12 de junio de 2024

ORACIÓN DEL MARTES

Colócate ante Dios tal y como te sientes en este momento. Ábrete a su amor incondicional. ¿Sabes que te busca, te espera, te ama? Dile con el salmista: «Yo te amo, Señor; tú eres mi fortaleza; Señor, mi roca, mi alcázar, mi libertador. Dios mío, peña mía, refugio mío, Dios mío. Mi fuerza salvadora»

Deja que Jesús pose su mirada sobre ti, ábrete a su palabra de vida. Tiene un proyecto para ti. Acércate confiadamente a él. “Me dices que soy la sal de la tierra, la luz del mundo. ¿No te habrás confundido de persona? ¿Acaso no sabes quién soy yo? ¡Cómo me dices estas cosas! ¿Por qué me escoges para que yo sea un humilde reflejo de tu luz en medio de las gentes?”

Mira a María, la mujer que acogió la mirada de Dios y se dejó hacer por su amor. Siempre tuvo encendida la lámpara de su confianza y abandono en Dios. Reza:

Gracias, Padre, por tanta gente sencilla que hace el bien sin ningún ruido, calladamente, gastando su vida, como una lámpara de cera, para dar luz. Quiero unirme a ellos y con ellos a ti. Sembraremos juntos el Evangelio. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina.

10 de junio de 2024

ORACIÓN DEL DOMINGO

Señor, abre mi corazón a tu palabra y a tu amor.

Estar abierto es, ante todo, salir de uno mismo. Romper la coraza del egoísmo que intenta aprisionarnos en nuestro propio yo.

Estar abierto es dejar de dar vueltas alrededor de uno mismo. Como si ese fuera el centro del mundo y de la vida.

Estar abierto es no dejarse encerrar en el círculo de los problemas del pequeño mundo al que pertenecemos. Cualquiera que sea su importancia, la humanidad es más grande. Y es a ella a quien debemos servir. Amén.


Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina.

9 de junio de 2024

ORACIÓN:Escuchar como María

Señor Jesús, como a María, enséñame a sentarme a tus pies para escuchar tu palabra. Dame aquella auténtica sabiduría que busca tu voluntad mediante la plegaria y la meditación, a través del contacto directo contigo, más que por razonamientos mentales o por la lectura de muchos libros.

Concédeme la gracia de distinguir tu voz de la de los extraños; concédeme la gracia de dejarme guiar por ella y de buscarla ante todo como una realidad superior a mí mismo.

Respóndeme mediante la conciencia cuando te adoro y confío en tu grandeza, que llega mucho más allá de lo que yo puedo entender. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina.

8 de junio de 2024

ORACIÓN: CORAZÓN DE JESÚS

Comienza serenándote y silenciando tu mente. Abre tu corazón al amor sin fronteras del Corazón de Jesús.

No es fácil mantener la calma y la paz, sobre todo cuando muchas situaciones complicadas se apoderan de nuestra vida y de nuestro corazón. Cuando la actividad y el trabajo nos cansan, cuando nuestro deseo de hacer el bien nos rinde por la falta de frutos palpables, más de una vez sentimos ganas de abandonar o de huir.

¿No será que nuestro corazón no tiene en el Señor su descanso? ¿No será que olvidamos la promesa del Señor: «Sin mí no podéis dar fruto» (Jn 15, 5)? Cuando estas nubes intenten anidar en tu mente, recuerda la invitación de Jesús a descansar en su corazón: «Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados y yo os aliviaré» (Mt 11, 28).

Me acerco a tu corazón, Jesús, y me asombro ante tanto derroche de amor sin medida ¡Gracias, Señor! Te cuento mis cosas y tú me serenas. Y cuando camino entre peligros, sé que siempre vas conmigo. ¡Gracias, Señor!  Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina.

7 de junio de 2024

ORACIÓN: Volver a Ti.

Te damos gracias, Señor, porque has movido nuestros corazones para que volvamos a ti.

Te damos gracias, porque nunca nos abandonas a pesar de nuestra tozudez, de nuestra infidelidad.

Te damos gracias, porque nos iluminas para descubrir nuestro pecado, todo aquello que no nos deja crecer como personas.

Te damos gracias, porque eres misericordioso y paciente con nosotros, porque a través de tus sacramentos te sentimos cercano.

Te damos gracias, porque creas en nosotros un corazón más puro, más limpio, un corazón capaz de amarte más a ti, al prójimo, a mi mismo y a toda la creación. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina.