4 de marzo de 2026

MI CENTRO

Ayúdame, Señor, a saber esperar sin desmoralizarme, a saber escuchar sin cansarme, a acoger con bondad, a dar con amor, a estar siempre ahí cuando alguien me necesite.

Ayúdame a ser esa presencia segura a la que siempre se puede acudir, a ofrecer esa amistad que pacifica, que enriquece, a través de Ti y en Ti, a transmitir una paz gozosa, tu paz en mi alma, Señor, a estar totalmente centrado en Ti y disponible y acogedor para los otros. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

3 de marzo de 2026

FRATERNIDAD

Ayúdame, Señor, a ser siempre respetuoso con el prójimo, a dirigirme a él con amor, con cariño, con respeto, sin humillar ni atropellar. Señor, abre mi corazón para orar por las personas que me han herido con sus palabras, con sus gestos, con sus obras y por aquellos que yo haya podido herir.

 Dame, Señor, un corazón amoroso para no criticar jamás por la espalda, para que cuando tenga que corregir a otro, lo haga de frente, en la intimidad, buscando siempre la verdad y el bien. Dame la paz, Señor, para abrir mi corazón y cerrar los conflictos que se abran a mi alrededor. Y sobre todo, Señor, llena mi corazón de humildad para dejarme corregir cuando me llamen la atención por mis equívocos, mis errores y mis faltas. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

2 de marzo de 2026

DIOS, SOLO DIOS

En ese miedo, Dios te ampara.
En ese dolor, Dios te consuela.
En ese anhelo, Dios te anima.
En ese cansancio, Dios te fortalece.
En ese extravío, Dios te orienta.
En ese error, Dios te perdona.
En ese proceso, Dios te acompaña.
En ese volver, Dios te recibe.
En esa tristeza, Dios te alegra.
En esa herida, Dios te sana.
En esa preocupación, Dios te escucha.
En esa ansiedad, Dios te contiene.
En esa inseguridad, Dios te abraza.
En esa debilidad, Dios te sostiene.
En esa caída, Dios te levanta.
En esa esperanza, Dios te alienta.
En ti, Dios. En Dios, tú. Siempre.
Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

1 de marzo de 2026

TÚ MI ALEGRÍA

Dame, Espíritu Santo, una visión positiva sobre las personas y sobre las cosas. Que sea capaz de irradiar alegría y felicidad en mi entorno. Ayúdame a no quejarme. Que tu alegría, Señor, sea realmente mi fuerza. Que mis sufrimientos y mis pesares, Señor, no cercenen mi alegría porque eso querrá decir que no vivo unido y entregado a Ti, sino que pongo todo en manos de mi propia voluntad.

María, ayúdame en mi caminar, para que mi alegría no se vea angostada por el egoísmo, por la soberbia, por el olvido de amar a Dios, por mis faltas de caridad con el prójimo. Que no me deje dominar, Señor, por lo banal, por el culto de la buena imagen, por el materialismo, por lo efímero del éxito, por la búsqueda del poder, por el qué dirán, porque esto trae tristeza y no alegría. Que mi alegría, Señor, esté unida a una vida coherente que tenga como fundamento tenerte a Ti como el centro de todo. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

28 de febrero de 2026

ME AMAS, SEÑOR

Señor, a veces me cuesta creer que me amas.  Me miro y veo mis fallos, mis caídas, mis dudas.. Pero tú me miras distinto. 

No me amas por lo que hago, ni por lo que tengo, sino simplemente porque soy tuyo.

Hoy quiero dejar de buscar amor en lo que no llena, en la aprobación de los demás, en el éxito, en la comparación.

Quiero aprender a descansar en tu abrazo, a creer que tu amor es real, que no cambia, que no se apaga.

Dame un corazón que sepa recibir, que se deje amar sin poner condiciones, porque cuando descubro cuánto me amas, nada me falta, nada me da miedo, todo tiene sentido.

Que me pueda encontrar con tu abrazo, con tu paciencia, con tu perdón, con tu amor. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D.  Juan Carlos Medina Medina