22 de octubre de 2026

TÚ SABES QUE TE QUIERO, SEÑOR

Señor, tú sabes que siempre te he querido aunque me cuesta demostrártelo y que te sigo queriendo. 

Te quiero a pesar de mi soberbia y orgullo, a pesar de mis miedos e infidelidades. A pesar del cansancio y del abandono de tantos días, a pesar de mi cabeza vacía y dura, y de mi corazón de piedra. 

Tú sabes que te quiero, Señor, a pesar de mis dudas de fe, de mi vacilante esperanza y de mi amor posesivo. 

Tú sabes que te quiero, Señor, a pesar de las bravuconadas de algunos días y de la apatía y desgana de otros.

Tú sabes que te quiero, Señor, a pesar de que me cuesta quererme a mí mismo, a pesar de que no siempre te entiendo.

 Tú sabes que te quiero, Señor, porque tú me quisiste primero y no renegaste de mí a pesar de ser torpe y frágil.

Yo te quiero, Señor, porque siempre confías en las posibilidades que tengo de ser, junto a Ti, aquí en mi vida sencilla, un servidor que desea servirte con amor, fidelidad y esperanza! Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

21 de octubre de 2026

DESPIERTO

Jesús, tú dices que estemos listos, con la lámpara encendida. Despiértame. Que no me dé igual todo, ni me conforme con ir tirando. 

Que mi vida tenga luz: en mi casa, en mi clase, con mis amigos, también cuando nadie me ve.

Ayúdame a estar atento a ti en lo de cada día: en el que está solo, en el que lo está pasando mal, en el que necesita que alguien le escuche. Dame valor para ser el que da el primer paso.

Gracias porque no eres un jefe que vigila, sino un amigo que llega y se pone a servirnos. 

Quiero esperarte así: con ganas, sin miedo y con el corazón abierto. Cuando llames, que me encuentres despierto. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

20 de octubre de 2026

ORACIÓN AL ESPÍRITU SANTO

Ven Espíritu Santo, porque todavía llevo algunos sueños dentro de mí, algunos proyectos escondidos, algunos deseos interiores. Son esas inquietudes las que me mantienen vivo y despierto. 

Ven Señor, para que no se apaguen esos sueños, y para que nazcan otros proyectos nuevos, más bellos todavía. 

Porque dentro de mí está siempre clamando ese llamado a crecer que tú has colocado en mi corazón. Y yo sé que si no crezco me debilito, que el agua estancada se echa a perder. 

Por eso, ven Espíritu Santo, no permitas que me detenga, que me encierre, que me limite. Estoy llamado a más, y quiero ir por más.

Inúndame con ese empuje divino de tu gracia, para que avance decidido hacia nuevos horizontes. Con serenidad, con mucha paz, sin obsesiones, pero también con un incontenible entusiasmo. Ven Señor de la vida, ven. Amén.

Desde  mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

19 de octubre de 2026

DAR A DIOS

Señor, Dios mío, todo lo que soy y todo lo que tengo viene de ti. Mi vida, mi tiempo, mi trabajo y mi familia son un don de tu bondad.

Hoy quiero darte lo que es tuyo: mi corazón, para amarte sobre todas las cosas; mi mente, para buscar tu verdad; mis manos, para servir a quien me necesita; mis palabras, para hablar siempre con sinceridad y ternura.

Perdóname por las veces que he dado a las cosas pasajeras el lugar que solo a ti te corresponde.

Libérame del orgullo, del egoísmo y de la prisa que me alejan de tu presencia. Enséñame a reconocer tu imagen en mí y en cada hermano, y a vivir de modo que todo lo que haga sea para tu gloria.

Que mi vida entera sea una ofrenda agradable ante ti. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

18 de octubre de 2026

VEN A MÍ, ESPÍRITU SANTO

Ven a mí, Espíritu Santo, Espíritu de sabiduría: dame mirada y oído interior para que no me apegue a las cosas materiales, sino que busque siempre las realidades del Espíritu.

Ven a mí, Espíritu Santo, Espíritu de amor, haz que mi corazón siempre sea capaz de más caridad.

Ven a mí, Espíritu Santo, Espíritu de verdad: concédeme llegar al conocimiento de la verdad en toda su plenitud.

Ven a mí, Espíritu Santo, agua viva que lanza a la vida eterna. Concédeme la gracia de llegar a contemplar el rostro del Padre en la vida y en la alegría sin fin.  Amén”.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina