14 de junio de 2026

Mírame, Señor, y dime quién soy

Mírame de nuevo, Señor, a los ojos, porque muchas veces vuelvo a confundirme, y creo saber quién soy y qué tengo que hacer con mi vida. Pero escapo de tu proyecto y vuelvo a mi propio camino. Escapo de mi realidad, la que tú conoces, y me destruyo.

A veces presento a los demás una imagen, y me preocupo inútilmente por ser bien visto, por ser aprobado, por agradar.

Mírame, Señor, y dime quién soy. Tú, que conoces mis fibras más íntimas y percibes hasta el fondo de mi ser. Tú, que sabes por qué y para qué tengo este rostro.

Mírame, Jesús, como a Pedro en aquel primer encuentro. Enséñame a descubrirme a mí mismo como tú me miras. Dame tu gracia, para llegar a ser lo que tú sabes que debo ser. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

12 de junio de 2026

A SOLAS CON DIOS

Ayúdame a hacer silencio, Señor, quiero escuchar tu voz. Toma mi mano, guíame al desierto, que nos encontremos a solas, Tú y yo. Necesito contemplar tu rostro, me hace falta la calidez de tu voz, caminar juntos, callar para que hables Tú.

Me pongo en tus manos, quiero revisar mi vida, descubrir en qué tengo que cambiar, afianzar lo que anda bien, sorprenderme con lo nuevo que me pides.

Me tienta creer que te escucho cuando escucho mi voz. ¡Enséñame a discernir!

Dame luz para distinguir tu rostro. Llévame al desierto, Señor, despójame de lo que me ata, sacude mis certezas y pon a prueba mi amor para empezar de nuevo, humilde, sencillo, con fuerza y espíritu para vivir fiel a Ti. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

11 de junio de 2026

EN MI CORAZÓN ESTÁ EL DESEO

Está en mi corazón el deseo de amarte. Está en mi interior el deseo de buscarte. Está en mis silencios el deseo de escucharte. Pero no siempre amo, no siempre te busco, no logro silenciarme para escucharte. 

Entonces, Señor, hazme dispuesto para amarte.  Por ello te pido: ayúdame a hallarte. Dispón de mi corazón para oír tu voz. 

Puedo tenerlo todo, pero sin ti no hay vida. 

Puedo ocupar mi mente y evitar el buscarte, pero tú siempre me recuerdas tu fidelidad, que me amas a lo grande. 

Es la nueva vida que cambia al más incrédulo en recibir tu amor y perdón. Por este corazón que desea amarte, te pido nueva vida para ser instrumento de amor en cada día. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

10 de junio de 2026

ESPÉRAME

Dios misericordioso, espérame.

Espérame porque el camino de regreso es largo y a veces me cuesta seguirlo.

Espérame porque pierdo tiempo pensando en lo que pasó y no en el perdón.

Espérame porque me cuesta asumir el error.

Dios misericordioso, abrázame.

Abrázame porque no sé elegir lo que es bueno.

Abrázame porque me duele alejarme de ti y mucho más me duele el vacío, la ruptura, el desamor.

Abrázame porque solo así tendré fuerzas para dejarme transformar.

Dios misericordioso, perdóname.

Perdóname porque solo así viviré la alegría.

Perdóname y transfórmame porque tú conoces mi debilidad, y solo tu perdón amoroso puede conducirme hacia la verdad y darme nueva vida. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina