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16 de junio de 2025

ORACIÓN SANTÍSIMA TRINIDAD

Señor, Tú te manifiestas como quieres y donde quieres, pero, sobre todo, has querido revelarte a través del amor. Eres Amor y la fuente de todos los gestos de amor, que cada día recibimos y compartimos.

Gracias por estar al alcance de todos, de sabios e ignorantes, pobres y ricos… Sólo nos pides un corazón abierto, para recibir y compartir tu amor.

Que el encuentro contigo, en el silencio de la oración, destruya las excusas que me apartan del amor y la justicia, y abra mi corazón de par en par, para que pueda ser tus manos, tus oídos, tus ojos, tu voz… en la familia, entre los amigos y al lado de las personas que sufren. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

27 de mayo de 2024

ORACIÓN SANTÍSIMA TRINIDAD

Señor, Tú te manifiestas como quieres y donde quieres, pero, sobre todo, has querido revelarte a través del amor. Eres Amor y la fuente de todos los gestos de amor, que cada día recibimos y compartimos.

Gracias por estar al alcance de todos, de sabios e ignorantes, pobres y ricos… Sólo nos pides un corazón abierto, para recibir y compartir tu amor.

Que el encuentro contigo, en el silencio de la oración, destruya las excusas que me apartan del amor y la justicia, y abra mi corazón de par en par, para que pueda ser tus manos, tus oídos, tus ojos, tu voz… en la familia, entre los amigos y al lado de las personas que sufren. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina.

13 de junio de 2022

SANTÍSIMA TRINIDAD

*ORACION SANTÍSIMA TRINIDAD*

Dios te contempla a ti en particular, quienquiera que seas. Te llama por tu nombre. Te ve, te entiende, te ha hecho de la nada. Sabe lo que hay en ti, conoce justamente todo eso que piensas y que sientes, tus disposiciones y tus gustos, tu fuerza y tu debilidad. 

Te ve en el día de alegría y en el dolor. Comprende tus esperanzas y tentaciones. Se preocupa personalmente por tus preocupaciones y tus recuerdos, las alzas y bajas de tu espíritu. … te abraza y te lleva en sus brazos, te toma y te deja.

Nota los cambios de tu semblante, si sonríes o lloras, si estás sano o enfermo. Mira con ternura tus manos y tus pies, oye tu voz, el latir de tu corazón y tu misma respiración. 

No te amas tú más de lo que Él te ama. Tu eres no solo criatura suya, eres un hombre redimido y santificado, su hijo adoptivo, favorecido con una participación de gloria…has sido elegido para ser suyo…” Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina.