31 de diciembre de 2016

MARÍA, TÚ PERMANECES FIEL A LA PALABRA DE DIOS

María es ejemplo. Es la Madre que confía, que obedece, que se abaja humildemente y cree en la Palabra de Dios. María, tú te fías, no sólo porque las cosas prometidas se cumplen, sino porque en las dificultades y peligros, sobre todo, en los momentos confusos, contradictorios y oscuros, tú, María, siempre sigues caminando en la dirección de la Palabra de Dios.

Tu Fe, María, se pone a prueba en esos momentos de peligro y de obligadas huidas ante las amenazas de persecución y muerte que caen sobre tu Hijo. Tu fe se hace visible en la obediencia, callada y silenciosa, quizás sin entender nada. Tu fe se hace visible en la perseverancia ante las contradicciones que el camino y tu maternidad te presentan.

María, tu fe nos conforta cuando tu disponibilidad nos habla y nos da ejemplo de fidelidad. Y, por la Gracia, en tu seno, la Palabra se hace carne y acampa entre nosotros. Tu fe nos llena de esperanza y de fortaleza.

María, Madre de Dios, tú siempre has estado con el Señor y siempre, con tus actos y obras nos has hablado en silencio. Nos has hablado de Él. María, Madre de Dios y Madre nuestra, llévanos a la presencia de tu Hijo. Amén.

JUNTO A MARÍA Y JOSÉ, LA SAGRADA FAMILIA, BRINDAMOS POR TODAS LAS FAMILIA Y, DE SU MANO, PEDIMOS QUE INTERCEDA EN ESTE NUEVO AÑO POR TODAS LAS FAMILIAS, LA UNIDAD Y LA DEFENSA DE LA VIDA. AMÉN.

28 de diciembre de 2016

AUDIENCIA DEL PAPA FRANCISCO

Hoy nos habla el Papa de la fe de Abrahán. Es modelo de creyente, porque la fe se mide en los momentos de zozobra, de dificultades, de riesgos y hasta de muerte. Fe que están testimoniando nuestros hermanos sirios y muchos otros. Nunca podremos decir que tenemos fe si, antes, no la hemos experimentado y sostenido en los momentos de riesgos y contradicciones.

Porque la fe es fe cuando crees a pesar de que no se corresponda con lo que tú piensas, con lo que tú esperas y como a ti te gusta. Así sucedió con María. Su proyecto no coincidía con el de Dios, pero ella dijo "Sí"; también ocurrió con José, con Abrahán y con todos. ¿Te sucede a ti lo mismo? Pidamos, unidos al Sumo Pontífice, que nuestra fe sea como la de María, Abrahán, José y muchos otros.




PAPA FRANCISCO
AUDIENCIA GENERAL
Miércoles 28 de diciembre de 2016


Queridos hermanos y hermanas

Abrahán es modelo de fe y de esperanza: «creyó, contra toda esperanza, que llegaría a ser padre de muchas naciones». Creyó en la palabra de Dios que sería padre, aun cuando pareciera imposible, porque él era anciano y su mujer estéril. Su fe se abrió a una esperanza que parecía absurda, pero así es la esperanza, sorprende y abre horizontes, nos hace soñar lo inimaginable, y lo realiza.

El desaliento y la frustración también llegaron a la vida de Abrahán. Él veía pasar el tiempo y la promesa hecha por Dios seguía sin cumplirse, aunque Dios ratificaba una y otra vez su promesa. A Abrahán lo único que le quedaba era confiar en la Palabra del Señor y seguir esperando.
Pero Dios le dio un signo y le dijo: «mira el cielo y cuenta las estrellas […] así será tu descendencia». Para creer, es necesario saber mirar con los ojos de la fe; a simple vista eran sólo estrellas, pero para Abrahán eran signo de la fidelidad de Dios.
* * *

Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española, en particular a los venidos de España y Latinoamérica. Los animo a confiar en el Señor, como lo hizo Abrahán, para que salgamos de nosotros y descubramos su promesa en cada signo y acontecimiento que nos toca vivir. Les deseo un año nuevo lleno de la gracia y la bendición de Dios.

24 de diciembre de 2016

¿CÓMO HABLAR DE MARÍA?

Cuando Cristina Llano me sugirió escribir semanalmente sobre María, mi perplejidad fue manifiesta. Sí, es verdad que hago reflexiones sobre el Evangelio de cada día, pero desde la perspectiva y óptica de tu propia vivencia personal. Y, sobre todo, confiado y apoyado en la acción del Espíritu Santo que nos asiste y nos dirige, y al cual me abandono desde mi humilde pobreza.

Pero hablar de María, la Madre de Dios, no es lo mismo. Implica conocerla y en el Evangelio no destaca por sus frecuentes apariciones. Así que, sin negarme, le expresé esa dificultad que no sabía cómo solucionar. Sin embargo, confiado en su amparo y en el Espíritu Santo, acepté la invitación e inicié la aventura, no sin considerarlo un atrevimiento bien intencionado.

Tengo que manifestar que yo no era muy devoto ni admirador de la Virgen María. En mi pasado hay pocas alusiones a la Virgen y no me experimentaba devoto ni admirador. Eso no excluye mi respeto y devoción como Madre de Dios. Jesús era, es  y será lo importante, y María, simplemente su Madre. Y así es, pero en estas reflexiones, porque lo que hago es reflexionar, sobre las actitudes de María ante la respuesta a la llamada del Señor, y su papel de corredentora en la obra salvífica, me han ido dando otra visión de María.

Posiblemente por la acción del Espíritu Santo he ido apreciando y saboreando el papel mediador que María ocupa y realiza en el Plan de salvación de Dios para todos los hombres. Tengo que confesar que María, sin apenas hacer ruido, me ha ido enseñando el camino para llegar a su Hijo. Tengo que confesar que María es la criatura más hermosa de este mundo. Una belleza Inmaculada llena de virtudes y generosidad.

Tengo que confesar que María es la Madre de Dios, y fue elegida porque con su humildad, pobreza y buenas intenciones, llena de amor y generosidad, abrió su corazón y permitió la obra del Espíritu Santo en ella. Tengo que confesar que, María, me ha enseñado a preparar la venida del Niño Dios, sin palabras sino con humildad y amor; con sencillez y pobreza; con generosidad y alegría, pero sobre todo con "disponibilidad". María es la Madre abierta y disponible para dejar que Dios, como Infinito y Omnipotente Alfarero, realice en ella, llenándola de Gracia, la transformación de convertirla en la verdadera Madre de Dios.

María, intercede por nosotros y llevándonos de tu mano generosa y humilde, muéstranos el camino de nuestra disponibilidad para, como tú, dejarnos modelar por la Gracia del Espíritu Santo. Amén.

22 de diciembre de 2016

FELIZ NAVIDAD

A todos los Blogueros con el Papa y de parte de Blogueros con el Papa deseamos una hermosa, feliz y fecunda Navidad, que en cada blog, en cada página y red social, se siga transmitiendo el mensaje de amor, de paz, de esperanza de la Iglesia y del Papa Francisco.
Que este año que está por empezar esté lleno de frutos, de fidelidad al Magisterio de la Iglesia y del Papa, que haya concordia y buenos propósitos para seguir adelante en la Evangelización y toda buena obra que nos una y nos acerque cada vez más al Señor Dios que viene.

¡¡¡¡FELIZ NAVIDAD!!!!!   ¡¡¡¡¡¡FELIZ AÑO NUEVO!!!!! PARA TÍ Y PARA TODA TU FAMILIA.

21 de diciembre de 2016

AUDIENCIA DEL PAPA FRANCISCO

Un mundo sin esperanza no se puede concebir. Sucede que el hombre pone sus esperanzas en cosas caducas y que tienen un tiempo de esperanza corto y finito. Son esperanzas muy limitadas que no llenan plenamente el ansia de plenitud y eternidad que el hombre guarda en su corazón. El hombre ciego por su egoísmo y soberbia, se pierde el gozo y la alegría de vivir en la Esperanza que el Niño Dios nos trae al tomar la naturaleza humana y hacerse hombre.

El Papa Francisco nos trae hoy esta reflexión llena de esperanza y gozo en la alegría del nacimiento. Un nacimiento pobre, pequeño y en un pueblo insignificante. Un nacimiento sin ruidos pero inmensamente lleno de esperanza. Esperanza para aquellos que experimentándose pobres esperan en el cumplimiento de salvación eterna que nos trae el Niño Dios. Reflexionemos pacientemente lo que el Papa nos dice.





PAPA FRANCISCO
AUDIENCIA GENERAL
Miércoles 21 de diciembre de 2016


En las catequesis de los miércoles estamos reflexionando sobre el tema de la esperanza. Hoy, a pocos días de la Navidad, contemplamos la Encarnación del Hijo de Dios, que marca el momento concreto en que la esperanza entró en el mundoDios se despoja de su divinidad y se acerca a su pueblo, manifestando su fidelidad y ofreciendo a la humanidad la vida eterna.

El nacimiento de Jesús, nos trae una esperanza segura, una esperanza visible y evidente, que tiene su fundamento en Dios mismo. Jesús, entrando en el mundo, nos da fuerza para caminar con él hacia la plenitud de la vida y vivir el presente de un modo nuevo.

El pesebre que preparamos en nuestras casas nos habla de este gran misterio de esperanza. Dios elige nacer en Belén, que es un pueblito insignificante. Allí, en la pobreza de una gruta, María, Madre de la esperanza, da a luz al Redentor. Junto a ella está José, el hombre justo que confía en la palabra del Señor; los pastores, que representan a los pobres y sencillos, que esperan en el cumplimiento de las promesas de Dios, y también los ángeles cantando la gloria del Señor y la salvación que se realiza en este Niño. Dios siempre escoge lo pequeño, lo que no cuenta, para enseñarnos la grandeza de su humildad.



Saludos
Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española, en particular a los provenientes de España y Latinoamérica. Que por intercesión de la Virgen y de san José, la contemplación del misterio de la Navidad nos ayude a recibir a Jesús en nuestra vida, y podamos ser humildes colaboradores en la venida de su Reino, Reino de amor, de justicia y de paz. Feliz Navidad, llena de esperanza para todos.