26 de febrero de 2024

ORACIÓN: II CUARESMA

Señor, una vez más estamos juntos. Juntos estamos Tú y yo, Tú y mis hermanos. Tu vida ha llenado mi vida. A veces, hasta me pregunto si mi vida tiene sentido. ¡Tanto vacío, tanta complicación, tanta infidelidad! Pero cuando estoy contigo es como si el entusiasmo, el ánimo, renacieran, reviviera. Tú, Señor Jesús, eres el Dios de toda luz. Tú el Dios de toda claridad y belleza.

Es bueno estar a tu lado, es bueno convivir contigo. Pero, mejor aún, Señor,  mejor aún es tener la certeza de que estás conmigo en la vida, por tu gracia, por tu amor. Es bueno estar seguro de que también mi rostro ha de ser un rostro transfigurado, iluminado, resplandeciente, en la medida en que Tú me vas transformando.

Libremente, alegremente, te suplico, que yo me vaya identificando cada vez más contigo, hasta el punto de poder decir con los apóstoles: “¡Qué bien estamos aquí, Señor!”. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina.

25 de febrero de 2024

ORACIÓN: Porque eres bueno

Te doy gracias, Señor, de todo corazón, porque eres bueno porque tu misericordia es infinita.

Has puesto tu mirada en mí, Dios de amor. ¡Que puedo decirte si Tú me conoces del todo! Me he quedado mudo ante tu presencia porque soy poca cosa y, sin embargo, me amas.

Al más infiel de tus siervos muestras tu mirada de amor y le dices: ¡Levántate! ¡Sígueme!

Y yo, escuché tu voz y confié en ti. Señor confío en ti, porque tú eres amor, justicia y misericordia infinita. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina.

24 de febrero de 2024

ORACIÓN: MI AQUÍ Y MI AHORA

Señor, Tú eres mi aquí y mi ahora. No sé el día ni la hora en que me tocará partir. Eso lo confío en tus manos. No quiero vivir con miedo. Mientras tanto, deseo afrontar cada día como si fuera el último, sacándole todo el jugo y sabor.

Mi aquí y mi ahora es: amar sin dejar nada para mañana, abrazar sin reservar ninguna muestra de cariño y bondad, perdonar sin dejar huellas de rencor y resentimiento, entregarme con una toalla y un lebrillo entre los pies polvorientos y cansados de los hermanos, contagiar tu reino y entusiasmar los corazones apagados, caminar levantando rutas de justicia, construyendo nueva humanidad, familia con todos.

Todo pasa. El cielo y la tierra, los éxitos y los fracasos, los desamores y las tristezas. Lo único que queda es tu amor y el amor que hayamos ido dejando en nuestro paso por esta hermosa tierra. Tú eres mi aquí y mi ahora, pero también mi futuro más feliz. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina.

23 de febrero de 2024

ORACIÓN: TÚ ERES MI HIJO AMADO

“Tú eres mi hijo amado”, estas son las palabras que más me gusta escuchar de tus labios, Señor. “Tú eres mi hijo”, hace falta fe para pronunciarla ante mi propia miseria, pero yo sé que son verdad, y son la raíz de mi vida y la esencia de mi ser. Te llamo “Padre” todos los días porque Tú me has llamado hijo. 

Señor, este es el secreto más entrañable de mi vida, mi alegría más íntima y mi derecho más firme a ser feliz: ser tu hijo amado. La iniciativa de tu amor, el milagro de la creación, la intimidad de la familia, el cariñoso acento con que te oigo decir esas palabras en un tiempo sagrado y delicado. “Tú eres mi Hijo”, quiero sentirme hijo tuyo hoy, quiero caer en la cuenta de que me estás dando vida en cada instante, de que comienzo a vivir de nuevo cada vez que vuelvo a pensar en Tí, y en ese momento Tú vuelves a ser mi Padre”. Amén. 

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina.

22 de febrero de 2024

ORACIÓN: TE PIDO LA FE

Señor, te pido la Fe que no sólo me sostiene,  sino que también me eleva.

Te pido la Fe no sólo me envía, sino que me lleva por el camino correcto.

Te pido la Fe que no sólo me enseña a decidir, sino que me da el Espíritu de sabiduría.

Te pido la Fe que no sólo me anuncia que tengo un Padre, sino que me recuerda que estoy entre Sus brazos.

Te pido esa Fe que no sólo me presenta a la Esperanza, sino que me hace amigo de ella.

Te pido la Fe que no sólo me ayuda a resistir, sino que me fortalece.

Te pido esa Fe que no sólo me despierta, sino que me da nueva Vida. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina.