13 de marzo de 2026

CONVIÉRTEME, SEÑOR

Señor, ayúdame a transformar aquello que deba ser cambiado. No permitas que dañe también con mis palabras o mis comentarios a otros. Dame, Señor, la sabiduría innata para actuar siempre bien, para pensar y madurar cada una de mis acciones y mis actos, para reconocer cuando hago algo que está mal. 

Abre mi mente, Señor, para que piense bien lo que debe ser cambiado en mí, para que mis errores se conviertan en una oportunidad para cambiar a mejor. Dame el don de la sinceridad para reconocer que me he equivocado, para ser auténtico y reconocer que me he equivocado.

Señor, cuida de mí y aleja de mi corazón y de mi vida aquello que me hace daño y, por encima de todo, alegra mi corazón con tu Presencia. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

MI CENTRO

Ayúdame, Señor, a saber esperar sin desmoralizarme, a saber escuchar sin cansarme, a acoger con bondad, a dar con amor, a estar siempre ahí cuando alguien me necesite.

Ayúdame a ser esa presencia segura a la que siempre se puede acudir, a ofrecer esa amistad que pacifica, que enriquece, a través de Ti y en Ti, a transmitir una paz gozosa, tu paz en mi alma, Señor, a estar totalmente centrado en Ti y disponible y acogedor para los otros. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

11 de marzo de 2026

EN ESTE DÍA

En este día que me regalas, vengo a tus pies para entregarte todo lo que soy y todo lo que tengo. Tú lo conoces todo; desde mis pensamientos más ocultos, mis deseos y mis proyectos.

A ti quiero entregar mi vida entera, a ti quiero entregar mi corazón, a ti quiero entregar mi yo. Ese yo que muchas veces antepone a tu llamada, ese yo que en ocasiones le cuesta ser humilde y manso de corazón.

Hoy, delante de tu presencia, entrego mi yo y con él todas mis debilidades, todas mis preocupaciones y todas mis angustias. Pero también te entrego, oh Dios, lo mejor de mí, que sea agradable a tus ojos. Mi ser te pertenece y a ti lo entrego; moldea, sana y restaura esta vieja vasija, hazla como quieras.

A ti me entrego, Señor. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

Señor, no te canses

Señor, no te canses de pedirme, aunque tantas veces te haya dicho no.

No te canses de buscarme, aunque tantas veces yo haya buscado otras cosas.

No te canses de llamarme, aunque tantas veces me haya hecho el sordo.

No te canses, Señor, porque cualquier día te daré todo lo que me pides, cualquier día te encontraré para no dejarte jamás.

Cualquier día mi corazón te dirá sí, sin condiciones. Pero quiero decirte que solo será posible si cada día derramas sobre mí tu Espíritu Santo.

Pídeme, búscame, llámame. Señor. No te canses de mí. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

10 de marzo de 2026

SÁNAME, SEÑOR

Jesús, a veces me he sentido insuficiente. Demasiado frágil, demasiado sensible, demasiado exigente o quizá no lo suficiente. He dejado que las voces del mundo definan mi valor, me he mirado con ojos ajenos, he creído que tenía que cambiar para ser digno de amor.

Pero hoy vengo a Ti, tal como soy. Con mis heridas, con mis dudas, con los pesos que aún cargo. Vengo con todo lo que me duele, con las mentiras que me creí, con las cicatrices de lo que un día me hizo dudar de mi dignidad.

Tómame en tus manos, Jesús. Recuérdame que fui soñada en el amor del Padre, que no hay error en quién soy, que cada rasgo de mi ser tiene un propósito. Enséñame a ver mi ternura como fortaleza, mi sensibilidad como un don, mi capacidad de amar como un reflejo de Ti.

Hoy quiero soltar el peso de la comparación, quiero dejar de luchar por encajar en estándares que no vienen de Ti. Quiero mirarme con la misma mirada con la que Tú me miras: una mirada llena de amor, de ternura, de verdad. Sana, Señor, mi corazón. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juana Carlos Medina Medina