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1 de agosto de 2014

Religiosas del LCWR Promueven Apostasía e Ideologías Ajenas a Nuestra Fe.

     Cardenal Gerhard Ludwig Muller                           Barbara Marx Hubbard
Prefecto de la Congregación para la                            Ideóloga Coevolucionista
Doctrina de la Fe


“La renovación de la Iglesia pasa también a través del testimonio ofrecido por la vida de los creyentes: con su misma existencia en el mundo, los cristianos están llamados efectivamente a hacer resplandecer la Palabra de verdad que el Señor nos dejó…”

                          -Papa Benedicto XVI. Motu proprio ‘Porta Fidei’,  (La Puerta de la Fe) No. 6-
        
         Con estas palabras, el Papa Benedicto XVI anunciaba el inicio del  Año de la Fe, por iniciar en Octubre del 2012, enfatizando que la fe de la Iglesia es la que sostiene y anima el testimonio de vida cristiana. Estas palabras aplican a todos nosotros los bautizados que nos hemos comprometido a vivir la fe; pero esto es aún más relevante para quienes han sido llamados a ofrecer a la Iglesia y al mundo, el testimonio de la vida consagrada.

 No obstante el ánimo de renovación que proclamaba el Papa Benedicto XVI desde Octubre del 2011, cuando publicó ‘Porta Fidei’, surgían voces de disensión y apostasía desde el interior de la misma Iglesia. Las religiosas que integran el LCWR (Leadership Conference of Women Religious), que agrupa a religiosas de la mayoría de las congregaciones de religiosas en Estados Unidos, desafiaban abiertamente a la CDF (Congregación para la Doctrina de la Fe), y al  Cardenal William Levada, en ese entonces, el Prefecto,  en presencia  del Arzobispo Peter Sartain, como delegado. La junta había sido requerida por el LCWR, para tratar sobre lo que la Hna. Pat Farrell, OSF, su presidente, consideraba ‘deficiencias en el proceso de evaluación doctrinal que CDF había reportado en Abril del 2012’.

La evaluación de la CDF había sido solicitada desde el 2009, cuando el Cardenal Levada envió una misiva dirigida al LCWR, informándoles de la decisión de iniciar esta evaluación doctrinal. La carta se refería a una junta que habían sostenido el 2001 en Roma, las directoras del LCWR con staff de la CDF, en donde se les indicó que debían reportar iniciativas planeadas o ya en proceso por dicha conferencia, para promover las enseñanzas de la Iglesia entre sus comunidades, especialmente la Carta Apostólica Ordinatio Sacerdotalis, que es la Declaración de esta Congregación Dominus Jesus, y el problema de la homosexualidad. La carta contenía la siguiente observación: “Dado el tenor y el contenido doctrinal de varias declaraciones en las asambleas anuales del LCWR a través de los años, este Discaterio concluye que los problemas que habían motivado su solicitud del 2001 continúan presentes”. Del 2001 al 2012, no se había observado ninguna corrección y continuaban las desviaciones doctrinales y el activismo.

El propósito de esta evaluación doctrinal fue ayudar al LCWR en su misión de promover una visión de comunión eclesial basada en la fe en Cristo y en las enseñanzas de la Iglesia, con fidelidad a las orientaciones del Magisterium.

La Hna. Pat Farrell no limitó este desviado contenido doctrinal a las asambleas anuales, emprendió una campaña mediática para atacar al Discaterio, habiendo concedido entrevistas en algunos de los medios seculares y otros muy radicales. Una de las más notorias fue la que concedió a NPR (National Public Radio).

Por su parte, el Cardenal de Nueva York, Timothy Dolan respondió en actitud conciliadora a través de un medio católico, The Catholic Channel (Sirius XM canal 129), fue un programa de preguntas y respuestas por teléfono, en donde también se habló de la reforma del LCWR. El Cardenal descartó el argumento que se estaba propagando en el sentido de que la Iglesia  silenciaba a las mujeres religiosas: “Yo creo que la Congregación para la Doctrina de la Fe está más bien diciendo, ‘hermanas,  apreciamos nuestro diálogo’ y el documento se extiende hasta el grado de alabar su brillante trabajo. Aun así, creo que la Santa Sede está diciendo ‘estamos tratando lo mejor para escucharlas, hermanas, las amamos, les agradecemos y apreciamos lo que hacen, queremos que continúen su trabajo. Lo que les pedimos es: ¿Podrían dedicarle su atención a algunas cosas que nos preocupan?” Evidentemente, las hermanas no están escuchando a la Iglesia.

Fue así que el 30 de Abril del 2014, el nuevo Prefecto de CDF, Cardenal Gerhard Müller, en nueva junta entre CDF y superioras del LCWR, hizo algunas indicaciones precisas sobre la implementación de la Evaluación Doctrinal, especialmente sobre la revisión de los estatutos y constituciones del LCWR. Esta Evaluación contenía conclusiones sobre las posiciones teológicas del LCWR, observando que la organización estaba auspiciando y promoviendo teorías y Gnosticismo incompatibles con la Fe Católica. El objetivo de estas observaciones estaba orientado a hacer que el LCWR reflexionara más explícitamente en la misión de una Conferencia de Superiores, como algo centrado en Jesús y apoyada en las enseñanzas de la Iglesia sobre la vida consagrada.

El Cardenal Müller fue explícito desde sus comentarios iniciales: “Hemos sido informados que desde el principio, las oficiales del LCWR han juzgado la Evaluación Doctrinal considerándola ‘errada’ y sus hallazgos como ‘acusaciones no probadas; mientras que las así llamadas ‘sanciones’ fueron ‘desproporcionadas al alcance de la organización, afectando su habilidad para cumplir su misión’. Es mi intención, al discutir estos asuntos franca y abiertamente con ustedes, ofrecerles una explicación sobre porqué creemos que las conclusiones de la Evaluación Doctrinal son precisas y ofrecen el camino de reforma necesario para asegurar que la vida religiosa florezca en Estados Unidos”.

Una lectura objetiva de estos pronunciamientos nos hace ver que el Cardenal Müller no está ‘jugando poker’ con el LCWR. Hizo sus observaciones respetuosamente, sin cambiar postura o eludir detalles; punto por punto fue clarificando cómo el LCWR no ha respondido debidamente a la Evaluación Doctrinal y qué es lo que sus líderes necesitan hacer. Sin dibujar ninguna línea en la arena, el Cardenal Müller más bien, dejaba entrever que ya había una línea trazada en la arena, al concluir: “El LCWR, como una entidad canónica dependiente de la Santa Sede tiene la profunda obligación de promover la fe, como el fundamento esencial de la vida religiosa. El estatus canónico y la visión eclesial van mano a mano, y en esta fase de implementación de la Evaluación Doctrinal, buscamos una expresión más clara de esa visión eclesial y signos más substanciales de colaboración”

Las líderes del LCWR volvieron a emprender otra campaña mediática contra los obispos y el CDF. Sus puntos de vista fueron ampliamente difundidos, mientras que las observaciones del Cardenal Müller fueron distorsionadas y no se citaban fuentes autorizadas de la Iglesia.  De hecho,  el LCWR ha caído teológicamente en errores, independientemente de que sus líderes sólo se ocupan de su imagen en los medios. No parecen ser las mismas hermanas que dieron testimonio heroico por varias generaciones, en las escuelas católicas, hospitales, agencias de servicios sociales y en universidades; que ha quedado grabado en la memoria de muchos católicos y no-católicos, a quienes sirvieron desinteresadamente. El perfil actual del LCWR proyecta una filiación más compatible con un partido político socialista,  que fidelidad a sus votos religiosos.

Lo que promueven son corrientes de Gnosticismo que la Iglesia ya había combatido desde los siglos II y III. Una de las ideologías que menciona la Evaluación Doctrinal es la ‘Cocreación’.  El LCWR ha invitado varias veces a sus asambleas a Barbara Marx Hubbard, que sus líderes consideran ‘futurista visionaria’ y ella misma se dice ‘Evolucionista de la Conciencia’. Es una combinación de tendencia ‘New Age’ con un evolucionismo escalofriante. En sus propias palabras, Barbara Marx Hubbard  dice: “Según el lenguaje tradicional religioso, hemos sido creados a imagen de Dios y nos estamos pareciendo más a Dios. En el lenguaje evolucionario, nos estamos volviendo más coevolucionarios en el proceso. En la cocreación, nosotros portamos dos variedades –nuestra esencia espiritual y nuestras capacidades científicas y sociales- para participar en la creación. Cuando estas variedades se mezclan, nace un nuevo ser humano: un humano universal, un cocreador, una expresión  única y personal de lo divino. El paso más fundamental de un cocreador es una nueva espiritualidad, en la cual nosotros cambiamos nuestra relación con el proceso creativo, de creatura a cocreador –de evolución  inconsciente a consciente….” Esta ideología  no es otra que la exaltación del pecado de la soberbia en la voz del mismo demonio. Otra vez, como en Génesis 3, 5: “Es que Dios sabe muy bien que el día en que comiereis de él, se os abrirán los ojos y seréis como dioses, conocedores del bien y del mal”.

La Evolución de la Conciencia quiere que la humanidad compita con Dios. Proclama que la humanidad ya tiene la habilidad de seleccionar cómo seremos en el futuro, como se transformará la especie Homo Sapiens, partiendo de los avances de la ciencia, medicina, biotecnología, sicología y espiritualidad. Asume que los seres humanos estamos en la cresta de una evolución continua del universo. Sostiene algunos conceptos mal fundamentados en base a la llamada Teoría Integral, el cerebro global, a la conciencia colectiva y hasta citan la noósfera de Pierre Teilhard de Chardin. Además de Barbara Marx Hubbard, hay otros notables ideólogos, como Ervin Laszlo y Andrew Cohen, pero el LCWR prefiere a la feminista radical Hubbard.

Después de la carta del Cardenal Müller, Barbara Marx Hubbard respondió en ‘National Catholic Reporter’ a algunas de sus observaciones. Müller había ido a la raíz de los errores propuestos por LCWR, declarando: “Las tesis fundamentales de la evolución de la conciencia se oponen a la Revelación Cristiana. Cuando se consideran sin debida reflexión, conducen necesariamente a errores fundamentales con respecto a la omnipotencia de Dios, la Encarnación de Cristo, la realidad del pecado original, la necesidad de salvación y la naturaleza definitiva de la acción salvífica de Cristo en el Misterio Pascual”. No descartó que ese enfoque tan intenso en estas ideas coevolucionarias les ha robado a las religiosas la habilidad de sentire cum Ecclesia (pensar con la Iglesia, abrazando sus enseñanzas).  Por su parte. Barbara Marx Hubbard que es judía agnóstica, respondió que las tesis de la coevolución no están en conflicto con las enseñanzas de la Iglesia. Sin embargo, cree que falta una visión cósmica a nuestra fe.

Para quienes se sienten atraídos por estas ideologías, vale la pena recordarles del Orden Cósmico Trinitario y esto no es una novedad. Como Católicos estamos llamados a proclamar nuestra fe, aun en este mundo contemporáneo que se ha venido definiendo rápidamente por nuevos descubrimientos en los campos de la Física, Neurociencia, Cosmología, etc.  En esta perspectiva, hay un texto de san Gregorio Nacianceno que puede ser muy iluminador. Dice que en el mismo momento en que los Magos, guiados por la estrella, adoraron al nuevo rey, Cristo, llegó el fin para la astrología, porque desde entonces las estrellas giran según la órbita establecida por Cristo. La Trinidad y Cristo constituyen la fuente y el culmen de todo en la creación. Es posible que algunas personas se dejen llevar por ignorancia, por las tendencias y falta de compromiso, ya que no han profundizado en la Verdad de nuestra fe, pero si nos proponemos hacerlo, aceptaremos con más entusiasmo las enseñanzas de la Iglesia. Eso mismo se les pide a las religiosas del LCWR.


      Puerta de la Catedral Almudena en Madrid.



El Papa Benedicto XVI nos ofrece una perspectiva sobre este panorama: “en esta escena se invierte la concepción del mundo de entonces que, de modo diverso, también hoy está nuevamente en auge. No son los elementos del cosmos, las leyes de la materia, lo que en definitiva gobierna el mundo y el hombre, sino que es un Dios personal quien gobierna las estrellas, es decir, el universo; la última instancia no son las leyes de la materia y de la evolución, sino la razón, la voluntad, el amor: una Persona” (Spe Salvi, 5).

Como Iglesia, necesitamos retornar al Evangelio proclamado por Jesús, el histórico, para combatir estas apostasías, centrarnos en el Reino de Dios, que representa el gobierno de la Trinidad. Esto puede servir para configurar todas nuestras relaciones y estructuras en la Iglesia, de tal manera que el Catolicismo esté cimentado en comunidades cósmicamente Crísticas, compasivas, interconectadas y  contemplativas.

Ya contamos con  modelos de conectividad con el Cristo Cósmico, que prueban que la ‘economía de la salvación’ nos invita a desarrollar nuestra conciencia para darnos cuenta que el plan de Dios para el universo tiene un patrón Trinitario y Cósmico, que comprende la Iglesia y el Mundo de hoy. En ‘The Spirit of the Liturgy’,  publicada en 1999, el entonces Cardenal Joseph Ratzinger escribe sobre el Cosmos, invocando dos cánticos de San Pablo para invocar un nuevo orden cósmico: “…el que está en Cristo es una nueva creación; pasó lo viejo, todo es nuevo”. (2 Corintios 5, 17). La conciencia de esta realidad nos invita a desarrollar nuestras relaciones hacia un nuevo orden, es decir, erradicar todo aquello que refleje el viejo orden, como el racismo, etnocentrismo, clasismo, discriminación laboral, etc., para cambiarlo por formas de igualdad que reflejen la Trinidad.  “Los que os habéis bautizado en Cristo os habéis revestido de Cristo” (Gálatas 3, 27).  Ratzinger nuevamente advierte sobre estas tendencias evolucionarias modernas y cita a Teilhard de Chardin en el contexto correcto sobre la ‘Nóosfera’, “en donde él veía un cosmos en proceso ascendente y una serie de uniones que conducen a uniones más complejas, en las cuales el espíritu lo abraza todo y lo mezcla en una especie de organismo vivo. Partiendo de estos dos cánticos, Teilhard ve en Cristo a la energía que avanza hacia la nóosfera incorporando todo hacia sí en su totalidad. A partir de aquí, Teilhard le viene a dar un nuevo significado al culto Cristiano: la hostia en transubstanciación es la anticipación de la transformación y divinización de la materia en su totalidad ‘cristológica’. Es así, que la Eucaristía provee el movimiento del cosmos con su dirección; anticipando su meta y  apresurándola”.

La Iglesia no nos ofrece una fe fragmentada. Podemos revisar en los evangelios, los pasajes que se refieren al Hijo del Hombre. Jesús habla de sí mismo como pre-existente, se presenta como la figura que retornará en gloria cósmica.

“Eres digno, Señor y Dios nuestro, de recibir la gloria, el honor y el poder, porque tú has creado el universo; por tu voluntad, existe y fue creado”. (Apocalipsis 4, 11).

Las religiosas del LCWR necesitan acatar las disposiciones de la CDF para cumplir la misión que Dios les ha encomendado y que ellas mismas han aceptado en sus votos, pero aún más importante, por su salvación personal y para que no se pierdan del gozoso encuentro con  Jesús, el esposo cósmico que las llamará según Su Voluntad.

-Yvette Camou-
                                                    Bibliografía:
Biblia de Jerusalén. Desclée de Brouwer. Licencia de la Conferencia Episcopal Española. Bilbao, España. 2008.

Crosby, Michael, Fr. ‘Evolutionary consciousness points to a Trinitarian cosmic order’. National Catholic Register.  Print Edition. June 6th-19th, 2014.

Global Zenit News.  Rome's Zenit News.(English).  Fecha: Mayo 9, 2012./Cardinal Timothy Dolan’s Blog, Archdiocese of New York. May 8th, 2012.

Hubbard, Barbara Marx. Marx Hubbard responds to Cardinal Müller's LCWR comments, National Catholic Reporter, May 13th, 2014/The Catholic Progressive. May 13th-14th, 2014.

Müller, Gerhard Cardinal. Meeting of the Superiors of the Congregation for the Doctrine of the Faith with the Presidency of the Leadership Conference of Women Religious (LCWR), April 30th, 2014.


Motley Monk, “Cardinal Müller, the LCWR, the Doctrinal Assessment: The other side of the story…”.  The American Catholic/Omnibus. May 5th, 2014.

Papa Benedicto XVI. Motu proprio ‘Porta Fidei’. No. 6.  11 de Octubre del 2011. Editorial Buena Prensa. México. 2011.

Papa Benedicto XVI. Carta Encíclica ‘Spe Salvi’. No. 5.  30 de Septiembre del 2007. Roma.

Pentin, Edward. ‘Vatican Statement on LCWR meeting with CDF. National Catholic Register.  June 12th, 2012.

Ratzinger, Joseph Cardinal. (Papa Benedicto XVI). ‘The Spirit of the Liturgy’. Ignatius Press. 2000. Págs. 28 y 29.

Teilhard de Chardin, Pierre, SJ. ‘The Phenomenon of Man’. 2010. Harper Perennial Modern Classics. 2008


19 de junio de 2014

¿Cuál es la Diferencia entre la Devoción al Sagrado Corazón de Jesús y el Mensaje de la Divina Misericordia?














                                                                             “Yo prometo a las almas que veneren mi imagen que no                perecerán……Los dos rayos denotan Sangre y agua. Los rayos pálidos denotan agua, que conduce a las almas a la rectitud. Los rayos rojos denotan la Sangre, que da vida                                                                              a las almas”




Esta  pregunta me hicieron recientemente dos mamás de los niños de Primera Comunión, ya que se acerca la Solemnidad del Sagrado Corazón y todavía traemos fresca en nuestra memoria la canonización de San Juan Pablo Magno, precisamente el Domingo de la Divina Misericordia. Otros han manifestado la misma inquietud con las imágenes, como si una excluyera a la otra.

                Para empezar, debemos establecer lo obvio: Jesús sólo tiene un corazón, pero ambas devociones son realmente inseparables. Del Sagrado Corazón de Jesús brota un amor misericordioso para nosotros y ese mismo Amor debe brotar desde nuestro corazón hacia los demás.  No se trata de un simple ícono. El Papa Pío XI enseñaba que la devoción al Sagrado Corazón de Jesús era ‘el compendio de nuestra religión’. El Papa Pío XII escribió en su encíclica sobre el Sagrado Corazón ‘Haurietis Acquas’, de 1956: “Por consiguiente, representa y pone ante los ojos todo el amor que Él nos ha tenido y nos tiene aún. Y aquí está la razón de por qué el culto al Sagrado Corazón se considera, en la práctica, como la más completa profesión de la religión cristiana. Verdaderamente, la religión de Jesucristo se funda toda en el Hombre-Dios Mediador; de manera que no se puede llegar al Corazón de Dios sino pasando por el Corazón de Cristo, conforme a lo que El mismo afirmó: «Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie viene al Padre sino por mí»” [107].

                La devoción al Sagrado Corazón nos llama a hacer reparación por nuestros pecados. Esa es la orientación que tienen sus prácticas específicas, como lo son: la comunión, los primeros viernes de cada mes, la Adoración Eucarística y la Hora Santa. Todo este conjunto de devociones nos deben conducir a una comprensión más profunda de su infinito amor y su misericordia. El Diario de Santa Faustina Kowalska, escrito entre 1931 y 1938, converge con el mensaje de Santa Margarita María Alacoque, que vivió el siglo XVII. En dicho diario, en la entrada 1777, podemos leer: “Mi hija, que sepas que Mi Corazón es la misericordia misma. Desde este mar de misericordia, la gracia fluye hacia el mundo entero. Ninguna alma que se haya acercado a mí, se ha retirado sin consuelo”.

                Los mensajes comparten el mismo camino y hay cierta simetría entre las imágenes que definen las dos devociones. Esta curiosa dualidad fue expresada en sus propios términos por ambas santas:

  1. 1.       En 1673, en su primera aparición, Nuestro Señor le pidió a Santa Margarita María que la imagen de su Sagrado Corazón fuera venerada por los fieles, le dijo: “Mi Divino Corazón está tan apasionadamente enamorado de la humanidad que ya no puede contener las flamas de ese amor ardiente”.  Después de otra aparición, Santa Margarita María escribió: “Se le debe rendir honor bajo el símbolo de un corazón de carne, cuya imagen debe ser expuesta públicamente. En cualquier lugar que esta imagen sea expuesta para veneración pública, el Señor derramará sus gracias y bendiciones”. Santa Margarita María Alacoque pertenecía a la Orden religiosa de la Visitación,  fundada por San Francisco de Sales.

  2. 2.       El mensaje de la Divina Misericordia viene a nosotros, que vivimos en un mundo que ya ha sufrido la devastación de las guerras mundiales, el azote del ateísmo, regímenes políticos que niegan la trascendencia del hombre, genocidios, además de un materialismo y relativismo moral que han escalado la destrucción de la familia, divorcios, violencia, abusos, adicciones, abortos, pornografía, crimen organizado y mucho más. Somos como ovejas perdidas que nos sometemos voluntariamente a la explotación y rapacidad de una sociedad anti-cristiana. El Mensaje de la Divina Misericordia necesita ser interiorizado a la luz de los retos actuales para nuestra fe. Consiste en confiar plenamente en Dios, en perdonar, pedir perdón por los pecados de todos; además de contener la espiral del pecado y ser misericordiosos con los demás.  Se trata del Amor, porque Dios es Amor. Si el amor habita en nosotros, entonces Dios habita en nosotros. Somos templos del Espíritu Santo y para manifestarlo, debemos realizar acciones que sean propias de Dios, con un corazón lleno de misericordia para compartir el Amor de Dios.  Toquemos el corazón de Cristo,  invitando también a Dios a que toque nuestros corazones. Hagámoslo con la humildad con que lo hicieron los leprosos que se presentaron ante Jesús con su carne desfigurada, pidiéndole que los sanara (Lc 16, 11-19). Santa Faustina, apóstol de la Divina Misericordia insiste en que dejemos el acceso a nuestro corazón abierto, que Dios se encargará del resto. También nosotros,  podemos presentarle a su ‘sagrado dedo’ lo que necesita ser tocado por su gracia, muy especialmente en el sacramento de la Reconciliación. Jesús le reveló a Santa Faustina: “Las gracias de mi Misericordia sólo pueden ser acogidas por un solo medio, que es la confianza en Dios”.

  3. 3.        Santa Faustina Kowalska, religiosa polaca, falleció en 1938, antes de que Hitler invadiera Polonia y empezara la Segunda Guerra Mundial en 1939.  Su diario y mensajes fueron fuentes de consolación para Europa, abatida por la destrucción de la guerra. En la entrada 1535 de su diario escribe: “Oh, Jesús, me encierro en tu misericordiosísimo corazón, como en una  fortaleza, impregnable contra los misiles de mis enemigos”, quizás vaticinando la fuerza del mal, tanto en las guerras externas como internas.  En la entrada 258, nos advierte contra  nuestros enemigos internos, con las palabras de Jesús: “No temas, Yo no te abandonaré a ti misma”.

Para Cristo, el dolor más grande es la ingratitud en nuestros corazones. Se lo dijo a Santa Margarita María. Sigue teniendo sed de almas, como en la cruz. En vez de ofrecerle más ingratitud, ofrezcámosle oraciones, sacrificios y actividad apostólica para entrar en contacto con su corazón.  Sólo así podremos tener una relación personal con Dios.

En su Divina Misericordia, Dios no se conforma con fijarse en nuestras limitaciones y pecados, más bien se fija en nuestro potencial, en lo que nos podemos transformar por medio de su gracia.  Si Cristo confía en nuestro potencial, con más razón debemos responderle confiando en su Misericordia. El mensaje de la Divina Misericordia se celebra con la Pascua. Cristo Resucitado nos llama durante la Octava de Pascua a abrir nuestros corazones a la fuente de su Divina Misericordia, su Sagrado Corazón del que brota cada gracia en un acto de Amor perfecto, que ha sufrido y ha conquistado la muerte para traernos a la vida eterna.

En la imagen de la Divina Misericordia, podemos ver ilustrada una enseñanza de San Agustín, que desde el siglo IV proclamaba a los fieles que el agua viva que brotaba del corazón de Jesús no es otra que el agua de la Iglesia que nace en el sacramento del Bautismo. La Iglesia nace precisamente al momento en que el centurión romano lanza la espada que hiere el sagrado corazón de Nuestro Señor. Las aguas purificantes del Bautismo, junto con el agua de la Sagrada Eucaristía fluyen sacramentalmente desde el corazón de Cristo para regar las almas del Pueblo de Dios y asegurar la intimidad de nuestro encuentro y relación personal con Dios.

San Juan Pablo  Magno consideraba la predicación sobre el amor y la misericordia de Dios la misión central de su pontificado, como lo manifiesta en su gran encíclica ‘Dives in Misericordia’.  Sus palabras harán eco en las futuras generaciones: “El hombre contemporáneo se interroga con frecuencia, con ansia profunda, sobre la solución de las terribles tensiones que se han acumulado sobre el mundo y que se entrelazan en medio de los hombres. Y si tal vez no tiene la valentía de pronunciar la palabra «misericordia», o en su conciencia privada de todo contenido religioso no encuentra su equivalente, tanto más se hace necesario que la Iglesia pronuncie esta palabra, no sólo en nombre propio sino también en nombre de todos los hombres contemporáneos.”. El Papa Benedicto XVI, en su mensaje de Regina Caeli del 6 de Abril del 2008, al concluir el Congreso Apostólico Mundial de la Misericordia,  fue más allá al anunciar que hay un mandato de la Divina Misericordia que debe cumplirse: “Mi cordial saludo se convierte ahora en un mandato: Vayan por todo el mundo, como testigos de la Divina Misericordia, fuente de esperanza. Que el Señor Resucitado esté con ustedes siempre”.

En su último mensaje de la Divina Misericordia, preparado para el 3 de Abril del 2005 y leído después de su fallecimiento, San Juan Pablo Magno, compartía con el mundo estas últimas palabras: “Como un regalo para la humanidad, que muchas veces se ve alarmada y abrumada por el poder del mal, el egoísmo y el temor; tenemos al Señor Resucitado, Amor que perdona, reconcilia y reabre las puertas del Amor. ¡Cómo tiene el mundo necesidad de comprender y aceptar la Divina Misericordia!”.

En el Evangelio del Domingo de la Divina Misericordia también escuchamos a Jesús que les trae la paz e infunde el Espíritu en sus discípulos (Jn 20, 19-23). En el momento de su muerte en la cruz, Jesús, lleno del Espíritu Santo, derrama su Misericordia y Amor sobre el mundo, en cierto sentido, pasivamente, ya que murió en la cruz como el Hijo del Hombre. Al mismo tiempo, Jesús, como el Hijo Eterno de Dios, en el momento en que fue traspasado por la lanza del centurión romano, permite que su herida derrame su Amor  y su Misericordia a través de todos los tiempos, anticipando el flujo del Espíritu Santo como  fuente infinita de Vida Eterna, agua viva capaz de colmar la sed de nuestras almas.

            Abramos nuestros corazones a la Divina Misericordia para que el Sagrado Corazón de Jesús derrame su Santo Espíritu en nuestros corazones de piedra y los transforme en corazones de carne (Ezequiel 36, 26-27). Es así como Él nos da su Amor y nos permite amar con el mismo Amor que nos dio.  

No temamos compartir estas devociones con los jóvenes, aunque a muchos les parezca absurdo. El Papa Benedicto XVI consagró la juventud del mundo al Sagrado Corazón durante la Jornada Mundial de la Juventud del 2011, en Madrid, en presencia de más de 4 millones de ellos, además de la audiencia televisiva.  Les llevó su mensaje directamente al corazón: Cuando entramos en las profundidades del corazón, siempre encontramos un deseo muy profundo: ansiamos la felicidad. Nos preguntamos dónde y cómo podemos encontrar la felicidad. Nuestra experiencia nos señala que esta sed es apagada cuando se realiza nuestro deseo de conocer el infinito.  El Papa Benedicto XVI dijo en su mensaje: “Los hombres y las mujeres fueron creados para algo grande, para lo infinito”.  Este deseo de infinidad no es otro que el de ser amados por un Amor infinito. Dios es la fuente de la Vida y del Amor. Cuando excluimos a Dios de la fuente de nuestra vida, inevitablemente nos privamos de la alegría y la satisfacción: “Sin el Creador, la creatura se desvanece hacia la nada”. (Gaudium et Spes, 36). Tristemente, vemos en nuestra sociedad muchos intentos por construir un paraíso terrenal, excluyendo a Dios. Esa no es la respuesta. La búsqueda del corazón del hombre termina cuando uno descubre el corazón de Dios.

                Escribió San Agustín: “Tú nos hiciste, oh Dios, para ti y nuestro corazón no descansará hasta que descanse en ti”.  San Agustín se refiere a la dificultad de obtener el Amor verdadero a raíz de nuestra naturaleza de creaturas;  ya que somos seres finitos y pecadores. Hay un conflicto con  nuestro egoísmo, el caos de nuestras pasiones y todo lo que nos aleja del verdadero Amor. El corazón del hombre necesita un corazón que esté ‘a su altura’, que pueda entrar en su historia y que sea todopoderoso para que lo rescate de sus limitaciones y pecados. En Cristo Jesús, nos dice el Papa Benedicto XVI, “Dios ha venido al encuentro de la humanidad con un ‘corazón humano’. En el encuentro del corazón del hombre con el Sagrado Corazón de Jesús, el misterio de la salvación se hace real. Partiendo del infinito horizonte de su amor, Dios ha deseado entrar a los límites de la historia humana. Él tomó para sí un cuerpo y un corazón. Por lo tanto, podemos contemplar un encuentro entre lo finito y lo infinito, lo invisible y el inefable Misterio del corazón humano de Jesús, el Nazareno”.  (Benedicto XVI, Ángelus, 01/06/2008).

                El Papa Benedicto XVI nos ofrece otra hermosa reflexión que podemos tomar de su homilía en la Beatificación del Cardenal John Henry Newman, en Londres: “La santidad es una inmersión en el flujo del amor que brota del Sagrado Corazón de Jesús. El Cardenal Newman con su frase: ‘El Corazón habla al corazón’ quería instruirnos sobre el sentido de la vida cristiana como un llamado a la santidad, vivida con el profundo deseo de que el corazón humano entre en íntima comunión con el Corazón de Dios”.


                                      -Yvette Camou-

Referencias Bibliográficas:

Ø  Biblia de América.  8ª. Edición. Editorial Verbo Divino. 2008. Aprobada por las Conferencias Episcopales de México y Chile.
Ø 
G  Goodyear, Michael, LC. “Touching Distance”. Catholic World News/Catholic.net.  April 19th, 2009.

Ø  Gresko, Gregory, OSB. “Divine Mercy in Contemporary Life’. Catholic on Line/Church Abbey Publishing/Richmond, Virginia. 2011.

Ø  Kowalska, St. Faustina. ‘Diaries of St. Faustina’.  Marians of the Immaculate Conception Press. Cambridge, MA 2005.

Ø  Papa Paulo VI. Constitución Pastoral ‘Gaudium et Spes’.  7 de Diciembre de 1965. Vatican website.

Ø  Pope John Paul II. ‘Dives in Misericordia’.  VIII-15. Vatican website.  November 30th, 1980.  

Ø  Pope Pius XII.   “Haurietis Acquas” Encyclical, May 15th, 1956. No. 107

Ø  Schaff, Philip (Editor);  Dods, Marcus;  Cleveland, Rose Elizabeth; Shaw, J.F. Rev.  “The Complete Works of Saint Augustine: The Confessions, On Grace and Free Will, The City of God, On Christian Doctrine, Expositions on the Book Of Psalms, . [Kindle Edition]. Amazon Digital Services.  August 3rd, 2011.

Ø  WYD 2011. Madrid11.com. “Preparatory Catechesis for the consecration of the youth of the world to the Sacred Heart of Jesus Christ during World Youth Day, Madrid, 2011”. 



11 de marzo de 2013

I. Legado del Papa Benedicto XVI: Cooperatores Veritatis –Discípulo y Maestro


Esta entrada es la primera de una serie dedicada al intenso legado del Papa Benedicto XVI.


Su Santidad Benedicto XVI ha sido más discípulo que maestro, habiendo elevado su propio motto –Cooperatores Veritatis- a un don de cooperación con Dios, que es excepcional aún entre las almas buenas. Muchos de nosotros transcurrimos nuestras vidas inclinándonos a la voluntad de Dios y muchas veces lo logramos mediante una violenta sacudida de su gracia. Quienes poseen este excepcional don de discípulos y maestros a la vez, se comprometen hasta por instinto, para ser verdaderos instrumentos de la voluntad del Creador. Para él, ese es el don más necesario.

Siendo uno de los más grandes maestros de la fe, demostró ser un discípulo ejemplar de Cristo y como maestro, hizo de su Pontificado una cátedra de educación continua en la fe.  Antes de ser electo Papa, ya era un maestro consumado, con más de 25 obras publicadas, extensa experiencia académica durante más de 40 años. Muchos estudiantes alemanes lo seguían desde que era el joven Padre Ratzinger, que les impartía sus conferencias con gran claridad y profundidad en sus análisis.  Su testimonio como maestro universitario era semejante al que habían experimentado en la Universidad de Oxford los discípulos del hoy Beato John Henry Newman un siglo antes. Trajo a su pontificado el estilo amistoso y cálido que siempre lo había caracterizado en los círculos académicos, habiendo captivado con este don desde el púlpito, de tal manera que logró consolidarse como un maestro universal, con un perfil de manso y humilde pastor. Su legado precede su pontificado.

Los instrumentos tradicionales del Magisterium no fueron los prioritarios en su pontificado. Antes de llegar a ser Papa, el Cardenal Ratzinger ya había concluido uno de los proyectos de mayor prioridad en el pontificado de Juan Pablo II: el Catecismo de la Iglesia Católica y había colaborado estrechamente con Juan Pablo II. Desarrolló su catequesis utilizando una amplia variedad de instrumentos:

  •       Tres encíclicas: Deus Caritas Est (Dios es amor), Spe Salvi (Salvados en la Esperanza) y Caritas in Veritate (Caridad en la Verdad).
  • ·         Sus escritos sobre la Liturgia, especialmente su motu proprio, Summorum Pontificum, el 2007, con su liberación de la misa en latín.
  • ·         Tres sínodos de Obispos: Sobre la Eucaristía (el 2005), la Palabra de Dios (2008) y la Nueva Evangelización (2012).
  • ·         Declaró tres años de significativo crecimiento espiritual para nosotros: El año de San Pablo (2008), el Año de los sacerdotes (2009) y el Año de la Fe (2012), aún en curso.
  • ·         La trilogía ‘Jesús de Nazaret’. Utilizando una metodología de crítica literaria e histórica para estudiar la Biblia. En el período post-conciliar, el método de crítica histórica se convirtió en un factor de deconstrucción de la Biblia. En los prólogos de estas obras, el Papa Benedicto XVI aporta una brillante disertación acerca de cómo este enfoque puede balancearse con la fe. En este orden, también concede con humildad: “No presumo de que esta combinación de las dos hermenéuticas se haya logrado por completo en mi libro. Pero espero, haber dado un paso significativo en esa dirección”. El Santo Padre ha insistido explícitamente en que esta trilogía es un trabajo personal, que no corresponde a su Magisterium papal, pero esta obra ha tenido mayor alcance e impacto que lo que pudiera esperarse de una encíclica ordinaria. Para el Santo Padre, el rigor académico no tiene porqué oponerse a la vida de fe.
  • ·         Sus homilías, cuidadosamente elaboradas y publicadas en varias colecciones, que constituyen un legado para las generaciones futuras, nos brindan un curso en Teología bíblica con un rico contenido de expresiones poéticas, además de su extraordinaria capacidad de explicar las verdades de la fe de una forma accesible y sencilla. George Weigel, biógrafo de Juan Pablo II considera que el Papa Benedicto XVI es el mejor homilista papal desde San Gregorio Magno.
  • ·         Sus audiencias de los Miércoles en el transcurso de los 8 años de su pontificado constituyen cursos sobre los Padres de la Iglesia, comentario bíblico, los santos y el arte de orar. Por eso, no debe sorprendernos que sus audiencias atraían aún más peregrinos que las de su predecesor. La pedagogía del maestro y las enseñanzas en sí pueden ser la razón.
  • ·         Sus grandes ‘discursos característicos de Septiembre’, los cuales preparaba durante sus vacaciones de verano, que han dejado una profunda huella: El de la Universidad de Ratisbona (Regensburg) el 2006, Collège des Benardins de Paris el 2007, en el Parlamento de Westminster el 2010 y el de Bundestag de Berlin el 2011. También se publicó un brillante discurso dirigido a la Universidad La Sapienza de Roma, el cual nunca fue pronunciado debido a las protestas de ciertos maestros. Estos discursos tenían una característica común: trataban de la tradición cristiana sobre la fe y la razón, además del rol de la verdad en la vida pública. En Ratisbona, al explicar que la fe no puede demandar algo que es contrario a la razón, sobretodo en cuestión de violencia, se exacerbaron los ataques islamistas  y de ciertos medios que manipularon ideológicamente sus pronunciamientos. En Paris, examinó esta misma cuestión partiendo desde la postura opuesta, al señalar que la razón sin fe se cierra en sí misma y es incapaz de dar respuesta a las cuestiones fundamentales de la condición humana. En Westminster, habló de la importancia de la conciencia en la vida política, habiendo pronunciado su discurso en el mismo lugar donde fue condenado a muerte Santo Tomás Moro. En Berlin, hizo eco de San Agustín al mencionar que el ejercicio de la política sin la verdad, convierte al estado en una banda de ladrones.
  • ·         También utilizó el formato conocido como ‘sacar las respuestas bajo la manga’. A veces lo hacía mediante preguntas y respuestas, mientras que otras veces optaba por declaraciones diversas. Lo llegó hacer en reuniones con sacerdotes y con niños que se preparaban para su Primera Comunión. El gran maestro tenía un excelente dominio del arte de conversar.
  • ·         Su participación en retiros se convirtió en una experiencia inolvidable por las enseñanzas y brillantes síntesis que él mismo lograba. En su último retiro, se constató su lucidez cuando reflexionó sobre el tema “el arte de creer, el arte de orar”. Señaló que los teólogos medievales traducían la palabra ‘logos´ no sólo como ‘verbum’, sino también como ‘ars’. “El logos no es sólo una razón matemática, sino que tiene un corazón. El ‘logos’ también es amor. La verdad es hermosa…la belleza es el sello de la verdad”.  En pocas palabras, resumió la predicación de una semana a la luz de la gran Tradición.
  • ·         La fidelidad en el campus no podía escapar la atención del discípulo que siempre buscaba llevar a Cristo a los diversos campos del conocimiento humano. No se conformó con pedirles cuentas a los educadores católicos sobre la crisis en la Educación Católica. Más bien se dio a la tarea de re-establecer una visión sobre la educación que comprendiera como misión atraer a los jóvenes hacia Cristo. Su visión comprometió a las universidades católicas a desarrollar una serie de estándares que promovieran su identidad Católica.
  • ·         Su presencia en Twitter también fue efectiva para transmitir sus enseñanzas, sobretodo en @pontifex, donde ya se había unido a los tweeters del mundo, santificando las redes sociales y utilizándolos medios de hoy –iPads y otros instrumentos- para abrir la puerta a la gracia transformadora del amor de Dios y su misericordia. Predicó, dio consejos a las madres de familia, pronunció advertencias y compartió la alegría de la fe.
  • ·         Finalmente, proyectó el símbolo de lo que es un gran maestro, al peregrinar a la beatificación del Beato John Henry Newman en Inglaterra. En base al criterio que nos aporta el Padre Louis Bouyer en sus escritos: “San Agustín fue el gran apóstol de los primeros años de la Iglesia; Santo Tomás Aquino fue el gran apóstol de la Edad Media y el Cardenal Newman es el apóstol de los tiempos modernos”, el Santo Padre vio en Newman al apóstol que le enseña a la Iglesia a manifestarse en esta época. Ambos podrían llegar a ser Doctores de la Iglesia. Quizás tenía en mente al Cardenal Newman cuando escribió en la página editorial del ‘Financial Times’, poco antes de Navidad que ‘los Cristianos no debemos eludir al mundo, más bien, debemos comprometernos con él’. 
     Como Católicos, nos encontramos en un extraño limbo emocional con su renuncia. No podemos estar de duelo porque no ha muerto, el Santo Padre aún vive, mientras esperamos que Dios nos conceda el regalo de un nuevo Vicario de Cristo…¿Quién puede ocupar en nuestros corazones el lugar que ya ocupa este manso pastor y humilde maestro? Nos deja suspirando como los discípulos de Emaús: “¡Quédate con nosotros!”.

-Yvette Camou-

Bibliografía:

·    Bouyer, Louis, Fr. “The Spirituality of the New Testament and the Fathers” I. Harper-San Francisco. 1982. Pág. 33-34.

·         De Souza, Raymond J., Fr. “Teacher of Truth”. National Catholic Register. March 4th, 2013 edition.

·         López, Kathryn Jean. “His Message: Go to Jesus”. National Review magazine. March 1st, 2013.

·         Mancillas Sánchez, Juan Manuel, Obispo de Texcoco. Comunicado en el portal de la Conferencia del Episcopado Mexicano sobre la renuncia. Febrero 9, 2013.

·         Ratzinger, Joseph (Papa Benedicto XVI). “Jesus of Nazareth”. Doubleday. 2007. Págs. xx, xxi.

·         Ratzinger, Joseph (Papa Benedicto XVI). “Christians should not shun the world”. London Financial Times. Op-ed page. December 21st, 2012.

·         Weigel, George. “A Closer Look”. Radio Show with Sheila Laugminas. February 22nd, 2013. Also published at “The Catholic Voyager”.