24 de septiembre de 2026

ENVÍAME, SEÑOR

Señor Jesús, Tú llamaste a tus discípulos y les diste poder y autoridad para anunciar tu Reino y sanar a los enfermos.

Hoy me pongo delante de ti, consciente de mi pequeñez, pero confiado en que tú también me envías.

Enséñame a salir sin cargar tantas cosas, a no aferrarme a lo material, sino a confiar plenamente en tu providencia, como enviaste a tus discípulos sin bolsa, ni alforja, ni pan.

Dame la valentía de anunciar tu palabra con sencillez y sin miedo, llevando paz a cada casa donde entre, y sabiduría para no detenerme donde no encuentre acogida.

Que mi vida, como la de los apóstoles, sea un instrumento de tu amor, llevando sanación, esperanza y buena noticia a quienes me rodean.

Ayúdame a confiar en tu llamado y a vivir enviado por ti cada día, predicando el Evangelio no solo con palabras, sino con mi propio testimonio de vida. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina