3 de julio de 2026

¡Señor, aquí me tienes!

¡Señor, que siempre estás a mi lado, que escuchas mis súplicas y mis ruegos, que me pides confianza, que me pides que cuente contigo, que me pides que no ponga mis esfuerzos humanos para resolver las cosas, sino que me deje llevar por la fuerza de tu amor y de tu misericordia: aquí me tienes, Señor, en mi debilidad y en mi esperanza! 

¡Señor, sabes perfectamente que a veces me agobio por las situaciones que me toca vivir, que me hacen temer o desconfiar, que la tristeza se apodera de mí; en todos estos momentos me falta fe, Señor, y me falta la confianza de saber que caminas a mi lado y que en todo momento puedo estar tranquilo porque te ocupas de mis cosas! ¡Envía, Señor, tu Espíritu sobre mí para que tenga la paciencia suficiente de aceptar la voluntad de Dios, para saber hacer frente a las cosas que por mí mismo no puedo cambiar!

¡Llena mi corazón de Ti para que sea capaz de abonarme a la confianza, a la certeza de que todo está en tus manos, que todo lo pueden! ¡Señor, envía tu Espíritu sobre mí para que me libere de los defectos de mi carácter porque muchas veces me apartan del camino correcto! 

¡Concédeme la gracia, Señor, de ser capaz de irradiar en todo momento la luz que proviene de tu Santo Espíritu! Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

2 de julio de 2026

TODO ES TUYO, SEÑOR

Todo, Señor, es tuyo: mi fragilidad y mi posibilidad, mis pasos, mis intentos, mi entrega, mis caídas, mis sueños, mis miedos, mi historia, mi futuro, mi presente, mi cuerpo, mi mente, mi fe, mis deseos, mis palabras, mi mirada, mis manos, mis pies.

Todo, Señor, es tuyo y a Ti lo torno porque bien conozco mi debilidad y conozco también tu inmenso amor, tu misericordia, tu paciencia, tu espera, tu entrega.

Dame, Señor, tu amor y gracia, que esto me basta para vivir el hoy, para perdonarme mis faltas, para confiar en Ti, para agradecer mi vida y la de la gente querida, para esperar sin desesperar, para ser y estar hoy aquí, sin máscaras, sin huir, sin prisas, sin miedo, sin otra cosa que el corazón sabiéndose amado en Ti. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

1 de julio de 2026

EN LA INCERTIDUMBRE

Señor Jesús, que eliges venir a morar a mi pobre corazón, hoy quiero pedirte la gracia de la paz y la esperanza.

En estos tiempos todo parece incierto, y esa incertidumbre pinta de gris mi alma y me inquieta, hace que solo me traslade hacia el futuro que aún no llega.

Por eso, Señor, te necesito, y te pido que, aunque a veces la desesperanza venga a visitarme, no permitas que su compañera, la ansiedad, le arranque páginas escritas con trazo fino a mi historia, aquella de la cual eres el Autor.

Hoy que todo se hace cuesta arriba, concédeme, Señor, la gracia de mirar más hacia el cielo y buscar Tu rostro, que solo Tú me bastes; pero sobre todo, regálame aprender a disfrutar el minuto de tiempo que se gesta en este instante para mí, mientras lo mejor está por venir. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

30 de junio de 2026

DIOS ACTÚA EN LA VIDA

Necesito ejemplos en mi vida concreta para ver actuar a Dios. Él está en lo más profundo de mi ser. Y está en la aparente superficialidad de mis días. En lo que hago, en lo que digo, en lo que sufro. Tal vez solo tengo que mirar mi vida hoy para aceptar que Dios me habla en la parábola de mis días. 

Eso sucede cuando escucho el alma de un hombre. Trato de ver a Dios oculto en los pliegues de su carne. En la hondura de sus lágrimas. En la brisa suave de su sonrisa. Y puedo entonces percibir las manos de Dios actuando y su amor haciéndose vida. 

Se me hace más fácil entonces describir cómo actúa Dios al verlo actuar en lo más concreto de la vida humana. Al verlo actuar en la mía misma. Donde la Palabra que escucho tiene una fuerza nueva. Y puedo entender su misericordia en las lágrimas de dolor de quien sufre. Y puedo apreciar la fuerza del Reino en un corazón arrepentido.

(sermonje.eu)

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

29 de junio de 2026

LÍBRANOS DE LA CODICIA

Mt 8, 23-27

Señor, líbrame de la codicia de tener mucho dinero y hazme generoso, como Tú.

Líbrame de la codicia de acaparar mucho poder y hazme servicial, como Tú.

Líbrame de la codicia de desear muchos caprichos y hazme austero, como Tú.

Líbrame de la codicia de ser famoso y hazme pasar por uno de tantos, como Tú.

Líbrame de la codicia de poseer a las personas y ayúdame a buscar la libertad de todos, como Tú.

Líbrame de la codicia de querer ser el mejor y hazme ser hoy mejor que ayer, con tu ayuda.

Líbrame de la codicia de buscar continuamente el placer y haz que busque solo el Amor, contigo.

Líbrame de la codicia de hacer muchas cosas y ayúdame a cumplir la voluntad del Padre, como Tú.

Líbrame de la codicia de pretender ser un salvador y hazme humilde colaborador tuyo.

Ayúdame, Señor, a poner mi confianza en ti y en las capacidades que me has dado. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina