19 de abril de 2026

ORACIÓN AL ESPÍRITU SANTO

“Ven, Espíritu Santo, y ayúdame a poner en tu presencia todo lo que me preocupa, todo lo que me inquieta, todo lo que perturba mi paz. 

Tú sabes cuáles son mis preocupaciones más profundas, pero hoy quiero contártelas, porque es mejor compartirlas contigo que pretender enfrentarlas con mis pocas fuerzas humanas.

Escúchame, Señor, porque clamo a ti con toda mi alma; a ti levanto mis brazos y te ruego que me auxilies. 

Quiero decirte todo lo que a veces me preocupa: mi salud, mi trabajo, mis seres queridos, mis necesidades y todo lo que me perturba y me inquieta. Toma todo eso, y ocúpate también tú conmigo. 

Ven, Espíritu Santo, porque así no me sentiré solo con el peso de la vida, y podré caminar y avanzar con ganas. Ven para que pueda experimentar tu dulzura, tu gozo, tu fuerza. Dame la gracia de ver que, aunque todo pasa, lo que nunca se acaba es tu amor, y con ese amor puedo enfrentarlo todo. Amén.”

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

18 de abril de 2026

ORACIÓN DE LA MAÑANA

Al tocar la luz del día mis ojos, Señor, mi corazón se levanta hacia Ti en busca de tu mirada. Escucha las palabras de quien siente la vida de nuevo, y estate atento, Señor, cercano a mi mano abierta. Da respuesta a mi pregunta; ayúdame en mi inquietud, Tú que eres mi Señor, en quien yo confío.

A Ti abro mi ser, mis ganas de vivir, mi despertar; de mañana en tus manos pongo mis miedos, mis ilusiones; de mañana, en tus ojos pongo la sinceridad de mi búsqueda. De mañana en tu camino, quiero dirigir mis pasos. Oye mi voz, Señor, Tú que eres bueno y compasivo, y alienta mi vida que busca en Ti luz y calor.

Mira, Señor, mi corazón pobre, que busca abrigo en tus manos; toma mi arcilla y moldéala según los proyectos que tienes para mí este día. Quiero estar ante tus ojos y dejarme llenar por tu mirada; delante de tus ojos, Señor, me siento pequeño y frágil. Derrama al comenzar la mañana tu ternura y tu bondad para que mi corazón se sienta fuerte y animoso. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

17 de abril de 2026

UNIDOS AL PAPA

 

SEÑOR, DAME UN CORAZÓN LIMPIO

Señor, dame un corazón limpio para que te pueda ver.
Señor, dame un corazón de pobre para que viva hoy tu reino.
Señor, dame un corazón misericordioso, para que derrame misericordia.
Señor, dame un corazón lleno de paz, para que sea hijo tuyo.
Señor, dame un corazón que tenga hambre y sed de justicia para que sea saciado y haga tu voluntad.
Señor, dame un corazón manso para que posea la tierra. Que mi corazón se alegre y se regocije hoy porque todo lo espero de Ti, Dios mío.

A ti me acojo, Señor, al comenzar el día; protégeme.
En ti pongo mi confianza como un niño en su madre; ayúdame.
A ti abro mis proyectos y los planes de este día; acompáñame
A ti ofrezco lo que soy y lo que tengo, acógelo.
A ti, que eres Dios de la vida, te pido fuerza; anímame.
Mi corazón te ama y, lleno de gozo, exulta en tí.

Bendíceme, Señor, guíame por el camino justo; como un gran escudo defiéndeme, sé mi fortaleza. Que tus alas, Señor, me cobijen y guarden mientras yo voy viviendo el día de hoy. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

16 de abril de 2026

A VECES HAY QUE SABER ESPERAR

 A veces hay que esperar, porque las palabras tardan y la vida suspende su fluir.
A veces hay que callar, porque las lágrimas hablan y no hay más que decir.
A veces hay que anhelar porque la realidad no basta y el presente no trae respuestas.
A veces hay que creer, contra la evidencia y la rendición.
A veces hay que buscar, justo en medio de la niebla, donde parece más ausente la luz.
A veces hay que rezar aunque la única plegaria posible sea una interrogación.
A veces hay que tener paciencia y sentarse junto a las losas, que no han de durar eternamente. 

(José María Rodríguez Olaizola, SJ)

Desde mi parroquia por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina