6 de abril de 2026

DOMINGO DE PASCUA

La resurrección comienza ya. Gracias, Jesús Resucitado, porque tu vida nueva nos envuelve, nos arrastra.

Gracias por resucitarnos de la tristeza a una alegría que nadie nos puede quitar.

Gracias por resucitarnos del egoísmo a la generosidad de quien entrega la vida.

Gracias por resucitarnos de la búsqueda de placer y conducirnos a la búsqueda del amor más grande.

Gracias por resucitarnos del aislamiento, para abrirnos a la relación con los hermanos.

Gracias por resucitarnos del yo, de «los míos», para que nos ocupemos de los más necesitados.

Gracias por resucitarnos de la desilusión a una esperanza más grande que la muerte. 

Gracias por resucitarnos del sinsentido a la alegría de saber que Tú eres el camino y la meta.

Sigue envolviéndonos, sigue arrastrándonos. Todavía nos falta tanto…

Sigue resucitándonos. 

AMÉN.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

5 de abril de 2026

MARÍA DEL SÁBADO SANTO

María, ha pasado el Viernes Santo. Tus ojos ya no tienen más lágrimas para la cruz, para el dolor por el Hijo muerto, para el silencio, para el frío de la losa, para la piedad y la soledad.

No sabías cómo aparecería, ni cuándo, ni dónde. Pero estabas segura. Pronto Jesús te besaría de nuevo. Y Tú lo tomarías en tus brazos, como en Belén, como al pie de la cruz. Pero ahora más vivo que nunca. Tu esperanza anticipó la alegría de la resurrección.

María, acompáñanos en nuestra espera. Queremos estar seguros, como Tú, de que podemos resucitar, en esta tierra, a una vida nueva, a una vida más entregada y alegre. Queremos estar seguros de que el bien de este mundo vencerá al mal. Queremos estar seguros de que tu Hijo Jesús nos resucitará a una vida más grande y bella que todos nuestros mejores sueños juntos. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

4 de abril de 2026

VIERNES SANTO

Jesús, tu humanidad me sobrecoge. Tu amor, mezclado en ese misterio de iniquidad, me deja sin palabras. Me postro ante tu cruz. Beso tu cruz. Te adoro. En ella veo a todos los crucificados de este mundo: los que sufren violencia, los que están empobrecidos, deshumanizados, los que padecen enfermedades incurables, soledad, abandono, marginación.

Dame valentía y creatividad para trabajar por un mundo más humano. Abre mi vida a la ternura entrañable, a la solidaridad compasiva. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

3 de abril de 2026

JUEVES SANTO

Jesús…
Naciste por mí, porque me amas.
Me miras con ternura, porque me amas.
Me llamas para ser más feliz, porque me amas.
Me das compañeros de camino, porque me amas.
Me perdonas y me ayudas a perdonarme, porque me amas.
Me revelas tus secretos porque me amas.

Levantas mi esperanza derrumbada, porque me amas.
Tu grandeza se muestra en mi debilidad, porque me amas.
Me alimentas con tu cuerpo hecho pan, porque me amas.
Te arrodillas ante mí y me lavas los pies y el alma, porque me amas.
Llamas y envías sacerdotes, para ayudarme a sentir tu amor, tu perdón, tu fuerza y tu alegría, porque me amas. Compartes conmigo tu angustia y tu tristeza en Getsemaní, porque me amas. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

2 de abril de 2026

PASE LO QUE PASE

Comienza la oración reconociendo tus desalientos, el sinsentido que a veces te atenaza, el vacío, la falta de vida. Ponte en verdad. Tu camino de encuentro con Jesús puede ser un proceso largo, como el de los discípulos de Emaús. 

Lo importante es que descubras que, te pase lo que te pase, Jesús no te abandona. Incluso cuando crees que vas para atrás, él te acompaña. Abre el oído y deja entrar en tu corazón la Palabra. Jesús la explica para ti.

Dile a Jesús que se quede contigo, que te han entrado ganas de caminar a su lado. Siéntate a la mesa con él. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina