22 de mayo de 2026

CON SIMPLES PALABRAS

Señor, hoy no vengo con pensamientos profundos, ni palabras bellas, ni con un poema o una canción. Vengo a pedirte, simplemente, que vengas y te quedes a mi lado, que actúes a pesar de mí.

Sé que me hace falta Tu presencia, sé que necesito de Tu Amistad y todo lo que en ella me regalas: paz, sabiduría, esperanza, fuerza, voluntad, amor.

Por eso, simplemente te traigo esto: mi debilidad para darte el lugar que quiero que tengas en mi vida y mis ganas de que estés aquí y ahora conmigo.

Tú sabes lo que tengo en mi corazón mejor que yo. Hazlo tuyo, tómalo, transfórmalo. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

ORACIÓN AL ESPÍRITU SANTO

“Ven, Espíritu Santo, mira todas esas emociones que a veces se sublevan en mi interior. Mira mis nerviosismos, mis arranques de ira, mis reacciones de agresividad, todas las veces que me indigno y me resiento por las cosas que me dicen, o por los errores y las imperfecciones de los demás. 

Ven como lluvia mansa a refrescar mi interior, para que no me queme y me enferme a causa de esas tensiones. Ven como brisa tibia que acaricia y devuelve la calma, ven como música suave que me relaja por dentro, ven como amor y ternura que me ayuda a comprender a los demás. ¿Para qué quiero esos nerviosismos y resentimientos? Ayúdame a usar mis energías para cosas buenas, porque no quiero desgastarme en lamentos y angustias sin sentido. 

Ven, Espíritu de armonía y de serenidad. Ven, para que siempre elija el amor, el diálogo y la amistad. Ven, para que sepa reaccionar con amor, para que pueda vencer el mal con el bien. Porque el amor es siempre el mejor camino. Ven, Espíritu Santo. Amén.”

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

21 de mayo de 2026

ORACIÓN AL ESPÍRITU SANTO

Ven, Espíritu Santo. Hoy te pido que sanes mi miedo al fracaso. Quiero confiar en ti, sabiendo que todas mis tareas de alguna manera terminan bien si dejo que las bendigas y las ilumines. Bendice con tu infinito poder todos mis trabajos y tareas.

Dame claridad, habilidad, sabiduría, para hacer las cosas bien, con toda mi atención, mis capacidades y mi creatividad. No dejes, Espíritu Santo, que descuide mis trabajos, que me deje llevar por la comodidad o el desaliento. Tómame para que pueda ver qué hay que hacer en cada momento, y capacítame con tu poder.

Quiero trabajar firme y seguro con tu gracia. Sé que con tu ayuda todo terminará bien, y que si cometo algún error, también de eso sacarás algo bueno para mi vida.

Ven, Espíritu Santo.

Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

19 de mayo de 2026

EL REGALO DE LA ORACIÓN

¡Qué poca importancia doy a veces a la oración! Dedico mucho más tiempo al trabajo, a mis aficiones, al encuentro con las personas, al estudio, a viajar… No valoro suficientemente el regalo de poder rezar. Parece que estar contigo es una obligación pesada. Dejo la oración por pereza y me cuesta mucho retomarla.

Señor, gracias de corazón por estar siempre a mi lado, dispuesto a escucharme, calmarme, animarme, guiarme… Gracias por esas personas orantes, que se dejan transformar por Ti, que transparentan tu ternura, tu paz, tu compasión, tu alegría, tu amor a cada persona y tu defensa de las más frágiles.

Quien reza no pierde su tiempo. Lo sé, pero a veces no lo vivo. La oración me permite trabajar con más gratuidad y eficacia. Concédeme fuerza para superar el activismo y la pereza, para rechazar las llamadas que me apartan de ti y de tu amor; para vivir mi relación contigo con más responsabilidad y alegría. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

PEDIDO DEL CORAZÓN

Señor, dame en el día de hoy fe para seguir adelante, grandeza de espíritu para perdonar, paciencia para comprender y esperar, voluntad para no caer.

Te pido fuerza para levantarme si caigo. Ruego me des amor para dar. Dame lo que necesito y no lo que quiero, elocuencia para decir lo que debo decir.

Haz que yo sea mejor ejemplo para mis compañeros. Haz que yo sea mejor amigo de mis amigos. Haz de mí un instrumento de tu voluntad.

Hazme fuerte para recibir los golpes que me da la vida, déjame saber qué es lo que tú quieres de mi. Déjame tu paz para que la comparta con quien no la tenga. Y por último, anda conmigo y déjame saber que así es. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina