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27 de octubre de 2026

LEVÁNTAME, SEÑOR

Señor, conoces mis cargas, mis heridas, mis miedos y todo aquello que me impide caminar erguido, con la alegría de quien sabe que es hijo de Dios.

Pon sobre mí tus manos, endereza mi corazón, fortalece mi fe y dame la libertad de vivir según tu voluntad.

Que nunca anteponga las normas al amor, ni el juicio a la misericordia. Enséñame a reconocer que el verdadero culto a Dios consiste en amar, servir y devolver la dignidad a quienes sufren.

Haz de mí un instrumento de tu compasión, para que, con mis palabras y mis obras, muchos descubran que Tú sigues liberando, sanando y dando esperanza.

María, Madre de la esperanza, enséñame a confiar siempre en tu Hijo. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

26 de octubre de 2026

YO TE AMO, SEÑOR

Señor, yo te amo, porque tú eres mi fortaleza.

Tú me amaste primero y me sostienes cuando me siento débil.

Enséñame a amarte con todo el corazón, con toda el alma y con toda la mente.

Que ese amor no se quede en palabras, sino que se vea en mi manera de tratar al prójimo.

Dame ojos para ver al forastero, al pobre, a la viuda y al huérfano, y un corazón compasivo como el tuyo, que escucha el clamor de los que sufren.

Aleja de mí todo lo que ocupa tu lugar en mi vida, para que te sirva solo a ti, Dios vivo y verdadero.

Aumenta mi fe, mi esperanza y mi caridad, y haz que ame lo que tú nos mandas. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

22 de octubre de 2026

TÚ SABES QUE TE QUIERO, SEÑOR

Señor, tú sabes que siempre te he querido aunque me cuesta demostrártelo y que te sigo queriendo. 

Te quiero a pesar de mi soberbia y orgullo, a pesar de mis miedos e infidelidades. A pesar del cansancio y del abandono de tantos días, a pesar de mi cabeza vacía y dura, y de mi corazón de piedra. 

Tú sabes que te quiero, Señor, a pesar de mis dudas de fe, de mi vacilante esperanza y de mi amor posesivo. 

Tú sabes que te quiero, Señor, a pesar de las bravuconadas de algunos días y de la apatía y desgana de otros.

Tú sabes que te quiero, Señor, a pesar de que me cuesta quererme a mí mismo, a pesar de que no siempre te entiendo.

 Tú sabes que te quiero, Señor, porque tú me quisiste primero y no renegaste de mí a pesar de ser torpe y frágil.

Yo te quiero, Señor, porque siempre confías en las posibilidades que tengo de ser, junto a Ti, aquí en mi vida sencilla, un servidor que desea servirte con amor, fidelidad y esperanza! Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

17 de octubre de 2026

LIBRES COMO TÚ, SEÑOR

Señor Jesús, Tú nos pides que nos cuidemos de la hipocresía, de vivir con máscaras y apariencias. Danos un corazón transparente, que no tema mostrarse tal como es ante Ti y ante los demás.

Tú nos recuerdas que nada hay oculto que no llegue a descubrirse. Por eso te entregamos hoy lo que escondemos: nuestras faltas, nuestras dudas, nuestras heridas. Que tu luz lo sane todo.

Líbranos del miedo al qué dirán, al fracaso, a la enfermedad, a la soledad, al futuro. Que solo te reconozcamos a Ti como Señor de nuestra vida.

Danos la confianza de los hijos que se saben amados. Que, en medio de las tormentas, escuchemos tu voz que dice: «No tengan miedo».

Haznos valientes para dar testimonio de Ti con sencillez y sin respetos humanos, hoy y siempre. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

15 de octubre de 2026

AUTÉNTICO COMO TÚ, SEÑOR

Señor Jesús, tú que ves más allá de las apariencias, mira mi corazón.

Perdóname cuando cuido los detalles de mi fe, pero descuido la justicia y el amor a Dios. Enséñame a vivir lo pequeño sin olvidar lo esencial.

Líbrame del deseo de ser visto, de ocupar los primeros puestos y de buscar aplausos. Que mi alegría esté en servirte, y no en ser reconocido.

Si por fuera parezco limpio y por dentro estoy descuidado, sácame de mi hipocresía. Hazme auténtico, para que quien se acerque a mí encuentre vida y no engaño.

Y no permitas que yo cargue a otros con pesos que yo mismo no quiero tocar. Dame un corazón compasivo, manos dispuestas a ayudar y palabras que alivien en lugar de juzgar.

Que mi fe sea sencilla, verdadera y generosa, y que mi vida refleje tu misericordia. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

3 de octubre de 2026

HAZME PEQUEÑO, SEÑOR

Jesús, gracias porque contigo no voy solo. Hay días en que siento que el mundo me pesa, pero tú me recuerdas que tu nombre tiene poder y que el mal no tiene la última palabra.

Gracias, Padre, porque no hace falta ser el más popular, el más listo ni el que tiene más seguidores para conocerte. Te revelas a los sencillos, a los que se acercan con el corazón abierto. Ayúdame a ser así: auténtico, sin máscaras.

Que mi alegría no dependa de likes, notas o logros, sino de saber que tengo un lugar en tu corazón y que mi nombre está escrito en el cielo.

Espíritu Santo, abre mis ojos para verte en los amigos, en la familia, en quien la está pasando mal.

Abre mis oídos para escucharte en medio del ruido. Y dame valentía para contarles a otros lo que he descubierto: que conocerte a ti vale más que todo. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

EN EL LUGAR QUE TÚ QUIERAS, SEÑOR

Señor Jesús, tus discípulos te preguntaron quién es el más grande en el Reino, y tú pusiste a un niño en medio de ellos. Hoy también me llamas a mí a ese lugar sencillo.

Líbrame del deseo de ser el primero, de mi orgullo y de mi afán de reconocimiento.

Enséñame a volverme como un niño: confiado, humilde, abierto a recibir todo como don de tu Padre. Que no me crea grande por lo que hago, sino pequeño y amado por lo que tú eres.

Ayúdame a acoger a los pequeños, a los débiles, a los olvidados, porque quien los recibe en tu nombre te recibe a ti.

Que nunca los desprecie ni los hiera con mi indiferencia. Y recuérdame que sus ángeles contemplan siempre el rostro de tu Padre del cielo, que cada uno es precioso a tus ojos.

Haz mi corazón manso y humilde como el tuyo, para que un día pueda entrar en tu Reino. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

1 de octubre de 2026

QUIERO SEGUIRTE, SEÑOR

Jesús, aquí estoy. Con mis planes, mis dudas y mi corazón lleno de preguntas.

Tú dices “sígueme”, y yo a veces quiero seguirte, pero con todo asegurado: mi comodidad, mi imagen, lo que dirán los demás. 

Tú no tenías dónde recostar la cabeza, y aun así caminabas libre. Enséñame esa libertad.

Ayúdame a no dejar para mañana lo que hoy me pides con tanto amor.

Cuando me pese el pasado, mis errores o lo que dejé atrás, no permitas que me quede mirando hacia atrás. Dame valentía para seguir adelante, aunque no lo tenga todo claro.

Hoy te digo “sí”, aunque sea pequeño y tembloroso. Tómalo tú y hazlo grande. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

24 de septiembre de 2026

ENVÍAME, SEÑOR

Señor Jesús, Tú llamaste a tus discípulos y les diste poder y autoridad para anunciar tu Reino y sanar a los enfermos.

Hoy me pongo delante de ti, consciente de mi pequeñez, pero confiado en que tú también me envías.

Enséñame a salir sin cargar tantas cosas, a no aferrarme a lo material, sino a confiar plenamente en tu providencia, como enviaste a tus discípulos sin bolsa, ni alforja, ni pan.

Dame la valentía de anunciar tu palabra con sencillez y sin miedo, llevando paz a cada casa donde entre, y sabiduría para no detenerme donde no encuentre acogida.

Que mi vida, como la de los apóstoles, sea un instrumento de tu amor, llevando sanación, esperanza y buena noticia a quienes me rodean.

Ayúdame a confiar en tu llamado y a vivir enviado por ti cada día, predicando el Evangelio no solo con palabras, sino con mi propio testimonio de vida. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

17 de septiembre de 2026

ME CONOCES, SEÑOR

Señor, Tú me conoces y sabes lo que quiero, lo mismo mis proyectos que mis debilidades. No puedo ocultarte nada, Jesús.

Quisiera dejar de pensar en mí y dedicarte todo mi tiempo. 

Quisiera entregarme por entero a ti. Quisiera seguirte a donde quiera que vayas.

Pero ni esto me atrevo a decirte, porque soy débil.

Esto lo sabes mejor que yo. Sabes de qué barro estoy hecho, tan frágil e inconstante. Por eso mismo te necesito aún más, para que tú me guíes sin cesar, para que seas mi apoyo y mi descanso. 

¡Gracias por tu amistad, Jesús! Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

14 de septiembre de 2026

PERDONAR COMO TÇU, SEÑOR

Hoy vengo ante ti reconociendo cuánto me has perdonado, una deuda que yo jamás podría pagar por mí mismo.

Ayúdame a mirar mi propio corazón con honestidad. ¿A quién me cuesta perdonar? ¿Qué ofensa sigo cargando como si fuera mía para retener? Recuérdame que, así como el rey de la parábola tuvo compasión de su siervo y le perdonó una deuda enorme, tú has tenido compasión de mí.

Líbrame de la dureza de corazón, del rencor que se disfraza de justicia y del orgullo que me hace sentir con derecho a guardar cuentas.

Dame la gracia de perdonar de corazón, no solo de palabra. Que mi perdón hacia los demás sea reflejo del tuyo hacia mí: generoso, completo y sin condiciones.

Padre, transforma mi corazón para que sea un canal de tu misericordia, y no un obstáculo para ella.

Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

13 de septiembre de 2026

CIMENTADO EN TÍ, SEÑOR

Señor Jesús, me invitas a mirar los cimientos de mi vida. No basta con decir que creo en Ti; quieres que tu Palabra transforme mis pensamientos, mis decisiones y mis obras.

Cuántas veces levanto proyectos sobre la arena de mi orgullo, de mis miedos o de la comodidad. Entonces llegan las dificultades y descubro que todo se tambalea. Tú, en cambio, me ofreces una roca firme: escucharte y vivir lo que me enseñas.

Haz que mi fe no sea solo de palabras. Que dé frutos de bondad, de misericordia y de perdón. Que quienes me encuentren puedan descubrir, a través de mi vida, que Tú habitas en mi corazón.

Cuando lleguen las tormentas, no permitas que me aparte de Ti. Recuérdame que la verdadera seguridad no está en mis fuerzas, sino en tu amor fiel.

María, Madre de la Iglesia, enséñame a escuchar la Palabra y a guardarla en el corazón para hacer siempre la voluntad del Padre. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

12 de septiembre de 2026

MIRAR COMO TÚ, SEÑOR

Señor, ayúdame a reconocer mi propia ceguera: las veces que juzgo rápido y me examino poco, las veces que veo con lupa el defecto ajeno y paso por alto la viga que cargo yo mismo.

Dame ojos limpios, Señor, para mirar a los demás con misericordia antes que con crítica.

Enséñame a corregir primero mi propio corazón, para que mi vida pueda de verdad guiar a otros hacia ti.

Que no me conforme con ser discípulo a medias, sino que, poco a poco, me vaya pareciendo a mi Maestro: manso, honesto conmigo mismo y lleno de compasión hacia los demás. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

8 de septiembre de 2026

EXTIENDE TU MANO, SEÑOR

Señor Jesús, tú entraste en la sinagoga y no te detuviste ante la mirada acusadora de quienes buscaban condenarte; viste al hombre de la mano seca y no dudaste en llamarlo al centro, a la luz, a la vida.

Enséñame a reconocer las manos secas que hay en mí: las que se cierran por miedo, las que se paralizan por indiferencia, las que dejan de servir por comodidad o por costumbre.

Tú me preguntas hoy:

¿Es lícito hacer el bien o el mal, salvar la vida o dejarla perder? Que nunca calle ante esa pregunta como callaron los fariseos.

Dame un corazón que no se endurezca ante el sufrimiento del otro, que no convierta la fe en una jaula de normas sin amor, sino en un espacio donde el bien siempre tenga la última palabra.

Extiende tu mano sobre la mía, sana lo que en mí está seco o inmóvil, y hazme capaz de amar sin cálculo, sin miedo y sin condiciones, incluso cuando eso me cueste ser mal entendido.

Que mi vida, como la mano de aquel hombre, se abra por completo a hacer el bien. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

5 de septiembre de 2026

TÚ LO RENUEVAS TODO, SEÑOR

Señor Jesús, hoy vienes a mi encuentro para recordarme que tu Evangelio es siempre nuevo. Tú no quieres que viva una fe rutinaria, sino un corazón renovado por tu amor.

Haz de mí un odre nuevo, capaz de acoger el vino nuevo de tu Espíritu. Arranca de mi vida el miedo al cambio, el orgullo, la comodidad y todo aquello que me impide seguirte con libertad.

Enséñame a descubrir que estar contigo es motivo de alegría. Que mi oración, mi servicio y mi entrega nazcan del amor y no solo de la costumbre.

Renueva mi mente, mis palabras y mis acciones para que cada día reflejen más tu presencia. Que, como María, sepa abrirme con confianza a la novedad de Dios y decir siempre: “Hágase en mí según tu palabra”. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

2 de septiembre de 2026

LIBÉRAME, SEÑOR

Señor Jesús, tú que enseñas con autoridad y cuya palabra tiene poder para liberar, ven hoy a mi vida como viniste a la sinagoga de Cafarnaún.

Reconozco que a veces llevo dentro de mí ataduras, miedos o espíritus de angustia que no me dejan vivir en paz y libertad. Tú conoces lo que me oprime, aunque no siempre lo nombre.

Como aquel hombre que clamó en medio de la multitud, me acerco a ti pidiendo ser liberado de todo aquello que no viene de ti: el rencor, la ansiedad, la desesperanza, el pecado que me domina.

Tu palabra tiene poder, Señor, tú mandas y hasta lo que parece imposible obedece. Habla también a mi corazón hoy y líbrame de lo que me esclaviza.

Que tu autoridad se haga presente en mi vida, que tu Espíritu me llene de paz y que, como sucedió en Cafarnaún, tu fama de bondad y poder se extienda también a través de mí, para que otros crean en ti y encuentren libertad.

Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

27 de agosto de 2026

SEÑOR, DAME UN CORAZÓN AUTÉNTICO

Señor Jesús, Tú conoces lo que hay dentro de mi corazón, aunque yo mismo a veces no quiera verlo. Como aquellos sepulcros blanqueados de los que hablas, cuántas veces cuido las apariencias mientras descuido lo que realmente importa: la honestidad, la compasión, la verdad interior.

Ayúdame a no conformarme con una fe de superficie. Que mi vida no sea una fachada bonita que esconde indiferencia, orgullo o dureza de corazón. Quiero que lo que muestro por fuera nazca de lo que realmente vivo por dentro.

Líbrame de la hipocresía que tú denunciaste con tanta firmeza. Dame un corazón sincero, capaz de reconocer sus propias faltas antes de juzgar las de los demás. Que no repita los errores de quienes rechazaron a los profetas, sino que acoja tu palabra con humildad y la deje transformarme de verdad.

Que mi fe sea auténtica, coherente entre lo que digo y lo que hago, entre lo que muestro y lo que soy.

Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

24 de agosto de 2026

TOMA MI VIDA, SEÑOR

Señor tú conoces mi corazón y de qué materia estoy hecho. A Ti acudo con una gran confianza para que llenes mis miedos con Tu presencia, para que mis ansiedades estén siempre en tu corazón, y tú puedas sanarlas, acogerlas y bendecirlas.

Toma todo aquello que me quita la paz y conviértelo en presencia viva tuya, porque yo sé que contigo podré cargar mi cruz, camino y llave para llegar al cielo.  No te olvides de mí Jesús, porque yo tampoco te olvido. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

23 de agosto de 2026

GRACIAS, SEÑOR.

Señor, eres mi respuesta a la necesidad, mi refugio en las tormentas que pasan por mi vida, mi consuelo ante la tristeza y mi fortaleza ante mi debilidad. 

Señor, gracias porque todo es por tu gracia y tu amor. Espíritu Santo, ayúdame a que la gracia entre en mi corazón y que la Palabra se avive en mí. No permitas que me cierre a las palabras del Señor y que me aleje de Él.

Gracias, Señor, por la fe recibida que me has dejado como la mejor herencia para fortalecer mi vida cada día.

Gracias, Señor, por la vida, por mi familia, por mi hogar, por mis amigos, porque me permites compartir todo lo que Tú nos provees con ellos. ¡Gracias, Señor, por tu infinita bondad! Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

22 de agosto de 2026

TODO ES TUYO, SEÑOR

Todo, Señor, es tuyo, mi fragilidad y mi posibilidad, mis pasos, mis intentos, mi entrega, mis caídas, mis sueños, mis miedos, mi historia, mi futuro, mi presente, mi cuerpo, mi mente, mi fe, mis deseos, mis palabras, mi mirada, mis manos, mis pies.

Todo, Señor, es tuyo y a Ti lo torno porque bien conozco mi debilidad y conozco también tu inmenso amor, tu misericordia, tu paciencia, tu espera, tu entrega.

Dame, Señor, tu amor y gracia que esto me basta para vivir el hoy, para perdonarme mis faltas, para confiar en Ti, para agradecer mi vida y la de la gente querida, para esperar sin desesperar, para ser y estar hoy aquí, sin máscaras, sin huir, sin prisas, sin miedo, sin otra cosa que el corazón sabiéndose amado en Ti. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina