31 de agosto de 2026

COGER MI CRUZ Y SEGUIRTE

Señor Jesús, hoy me invitas a seguirte por el camino de la cruz, no como un camino de derrota, sino de amor entregado. 

Enséñame a no buscar solo la comodidad, sino a descubrir que la verdadera vida nace cuando me doy por los demás.

Cuando, como Pedro, quiera apartarme de la cruz o rechace las dificultades de mi propia vida, abre mis ojos para comprender que tú nunca abandonas a quien confía en ti. 

Dame un corazón valiente para cargar cada día con mi cruz, sabiendo que caminas a mi lado.

Haz que no me aferre a lo que pasa, ni busque ganar el mundo perdiendo el alma. Que mi mayor riqueza seas tú, y que cada decisión de mi vida refleje el deseo de amarte, servirte y seguirte con fidelidad.

María, Madre del camino, enséñame a permanecer junto a la cruz con esperanza, hasta alcanzar la alegría de la Resurrección. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

30 de agosto de 2026

SER PACIENTE

Señor, Tu nos dijiste que aprendamos de Ti que eres paciente y humilde de corazón! ¡Eso es lo que quiero hacer! 

¡Por eso, Señor, te pido de corazón que me concedas la paciencia para soportar las largas esperas, para aceptar los problemas que surgen cada día, para adaptarme a los imprevistos, para superar las pruebas, para tolerar las incomprensiones o para aceptar las críticas!

 ¡Ayúdame, Señor, a perseverar en mi vida de fe para afrontar todas las adversidades con otra mirada! ¡Tu mirada! 

¡Dame, Espíritu Santo, el don de fortaleza y de sabiduría para asumir los desafíos de mi camino cotidiano y para confiar ciegamente en la providencia divina!

¡Ayúdame, Espíritu de Verdad, para no desfallecer nunca! Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan  Carlos Medina Medina

29 de agosto de 2026

ORACIÓN DEL QUE BUSCA

Señor, Tú que hiciste mi corazón inquieto hasta que descanse en Ti, mira mi búsqueda de hoy. Ando probando caminos, probando respuestas, probando quién soy y qué quiero ser, y a veces me canso, y a veces dudo, y a veces busco afuera lo que solo está adentro.

Como San Agustín, que anduvo lejos antes de volver, enséñame que no estás en las cosas que persigo ni en los aplausos que busco, sino en lo más hondo de mí, esperándome con paciencia.

Dame luz para no confundir el ruido con la paz, ni lo fácil con lo bueno, ni la prisa con el camino correcto. Y si hoy no tengo certezas, dame al menos el valor de seguir buscando, confiando en que Tú ya me encontraste primero. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

28 de agosto de 2026

ORACIÓN AL ESPÍRITU SANTO

“Ven Espíritu Santo. Quiero estar un momento contigo, y deseo que este momento esté consagrado solo a ti.

Te doy gracias porque he podido conocerte, porque has derramado en mí la fe, y puedo invocarte con profunda confianza. Te doy gracias porque contigo todo se me hace más fácil, y cuando te invoco me quedo en paz. Gracias por tu amistad, y porque puedo dialogar contigo sobre las inquietudes de mi vida.

Te adoro en esta cercanía, porque nunca estás lejos; siempre estás iluminando lo más íntimo de mi ser. Gracias, Espíritu Santo, porque cuando camino estás conmigo, cuando trabajo estás conmigo, cuando sueño estás conmigo, cuando sufro estás conmigo, cuando me alegro estás allí conmigo. Y cuando no puedo más, también estás conmigo. Amén.” 

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

27 de agosto de 2026

SEÑOR, DAME UN CORAZÓN AUTÉNTICO

Señor Jesús, Tú conoces lo que hay dentro de mi corazón, aunque yo mismo a veces no quiera verlo. Como aquellos sepulcros blanqueados de los que hablas, cuántas veces cuido las apariencias mientras descuido lo que realmente importa: la honestidad, la compasión, la verdad interior.

Ayúdame a no conformarme con una fe de superficie. Que mi vida no sea una fachada bonita que esconde indiferencia, orgullo o dureza de corazón. Quiero que lo que muestro por fuera nazca de lo que realmente vivo por dentro.

Líbrame de la hipocresía que tú denunciaste con tanta firmeza. Dame un corazón sincero, capaz de reconocer sus propias faltas antes de juzgar las de los demás. Que no repita los errores de quienes rechazaron a los profetas, sino que acoja tu palabra con humildad y la deje transformarme de verdad.

Que mi fe sea auténtica, coherente entre lo que digo y lo que hago, entre lo que muestro y lo que soy.

Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina