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21 de julio de 2021

ACOMPAÑANDO AL SANTO PADRE

Las aguas corren revueltas. Se oyen voces clamando que la Iglesia se defina y sitúe ante las amenazas de la vida y de lugares sagrados. Parece que nada, o muy pocas voces se levantan en defensa de lo que sucede en torno a la vida de los pueblos. ¿Qué sucede? ¿Nos experimentamos como el Evangelio de hace pocos días, ovejas sin pastor? ¿O tenemos que permanecer callados ante tantas amenazas de cercenar nuestras libertades, nuestros derechos fundamentales y derecho a la vida?

Estamos con el Papa y defendemos al Papa. Y rezamos por el Papa. Precisamente, esta asociación nació con esta idea, la de defender y estar con y al lado de nuestro Papa. No sabemos por dónde ir, somos simples ovejas, pero pedimos, junto al Papa, que el Espíritu Santo nos ilumine, nos fortalezca y nos dé sabiduría para caminar juntos y unidos según la Palabra y Voluntad de Dios nuestro Padre.

Hoy, queremos reiterar nuestro apoyo al Papa y pedirle que nos apaciente, nos conforte y nos guie por el buen camino hacia el buen redil asistido por la Gracia del Espíritu Santo. Amén.

14 de julio de 2021

ACOMPAÑANDO AL SANTO PADRE

Damos gracias a nuestro Padre Dios por la mejoría y los satisfactorios resultados del posoperatorio del Papa Francisco. Y, por supuesto, le pedimos que pronto el Papa Francisco pueda reanudar sus audiencias y catequesis de los miércoles. Sin embargo, nos resistimos a perder este acostumbrado momento de Gracia para compartir con todos los que nos sentimos unidos al Papa y, como no puede ser de otra manera, sentirnos Iglesia junto al primado de Pedro, hoy representado en nuestro Papa Francisco.

Porque, cada vez, al menos yo lo siento así, que compartimos nuestra fe nos ponemos y sentimos al lado de nuestro Papa. Porque, él ha sido el designado por el Señor a dirigirnos, a pilotar la nave de la Iglesia que el Señor apoyó y dejó en sus manos. Y, desde entonces, la Iglesia, bajo el fundamento de Pedro - hoy Francisco - y el colegio apostólico sigue la huella que Jesús les trazó con su Palabra y su Vida.

Por eso, cada instante en el que compartimos nuestra fe reflexionando la Palabra, animando nuestro camino, tratando de amarnos en la alegría y también en los dolores, estamos unido al primado de Pedro y al colegio apostólico que, en nombre y por la Gracia de nuestro Señor, nos transmiten su Palabra y la Gracia de los Sacramentos que el mismo Jesús ha instituidos. Gracias Papa Francisco.

10 de enero de 2017

RECORDANDO LA IMPORTANCIA DE LA UNIDAD

Ante la oleada de ataques que se dirigen directamente al Papa Francisco, a la Iglesia, y las agresiones sin ningún respeto a las iglesias que buscan la unidad, recordamos las palabras de San Juan XXIII en la apertura del Concilio Vaticano II.

Y también para prepararnos para la Semana de Oración por la unidad de los Cristianos que se lleva a cabo del 18 al 25 de enero.

"Cómo reprimir los errores
Siempre la Iglesia se opuso a estos errores. Frecuentemente los condenó con la mayor severidad. En nuestro tiempo, sin embargo, la Esposa de Cristo prefiere usar la medicina de la misericordia más que la de la severidad. Ella quiere venir al encuentro de las necesidades actuales, mostrando la validez de su doctrina más bien que renovando condenas. No es que falten doctrinas falaces, opiniones y conceptos peligrosos, que precisa prevenir y disipar; pero se hallan tan en evidente contradicción con la recta norma de la honestidad, y han dado frutos tan perniciosos, que ya los hombres, aun por sí solos, están propensos a condenarlos, singularmente aquellas costumbres de vida que desprecian a Dios y a su ley, la excesiva confianza en los progresos de la técnica, el bienestar fundado exclusivamente sobre las comodidades de la vida. Cada día se convencen más de que la dignidad de la persona humana, así como su perfección y las consiguientes obligaciones, es asunto de suma importancia. Lo que mayor importancia tiene es la experiencia, que les ha enseñado cómo la violencia causada a otros, el poder de las armas y el predominio político de nada sirven para una feliz solución de los graves problemas que les afligen.
En tal estado de cosas, la Iglesia Católica, al elevar por medio de este Concilio Ecuménico la antorcha de la verdad religiosa, quiere mostrarse madre amable de todos, benigna, paciente, llena de misericordia y de bondad para con los hijos separados de ella. Así como Pedro un día, al pobre que le pedía limosna, dice ahora ella al género humano oprimido por tantas dificultades: "No tengo oro ni plata, pero te doy lo que tengo. En nombre de Jesús de Nazaret, levántate y anda"[viii]. La Iglesia, pues, no ofrece riquezas caducas a los hombres de hoy, ni les promete una felicidad sólo terrenal; los hace participantes de la gracia divina que, elevando a los hombres a la dignidad de hijos de Dios, se convierte en poderosísima tutela y ayuda para una vida más humana; abre la fuente de su doctrina vivificadora que permite a los hombres, iluminados por la luz de Cristo, comprender bien lo que son realmente, su excelsa dignidad, su fin. Además de que ella, valiéndose de sus hijos, extiende por doquier la amplitud de la caridad cristiana, que más que ninguna otra cosa contribuye a arrancar los gérmenes de la discordia y, con mayor eficacia que otro medio alguno, fomenta la concordia, la justa paz y la unión fraternal de todos."

7 de marzo de 2013

Amigos la Iglesia necesita de sus blogs


Ser bloguero es una vocación que conlleva un carisma especial. No es algo que se improvise o se mantenga a base de buenos propósitos y expectativas personales. Cada blog es como un manantial que necesita de un aporte de agua constante para no secarse.

Si pensamos que esta fuente puede ser alimentada de egoísmos, soberbias y expectativas de popularidad, pronto nos daremos cuenta que nuestro depósito de agua se termina en poco tiempo. No sabremos qué escribir o qué compartir, porque nuestra vida no genera un caudal para compartir con los demás.

Nuestros seguidores, más o menos asiduos, se acercan a la fuente a beber, porque tienen sed. Lo que les comunicamos es importante para ellos, ya que les permite seguir adelante en el día a día. Por eso buscan y localizan los manantiales que mejor les llenan y sacian. Pero no pensemos que somos nosotros quienes saciamos a estas personas. El Señor es el que provee el agua de vida eterna que quita la sed, nosotros sólo la ponemos a disposición de quien la necesita. Tenemos que dar gracias al Señor por darnos la posibilidad de ser fuente de ilusión y esperanza, aunque sólo haya una persona que de vez en cuando sacia su sed en nuestro blog.

No puedo negar que el número de visitas y comentarios influyen en nuestro ánimo bloguero. Todos quisiéramos ser la fuente principal de nuestro entorno y que la relevancia de lo que decimos cambiase el mundo. Pero una cosa son nuestros deseos y otra la voluntad de Dios. La misión del sembrador es lanzar la semilla, después Dios y quien la reciba, decidirán qué hacer con ella.

La Iglesia necesita de blogueros que constantemente lancen la semilla del Reino y que además apoyen a las instituciones eclesiales con su experiencia. Muchos de nosotros aportamos nuestro grano de arena ayudando a llevar blogs parroquiales, de grupos o de movimientos. Esta labor de diaconía es imprescindible para que la Iglesia esté presente en el continente digital.

Quizás la vocación bloguera se haya resentido últimamente por la súbita expectación que ha despertado twitter. Ya casi no se habla de los blogs. Recordemos que en 2010, Benedicto decía a los sacerdotes “Por amor de Dios escriban un blog” y que en mayo del 2011, el Pontificio Consejo de las Comunicaciones Sociales organizó el Vatican Blogger Meeting. Ahora parece que toda la acción evangelizadora en las redes se hace mediante twitter y que los blogs han quedado atrás. Pero no es así.

Sin duda la presencia de Benedicto XVI en twitter ha despertado una expectación de gran calado, pero como toda moda, tenderá a situarse en su debida dimensión. Twitter es un medio dinámico y fresco, pero es muy efímero. Una entrada de blog queda a disposición de quien lo desee por años o décadas. Un tweet, se pierde, tras 5 minutos, en la vorágine de mensajes que se mezclan. Los blogs son ventanas abiertas a todo el que desee consultarlos, las redes sociales cierran los contenidos en las burbujas de privacidad. No quiero despreciar la utilidad de twitter o facebook, sino señalar que los blogs siguen siendo el soporte más duradero y efectivo para evangelizar en la red. Esto lo puedo atestiguar, ya que existen entradas que escribí en el año 2009 que siguen recibiendo centenas de visitas semanales. ¿Puede decirse lo mismo del tweet más popular?

Cada red social tiene su razón de ser y la blogosfera es una red impresionante construida con el esfuerzo diario de muchos de  nosotros. No podemos dejar los blogs en segundo plano, cuando son la fuente donde tantas personas beben diariamente.

Así que ánimo compañero bloguero. Todo blog es necesario y hasta imprescindible para la Iglesia. Desde Blogueros con el Papa estamos a su disposición para ayudarle en lo que crea necesario.

Néstor Mora N.

23 de enero de 2011

EN EL CAMINO DE MI VIDA, ¿QUÉ BUSCO?


A la luz de la Palabra de estos días observo y medito que JESÚS vino a cumplir una misión. Un misión que el PADRE le encomendó: "Salvar a los hombres", y para ello proclama su Mensaje y demuestra su poder: "Hace sanaciones de todo tipo". Con ello, JESÚS, quiere demostrarnos que tiene poder para hacer lo que nos dice con su Palabra, y que ha sido enviado por el PADRE para redimir a los hombres.

Y, sabiendo de su regreso junto al PADRE, elige a doce personas a las que les va a encargar continuar su labor redentora, y les da poderes para ello. Es ese Colegio Apostólico el que recibe el poder y la promesa de estar asistidos por el ESPÍRITU SANTO, para transmitirnos y darnos la salvación, que todos buscamos, por la Gracia de los méritos, con su Muerte y Resurrección, de nuestro SEÑOR JESUCRISTO.

Ese Colegio Apostólico que es la Iglesia, presidida por Simón, Pedro: "Tú eres Pedro, piedra, y sobre esta Piedra edificaré mi Iglesia". Y desde ese día hasta hoy, la Iglesia ha sido fiel a su fundador, y se han sucedido ininterrumpidamente hasta nuestros días, hoy Benedicto XVI, los sucesores de Pedro. La Iglesia continua su labor de forma firme y segura, a pesar de las desuniones, a pesar de las contradicciones, de las debilidades, de la corrupción, del pecado.

Porque tiene la promesa de estar guiada y asistida por el ESPÍRITU SANTO, que la irá astiendo, que le irá revelando los pasos a dar, que la irá fortaleciendo en sus tribulaciones, debilidades y momentos de confusión. Pero la Barca de Pedro sigue navegando con rumbo decidido y claro.

En ese camino, muchos, entre ellos quizás tú y yo, hemos sido también llamados a subirnos (ver aquí), y subidos vamos navegando también. Pobremente, al menos en mi caso, pero navegando por la acción del ESPÍRITU. Porque todo es Gracia del SEÑOR, y por Ella seremos fortalecidos e iluminados para encontrar el rumbo, la fuerzas, la sabiduría y la paz para llegar al puerto de la Casa del PADRE.

Nuestra elección de seguirle debe ser sin condiciones, dispuestos a entregarnos y a darle la vuelta a nuestra vida. Difícil tarea, pero sabedores de que no vamos solos, estamos en su Barca, y ÉL es el Patrón. Por lo tanto, en paz, serenos, pacientes, que ÉL nos irá guiando y dándonos las pautas a seguir en cada momento. No tengamos miedo como nos han dicho nuestros Pedros contemporaneos. El SEÑOR nos protege y nos cuida. Nosotros a la escucha, al esfuerzo de vaciarnos de nosotros mismos y dejarnos guiar. Pronto todo se irá haciendo luz y el camino se volverá más claro.

23 de julio de 2010

¿La Iglesia durmiente?


Hace tiempo me hablaron de la iglesia durmiente. Es ésta una categoría nueva -varios siglos son sólo una temporada frente a la eternidad de la Iglesia- que parece querer encontrar un puesto en la clasificación eclesial. Efectivamente, distinguimos tres tipos o manifestaciones de la Iglesia: la triunfante o celestial; la purgante, en espera de entrar con plenitud en la gloria; la militante, que peregrina aquí en la tierra entre las adversidades del mundo y los consuelos de Dios.

La iglesia durmiente sería una cuarta categoría o más bien una subespecie de la Iglesia militante. Aquí en la tierra no todos estarían militando con las armas de Dios -la oración, la expiación y la caridad diligente que comienza por el respeto de la justicia- sino que muchos estarían durmiendo. Algunos parecen dormir los sopores de embriagueces triunfalistas de otras épocas, cuando la iglesia parecía reinar en todo su esplendor. Estos nostálgicos esperan que vuelvan esos tiempos en los que la Jerarquía era escuchada y en que la sociedad se organizaba con modelos confesionales. Otros parecen estar anestesiados por la cultura dominante, acomplejados y miedosos de manifestar sus convicciones, si es que las han tenido alguna vez. Muchos de ellos están hasta tal punto inconscientes que su fe ha quedado sepultada bajo una vida tibia e impersonal, más propia de un autómata teledirigido que de un creyente auténtico.

No pretendo tomarme en serio la categoría de iglesia durmiente. La Iglesia -con mayúscula- es católica y está bien despierta en el mundo. Sólo que en algunas partes es de noche y hay quien aprovecha para dormir.

Vivimos en medio de un genocidio de alcance planetario, que debería ser una bocina que despierte a muchos de esos bellos durmientes. No vale con protestar. La mejor respuesta será siempre la oración. Pero es evidente que muchos estamos llamados a "actuar". Unamos nuestras fuerzas y animémonos recíprocamente unos a otros, pues despertar es algo más serio que un bostezo y un estiramiento de brazos realizado entre las sábanas. Nessun dorma! Hay que despertar con garbo, saltando de la cama y disponiéndose a la acción. Cada uno verá cómo hacerlo. Y si no tiene ideas, que pida consejo a quien las tiene.

No podemos meternos de nuevo en la cama. Es de día. Es la hora de los hijos de la luz.