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15 de febrero de 2024

ORACIÓN CUARESMA: PADRE BUENO

Padre bueno, nos ponemos en tus manos al inicio de esta Cuaresma, para que hagas de nosotros lo que tú quieras  porque tú sabes lo que más nos conviene y necesitamos; sea lo que sea, te damos las gracias por este tiempo cargado de oportunidades, de posibilidades de liberación, de misericordia y de perdón, por este tiempo de llamadas de atención y de proyectos.

Queremos aceptar todo lo que venga de ti con tal de que se cumpla en cada uno de nosotros, tu voluntad. No deseamos nada más, Padre. Te confiamos nuestro corazón y nuestras manos y nos comprometemos a ayunar de nuestros excesos que nos hacen tan insolidarios; a orar para poder mirar la vida y las cosas más allá de nosotros mismos; a hacer limosna, es decir, a gritar que nada es “mío” porque lo nuestro es la fraternidad.

Padre, llévanos al desierto, acompaña nuestro discernimiento, cólmanos de esperanza, muéstranos tu misericordia y acógenos porque Tú eres nuestro Padre. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina.

5 de marzo de 2014

Un buen consejo para esta Cuaresma que comenzamos hoy



Para este tiempo fuerte que estamos a punto de comenzar, la Iglesia, con solicitud maternal, nos propone tres prácticas, la oración, el ayuno y la limosna, como medios que nos ayuden a procurar una conversión personal, a vivir la dinámica de la apertura a Dios, a nosotros mismos y a los demás.

Pablo Domínguez fue un sacerdote diocesano de Madrid muy aficionado al excursionismo que falleció en un accidente de montaña en el Moncayo a los 42 años de edad en febrero de 2009. En 2010 se publicó su testamento espiritual, "Hasta la cumbre", un libro que recoge los ejercicios espirituales que dio justo antes de morir en el Monasterio de Santa María de la Caridad, en Tulebras, Navarra. Cuenta en este libro una anécdota de cuando fue a dar unas clases a un seminario de Japón. En Japón hay muy pocos cristianos, aproximadamente un cinco por ciento de la población total, de los cuales, un uno por ciento son católicos. Pablo estuvo allí justo la semana que comprendía el miércoles de ceniza y el primer viernes de Cuaresma. Lo relataba así: 

"Y pensaba yo cómo se viviría el ayuno en Japón. Y llegó el momento de la comida. Nos sentamos todos y pusieron un trocito de pan: un trocito de pan, una cosita así, minúscula, dos dedos. ¡No era una miga, sino la comida que íbamos a comer!  
¡En fin…., empezamos a comer! Mientras leían el Kempis en japonés y yo lo seguía porque tenía una versión en inglés. Con un mendruguito de pan y con el Kempis, la duración de la comida era de media hora. Yo iba cogiendo, miga a miga, mientras leía el Kempis en inglés. 
La crisis que tienes justo al salir de ahí es increíble, porque ese día, además, no sabes muy bien por qué, te da un hambre espantosa. Estás que te comes las paredes y sientes que, por lo menos, después de la comida, llegará la cena. ¿Qué nos dan de cena? Ni el mendrugo de pan: el Kempis sin nada.” 
Y continúa Pablo…
“Realmente, se dice uno mismo, qué poca cosa somos, que ayunas un poco y empiezas a sentir que no eres nadie. Pues eso es lo bueno del ayuno, que uno se da cuenta de que no vale nada, de lo poquito cosa que somos, que nos quitan un poco de comer y tendemos a estar inquietos. Somos así".

En cierta ocasión le oí a mi suegro relatar una anécdota de alguien a quien el médico le mandó comer mucho pescado y que para sus adentros se reía pensando: "Jajá, este no sabe que a mí me encanta el pescado". Y es que a veces se nos ocurre pensar que lo que prescriben o prohiben los médicos es para fastidiar.

Del mismo modo corremos el riesgo de despreciar los ayunos y abstinencias que la Iglesia nos propone para el tiempo de Cuaresma, porque nos gusta el pescado o porque estamos a régimen. Nos pueden parecer prácticas tan poco exigentes que las encontremos vacías de sentido y así corremos el riesgo de reaccionar como Naamán el sirio, que despreciaba el remedio para limpiarse de la lepra que le había propuesto el profeta Eliseo por considerarlo demasiado fácil. Por suerte Naamán fue bien aconsejado por sus sirvientas, hizo caso a Eliseo y quedó limpio de la lepra. 

En definitiva, pienso que las prácticas cuaresmales tienen, al menos, el sentido de ayudarnos a crecer en humildad al obedecer lo que la Iglesia nos propone. Y si queremos más, siempre podemos vivirlas "al estilo japonés".

Ujué Rodríguez

21 de marzo de 2012

¿Qué mensaje transmite tu Blog de Cuaresma?


Siendo la Cuaresma uno de los tiempos ‘fuertes’ del Año Litúrgico, la pregunta inminente que debemos plantearnos como Evangelizadores de la Blogósfera es, indudablemente, qué tan efectivos son nuestros blogs.

Un sacerdote explicaba no hace mucho en su homilía que no encontraba en Internet historias o reportajes que describieran cómo transmiten actualmente las los padres y abuelos las tradiciones de Cuaresma y Semana Santa. Hay mucha Escuela de Padres pero no se notan las enseñanzas.

Aparentemente, no hay un contenido coherente.

¿Dónde dejamos la esencia de la Cuaresma?


Existe una cobertura fugaz del Miércoles de Ceniza que escasamente explica o evangeliza en el sentido de que hemos iniciado el camino a la Pascua. La gente parece darse cuenta que hay que imponerse la ceniza, pero escuchan más de carnavales en América Latina, de Mardi Gras en Nueva Orléans y de comidas típicas de Cuaresma que de lo que es esencial. Todo un catálogo de sabrosos mariscos, potajes de vigilia en España y la tradicional ‘capirotada’ mexicana. Tan sólo en Boston, se ofrecen 20 variedades de langosta en la categoría cuaresmal. Esta bonanza ha sido aprovechada también por los masones, que ya publicaron su recetario de Cocina Masónica. Mientras que los católicos Americanos rompen su ayuno para celebrar el día de San Patricio (17 de Marzo) y los pubs se llenan.



Hasta las grandes cadenas de tiendas están adoptando lemas de Cuaresma y se nos adelantan con una publicidad que propone y define el concepto de Cuaresma entre los consumidores. Wal-mart ya anuncia “Todo para su Cuaresma en Wal-mart”. Mientras la evangelización presenta un rezago para penetrar las conciencias de los bautizados. Necesitamos ofrecerles todo para la Cuaresma a las almas que Dios nos ha confiado.

Hay factores que influyen en nuestra cultura que debiéramos verlos a la luz de oportunidades, en vez de verlos como crisis. Se habla mucho de la pérdida de valores, pero la realidad es que todavía la gente busca acercarse a Dios por otros medios que no hemos optimizado. Uno de esos medios, es indudablemente el blog Católico. La gente busca información sobre los signos y celebraciones en Internet, busca compartirlos y comprenderlos. Muchas veces, estas búsquedas se realizan durante horas de trabajo; otras en Semana Santa; hay quienes hasta en las playas, en el campo, etc. Hay oportunidades que debiéramos aprovechar en la Pastoral Turística. Ya algunos obispos hablan de esta pastoral y se están organizando algunas diócesis en torno a esta presencia. Podemos considerar estas estrategias para lanzar nuestros blogs de Cuaresma:
* Tomar como referencia las preguntas más frecuentes sobre la Cuaresma. Contestar esas preguntas de una forma sencilla, señalando textos de la Sagrada Escritura que den crédito a la explicación y expliquen un determinado signo. Todavía hay mucha gente confundida con los signos.
* Asegúrate de que cada signo -sin excepción- sea relacionado con algún pasaje de la Sagrada Escritura o con los Padres de la Iglesia. Las sectas atacan precisamente en cada vacío de información donde no podemos aportar el significado de un signo en base a las Escrituras, principalmente.
* Si necesitas más recursos de Apologética para defender tu fe, recurre a las fuentes y foros de Apologética donde encontrarás lo que necesitas. Catholic.net, EWTN, Aciprensa, The Wanderer, varios portales diocesanos, Opus Dei, Jesuits.net y otros contienen varios artículos y diálogos sobre Apologética y Ecumenismo.
* Usa fotografías de los participantes y organizadores de los diferentes eventos, encuentros, viacrucis y celebraciones en tu blog. Ellos mismos se sentirán motivados y promoverán tu blog. Además, la gente necesita ver fotos de alguien identificable en su comunidad, en vez de que publiques una foto que te gustó, de unos jóvenes misioneros desconocidos en una comunidad indígena. De esa forma experimentarán cercanía con la comunidad que promueve las celebraciones. 
* Las fotografías tienen prioridad sobre las caricaturas, dibujos e ilustraciones. Consideremos que las publicaciones impresas recurren mucho al recurso de dibujos e ilustraciones para reducir costos de impresión. Un blog no necesita esta reducción de costos. Hay que publicar fotografías y videos reales.
* Si vas a publicar un blog con información sobre Semana Santa en un lugar turístico, asegúrate de dar publicidad a tu blog en las páginas de servicios e información de los hoteles, clubes de golf, agencias de bienes raíces y en los templos. Que contenga información sobre las celebraciones de Semana Santa y Pascua en esa comunidad. Especifica los idiomas de las celebraciones y qué deben llevar al templo para la celebración, por ejemplo: Crucifijos para bendecir el Viernes Santo durante la adoración de la cruz, el cirio pascual en la Vigilia Pascual, etc.
* Que no falten las explicaciones sobre el Triduo Pascual, qué comprende.
* Promueve las devociones de Cuaresma y Semana Santa. Hay devociones que son desconocidas para la mayoría de la gente. El Viacrucis es conocido, pero todavía hay muchos Católicos que no conocen el Via Lucis ni el Via Matris.
* No dudes en incluir la Liturgia de las Horas, sobretodo en Semana Santa.
* Proyecta el sufrimiento de Cristo en la cruz como una transformación hermosa, como un triunfo de Jesús sobre la muerte y el pecado. Que tus lectores no se lleven la impresión de que sólo murió condenado. La gente no quiere ver mensajes de sufrimiento sin esperanza. Hay que trasladar ese paradigma hacia el lado de la resurrección, que fue posible gracias a su sufrimiento y dolor. Los podemos relacionar con nuestros propios sufrimientos y pruebas en la vida.
* Usa el arte. La Pasión de Cristo ha sido fuente de inspiración para grandes artistas de las diferentes épocas que han sabido conmovernos mediante creaciones que rebasan lo sublime. Su arte ha contribuido a inmortalizar la vivencia de la fe, tales como Miguel Ángel con su ‘Piedad’, el español Rafael Esteban Murillo con su virgen gitana, Rembrandt con su pintura del Hijo Pródigo, Franco Zefirelli con “Jesús de Nazaret” y más recientemente, Mel Gibson con ‘La Pasión de Cristo’.

Usemos el sentido común para detectar las necesidades de las comunidades inmediatas. Es posible que sus necesidades tengan mucho común con las de otras comunidades. Una de éstas pudiera ser la de ofrecer guías de literatura y películas para los padres de familia. Muchos padres
de familia necesitan recursos para formación en la fe de sus hijos. Puede haber aspectos que tengan una resonancia universal.

Por Yvette Camou

26 de marzo de 2011

LA CUARESMA ES “HACERME SEMEJANTE A ÉL EN SU MUERTE”.


Efectivamente, como nos recuerda la carta a los Filipenses, la cuaresma es dejarse llevar y transformar por el Espíritu Santo para hacerme semejante a él y llevar a cabo una conversión profunda de mi vida.


La cuaresma es el tiempo que precede y dispone a la celebración de la pascua. Es un tiempo precioso para escuchar la palabra de Dios y suplicar la conversión del corazón, es decir, poner en nuestro corazón el deseo de adquirir un corazón nuevo. Es un momento propicio de reconciliación con Dios y con los hermanos a través de las armas de la penitencia cristiana: la oración, el ayuno y la limosna.

En este tiempo, los fieles, estamos llamados a meditar y a tener muy presente en nuestra vida la Pasión y Muerte de nuestro Señor.

El comienzo de los cuarenta días de penitencia se caracteriza por el austero símbolo de las Cenizas, por el que los pecadores  convertidos, en la antigüedad, se sometían a la penitencia canónica. El gesto de cubrirse con ceniza tiene el sentido de reconocer la propia fragilidad y mortalidad, que necesita ser redimida por la misericordia de Dios.

Hoy este gesto la Iglesia lo ha tomado como una expresión del corazón penitente del hombre, que está llamado a la conversión sincera.

Durante este tiempo de cuaresma, el pueblo cristiano está llamado a dirigir el espíritu hacia las realidades que son verdaderamente importantes, no buscando los bienes terrenos sino los bienes del cielo. Para esto hace falta un esfuerzo, es necesario morir a uno mismo para abrazar a Cristo crucificado.

Para dejarnos transformar por la acción del Espíritu Santo,  y orientar nuestra existencia según la voluntad de Dios, es necesario primero reconocer nuestra debilidad y acoger con una sincera revisión de vida la gracia renovadora del Sacramento de la Penitencia y caminar con decisión hacia Cristo.

Este tiempo de cuaresma nos impulsa cada día a liberar nuestro corazón del peso de las cosas materiales, de un vínculo egoísta con la tierra que nos empobrece y nos impide estar disponibles y abiertos a Dios y al prójimo. A través de las prácticas tradicionales del ayuno, la limosna y la oración, la cuaresma nos va a enseñar a vivir de modo cada vez más radical el amor de Cristo.

El ayuno adquiere un significado profundamente religioso, consiste en hacer más pobre nuestra mesa para aprender a superar nuestro egoísmo y vivir así en la lógica del don y del amor de Dios. Cuando nos privamos de alguna cosa aprendemos a apartar la mirada de nuestro “yo” para descubrir a Alguien a nuestro lado y reconocer a Dios en los rostros de tantos de nuestros hermanos.

La limosna se presenta ante la tentación del tener. El afán de poseer provoca violencia, prevaricación y muerte, por eso la Iglesia recuerda la práctica de la limosna. La idolatría de los bienes aleja a las personas de los otros, despoja al hombre, lo hace infeliz, lo engaña, lo defrauda sin realizar lo que promete, porque sitúa las cosas materiales en el lugar de Dios, única fuente de la vida. Esta práctica nos recuerda el primado de Dios y la atención hacia los demás.

La oración es un elemento necesario para poner el corazón en Dios, debemos meditar e interiorizar la palabra de dios, así Cristo hablará a nuestro corazón y descubriremos el amor maravilloso de Dios para con el hombre. En la oración encontramos tiempo para Dios, para conocer que sus palabras no pasarán, para entrar en la intima comunión con él que nadie podrá quitarnos y que nos abre a la esperanza que no falla, a la vida eterna.

Por eso debemos de acogernos a estas armas para apartar las tentaciones del mundo seductor y acogernos a Cristo, nuestro Rey y Señor, que es quien verdaderamente corresponde con lo que nuestro corazón desea.