17 de febrero de 2026

ESPÍRITU SANTO, ILUMÍNAME

Es bueno dejar entrar al Espíritu Santo en toda nuestra vida. No para que nos ayude a descubrir qué debemos hacer o decir, sino también para que nos haga ver cuál es la mejor manera de hacerlo o de decirlo, cuál es el estilo y la modalidad que más nos conviene imprimirle a nuestros actos. Podemos pedirlo con las palabras del Cardenal Verdier:

“Espíritu Santo, Amor del Padre y del Hijo, inspírame siempre lo que deba pensar; lo que deba decir, y cómo tenga que decirlo; lo que deba callar; lo que deba escribir; lo que deba hacer, y cómo tenga que hacerlo. Para obtener tu gloria, el bien de los demás y mi propia santificación. Amén.”

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

16 de febrero de 2026

CON SIMPLES PALABRAS

Señor, hoy no vengo con pensamientos profundos, ni palabras bellas, ni con un poema o una canción.

Vengo a pedirte, simplemente, que vengas y te quedes a mi lado, que actúes a pesar de mí.

Sé que me hace falta Tu presencia, sé que necesito de Tu Amistad y todo lo que en ella me regalas: paz, sabiduría, esperanza, fuerza, voluntad, amor.

Por eso, simplemente te traigo esto: mi debilidad para darte el lugar que quiero que tengas en mi vida y mis ganas de que estés aquí y ahora conmigo.

Tú sabes lo que tengo en mi corazón mejor que yo. Hazlo tuyo, tómalo, transfórmalo.  Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

15 de febrero de 2026

DE LA MANO DE MARÍA

¡María, Madre mía, permíteme que ponga en tu regazo las confidencias y los secretos de mi pobre alma! ¡No dejes que mi oración sea monótona y mecánica, sino que se convierta en una verdadera intimidad con tu Hijo! ¡Enséñame a contemplar, en el silencio de la oración, esos secretos del Padre que sólo un alma sencilla es capaz de acoger con humildad y entrega! ¡Y dame confianza, Madre, para afrontar los desafíos de mi vida! 

¡Por eso, en las dificultades, ayúdame, María! 

¡En los desaciertos, ilumíname, María! 

¡En mis dudas y penas, confórtame, María! ¡En mis soledades, acompáñame, María! ¡En mis enfermedades, fortaléceme, María! ¡Cuando me desprecien, anímame, María! ¡En las tentaciones, defiéndeme, María! 

¡En las horas difíciles! ¡Consuélame, María! ¡Con tu corazón maternal: ámame; y con tu inmenso poder: protégeme! Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

14 de febrero de 2026

FORTALECE MI FE

Señor, ayúdame por medio de tu Santo Espíritu a fortalecer cada día mi fe para vivirla como una experiencia de amor, de gracia y de gozo. Ayúdame a descubrir cada día la alegría de creer y sentir el entusiasmo de transmitirla a los demás. Que mi fe, Señor, sea una fe viva, en comunión con la Iglesia, participada activamente, vivida en el servicio y el amor al prójimo, como parte intrínseca de mi ser cristiano, como Tú nos has enseñado. 

Concédeme la gracia, Señor, por medio de tu Santo Espíritu, de avivar mi fe con el testimonio del amor y la caridad. Señor, te entrego mis miedos para que con fe los conviertas en esperanza y confianza en Ti. Te entrego mis dolores y mis sufrimientos para que con fe los conviertas en una manera de crecer humana y espiritualmente. Te entrego mis debilidades para que con fe me permitas crecer en responsabilidad y madurez. Amén. 

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

13 de febrero de 2026

ORACIÓN AL ESPÍRITU SANTO

Ven, Espíritu Santo. Hoy te pido que sanes mi miedo al fracaso. Quiero confiar en ti, sabiendo que todas mis tareas de alguna manera terminan bien si dejo que las bendigas y las ilumines. Bendice con tu infinito poder todos mis trabajos y tareas.

Dame claridad, habilidad, sabiduría, para hacer las cosas bien, con toda mi atención, mis capacidades y mi creatividad. No dejes, Espíritu Santo, que descuide mis trabajos, que me deje llevar por la comodidad o el desaliento. Tómame para que pueda ver qué hay que hacer en cada momento, y capacítame con tu poder.

Quiero trabajar firme y seguro con tu gracia. Sé que con tu ayuda todo terminará bien, y que si cometo algún error, también de eso sacarás algo bueno para mi vida.

Ven, Espíritu Santo.

Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina