, trabajado. 

Ven Espíritu Santo. Ven a tallar este diamante que tú has creado, ven a sacar de mí todo lo bello que tú mismo me has regalado. De mi corazón pequeño saca los mejores actos de amor; de mis labios saca las mejores sonrisas y las mejores palabras; de mis ojos saca las miradas más buenas, comprensivas y pacientes; de mis manos saca las mejores acciones, las mejores caricias, los gestos más bellos. 

Ven Espíritu Santo, a realizar tu obra en mi vida. Amén.”

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

8 de agosto de 2026

SEGUIRTE CON MI CRUZ

Señor Jesús, Tú nos invitas a negarnos a nosotros mismos, a tomar nuestra cruz cada día y a seguirte con todo el corazón.

Ayúdanos a comprender que quien se aferra egoístamente a su propia vida termina perdiéndola, y que solo entregándonos por amor a Ti encontramos la verdadera vida.

Líbranos de la tentación de buscar las cosas de este mundo como si fueran lo único que importa, y recuérdanos que nada vale más que nuestra alma.

Danos valentía para no avergonzarnos de Ti ante los demás, sino para vivir con coherencia nuestra fe, sabiendo que un día vendrás en la gloria de tu Padre para dar a cada uno según sus obras.

Que sepamos cargar nuestra cruz con esperanza, confiando en que Tú caminas a nuestro lado y nos sostienes en cada paso. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

7 de agosto de 2026

VIVIR TRANSFIGURADOS

Señor Jesús, tú que en el monte mostraste tu gloria a tus discípulos, ayúdanos a vivir transfigurados cada día.

Que tu luz transforme nuestra manera de mirar, para descubrir tu presencia en cada persona y en cada momento. 

Que transforme nuestras palabras, para que sean siempre de aliento y no de división. 

Que transforme nuestro corazón, para amar como tú amas: sin condiciones y sin cansancio.

No permitas que nos quedemos solo con el recuerdo de un momento hermoso de oración, sino que ese encuentro contigo nos empuje a bajar al valle y servir, a cargar la cruz de cada día con esperanza, sabiendo que después de ella viene la resurrección.

Transfigura, Señor, nuestras dudas en fe, nuestro miedo en confianza, nuestro cansancio en entrega.

Que toda nuestra vida sea reflejo de tu luz.

Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

6 de agosto de 2026

NTRA. SRA. DE LAS NIEVE

María, Madre de Dios y Madre nuestra, con humildad y confianza acudo a ti, sabiendo que nunca se ha oído decir que quien acude a tu protección haya sido desamparado.

Tú que dijiste “sí” al plan de Dios sin condiciones, enséñame a confiar como tú confiaste, aun sin comprender del todo el camino. 

Tú que guardabas todas las cosas meditándolas en tu corazón, ayúdame a vivir con esa misma serenidad ante las alegrías y las dificultades de cada día.

Madre mía, ponme bajo tu manto de protección. Cuida de mi familia, de mis seres queridos, de los que sufren en este momento y de todos los que necesitan tu intercesión aunque no la pidan con palabras.

Ayúdame a parecerme un poco más a ti: humilde, fuerte en la fe, generosa en el amor y siempre atenta a las necesidades de los demás.

Llévame a Jesús, como lo hiciste en las bodas de Caná, y como madre buena, no dejes de acompañarme en cada paso de mi vida.

Virgen María, ruega por nosotros. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

5 de agosto de 2026

VIVIR LA SOLEDAD

Señor, en este momento de soledad, vengo a Ti con el corazón abierto. Tú conoces mi silencio, mis noches largas y los espacios vacíos que a veces me pesan.

Ayúdame a sentir que no estoy solo, que Tu presencia me acompaña aun cuando no la percibo. Dame la fuerza para no encerrarme en la tristeza, sino para abrir mi corazón a quienes me rodean. 

Enséñame a ver esta soledad como un espacio donde puedo encontrarme contigo más profundamente. Sana las heridas que la causan, pon en mi camino personas que me acompañen con amor sincero.

Dame paciencia conmigo mismo, y la sabiduría para pedir ayuda cuando la necesite. Que tu paz llene los silencios y que tu amor sea el compañero fiel de cada uno de mis días.

Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

4 de agosto de 2026

EN LA TORMENTA

Señor Jesús, tú que te acercas a nosotros en medio de la tormenta, caminando sobre las aguas agitadas de nuestra vida, ven también hoy a mi barca zarandeada por el viento contrario. Cuando el miedo me haga dudar de tu presencia, cuando confunda tu cercanía con un fantasma, háblame como hablaste a tus discípulos: “Tranquilízate, no temas, soy yo.” Como Pedro, quiero salir de la barca y caminar hacia ti, pero reconozco mi poca fe: apenas siento la fuerza del viento, empiezo a hundirme.

Enséñame a no mirar la tormenta, sino a mantener los ojos fijos en ti. Y si llego a hundirme, que mi primer grito sea el suyo: “¡Sálvame, Señor!”

Sé que tú, sin reproche que hiera, sin tardanza, extiendes la mano y me sostienes. Que al final de esta travesía, también yo pueda postrarme y decir con el corazón: “Verdaderamente tú eres el Hijo de Dios.”

Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

3 de agosto de 2026

ORACIÓN PARA EL DOMINGO

Señor Jesús, quiero acercarme a ti como aquella multitud que te siguió hasta un lugar apartado, buscando tu palabra y tu cercanía.

Tú viste el hambre de la gente y te compadeciste; mira también mi vida, mis cansancios, lo que me falta, y ten compasión de mí.

Enséñame a no calcular tanto lo poco que tengo —mi tiempo, mis fuerzas, mi paciencia— sino a ponerlo en tus manos, confiando en que tú lo multiplicas cuando se comparte con amor.

Que en la Eucaristía reconozca el pan que verdaderamente sacia, y que salga dispuesto a repartir lo que he recibido. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

2 de agosto de 2026

CONFÍANDOME A TI

Señor, tú que nos diste el que te encontráramos y el ánimo para seguir buscándote, no nos abandones al cansancio ni a la desesperanza.

Haznos buscarte siempre y cada vez con más ardor. Y danos fuerzas para adelantar en la búsqueda.

Manda y ordena lo que quieras, pero limpia mis oídos para que escuche tu voz.

Sana y abre mis ojos, para que descubran tus indicaciones. Aparta de mí toda ignorancia para que reconozca tus caminos.

Dime a dónde debo dirigir la mirada para verte a ti, y así poder cumplir lo que te agrada. Amén.

(San Agustín)

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

1 de agosto de 2026

ORACIÓN AL ESPÍRITU SANTO

“Ven Espíritu Santo. Hoy es un día más, pero quiero vivirlo como si fuera el último, como si fuera el único. No quiero desperdiciar este don maravilloso de un día de vida, no quiero desaprovechar este regalo de amor. 

Dame la gracia de pasar un buen día, soportando con paciencia las dificultades, los límites, las contrariedades, y disfrutando a pleno cada experiencia agradable, reconociendo la nobleza de cada ser humano y descubriendo tu presencia en cada instante. 

Ven Espíritu Santo, para que no angustien demasiado los problemas, los dolores, las situaciones imprevistas. Ayúdame a aprender algo bueno de todo eso.

Dame la capacidad de adaptarme dulcemente a todo, para seguir caminando con calma y esperanza. 

Ven Espíritu Santo, y regálame un buen día. Amén.”

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

31 de julio de 2026

Oración para saber escuchar

Señor, dame oídos atentos y un corazón abierto. Enséñame a escuchar de verdad: sin apurarme a responder, sin juzgar antes de comprender, sin pensar en lo que voy a decir mientras el otro todavía habla.

Ayúdame a escuchar no solo las palabras, sino también los silencios, las emociones que se esconden detrás de ellas y lo que el corazón de la otra persona necesita expresar.

Que sepa escucharte a ti también, Señor, en la quietud, en la oración y en la voz de quienes me rodean.

Dame paciencia para callar cuando haga falta, y sabiduría para hablar cuando sea necesario. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina