5 de diciembre de 2019

AUDIENCIA DEL PAPA FRANCISCO

Hoy, aunque algo atrasado, publico las dos últimas audiencias del Papa Francisco, que nos habla de su viaje a Tailandia y Japón con la maestría de sus palabras, llanas y llenas de cariño, y también su última catequesis sobre el libro de los Hechos de los Apóstoles, más concretamente del apostolado de Pablo en Efeso y Mileto. Y observamos que los mismos problemas de ayer se plantean hoy con característica y medios diferentes, pero con la misma raíz del corazón humano. 

En muchos momentos de nuestra historia observamos como se quiere usar el nombre del Señor para justificar violencias, venganzas y hasta muertes. Y como se disfraza la mentira de verdad para conseguir acabar con la vida, don de Dios. Como Pablo debemos alzar nuestra voz y proclamar la Verdad que el Espíritu Santo pondrá en nuestros labios dándonos fuerza y sabiduría para denunciarlo y anunciarlo.





PAPA FRANCISCO
AUDIENCIA GENERAL
Plaza de San Pedro
Miércoles, 4 de diciembre de 2019




Queridos hermanos y hermanas:

Seguimos nuestra catequesis sobre el libro de los Hechos de los Apóstoles. Hoy contemplamos a Pablo en Éfeso y Mileto, en los momentos finales de su apostolado en Asia menor. En ese tiempo, el testimonio de Pablo hizo presente a Jesús en medio de su pueblo, comunicando la vida nueva que el mismo apóstol había recibido. Los prodigios y la efusión del Espíritu a través de los sacramentos manifestaban la fuerza salvífica del Evangelio.

Con tales portentos, Dios desenmascaró a los que querían usar el nombre de Jesús para el propio provecho, mostrando al pueblo la debilidad de las artes mágicas. Muchos abrazaron la fe y repudiaron tales prácticas. Los fabricantes de ídolos se sintieron amenazados y reaccionaron violentamente contra Pablo, pero sus denuncias no fueron acogidas. El mensaje es claro: la magia es incompatible con la fe; Dios no se da a conocer a través de las prácticas ocultas, sino que se nos revela como amor gratuito. Quien elige a Cristo se abandona confiado en las manos de Dios.

En Mileto, Pablo pronunció un discurso de despedida a los ancianos venidos de Éfeso. En sus palabras, destacaba que el servicio humilde y desinteresado fue una pauta durante todo su ministerio y que se abandonaba al Espíritu Santo que lo conducía a Jerusalén, para ser probado. A los ancianos les confió la grey redimida con la sangre de Cristo, amonestándolos sobre su misión de custodios. Para esta tarea, los encomendó a Dios y a su palabra de gracia, fermento de desarrollo y de santidad en la Iglesia, y, por último los invitaba a trabajar para no ser de peso a nadie.

Saludos
Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española, venidos de España y de Latinoamérica. Pidamos al Señor un renovado amor por la Iglesia tomando conciencia de nuestra responsabilidad ante nuestros hermanos, y rezando además por los pastores, para que revelen la firmeza y la ternura del Buen Pastor. Que Dios los bendiga a todos.


PAPA FRANCISCO
AUDIENCIA GENERAL
Plaza de San Pedro
Miércoles, 27 de noviembre de 2019

Ayer regresé de mi viaje apostólico a Tailandia y Japón, un don por el que estoy muy agradecido al Señor. Deseo renovar mi gratitud a las autoridades y a los obispos de estos dos países, que me han invitado y acogido con gran esmero, y sobre todo agradecer al pueblo tailandés y al pueblo japonés. Esta visita ha aumentado mi cercanía y afecto por estos pueblos: Dios los bendiga con abundancia de prosperidad y paz.

Tailandia es un antiguo reino que se ha modernizado fuertemente. Al reunirme con el rey, el primer ministro y otras autoridades, rendí homenaje a la rica tradición espiritual y cultural del pueblo tailandés, el pueblo de la “hermosa sonrisa”. La gente allí sonríe. He alentado el compromiso de lograr la armonía entre los diferentes componentes de la nación, así como el desarrollo económico en beneficio de todos y la curación de los flagelos de la explotación, especialmente de mujeres y los niños. La religión budista es parte integrante de la historia y la vida de este pueblo, por lo que fui a visitar al Patriarca supremo de los budistas, continuando el camino de estima mutua iniciado por mis predecesores, para que crezcan en el mundo la compasión y la fraternidad. En este sentido, elencuentro ecuménico e interreligioso que tuvo lugar en la universidad más grande del país fue muy significativo.

El testimonio de la Iglesia en Tailandia pasa también por obras de servicio a los enfermos y a los últimos. Entre ellos, destaca el el Saint Louis Hospital, que visité animando al personal sanitario y conociendo a algunos pacientes. También dediqué momentos específicos a los sacerdotes y a las personas consagradas, a los obispos y también a los hermanos jesuitas. En Bangkok celebré la Misa con todo el pueblo de Dios en el Estadio Nacional y luego con los jóvenes en la Catedral. Allí experimentamos que en la nueva familia formada por Jesucristo están también los rostros y las voces del pueblo tailandés.

Luego, me dirigí a Japón. A mi llegada a la Nunciatura en Tokio, fui recibido por los obispos del país, con quienes compartimos inmediatamente el reto de ser pastores de una Iglesia muy pequeña, pero portadora de agua viva, el Evangelio de Jesús.

“Proteger cada vida” fue el lema de mi visita a Japón, un país que lleva impresas las llagas del bombardeo atómico y que es para todo el mundo el portavoz del derecho fundamental a la vida y a la paz. En Nagasaki e Hiroshima permanecí en oración, me reuní con algunos supervivientes y familiares de las víctimas, y reiteré la firme condena a las armas nucleares y la hipocresía de hablar de paz construyendo y vendiendo artefactos de guerra. Después de esa tragedia, Japón ha demostrado una extraordinaria capacidad para luchar por la vida, y lo ha hecho incluso recientemente, después del triple desastre de 2011: terremoto, tsunami y accidente de una central nuclear.

Para proteger la vida hay que amarla, y hoy la grave amenaza, en los países más desarrollados, es la pérdida del sentido de vivir.

Las primeras víctimas del vacío de sentido de vivir son los jóvenes, por lo que se les dedicó un encuentro en Tokio. Escuché sus preguntas y sueños; los animé a oponerse juntos a toda forma de bulismo, y a superar el miedo y la clausura abriéndose al amor de Dios, en oración y servicio a los demás. Conocí a otros jóvenes en la Universidad de Sophia, junto con la comunidad académica. Esta Universidad, como todas las escuelas católicas, es muy apreciada en Japón.

En Tokio tuve la oportunidad de visitar al Emperador Naruhito, a quien renuevo la expresión de mi gratitud; y me reuní con las autoridades del país, con el Cuerpo Diplomático. Auspicié una cultura de encuentro y diálogo, caracterizada por la sabiduría y un amplio horizonte. Fiel a sus valores religiosos y morales, y abierto al mensaje evangélico, Japón puede ser un país líder para un mundo más justo y pacífico y para la armonía entre el hombre y el medio ambiente.

Queridos hermanos y hermanas, confiemos los pueblos de Tailandia y Japón a la bondad y providencia de Dios. Gracias.

Saludos:
Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española, venidos de España y de Latinoamérica. A todos los invito a rezar por los dos países que he visitado, Tailandia y Japón, para que sigan progresando en sendas de paz y justicia, y a los católicos les conceda el don de la perseverancia, siguiendo el ejemplo de los santos mártires. Que Dios los bendiga.

14 de noviembre de 2019

AUDIENCIA DEL PAPA FRANCISCO

La comunidad tiene principal importancia para el desarrollo y la perseverancia del cristianismo que con laicos, como los reseñados por el Papa en esta audiencias, han contribuido a la expansión del cristianismo hasta nuestros días. Demos gracias a Dios por tan hermosa obra y testimonio y pidamos que también nosotros con nuestro pequeño esfuerzo aportemos nuestro granito para que la evangelización continúe su camino.

Desde esta perspectiva fortalezcamos nuestra perseverancia con la labor desempeñada de Blogueros con el Papa, que, silenciosamente y humildemente, continúa, en Manos del Espíritu Santo, dando pasos por llenar la Blogosfera digital de la Buena Noticia de Salvación. Amén.



PAPA FRANCISCO
AUDIENCIA GENERAL
Plaza de San Pedro
Miércoles, 13 de noviembre de 2019


Queridos hermanos y hermanas:

Los Hechos de los Apóstoles nos cuentan que Pablo, después de su estadía en Atenas, prosiguió su viaje misionero y llegó a Corinto, ciudad comercial y cosmopolita, que era capital de la provincia romana de Acaya.

Ahí encontró a Áquila y Priscila, pareja de esposos cristianos que había tenido que dejar Roma por la expulsión de los judíos decretada por el emperador Claudio. Ellos, con un corazón lleno de fe en Dios y de generosidad hacia el prójimo, le abrieron las puertas de su hogar a Pablo, testimoniando el valor cristiano de la hospitalidad. Acogieron al Evangelizador y también el anuncio que él llevaba: el Evangelio de Cristo. 

Como Pablo, también ellos eran tejedores de lona para tiendas de uso doméstico. El Apóstol apreciaba mucho el trabajo manual, que no sólo consideraba lugar privilegiado para dar testimonio cristiano, sino también medio de subsistencia y no ser un peso para los demás. Esta pareja cristiana abrió también su casa a la comunidad local de cristianos, convirtiéndola en una “domus ecclesiae”, es decir, lugar de escucha de la Palabra de Dios y celebración de la Eucaristía.

De entre los numerosos colaboradores de san Pablo, Áquila y Priscila sobresalen como como modelos de una vida conyugal comprometida al servicio de toda la comunidad cristiana y nos recuerdan que gracias a la fe y al compromiso en la evangelización de muchos laicos como ellos, el cristianismo echó raíces y ha llegado hasta nosotros.

Saludos:
Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española, venidos de España y Latinoamérica. Pidamos a Dios nuestro Padre que infunda su Espíritu Santo en todas las parejas cristianas para que, a ejemplo de Áquila y Priscila, sepan abrir las puertas de su corazón a Cristo y a los hermanos, para que sus hogares sean verdaderas iglesias domésticas donde se viva la comunión fraterna y se dé a Dios el culto de una vida de fe, de esperanza y de caridad. Que Dios los bendiga.


31 de octubre de 2019

AUDIENCIA DEL PAPA FRANCISCO

El Papa Francisco nos habla hoy de la entrada del Evangelio en Europa y nos descubre la acción del Espíritu Santo. Un Espíritu que ha venido para quedarse con los apóstoles y continuar la misión evangelizadora que empezó con el anuncio de la Buena Noticia de Salvación que trajo Jesús al mundo. Y es que el Espíritu Santo continúa esa misión que Jesús dejó en manos de la Iglesia y que preside nuestro Papa Francisco en estos momentos.

Pedimos al Espíritu Santo que lo ilumine y le dé la sabiduría, la fortaleza y la voluntad, como a Pablo y a aquellos cristianos de Macedonia, para que la Iglesia continúe con paso firme su misión. Amén.



PAPA FRANCISCO
AUDIENCIA GENERAL
Miércoles, 30 de octubre de 2019




Queridos hermanos:

El libro de los Hechos de los Apóstoles narra la llegada de Pablo a la ciudad de Filipos, colonia romana de la Macedonia, y por tanto la entrada del Evangelio en Europa. Hay tres acontecimientos que caracterizan este episodio. En primer lugar, el bautismo de Lidia, una mujer creyente a la que el Señor por obra del Espíritu le abrió el corazón para que aceptara la enseñanza de Pablo. Una vez que el corazón de Lidia se abrió, pudo acoger a Cristo mediante el bautismo, junto a toda su familia, y abrió su casa a los demás Apóstoles. Esta hospitalidad de Lidia nos recuerda la acogida y el servicio que caracterizaban a las mujeres que acompañaban a Jesús y a los Apóstoles. Gracias a esta acogida femenina florecieron las domus ecclesiae, las iglesias domésticas, entre los primeros cristianos.

En segundo lugar, Pablo y Silas fueron denunciados por los dueños de una esclava que tenía un espíritu de adivinación y les procuraba muchos beneficios, y a la que los Apóstoles liberaron con un exorcismo. En la cárcel, en vez de lamentarse, alababan a Dios y Él los salvó mediante un terremoto que sacudió la prisión y rompió las cadenas que los ataban.

Y, por último, la conversión y el bautismo del carcelero y de toda su familia. En medio de la noche, él creyó en el Señor Jesús, junto a toda su familia, acogió a los apóstoles en su casa, les lavó las heridas y recibió el Bautismo. Después, lleno de alegría por haber creído en Dios preparó la mesa y celebraron la fiesta.  En medio de la noche, para el carcelero y su familia brilló la luz de Cristo, se rompieron las cadenas del corazón y experimentaron una alegría indescriptible.


Saludos:
Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española, venidos de España y de Latinoamérica. Pidamos al Espíritu Santo que nos dé un corazón abierto a Dios y acogedor con los demás, con una fe audaz capaz de romper las cadenas que nos oprimen a nosotros y a los demás. Que Dios los bendiga.

24 de octubre de 2019

AUDIENCIA DEL PAPA FRANCISCO

La Iglesia siempre está en salida, o, dicho de otra forma, esa debe ser su misión: anunciar la Buena Noticia de Salvació. Hoy, en su audiencia de los miércoles, que nosotros reflexionamos algo retrasados, el Papa nos recuerda ese compromiso que todos, como bautizados, somos Iglesia en salida y comprometidos, no sólo a darle culta a Dios, como único Señor nuestro, sino también a hablar de Él a todos los hombres y mujeres sea cual sea su condición. Porque, lo importante es dar a conocer al único Dios que nos salva y nos da la paz y el gozo eterno. Amén.


PAPA FRANCISCO
AUDIENCIA GENERAL
Miércoles, 23 de octubre de 2019


Queridos hermanos y hermanas:

Hoy reflexionamos sobre la naturaleza de la Iglesia, según nos narra el libro de los Hechos de los Apóstoles. La Iglesia no es unafortaleza cerrada, sino una tienda de campaña capaz de agrandarse para recibir a todos: es una Iglesia en salida, una Iglesia conlas puertas siempre abiertas.

En Antioquía de Siria, donde por primera vez los creyentes fueron llamados cristianos, Pablo y Bernabé inician el primer viaje misionero. En las diferentes comunidades, de la predicación del Evangelio en las Sinagogas de la diáspora se pasó al anuncio a los paganos, que Dios también llama a la fe. Esta novedad de apertura a otros que no eran judíos desencadenó una controversia: algunos judíos afirmaban la necesidad de la circuncisión para la salvación. Para resolver esta cuestión, recurrieron a la “Asamblea de los Apóstoles y de los Ancianos”, y tuvo lugar el así llamado “Concilio de Jerusalén”, en el que se afrontó la relación entre la fe en Cristo y la observancia de la ley de Moisés. Pedro y Santiago, columnas de la Iglesia, invitaron a no imponer la circuncisión a los paganos que se convertían a la fe, sino sólo a que rechazaran la idolatría y todas sus expresiones, pues sólo la gracia del Señor Jesús es causa de salvación.

La Asamblea de Jerusalén nos enseña cómo enfrentar las divergencias y buscar «la verdad en la caridad» (Ef 4,5), nos ayuda a entender que la Sinodalidad es el método eclesial para reflexionar y confrontarse, basado en el diálogo y en el discernimiento a la luz del Espíritu Santo.

Saludos:
Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española. Pido al Señor que refuerce en nosotros y en todos los cristianos, especialmente en los obispos y presbíteros, el deseo y la responsabilidad por la comunión, el diálogo y el encuentro con todos los hermanos, sin excepción, para manifestar la fecundidad de la Iglesia, llamada a ser Madre feliz de muchos hijos. Que Dios los bendiga.


22 de octubre de 2019

PREPARADOS Y VIGILANTES

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La consigna es estar preparados y vigilantes. No hay otra alternativa sino la de estar con la cintura ceñida y la lámpara encendida. Es decir, atentos al peligro de cada día, porque, cada día, valga la redundancia, el mal está al acecho y preparado para engañarnos y seducirnos. Tiene mucho recursos, todos los que el mundo y la carne les proporciona, y, nosotros, somos sus reos, sus objetivos a los que quieren devorar.

Es vital estar preparados, y eso significa que el Señor puede llegar de una manera definitiva en cada momento. Nuestra vida puede terminar en cualquier momento y olvidar eso es vivir en la mayor ignorancia. Estar preparado significa vivir en esa actitud de que el Señor puede llegar en cualquier instante a mi vida y debo estar preparado para abrirle mi corazón. Y esa preparación necesita estar atento a su Palabra y en disponibilidad de vivir en y a la acción de su Espíritu.

El mundo nos ofrece muchos peligros, muchas tentaciones que nos seducen porque nos gustan y hasta nos apetece, pero, ¿no es primero el Reino de Dios? ¿No es primero la búsqueda del mayor Tesoro que nos lleva a la Vida Eterna? Pues, esa disposición y actitud nos exige estar atentos y preparados en todos los momentos de nuestra vida. Una preparación que consiste en leer su Palabra, reflexionarla, hablar con Él - la oración - y, sobre todo, con la mayor frecuencia que podamos, recibir el verdadero alimento, su Cuerpo y su Sangre - la Eucaristía -.

Por lo tanto, mantengamos encendida la lámpara de la fe. Una fe que la sostenemos en la medida que no perdamos de vista que el Señor es nuestro Camino, nuestra Verdad y nuestra Vida, y siguiéndole encontraremos esa felicidad eterna que buscamos.