1 de marzo de 2026

TÚ MI ALEGRÍA

Dame, Espíritu Santo, una visión positiva sobre las personas y sobre las cosas. Que sea capaz de irradiar alegría y felicidad en mi entorno. Ayúdame a no quejarme. Que tu alegría, Señor, sea realmente mi fuerza. Que mis sufrimientos y mis pesares, Señor, no cercenen mi alegría porque eso querrá decir que no vivo unido y entregado a Ti, sino que pongo todo en manos de mi propia voluntad.

María, ayúdame en mi caminar, para que mi alegría no se vea angostada por el egoísmo, por la soberbia, por el olvido de amar a Dios, por mis faltas de caridad con el prójimo. Que no me deje dominar, Señor, por lo banal, por el culto de la buena imagen, por el materialismo, por lo efímero del éxito, por la búsqueda del poder, por el qué dirán, porque esto trae tristeza y no alegría. Que mi alegría, Señor, esté unida a una vida coherente que tenga como fundamento tenerte a Ti como el centro de todo. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

28 de febrero de 2026

ME AMAS, SEÑOR

Señor, a veces me cuesta creer que me amas.  Me miro y veo mis fallos, mis caídas, mis dudas.. Pero tú me miras distinto. 

No me amas por lo que hago, ni por lo que tengo, sino simplemente porque soy tuyo.

Hoy quiero dejar de buscar amor en lo que no llena, en la aprobación de los demás, en el éxito, en la comparación.

Quiero aprender a descansar en tu abrazo, a creer que tu amor es real, que no cambia, que no se apaga.

Dame un corazón que sepa recibir, que se deje amar sin poner condiciones, porque cuando descubro cuánto me amas, nada me falta, nada me da miedo, todo tiene sentido.

Que me pueda encontrar con tu abrazo, con tu paciencia, con tu perdón, con tu amor. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D.  Juan Carlos Medina Medina

27 de febrero de 2026

DIOS EN MI VIDA

Necesito ejemplos en mi vida concreta para ver actuar a Dios. Él está en lo más profundo de mi ser. Y está en la aparente superficialidad de mis días. En lo que hago, en lo que digo, en lo que sufro. Tal vez solo tengo que mirar mi vida hoy para aceptar que Dios me habla en la parábola de mis días. 

Eso sucede cuando escucho el alma de un hombre. Trato de ver a Dios oculto en los pliegues de su carne. En la hondura de sus lágrimas. En la brisa suave de su sonrisa. Y puedo entonces percibir las manos de Dios actuando y su amor haciéndose vida.

Se me hace más fácil entonces describir cómo actúa Dios al verlo actuar en lo más concreto de la vida humana. Al verlo actuar en la mía misma. Donde la Palabra que escucho tiene una fuerza nueva. Y puedo entender su misericordia en las lágrimas de dolor de quien sufre. Y puedo apreciar la fuerza del Reino en un corazón arrepentido.

(sermonje.eu)

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

25 de febrero de 2026

MI RECOMPENSA

Señor, enséñame a ser generoso, a dar sin calcular, a devolver bien por mal, a servir sin esperar recompensa, a acercarme al que menos me agrada, a hacer el bien al que nada puede retribuirme, a amar siempre gratuitamente, a trabajar sin preocuparme del reposo.

Y, al no tener otra cosa que dar, a donarme en todo y cada vez más a aquel que necesita de mí, esperando sólo de Ti la recompensa. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

ORACIÓN AL ESPÍRITU SANTO

“Ven, Espíritu Santo, y ayúdame a perdonar. Porque a veces recuerdo el daño que me han hecho, y eso alimenta mis rencores y mis angustias.

Ayúdame a comprender a esas personas que me lastimaron, enséñame a buscarles alguna excusa para que pueda perdonarlos. Ven, Espíritu Santo, y derrama dentro de mí el deseo de perdonar y la gracia del perdón, porque solo no puedo.

Ayúdame a descubrir que es mejor estar libre de esos rencores y ataduras, y dame tu gracia para liberarme de verdad. Derrama tu paz en todas mis relaciones con otras personas, para que reine el amor y nunca el rencor. Amén.”

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina