11 de abril de 2026

QUE MI VIDA SEA

Señor, te comparto mi deseo: 
Que mi oído esté atento a tus susurros.
Que el ruido cotidiano no tape tu voz.
Que te encuentre, y te reconozca y te siga.
Que en mi vida brille tu luz.
Que mis manos estén abiertas para dar y proteger.
Que mi corazón tiemble con cada hombre y mujer que padecen.
Que acierte para encontrar un lugar en tu mundo.
Que mi vida no sea estéril.
Que deje un recuerdo cálido en la gente que encuentre.
Que sepa hablar de paz, imaginar la paz, construir la paz.
Que ame, aunque a veces duela.
Que distinga en el horizonte las señales de tu obra.
Todo esto deseo, todo esto te pido, todo esto te ofrezco, Padre. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

9 de abril de 2026

ORACIÓN

No estamos solos; tú, Jesús, estás siempre con nosotros en el camino de la vida, como huésped y peregrino, como compañero de camino, que escucha y se revela.

«¡Quédate con nosotros!», en nuestras penas y dudas; en nuestros sufrimientos y alegrías, en nuestro trabajo y en nuestras familias. «¡Quédate con nosotros!» y aviva las ascuas de nuestra fe. Amén.

(Marilena Milani, cm)

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

8 de abril de 2026

ORACIÓN

Señor, en tu presencia oigo tu voz que me llama por mi nombre, que me pregunta: «¿Por qué lloras? ¿A quién buscas?». Me asombro y me quedo en silencio…

Quisiera tener el amor apasionado que María Magdalena tuvo hacia ti, Señor. Ella fue capaz de amar tanto porque se sintió amada y perdonada, comprendida y acogida con ternura por ti, más allá de su debilidad. Pero sé que a mí también me amas con amor eterno. Gracias, Señor.

(Marilena Milani, cm)

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

7 de abril de 2026

¿DE QUÉ SE TRATA?

Señor, enséñame a ver que no se trata de “cómo moriste”, sino de “cómo viviste”.

Que no se trata de “cuánto ganaste”, sino de “cuánto diste”.

Enséñame que no se trata de “tener dinero”, sino de “tener corazón”

Que sepa preguntarme al final de cada día si tuve siempre una palabra amable, una sonrisa, si supe enjugar una lágrima de un hermano, si estuve al lado de quien me necesitó, si fui fiel a mi corazón.

Enséñame, Señor, a ver las verdaderas cosas que importan; no permitas que me deje ganar por las cuestiones del mundo, sino con las preguntas que me llevan a ser una mejor persona, y sobre todo, Señor, que sepa interpelarme todos los días si supe amar como Tú nos enseñaste. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

6 de abril de 2026

DOMINGO DE PASCUA

La resurrección comienza ya. Gracias, Jesús Resucitado, porque tu vida nueva nos envuelve, nos arrastra.

Gracias por resucitarnos de la tristeza a una alegría que nadie nos puede quitar.

Gracias por resucitarnos del egoísmo a la generosidad de quien entrega la vida.

Gracias por resucitarnos de la búsqueda de placer y conducirnos a la búsqueda del amor más grande.

Gracias por resucitarnos del aislamiento, para abrirnos a la relación con los hermanos.

Gracias por resucitarnos del yo, de «los míos», para que nos ocupemos de los más necesitados.

Gracias por resucitarnos de la desilusión a una esperanza más grande que la muerte. 

Gracias por resucitarnos del sinsentido a la alegría de saber que Tú eres el camino y la meta.

Sigue envolviéndonos, sigue arrastrándonos. Todavía nos falta tanto…

Sigue resucitándonos. 

AMÉN.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina