9 de abril de 2026

ORACIÓN

No estamos solos; tú, Jesús, estás siempre con nosotros en el camino de la vida, como huésped y peregrino, como compañero de camino, que escucha y se revela.

«¡Quédate con nosotros!», en nuestras penas y dudas; en nuestros sufrimientos y alegrías, en nuestro trabajo y en nuestras familias. «¡Quédate con nosotros!» y aviva las ascuas de nuestra fe. Amén.

(Marilena Milani, cm)

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

8 de abril de 2026

ORACIÓN

Señor, en tu presencia oigo tu voz que me llama por mi nombre, que me pregunta: «¿Por qué lloras? ¿A quién buscas?». Me asombro y me quedo en silencio…

Quisiera tener el amor apasionado que María Magdalena tuvo hacia ti, Señor. Ella fue capaz de amar tanto porque se sintió amada y perdonada, comprendida y acogida con ternura por ti, más allá de su debilidad. Pero sé que a mí también me amas con amor eterno. Gracias, Señor.

(Marilena Milani, cm)

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

7 de abril de 2026

¿DE QUÉ SE TRATA?

Señor, enséñame a ver que no se trata de “cómo moriste”, sino de “cómo viviste”.

Que no se trata de “cuánto ganaste”, sino de “cuánto diste”.

Enséñame que no se trata de “tener dinero”, sino de “tener corazón”

Que sepa preguntarme al final de cada día si tuve siempre una palabra amable, una sonrisa, si supe enjugar una lágrima de un hermano, si estuve al lado de quien me necesitó, si fui fiel a mi corazón.

Enséñame, Señor, a ver las verdaderas cosas que importan; no permitas que me deje ganar por las cuestiones del mundo, sino con las preguntas que me llevan a ser una mejor persona, y sobre todo, Señor, que sepa interpelarme todos los días si supe amar como Tú nos enseñaste. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

6 de abril de 2026

DOMINGO DE PASCUA

La resurrección comienza ya. Gracias, Jesús Resucitado, porque tu vida nueva nos envuelve, nos arrastra.

Gracias por resucitarnos de la tristeza a una alegría que nadie nos puede quitar.

Gracias por resucitarnos del egoísmo a la generosidad de quien entrega la vida.

Gracias por resucitarnos de la búsqueda de placer y conducirnos a la búsqueda del amor más grande.

Gracias por resucitarnos del aislamiento, para abrirnos a la relación con los hermanos.

Gracias por resucitarnos del yo, de «los míos», para que nos ocupemos de los más necesitados.

Gracias por resucitarnos de la desilusión a una esperanza más grande que la muerte. 

Gracias por resucitarnos del sinsentido a la alegría de saber que Tú eres el camino y la meta.

Sigue envolviéndonos, sigue arrastrándonos. Todavía nos falta tanto…

Sigue resucitándonos. 

AMÉN.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

5 de abril de 2026

MARÍA DEL SÁBADO SANTO

María, ha pasado el Viernes Santo. Tus ojos ya no tienen más lágrimas para la cruz, para el dolor por el Hijo muerto, para el silencio, para el frío de la losa, para la piedad y la soledad.

No sabías cómo aparecería, ni cuándo, ni dónde. Pero estabas segura. Pronto Jesús te besaría de nuevo. Y Tú lo tomarías en tus brazos, como en Belén, como al pie de la cruz. Pero ahora más vivo que nunca. Tu esperanza anticipó la alegría de la resurrección.

María, acompáñanos en nuestra espera. Queremos estar seguros, como Tú, de que podemos resucitar, en esta tierra, a una vida nueva, a una vida más entregada y alegre. Queremos estar seguros de que el bien de este mundo vencerá al mal. Queremos estar seguros de que tu Hijo Jesús nos resucitará a una vida más grande y bella que todos nuestros mejores sueños juntos. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina