28 de febrero de 2025

ORACIÓN: ME AMAS, SEÑOR

Señor, a veces me cuesta creer que me amas.  Me miro y veo mis fallos, mis caídas, mis dudas.. Pero tú me mirás distinto.

No me amas por lo que hago, ni por Io que tengo, sino simplemente porque soy tuyo.

Hoy quiero dejar de buscar amor en lo que no llena, en la aprobación de los demás, en el éxito, en la comparación.

Quiero aprender a descansar en tu abrazo, a creer que tu amor es real, que no cambia, que no se apaga.

Dame un corazón que sepa recibir, que se deje amar sin poner condiciones, porque cuando descubro cuánto me amas, nada me falta, nada me da miedo, todo tiene sentido.

Que me pueda encontrar con tu abrazo, con tu paciencia, con tu perdón, con tu amor. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

27 de febrero de 2025

ORACIÓN: DIOS EN MI VIDA

Necesito ejemplos en mi vida concreta para ver actuar a Dios. Él está en lo más profundo de mi ser. Y está en la aparente superficialidad de mis días. En lo que hago, en lo que digo, en lo que sufro. Tal vez solo tengo que mirar mi vida hoy para aceptar que Dios me habla en la parábola de mis días. Eso sucede cuando escucho el alma de un hombre. Trato de ver a Dios oculto en los pliegues de su carne. En la hondura de sus lágrimas. En la brisa suave de su sonrisa. Y puedo entonces percibir las manos de Dios actuando y su amor haciéndose vida. Se me hace más fácil entonces describir cómo actúa Dios al verlo actuar en lo más concreto de la vida humana. Al verlo actuar en la mía misma. Donde la Palabra que escucho tiene una fuerza nueva. Y puedo entender su misericordia en las lágrimas de dolor de quien sufre. Y puedo apreciar la fuerza del Reino en un corazón arrepentido.

(sermonje.eu)

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

25 de febrero de 2025

ORACIÓN AL ESPÍRITU SANTO

"Ven Espíritu Santo, y ayúdame a perdonar. Porque a veces recuerdo el daño que me han hecho, y eso alimenta mis rencores y mis angustias.

Ayúdame a comprender a esas personas que me lastimaron, enséñame a buscarles alguna excusa para que pueda perdonarlos. Ven Espíritu Santo, y derrama dentro de mí el deseo de perdonar y la gracia del perdón, porque solo no puedo.

Ayúdame a descubrir que es mejor estar libre de esos rencores y ataduras, y dame tu gracia para liberarme de verdad. Derrama tu paz en todas mis relaciones con otras personas, para que reine el amor y nunca el rencor. Amén."

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

24 de febrero de 2025

LA POBREZA COMO DON

¡Aquí me tienes, Señor, buscando libertad, pero esclavo de mis cosas; creyéndome lleno, pero vacío de ti; escuchando tu llamada, pero haciéndome el sordo! ¡Son muchas las cosas que me alejan de Ti, que me seducen y me apartan de la Verdad y yo, Señor, te digo «que no» porque no me acabo de convencer de que sólo Tú das la verdadera felicidad! ¡Señor, quiero tener un corazón grande para comprender mi pequeñez! ¡Espíritu Santo, quiero mendigarte un corazón sencillo que sea capaz de darse cada día un poco más a los demás! ¡Que sea capaz, Señor, de arrancar de este corazón de piedra mi mediocre debilidad, para llenarlo de Ti! ¡Quiero, Señor, llenarme de tu amor! ¡Quiero ser pobre de espíritu para albergar en lo más profundo de mi corazón Tu reino, Señor, e irradiar a los demás esa luz que brilla de Ti! ¡Dame esa paz tuya que escapa a toda comprensión humana, esa paz que serena mi alma y que me hace sentir que Tú estás conmigo y que habitando en mi corazón nada malo me puede suceder! Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

22 de febrero de 2025

ORACIÓN: DESDE MI PEQUEÑEZ

¡Señor, desde mi pequeñez me complazco en mirarte y eso me da una gran paz y un gran consuelo! ¡Qué bien me siento contigo, Señor! ¡Ayúdame a descubrirme verdaderamente, a aceptarme en mi realidad, a soportar mis inseguridades y mis miedos, a superar mis caídas, mis faltas y mis tantos fracasos, a levantarme cuando parece que nada tiene solución, a seguir avanzando cogido de tu mano, a no mirar atrás sino siempre con mirada firme y esperanzada hacia adelante, a empezar cada día con las fuerzas renovadas y con el impulso del Espíritu Santo! ¡Tu eres mi roca, Señor, y el agua que me sacia la sed de cada día! ¡Señor, derriba los muros que cercan mi corazón y ayúdame a salirme de mi mismo para encontrarte en la Pascua con un corazón nuevo, un corazón alegre, un corazón repleto de vida! Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina