Mostrando entradas con la etiqueta sáname. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta sáname. Mostrar todas las entradas

10 de marzo de 2026

SÁNAME, SEÑOR

Jesús, a veces me he sentido insuficiente. Demasiado frágil, demasiado sensible, demasiado exigente o quizá no lo suficiente. He dejado que las voces del mundo definan mi valor, me he mirado con ojos ajenos, he creído que tenía que cambiar para ser digno de amor.

Pero hoy vengo a Ti, tal como soy. Con mis heridas, con mis dudas, con los pesos que aún cargo. Vengo con todo lo que me duele, con las mentiras que me creí, con las cicatrices de lo que un día me hizo dudar de mi dignidad.

Tómame en tus manos, Jesús. Recuérdame que fui soñada en el amor del Padre, que no hay error en quién soy, que cada rasgo de mi ser tiene un propósito. Enséñame a ver mi ternura como fortaleza, mi sensibilidad como un don, mi capacidad de amar como un reflejo de Ti.

Hoy quiero soltar el peso de la comparación, quiero dejar de luchar por encajar en estándares que no vienen de Ti. Quiero mirarme con la misma mirada con la que Tú me miras: una mirada llena de amor, de ternura, de verdad. Sana, Señor, mi corazón. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juana Carlos Medina Medina

6 de octubre de 2024

ORACIÓN: SÁNAME, ESPÍRITU SANTO

"Espíritu Santo, hay aspectos de mi vida que no están sanados, donde no te he dejado entrar. Por eso mis alegrías siempre tienen manchas. Por eso siempre están dando vueltas las sombras de la tristeza y de la confusión. Ven Espíritu Santo. Quisiera que dialogáramos sobre las sombras que llevo dentro, porque quiero descubrir ante tu mirada mis más profundas rebeldías, esas cosas que no acepto de la vida. Quiero sacar afuera esos reclamos y protestas que no me atrevo a expresar, pero que siempre merodean en mi interior revuelto. Apaga mis enojos, aplaca mis quejas, serena todo ese mundo inquieto que llevo dentro, cura todo rencor, todo mal recuerdo, toda desilusión. Nada de todo eso vale la pena. Son interferencias en el camino de la felicidad. Ven Espíritu Santo, tú que puedes liberarme, ven." Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina.