19 de junio de 2019

AUDIENCIA DEL PAPA FRANCISCO

Todos comprendemos que el amor es el lenguaje que se entiende en todas partes. No hay lengua que no entienda que sólo el amor establece la paz y la verdad. Por eso, la Iglesia arranca desde Pentecostés, pues es el Espíritu Santo quien infunde en los apóstoles esa llama de amor que da fortaleza, sabiduría y valor para proclamar al mundo que sólo el Amor de Dios nos salva.

Hoy el Papa Francisco nos habla del acontecimiento producido después de los cincuenta días de la Pascua y de como la Iglesia se pone en marcha gracia a la acción del Espíritu Santo que continúa hasta nuestros días alumbrando su camino.




PAPA FRANCISCO
AUDIENCIA GENERAL
Plaza de San Pedro

Miércoles, 19 de junio de 2019



Queridos hermanos y hermanas:

Cincuenta días después de la Pascua, los Apóstoles vivieron un evento que superaba sus expectativas. Ellos estaban reunidos en oración y fueron sorprendidos por la irrupción de Dios, que no tolera las puertas cerradas; las abrió con un viento impetuoso que llenó toda la casa.

Al viento del Espíritu se une el fuego que recuerda la zarza ardiente en el Sinaí, donde Dios habló y dio los diez mandamientos. En el fuego, Dios da su palabra, que es viva y eficaz, que anima, ilumina y prueba los corazones. La Iglesia nace del fuego del amor, de un “incendio” que arde en Pentecostés y manifiesta la fuerza de la Palabra de Cristo Resucitado, llena de Espíritu Santo.

La palabra de los Apóstoles se llena del Espíritu del Señor y es palabra nueva, como si fuera traducida en todas las lenguas posibles; es el lenguaje de la verdad y del amor, que es el idioma universal, que todos pueden comprender. El Espíritu Santo es el artífice de la comunión y de la reconciliación que sabe derribar las barreras que dividen y hace crecer a la Iglesia más allá de los límites humanos. Los seguidores de Jesús son los que viven según el Espíritu, porque Él es quien mueve los corazones para acoger la salvación que viene a través de Jesucristo.


Saludos:
Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española venidos de España y Latinoamérica; en modo particular a los peregrinos de la Diócesis de León, acompañados por su obispo, Mons. Julián López Martín. Los invito a que pidamos al Señor experimentar un nuevo Pentecostés en nuestras vidas, para que el Paráclito dilate nuestro corazón haciéndolo semejante al de Cristo, y así podamos testimoniar su amor en medio del mundo y de las personas que nos rodean. Que Dios los bendiga.

22 de mayo de 2019

AUDIENCIA DEL PAPA FRANCISCO

Hoy el Papa concluye, nos dice, el ciclo sobre la oración del Padrenuestro, y lo hace recomendándonosla como hizo el Señor, para estar en continúa relación con nuestro Padre Dios. Es una oración, nos dice el Papa, por la que nos relacionamos de manera filial con nuestro Padre y siguiendo la recomendación que nos hace Jesús. También, nos recuerda el Papa, que es el Espíritu Santo quien nos impulsa y nos auxilia para ponernos en actitud orante, tal y como nos enseña nuestro Señor Jesús. Gracias, Santo Padre.




PAPA FRANCISCO
AUDIENCIA GENERAL
Plaza de San Pedro
Miércoles, 22 de mayo de 2019


Queridos hermanos y hermanas:

En este día concluimos el ciclo de catequesis sobre el Padrenuestro, la oración que el Señor Jesús enseñó a sus discípulos. Hoy también nosotros, como discípulos de Jesús, fieles a su recomendación «y siguiendo su divina enseñanza», continuamos haciéndola nuestra. No se trata de una fórmula para repetir de modo mecánico, sino de una intimidad filial por la que podemos llamar a Dios «¡Abbá!, Papá». Es la intimidad en la que Jesús, el revelador del Padre, nos introduce por su gracia. El Catecismo de la Iglesia católica nos recuerda que: «es el Espíritu Santo, [quien] a través de la Palabra de Dios, enseña a los hijos de Dios a hablar con su Padre» (N. 2766).
POR
Si leemos atentamente los Evangelios, vemos que todas las expresiones con las que Jesús reza, en los diferentes momentos de su vida, hacen referencia al texto del Padrenuestro. Constatamos, además, cómo Jesús invita a sus discípulos a cultivar un espíritu de oración, a orar insistentemente y a tener siempre presentes a los hermanos y sus necesidades.

El Nuevo Testamento nos revela que el primer protagonista de toda oración cristiana es el Espíritu Santo, que hemos recibido en nuestro bautismo y que nos hace capaces de orar como lo que somos, es decir, Hijos de Dios, siguiendo el ejemplo del Señor Jesús. Este es el misterio de la oración cristiana, que nos introduce en el diálogo amoroso de la Santísima Trinidad.


Saludos:
Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española venidos de España y Latinoamérica, como también a los peregrinos de la diócesis de Ebibeyin, Guinea Ecuatorial, acompañados por su Obispo. A todos los animo a que pidan al Señor la gracia de ser hombres y mujeres de oración, y que recuerden ante el Padre a todos nuestros hermanos y hermanas, especialmente a los más necesitados y abandonados, para que a ninguno falte consolación y amor. Que Dios los bendiga.

15 de mayo de 2019

AUDIENCIA DEL PAPA FRANCISCO

Hoy el Papa Francisco nos habla de la última invocación del Padrenuestro que, precisamente se trata de la petición "líbranos del mal". Y es que a cada instante de nuestra vida estamos expuestos al mal y tenemos la imperiosa necesidad de pedir a nuestro Padre Dios que nos libre de ese mal que amenaza con alejarnos de Él y llevarnos a la perdición.

Jesús nos enseña el camino para vencer a ese mal, y no es respondiendo con violencia, sino todo lo contrario. La paz es el antídoto para vencer al mal. Jesús nos lo demuestra con su Vida, nos dice el Papa, al ordenar a Pedro que envainara su espada, aseguro al ladrón arrepentido el paraíso y suplicó al Padre el perdón para aquellos que le crucificaron en la Cruz.



PAPA FRANCISCO
AUDIENCIA GENERAL
Plaza de San Pedro
Miércoles, 15 de mayo de 2019


Queridos hermanos y hermanas:

Hoy reflexionamos sobre la última invocación del padrenuestro que dice: «Líbranos del mal». No basta pedir a Dios que no nos deje caer en la tentación, sino que debemos ser liberados de un mal que intenta devorarnos. La oración cristiana es consciente de la realidad que le rodea y pone al centro la súplica a Dios, especialmente en los momentos en que la amenaza del mal se hace más presente. Así la oración filial del padrenuestro se hace oración para los pecadores, para los perseguidos, para los desesperados y los moribundos.

El hombre se presenta como el que, a pesar de soñar con el amor y el bien, expone continuamente al mal su propia persona y la de sus semejantes. Un mal que encontramos en la historia, en la naturaleza y en los pliegues de nuestro corazón, y que probó también Jesús. Antes de iniciar su pasión, suplicó a Dios que alejase de él ese cáliz, pero puso su voluntad en las manos de su Padre. En esa obediencia, experimentó no solo la soledad y la animosidad, sino el desprecio y la crueldad; no solo la muerte, sino una muerte de cruz.

Sin embargo, Jesús nos da ejemplo de cómo se vence este mal: pidió a Pedro de envainar la espada, aseguró al ladrón arrepentido el paraíso y suplicó al Padre el perdón para los que lo condenaban. De ese perdón que vence al mal, nace nuestra esperanza.


Saludos:
Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española venidos de España y Latinoamérica, en modo particular saludo a los sacerdotes participantes en el curso de actualización promovido por el Pontificio Colegio Español de San José. Los animo a que recen con espíritu renovado la oración que el Señor nos dejó, y a que la enseñen a cuantos los rodean, para que, reconociendo a Dios como Padre, nos conceda la paz, el más preciado don del Resucitado, más fuerte que ningún mal.
Que el Señor los bendiga.

8 de mayo de 2019

AUDIENCIA DEL PAPA FRANCISCO

Hoy el Papa Francisco no relata su último viaje apostólico a Bulgaria y a Macedonia del Norte. Le agradecemos que nos haga partícipes de sus deseos y de sus encuentros con los jóvenes y de los testimonios escuchados.




PAPA FRANCISCO
AUDIENCIA GENERAL
Plaza de San Pedro
Miércoles, 8 de mayo de 2019


Queridos hermanos:

Anoche regresé de mi viaje apostólico a Bulgaria y Macedonia del Norte, y deseo agradecer a todos por la acogida que me han dispensado en estos días. En Bulgaria me he dejado guiar por el recuerdo vivo del papa san Juan XXIII, que se desempeñó como Delegado Apostólico.

En Macedonia del Norte me ha acompañado la fuerte presencia espiritual de la Madre Teresa de Calcuta, que allí nació. Ella refleja bien la imagen de la Iglesia en este País.

En el encuentro con los jóvenes, muchos también de diversas confesiones cristianas y de otras religiones, musulmanes, por ejemplo. Los he exhortado a soñar cosas grandes y a comprometerse, como Madre Teresa.
Escuché los testimonios de sacerdotes y personas consagradas que han entregado su vida por Cristo. Frente a la magnitud de los problemas del mundo actual, los invité a no desanimarse.

Saludos:
Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española  provenientes de España y América Latina. En este tiempo de Pascua, dejemos que la alegría de la presencia de Cristo resucitado llene nuestra vida de fe, esperanza y caridad. Que Dios los bendiga.

1 de mayo de 2019

AUDIENCIA DEL PAPA FRANCISCO

No nos dejes caer en la tentación, es la penúltima petición, nos dice el Papa hoy, que hacemos en el Padre nuestro. Una petición que descubre nuestra naturaleza herida por el pecado, débil y frágil y que nos somete a las seducciones del demonio para alejarnos de nuestro destino de salvación y del amor de Dios.

Necesitamos la fuerza del Espíritu Santo que hemos recibido en el Bautismo y confiamos, porque así nos lo ha enseñado Jesús dándonos testimonio, como nos dice el Papa, en los momentos que se sintió tentado y desolado tanto en el desierto como en las horas previas a su Pasión, que Él nos acompaña y está a nuestro lado confortándonos para vencer las seducciones del demonio.





PAPA FRANCISCO
AUDIENCIA GENERAL
Plaza de San Pedro

Miércoles, 1 de mayo de 2019





Queridos hermanos y hermanas:

Hoy reflexionamos sobre la penúltima invocación de la oración del padrenuestro que dice: «No nos dejes caer en la tentación». Esta petición se encuentra en el centro del drama entre nuestra libertad y las insidias del maligno. Es una frase difícil de traducir en las lenguas modernas, pero está claro que Dios no es el que nos tienta, como si Él fuera el que busca hacernos caer en el momento de la prueba. De hecho, Jesús nos revela que Dios se pone junto a nosotros en la lucha contra el mal y, por eso, nos enseña a pedirle que nos ayude a evitarlo y a superarlo.

También Jesús vivió momentos de prueba y tentación, pero supo vencerlos; se impuso al demonio durante las tentaciones en el desierto, y cuando experimentó la desolación más absoluta en el huerto de Getsemaní, dio testimonio de que confiaba en su Padre Dios. En aquel instante previo a su Pasión, cuando sentía un gran abandono, pidió a sus discípulos que velasen y orasen con Él, pero ellos no fueron capaces de hacerlo. Sin embargo, cuando nosotros somos probados y tentados por el maligno, Él vela y está junto a nosotros. De este modo, sabemos que no estamos solos en el momento de la prueba y la dificultad, sino que estamos recorriendo, junto a Jesús, el camino que Él bendijo con su presencia salvadora.

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Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española venidos de España y de Latinoamérica, en modo particular a los sacerdotes de la Diócesis de Cartagena, acompañados por su obispo, Mons. José Manuel Lorca Planes. Pidamos al Señor que aleje de nosotros todo tipo de tentación y que sepamos percibir su presencia a nuestro lado en todo momento de nuestra vida. Dios siempre nos acompaña y hace más ligero el peso de nuestra cruz. Que el Señor los bendiga.