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17 de octubre de 2013

¿Es malo el proselitismo?

"La Iglesia no crece por proselitismo sino por atracción" (Benedicto XVI-Francisco)


¿Es malo hacer proselitismo?

Todo depende de lo que se entienda por proselitismo, porque es una palabra que ha ido adquiriendo tonalidades negativas en los últimos tiempos.

En el Youcat (catecismo para los jóvenes que se entregó a los participantes de la JMJ Madrid 2011), se explicaba que el proselitismo es malo. Y con toda razón si por él se entiende el "aprovecharse de la pobreza intelectual o física de otros para atraerlos a la propia fe".

Sin embargo, no es éste el sentido atribuido por el Diccionario de la Academia de la Lengua Española:
“Proselitismo: celo de ganar prosélitos”
“Prosélito: Persona incorporada a una religión”.
 Hace unos días, Ernesto Juliá, respondiendo a la pregunta que le había dirigido un joven acerca de la pertinencia del proselitismo para los discípulos de Jesús, afirmaba que los cristianos somos proselitistas por vocación divina:
"Los cristianos no inculcamos los principios de nadie. Nosotros anunciamos el Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo, Hijo de Dios hecho hombre, muerto y resucitado por amor a nosotros, y para nuestra salvación. Anunciamos esta Verdad, le comenté. Si nos cree, esa persona se convierte en prosélito cristiano, y nosotros hacemos proselitismo. Y así seguiremos hasta el final de la historia de los hombres en la tierra. Y lo somos, ya continué ayudándole a aclarar sus ideas, sencillamente porque somos fieles al mandato de Nuestro Señor Jesucristo: 'Id y predicad a todas las gentes'. Y así lo hemos vividos desde el primer día de Pentecostés. Los primeros cristianos, apenas recibido el Espíritu Santo, salieron a predicar; y entre los que escucharon y acogieron sus palabras, bautizaron a varios miles de personas. Aquel día la Iglesia hizo mucho prosélitos" (1).
 Que un creyente desee ardientemente que la fe encienda los corazones de otras personas no sólo no es lícito sino incluso necesario y natural. Eso mismo le ocurría a Jesús, cuando exclamaba: "fuego he venido a traer a la Tierra y qué quiero sino que arda". San Josemaría hablaba mucho de proselitismo y lo comprendía precisamente en este sentido espiritual:
"El celo es una chifladura divina de apóstol, que te deseo, y tiene estos síntomas: hambre de tratar al Maestro; preocupación constante por las almas; perseverancia, que nada hace desfallecer" (2).
El Papa Francisco, sin embargo, ha insistido muchas veces sobre este punto: "evangelizar no es hacer proselitismo"



Citando a Benedicto XVI, el pasado 1 de octubre, el Papa recordaba que la Iglesia no crece por medio del proselitismo sino por atracción (3).

El Evangelio, como por otra parte la misma verdad, tiene fuerza por sí misma.  « La verdad no se impone sino por la fuerza de la misma verdad, que penetra, con suavidad y firmeza a la vez, en las almas » (DH, 1). Éste es el principio áureo de la Evangelización.

El Evangelio es en sí mismo exigente. Dios llama al corazón de las personas cuando les llega el Evangelio convenientemente "predicado" por medio del amor y la misericordia, avalado por el testimonio coherente de los evangelizadores. En este sentido, cualquier presión que se pueda realizar sobre las personas desde fuera, es decir, añadiendo las propias exigencias desde el exterior, puede ser buena si se hace con respeto de la libertad y sin violencia, pero no puede identificarse con la acción de evangelizar. El Evangelio es gratuito: lo hemos recibido gratuitamente y así debemos darlo a los demás.

La frase de Pablo VI  "el mundo tiene más necesidad de testigos que de maestros" tiene hoy más actualidad que nunca. La sensibilidad postmoderna lleva a las personas a sentir repulsa por toda afirmación categórica de la verdad. Los absolutos morales y los dogmas son rechazados de plano por el solo hecho de ser presentados como absolutos o como dogmas. Éste el escenario en el que debe ser predicado el Evangelio. El proselitismo, por tanto, tiende a ser considerado como una realidad negativa. Es un hecho que sencillamente conviene tener en cuenta.

La exigencia del Evangelio debe sentirla sobre todo el evangelizador, que ha sido enviado por el Maestro: "id por todo el mundo y haced discípulos a todas las gentes bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a guardar todo lo que yo os he enseñado" (Mt 28, 18); "Id por todo el mundo y proclamad la Buena Nueva a toda la creación. El que crea y sea bautizado, se salvará; el que no crea, se condenará" (Mc 16, 15-16).

Hacer prosélitos es bueno. La trampa está en el modo de hacerlos. La exigencia que siente el evangelizador -¡Ay de mí si no evangelizara!- no puede ser transmitida directamente al evangelizado, como si aquél fuese únicamente un transmisor o instrumento inerte. No se puede ir por la calle asaltando a las personas repitiendo literalmente las palabras de Jesús: "si no crees, te condenarás". Dejemos que sea el Evangelio el que penetre con "suavidad y firmeza" en los corazones. No añadamos ninguna otra exigencia externa porque no la necesita.

La gratuidad deberá ser una de las características más relevantes de la Nueva Evangelización. En este sentido, entiendo muy bien que el Papa repita esta frase para que a todos los católicos nos quede muy claro:

"La Iglesia no crece por proselitismo, sino por atracción...":  la atracción del Evangelio cuando es atractivamente presentado.

Joan Carreras del Rincón

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(1) Ernesto Juliá, ¿Somos los cristianos proselitistas?
(2) San Josemaría Escrivá, Camino 934. Donde dice "celo" podría perfectamente decir "proselitismo".
(3) Francisco, Homilía en la Misa celebrada junto a la comisión de los ocho cardenales. Esta frase ha sido repetida insistentemente por el Papa Francisco.

16 de octubre de 2013

Un sabio consejo

Vittorio Messori da en el blanco

Hace unos días Vittorio Messori escribió un artículo en el Corriere della Sera. Afortunadamente ha sido traducido al castellano y publicado en Humanitas bajo el título: Las palabras del Papa que perturban a los católicos.
"Por cuanto me ocupo, en libros y periódicos, de cosas católicas desde la época de Pablo VI, ocurre que no pocas personas –quizás desconcertadas o confundidas- insisten en pedirme opiniones sobre los primeros meses del nuevo pontificado. Suelo salir del paso diciendo algo que parafrasea la respuesta dada a los periodistas en el avión de regreso de Brasil, precisamente por el Papa Bergoglio: “¿Quién soy yo para juzgar?”. Si estamos obligados a no juzgar a los demás – palabras del Evangelio – tanto menos juzgaremos a un pontífice elegido, según los creyentes, por el Espíritu Santo. Ciertamente, hubo siglos en los cuales al parecer los hombres llegaron a sustituir al Paráclito: cónclaves simoníacos o dirigidos por las grandes potencias de la época, con candidaturas y vetos impuestos por la política. Y sin embargo quienes conocen realmente la historia de la Iglesia – condición que no es propia de quienes son demasiado superficiales –, quienes saben percibir la dinámica de “larga duración” a lo largo de veinte siglos, terminan sorprendiéndose al descubrir que San Pablo parece realmente tener razón cuando afirma que omnia cooperantur in bonum, todo coopera con el bien, también el bien de la Iglesia, que en materia de fe no está guiada únicamente por Cristo, sino también ciertamente por el “cuerpo místico“ (el texto completo).
Tanto por sacerdote como por bloguero advierto la perplejidad y desconcierto que sienten muchos fieles católicos ante la figura del Papa Francisco, tan distinta a la de Benedicto XVI. Lo que explica perfectamente Vittorio Messori es que la Fe católica está en juego.
"La comunidad guiada y gobernada por el sucesor de Pedro siempre ha tenido y tendrá un fin último (y único) del cual todo se desprende y que es recordado explícitamente por el Código de Derecho Canónico: “Es ley suprema de la Iglesia la salvación de las almas”. Si bien a veces parece olvidarse, todo se desprende de esto y la totalidad de la institución eclesial existe por esto: anunciar la vida eterna prometida por el Evangelio y ayudar a todos los hombres - con la predicación y con los sacramentos - a seguir el camino que lleva a la meta de la muerte, en realidad nacimiento a la verdadera vida. Todo lo demás es solamente instrumento, siempre modificable y destinado a pasar, comenzando por la burocracia curial, a pesar de ser ésta indispensable: Dios mismo ha querido necesitar una institución humana, con sus organismos y sus leyes. Cada Papa está obviamente convencido de esta prioridad de la salus animarum; pero Francisco, al parecer, con especial urgencia, y en tal medida que hace todo lo necesario para que el clero, los religiosos y los laicos lleguen también a tener conciencia de esto".
El  día 14 de octubre el Papa centró en tres puntos su discurso al Consejo Pontificio para la promoción de la nueva Evangelización: "primacía del buen ejemplo; urgencia de ir al encuentro de los demás; y proyecto pastoral centrado en lo esencial".

La Iglesia es el pueblo de Dios en marcha. De manera semejante a como Israel levantaba el campamento en el desierto, al son de la trompeta y bajo la guía de la nube, ahora el Papa ha convocado a la Iglesia en un sínodo y ha señalado el método que debemos seguir: todos juntos debemos centrarnos en lo esencial, que es la predicación del Evangelio pero no tanto por medio de palabras sino mediante el testimonio (primacía del buen ejemplo) viviendo la caridad con todos (encuentro con los demás especialmente los más alejados, los que han perdido la fe) y dejando para otro momento otras cuestiones que -desde esta perspectiva- resultan secundarias.

Quien sienta perplejidad haga un acto de Fe y confíe en la Iglesia y en los legítimos pastores, pero sobre todo no haga profesión de perplejidad divulgando a los cuatro vientos y compartiendo con los demás sus "perturbaciones interiores" que no son otra cosa que graves tentaciones. No pasa nada con ser tentado. Pero sí que existe el riesgo de agravar la situación añadiendo al pecado contra la fe otro peor, el escándalo.

Joan Carreras del Rincón

29 de mayo de 2013

Frases como puños


Ha llegado a mis manos un libro impactante. Ya el mismo título quiere serlo: Frases como puños, de Luis Arroyo. Explica la gran epopeya de la manipulación del lenguaje con vistas a transformar en pocos años una sociedad que, como la española, era predominantemente católica.

Somos de ayer y sólo os hemos dejado vuestros templos. Ésta es una frase como un puño. El autor del libro tenía sólo 14 años en el curso 1982/83 y recibió un duro shock, según explica en una nota introductoria, cuando fue espectador involuntario de un documental que se proyectó en "uno de esos grandes centros con algunos miles de estudiantes de un único género regentados por sacerdotes. Con el alborozo que se produce cuando se rompe la rutina de las clases, nos sentaron en el salón de actos de la planta primera del colegio. Y cuando se apagaron las luces y se hizo el silencio, comenzó el sangriento espectáculo: brazos de feto desmembrados, una suerte de aspiradora  intrauterina, unas tenazas terribles, unos cubos de basura quirúrgicos rebosando miembros humanos… Una sucesión de diapositivas a cual más lúgubre para que viéramos cómo eran asesinados cada día esos pobres bebés".

Ahora, sólo treinta años después, puede escribir un libro en tono triunfal acerca de cómo se puede cambiar una sociedad con la simple manipulación del mensaje. Una misma realidad puede ser vista y entendida de manera radicalmente distinta. Lo importante es quien logra dar las claves de interpretación.

En apariencia, hay que de decir que tienen razón. ¡Qué duda cabe! No sólo las leyes han cambiado, sino también la cultura! Los cristianos parecen constituir un enemigo vencido. Los han barrido de todos los ámbitos y, al menos por el momento, les han dejado sus templos. En la sacristía o -lo que viene a ser lo mismo- en el ámbito de sus conciencias que piensen como quieran, pero que no se atrevan a expresarlo en público. Los han encerrado en sus sacristías.

¡Somos de ayer y sólo os hemos dejado vuestros templos! He aquí, efectivamente, una frase como un puño. La leí ayer por casualidad, pero no en el libro de este excelente ensayista, sino en un texto de Tertuliano, escrito en los primeros siglos del cristianismo, cuando ya habían quedado atrás las sombras de la persecución y los discípulos de Cristo habían conquistado la cultura. Éstas son las palabras del texto de Tertuliano:

"Somos de ayer, y hemos llenado todos vuestros lugares: ciudades, islas, fortalezas, municipios, aldeas, los mismos campamentos, las tribus, las decurias, el palacio, el senado, el foro. Sólo os hemos dejado vuestros templos" (1).

Leerlas y asociarlas al mensaje de Luis Arroyo fue todo uno. Las mismas palabras escritas por Tertuliano podrían haber sido pronunciadas por este sociólogo del siglo XXI. Aquél las refería al paganismo, que sólo encontraba refugio en los templos de las antiguas supersticiones religiosas; éste podría con toda verdad decir lo mismo de los católicos de la España actual.

Lo digo en parte con admiración. Pero también con pena. Esto es lo que le pasa a las ideologías: utilizan las frases como puños. No se trata de alcanzar una verdad, sino de vencer y ocupar un territorio. Al fin y al cabo, lo importante para mí ha sido descubrir que la célebre frase de Tertuliano era ideológica, es decir, estaba imbuida de un triunfalismo que es fatal para la Iglesia. Ayer, sin ir más lejos, el Papa Francisco afirmó que "El triunfalismo frena a la Iglesia. Es la tentación de un cristianismo sin Cruz. La Iglesia tiene que ser humilde".

La lectura del libro de Luis Arroyo se me promete muy interesante. Sólo he leído las primeras páginas, pero ya en ellas se advierte que los cristianos hemos sido víctimas de las ideologías: primero de aquellas que se han aprovechado de la fe para enraizarse y ocupar el territorio; después, de las que ahora están vigentes y parecen arrasar con su fuerza toda posible oposición. Ser conscientes de esto me parece todo un don de Dios. En el año de la Fe el primer paso que hay que dar es el de purificarla de todo residuo ideológico y de toda reminiscencia triunfalista.


Joan Carreras del Rincón
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(1) Tertuliano, Apologético, 37, 4.

17 de mayo de 2013

¿Qué son las ideologías?

Mi interés por las ideologías procede de la lectura de Benedicto XVI, quien con frecuencia usa este concepto en contraposición con la Fe. La Fe no es una ideología, aunque a los que carecen de ella lo pueda parecer. Hay diferencias muy importantes entre ambas realidades.

  • El creyente -al menos el cristiano- sigue a una persona y tiene fe en una persona y en lo que ella nos ha comunicado. No es fe en algo sino en alguien. 
  • La fe es ex auditu, procede de la escucha y, por lo tanto, de la palabra, del logos. La ideología, en cambio, es producto cultural, fabricación humana. 
  • La fe es un don absolutamente gratuito: quien la recibe experimenta la dicha del sentido de la vida, es decir, la salvación que viene de Dios y que es escatológica, esto es, que se encuentra en el más allá. La ideología es un conjunto de ideas -personales o colectivas y más o menos generales- que sirven para vivir en este mundo. 

En un principio, las ideologías no son malas. De hecho, en este mundo, no se puede vivir sin ideología pues forma parte importante de la cultura de una comunidad. Ése es el sentido que recibe en el diccionario: "Conjunto de ideas fundamentales que caracteriza el pensamiento de una persona, colectividad o época, de un movimiento cultural, religioso o político, etc" (1). ¿De dónde proceden las ideas? Es sencillo, de los que piensan y razonan las cosas, de los que interpretan la realidad y la quieren mejorar. Comunicar las propias ideas no es malo; todo lo contrario es connatural al hombre. Las ideas son como las semillas, pueden germinar y dar fruto. 

Sin embargo, el concepto de ideología es muy reciente: tiene sólo un par de siglos. En este tiempo, ha ido cambiando también de acepciones y de interpretaciones filosóficas. Digamos que la noción del diccionario es positiva y fácilmente comprensible por todos. Sin embargo, el problema se presenta cuando las ideas se pretenden imponer a los demás. Cuando no sólo te digo: ¡mira qué bien, escucha lo que se me ha ocurrido! Sino que te impongo que la aceptes como idea luminosa. Todavía recuerdo esa expresión feliz de Juan Pablo II en Cuatro vientos, en Cuatro Vientos, el 4 de mayo de 2003: "las ideas no se imponen, se proponen". Se lo decía a la multitud de los jóvenes allí congregados. Frase feliz y luminosa. 

Cuando las ideas se imponen entramos en una noción corrompida o negativa de ideología. De ser algo bueno, se convierte en algo malo e incluso perverso. Este uso peyorativo de la palabra ideología es cada vez más frecuente (2). A veces basta afirmar algo con rotundidad para que te tachen de ideólogo. El relativismo moral comporta esta consecuencia: cualquiera que afirme verdades absolutas en el ámbito moral puede ser acusado de defender una ideología. De esta manera, paradójicamente, la ideología más extendida es la que impone el silencio a los que piensan en términos de verdad. ¡Nadie tiene la verdad! Parece que para hablar deberías renunciar a ella y advertir que lo que afirmas es simplemente una opinión más. ¡La única verdad absoluta es la relativa a la inexistencia de una verdad absoluta! Ya se ve que el planteamiento falla por algún lado. 

Pero la pregunta que quiero formular hoy aquí es la siguiente: ¿A quién se dirigía Juan Pablo II en Cuatro Vientos? ¿A los jóvenes o a las autoridades y a las ideologías que impiden el ejercicio de la Fe y la libertad religiosa? Porque lo fácil es pensar que es el enemigo el que tiene que cambiar. Lo fácil es pensar que son las ideologías contrarias a la Iglesia las que tienen que cejar en sus ataques a la libertad. Pero me parece que el Papa se dirigía a los jóvenes allí congregados para que no se dejen seducir por ninguna ideología, sea cualquiera su signo, tanto de las de derechas como de las de izquierdas. 

No olvidemos el mundo en que vivimos. No despreciemos nuestra historia. Las guerras de religión, ¿no han sido acaso sino guerras ideológicas entre cristianos? El acto de purificación mediante el que el Papa Juan Pablo II pedía perdón en nombre de la Iglesia por los pecados cometidos por los cristianos de otros tiempo, para entrar así en el tercer milenio, ¿qué era sino la confirmación de que la fe había sido parasitada por las ideologías? El hundimiento de la opulenta sociedad occidental, ¿no es acaso signo de que las brillantes ideas de las que todos participamos no son tan sólidas y justas como pensamos? La invitación del Papa Francisco a que la Iglesia salga de sí misma, ¿acaso no es una invitación a que los cristianos purifiquemos nuestra fe y la limpiemos de residuos ideológicos?

De esta manera, las palabras de Juan Pablo II habría que entenderlas así: no impongáis vuestras ideas nunca, a pesar de que os parezca que resultan avaladas por vuestra fe. ¡Las ideas nunca se imponen! Y si los cristianos lo han hecho así algunas veces, se han dejado llevar por la ideología y han infligido un grave daño a la fe católica. Los cristianos -recuerdo haberle oído en otra ocasión- son los seguidores de Cristo, que fue víctima y nunca verdugo. Por eso, los errores de los cristianos de otras épocas -aunque sean recientes- no pueden ser imputados a los católicos de ahora, que están comprometidos con la Verdad pero no con ninguna idea, porque siguen a Cristo Víctima y no una doctrina. 

Nuestros principales enemigos no son los de fuera, sino los de dentro, aquellos que se dicen católicos y no comunican la fe sino que adoctrinan a los demás, invocando al Evangelio, a la Tradición o al Magisterio. 

En la portada de este blog aparece una frase de Pablo VI: "el mundo tiene más necesidad de testigos que de maestros". Santas palabras, porque el Evangelio está más ligado al testimonio que a la doctrina. Generalmente, cuando se invierte el orden y se le da más importancia a la doctrina que al testimonio se puede incurrir en planteamientos o actitudes ideológicas... o por lo menos que así lo parezcan.


Joan Carreras del Rincón

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(1) En el Diccionario de la RAE, el primer sentido es éste: "Doctrina filosófica centrada en el estudio del origen de las ideas".

(2) Véase la voz Ideología, en wikipedia.

3 de diciembre de 2012

La misión del bloguero católico en la nueva Evangelización: la doctrina

Luis Javier Moxó ha querido compartir su ponencia, que pronunció en el II Encuentro de Blogueros con el Papa


Buenos días. Se me ha ubicado en esta mesa de la doctrina, aunque he de confesaros que a mí lo que realmente me gusta, llena, conmueve, hace cambiar, crecer, es el testimonio. Lo digo ya de entrada, porque para mí el cristianismo es más lo segundo, la experiencia constante de un encuentro, más una vida que una norma. Se me pidió que no fuera técnico ni erudito. ¿Puedo serlo, realmente ante mi misión como profesor de Religión Católica y como bloguero, aunque esté a punto de graduarme en Ciencias Religiosas? Si soy consciente de lo que soy, de mi dependencia original, ontológica, y mi
ser criatura, no puedo hacer otra cosa que seguir a Cristo, en la conciencia de mi destino, liberada de mi amor propio.

Me pidió también Don Joan que glosara una frase que él me dijo de Pablo VI “el mundo tiene más necesidad de testigos que de maestros”. Y me encuentro realmente en una encrucijada: soy profesor de Religión y Moral Católica, pertenezco al Cuerpo de Maestros de la Comunidad Autónoma de Castilla La Mancha, y en mi vida y trabajo no puedo ser otra cosa que testigo de la fe que he recibido, en la que he crecido, sido educado y madurado. Ser testigo de la fe y enseñarla, precisamente yo, no puedo separarlo.

Como dice mi perfil eclesial, el de profesor de Religión Católica, y desde el año 2006, no soy sólo un profesor preparado para una actividad docente y educativa de la que he de responder ante la sociedad. Soy también miembro de una comunidad, la Iglesia, que me envía a la escuela, con una misión específica. Mi enseñanza es una actividad eclesial, pues en el centro mismo de ella está la transmisión de la buena noticia de Jesucristo y su mensaje de salvación, y soy un enviado por la Iglesia para enseñar los contenidos de la fe católica y para dar testimonio, con mi vida, de esa enseñanza.

Paralelamente a esta identidad y misión y, sobre todo, antes de llegar a ser profesor de Religión, desde 1994, he ido desarrollando una presencia en los Medios de comunicación a través de internet, prensa y radio, en orden decreciente, desde mi responsabilidad de Comunicación y Promoción en San Pablo Grupo Editorial, antes Ediciones Paulinas. También en televisión, pero con mucha menos experiencia, a pesar de haber nacido el día de santa Clara (patrona de dicho medio) y de haber “mamado” en casa la relación con el ente público Radio Televisión Española, pues mi madre trabajó, como técnico de montaje y realizadora en el mismo. En esta trayectoria de lo que más me alegro es de haber desarrollado una cierta habilidad para investigar y hallar recursos, información,... pero siempre de cara  a la ayuda a quien lo pueda necesitar de mí y no como pretensión u orgullo vano.




5 de octubre de 2012

Lecciones de un hallazgo cientifico

13.200 millones

¿Cuánto son 13.200 millones de años? Vamos a imaginarlo así: Juan Andrés paga por su piso un arriendo muy económico: un céntimo de euro por mes. Pero ha vivido 13.200 millones de años en ese piso, y como es olvidadizo, ahora debe cubrir toda la deuda en un solo cheque. Si logra pagar así le perdonan los gigantescos intereses. ¿Cuánto entonces debe pagar? Aún con ese arriendo tan barato su deuda es considerable: algo más de mil quinientos millones de euros--a partir de un arriendo de doce céntimos el año.

Vamos con otra comparación. Jacinta es una escritora muy inspirada pero todo lo reflexiona muy bien, de modo que sólo escribe una letra o signo ortográfico cada semana. Según eso, la expresión "En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme" le tomaría algo más de un año. A ese ritmo tan extremadamente pausado, ¿qué alcanzaría  a escribir Jacinta en 13.200 millones de años? Por ejemplo, ¿alcanzaría a transcribir la Biblia completa? La respuesta es asombrosa. Una edición típica de la Biblia ronda los cuatro millones de caracteres. Escribir la Biblia al ritmo de Jacinta de una letra por semana requiere de algo menos de 77.000 años. En 13.200 millones de años Jacinta podría escribir completa la Biblia más de 170.000 veces, a una letra por semana. Es el equivalente a toda una biblioteca de tamaño más que considerable.

Así que 13.200 millones de año son mucho tiempo. ¿Gustan las comparaciones? Intentemos una más. Ernesto y Santiago diseñaron un tanque de agua para servicio público en su pueblo natal. Todo quedó muy bien, salvo que alguien notó que el tanque quedó con un escape, aunque no muy grande. De hecho, el promedio de pérdida es exactamente de una gotita de agua por día. Si no se evaporara, ¿cuánta agua se perdería de ese tanque en 13.200 millones de años? Respuesta: algo más de dos millones cuatrocientos mil metros cúbicos, es decir, agua suficiente para llenar 1.600 piscinas olímpicas. Ello sobre la base de que las gotas son de tamaño promedio, y que 20 de ellas hacen apenas un mililitro.

28 de septiembre de 2012

Entrevista a Mauricio Artieda (Catholic Link)

Tengo la fortuna de entrevistar a un joven bloguero por el que siento una gran admiración. Es el autor de un blog muy juvenil y dinámico: catholic link. Siento admiración porque une varias cualidades que no suelen ser muy frecuentes en los jóvenes: madurez de criterio, ponderación en las afirmaciones, sagacidad en los comentarios. A estas características de las personas curtidas por la experiencia, añade las típicas de la juventud: el dominio de las nuevas tecnologías, la sintonía con los problemas de los jóvenes, un cierto aire despreocupado...







Mauricio, ¿Cómo surgió la idea de crear este blog? ¿desde cuando sientes esta afición por los blogs? La pasión por los blogs y el afan evangleizador, ¿están unidas? ¿guardan alguna relación?

Catholic-link surge muy discretamente. La verdad es que al inicio nunca pensé que podía alcanzar las dimensiones que tiene ahora. Antes de lanzar el blog yo solía enviar distintos videos que consideraba útiles para el apostolado a varios hermanos de mi comunidad (soy miembro del Sodalicio de Vida Cristiana); uno de ellos, un sacerdote muy amigo mío, me aconsejó crear un blog donde pusiera todo este material y lo ordenara por categorías con etiquetas. La idea me pareció muy buena así que lo hice y empecé a publicar ahí. Inicialmente, y creo que se ha mantenido, el blog tuvo un estilo muy coloquial y familiar, de amigo que explica a otro amigo cómo hacer apostolado. Me parece que eso fue uno de los factores que despertó la buena acogida que empezó a tener el blog. Rápidamente muchos seminaristas, catequistas, consagrados y personas dedicadas al apostolado en general (jóvenes en su mayoría), nos empezaron a escribir contándonos que venían utilizando nuestros videos y que la página les estaba sirviendo muchísimo en su apostolado. Incluso VE multimedios, una asociación que realiza páginas web para la Iglesia, al ver nuestra labor nos ofreció modernizar gratuitamente nuestro portal.

Considerando todos estos testimonios empecé a caer en cuenta de la gran responsabilidad que estábamos asumiendo. Ese fue el momento, creo yo, donde empezó mi afición por los blogs. Cuando descubrí que Catholic-link era un canal de encuentro con otras personas, y a través de ellos, con miles de personas más. Es fácil subestimar el impacto que puede tener un blog; sin embargo, en los tiempos que nos ha tocado vivir, la globalización y la interconectividad hacen que un blog realmente pueda convertirse en una preciosa fuente de apostolado. De ahí la gran importancia que los blogueros tomemos con mucha seriedad el rol que nos ha tocado desempeñar dentro de la misión de la Iglesia. Necesitamos blogueros católicos apasionados con lo que hacen, con ganas de formarse, emprendedores, atentos a los signos de los tiempos, dispuestos no solamente a redactar excelentes posts sino también a colocar “widgets” (suena divertido pero es cierto); y más allá de todo esto, lo más importante a mi modo de ver… necesitamos blogueros católicos enamorados de Cristo y de la Iglesia. Si los comunicadores católicos no son los primeros enamorados de Cristo y su Iglesia, ¿quién nos creerá? Podremos tener muchas capacidades para comunicar; creatividad, ciencia, elocuencia, etc. pero si falta el amor: “soy címbalo que retiñe”.

Catholic Link tiene un aire muy moderno y juvenil. En ocasiones, los evangelizadores católicos no conectan con la juventud: ¿te parece que el lenguaje y las imágenes empleados en ocasiones, no sólo no atrae a los jóvenes sino que les aleja?
Hace un año que soy profesor de religión en un colegio católico en Roma. Para mí ha sido un regalo de Dios, he aprendido mucho de mis alumnos. Una de las cosas que he entendido es que los jóvenes tienen una auténtica dificultad por entender cómo pueden hacer que los contenidos de la fe se vuelvan parte de sus vidas. Mis alumnos entienden que Dios se hizo hombre, que el Señor Jesús murió en la cruz por todos nosotros, que resucitó al tercer día y se apareció a los discípulos, pero no entienden cómo eso ha cambiado sus vidas, cómo esos eventos pueden modificar sus relaciones y la comprensión de su entorno, cómo eso es lo más maravilloso que ha ocurrido no solo hace 2000 años sino aquí y ahora. Y yo no los culpo, nuestra cultura, incluso en Italia, no es más una cultura cristiana. La cultura que se entreteje con el cristianismo reconcilia la ruptura entre fe y vida; la cultura que nos toca vivir, lamentablemente las separa. Los jóvenes son víctimas de esto y nosotros también. Por eso es que nuestro lenguaje muchas veces sirve para distanciar a los demás de la fe, porque nosotros mismos no sabemos bien cómo Cristo ilumina los más sencillo de nuestra existencia. Nuestros posts, nuestras publicaciones, las imágenes que colocamos en Facebook y los videos que editamos, a veces, no siempre, demuestran poca connaturalidad con un Dios que se hizo carne; que se hizo vida humana; cuya encarnación y sacrificio revolucionaron el modo de entenderlo todo; empezando por mí mismo, desde lo más sencillo hasta lo más profundo.

Puesto de otro modo: ¡la realidad es católica! La realidad es de Dios. El mundo está parado en mi territorio, y no al revés. La fe no es un aspecto de la vida que hay que tratar que los demás empiecen a vivir. La fe es la realidad misma vista desde un ángulo un poco más realista. Creo que ese es el punto. Testimoniar con valentía y mucha alegría que Dios ama y sostiene el mundo, ¡se encarnó! Y está presente en mi vida y en la tuya, se preocupa por las cosas más sencillas y por las más elevadas: desde la precaria economía semanal de mi casa hasta la oración mística del cartujo más espiritual. Dios nos ha revelado que está cerca de nosotros. Que no es indiferente al sufrimiento ni a la alegría humana. En fin, podría equivocarme pero creo que hacer apostolado en internet no tiene tanto que ver con conectar con los jóvenes, como con conectar, en primer lugar, con la riqueza inmensa, cotidiana, sencilla, desbordante, práctica, teórica y encarnada de nuestra fe católica. Desde esta perspectiva, creo que le será muy difícil a cualquier joven no sentirse cuestionado por el apostolado que realicemos.

Es también importante ser respetuosos de las etapas que tiene que recorrer un joven para conocer al Señor. Cristo mismo fue educando a sus discípulos progresivamente hasta que llegó el día donde los encontró maduros para revelarles que tendría que padecer la cruz. Nuestro apostolado tiene que tratar de imitar ese amor reverente de Jesús. Sé que uno tiene el corazón en la mano y quisiera anunciarle a todo el mundo, de una vez por todas, que la vida es más plena desde nuestro lado de la orilla; sin embargo, si no nos detenemos con paciencia a construir una barca, probablemente lanzar una soga no baste; especialmente cuando el rio que hay que cruzar tiene un caudal desbordado.

Recientemente, ofrecéis una versión en lengua inglesa de catholik-link. ¿Cómo lo hacéis? ¿Traducís todos los contenidos?

Traducimos algunos contenidos; especialmente cuando el tiempo escasea. Pero la idea es producir nuestro propio material puesto que los países de habla inglesa tienen modos distintos de pensar y de acercarse a la fe. Gracias a Dios dos jóvenes norteamericanos y una joven filipina están sacando adelante el proyecto.

La difusión de vídeos virales, ¿no os ha dado problemas de vulnerar los derechos de propiedad en alguna ocasión?
Como les conté, Catholic-link nace en un modo muy sencillo y familiar y ha seguido creciendo arrastrando los vicios y las virtudes de ese modo de hacer las cosas. Hasta ahora no hemos tenido ningún problema por haber vulnerado algún derecho de propiedad pero somos conscientes que las dimensiones y la difusión del portal nos exigen un mayor cuidado y atención a este importante aspecto.

¿Qué expectativas tienes para el II encuentro de Blogueros con el Papa, en Santander, los próximos 5 a 7 de octubre?

Para nosotros ha sido muy especial el haber sido invitados al Encuentro. Entre los blogueros que participarán, nosotros somos seguramente los más inexpertos, así que nuestra expectativa principal es la de ir a aprender de blogueros y evangelizadores de mucha experiencia. Creemos que iniciativas como esta ayudan mucho a estrechar vínculos de amistad que pueden redundar para bien del apostolado de toda la Iglesia. Debo decir también que este no es un Encuentro como cualquier otro encuentro de blogueros católicos (modestia aparte), la Asociación que nos convoca y de la cual formo parte tiene entre sus principales objetivos la promoción de la fidelidad a las enseñanzas del Santo Padre. Creo que una expectativa compartida por todos los participantes será la de ver cómo convertirnos en eficaces y fieles voceros de la Iglesia. El P. Federico Lombardi, encargado de la oficina de prensa de la Santa Sede, consideró que los blogueros católicos son la “opinión pública” de la Iglesia (¡menuda responsabilidad!). Este II Encuentro de Blogueros con el Papa puede ser una ocasión excelente para organizarnos como un concierto de voces afines al mensaje reconciliador del Papa; algo que se necesita tanto en estos tiempos.

¿Cómo animarías a los jóvenes a crear un blog?

Creo que hay muchos jóvenes católicos con muy buenas intenciones que quieren lanzarse a abrir un blog pero piensan que tienen que estar muy bien formados en teología y humanidades así que al final se desaniman y desisten. Es cierto que hay que estar muy bien formados para poder comunicar la Verdad, sin embargo, ¿abrir un blog no quiere decir que te vas a dejar de formar o sí? Al contrario, un blog podría ser la ocasión perfecta para asumir con una mayor seriedad tu formación católica. Por otro lado, un blog católico no tiene que tratar necesariamente sobre teología, filosofía, defensa de la vida o análisis de la realidad. No hay que restringirse, la evangelización de la cultura a la que nos invita el Concilio Vaticano II apunta a la evangelización de todas las realidades humanas. ¿Estudias derecho, economía, arquitectura o medicina? Ahí tienes ámbitos preciosos de despliegue donde sin duda la Iglesia te necesita. ¡Lánzate!

Una idea más. Lánzate, sí. Pero lánzate si amas a la Iglesia y entiendes bien su lugar en el mundo y en el Plan de Dios. Los discursos ambiguos de católicos a medias hacen más daño que las embestidas más fuertes de quienes se encuentran fuera de la Iglesia. Convéncete primero, estudia, reza y cuando estés dispuesto, lánzate. Si no, pues hay muchos tipos de blogs que puedes abrir cuya temática no será para ti ocasión de hacer daño.

¿Cómo pensáis colaborar con el Año de la Fe? ¿Haréis algo especial en Catholic-Link?

Sin duda que sí. Tenemos algunos proyectos bastante ambiciosos que no me gustaría adelantar nada por discreción y sana desconfianza. Por lo pronto cada día en Catholic-link estamos tratando de crecer en el servicio que brindamos, formándonos mejor, poniéndonos a la escucha del Santo Padre y publicando material que ayude a muchas personas a alimentar su fe y su amor por el Señor Jesús y su Iglesia. Estoy seguro que el II Encuentro de Blogueros con el Papa será una ocasión excelente para encontrar maneras de colaborar juntos en este propósito.


Le agradezco mucho esta entrevista.

Gracias a ti, Mauricio, por la sinceridad y pasión con la que has hablado. Espero poderte ver en Santander dentro de una semana. Hasta entonces.

Entrevista a Mauricio Artieda, por Joan Carreras

6 de septiembre de 2012

La Evangelización, fruto y tarea

Hablamos de Nueva Evangelización, pero no es fácil definir con exactitud qué significa "Evangelización". Una vez comprendida esta palabra se puede también entender por qué razón estamos en una "nueva" evangelización. Comparto con vosotros esta voz que he escrito para la wiki de Nupcias de Dios. La reflexión nos servirá para ir preparando el Encuentro de blogueros que tendrá lugar en Santander durante los días 5 a 7 de octubre. 





1. Evangelio y Evangelización

La Evangelización es la tarea y el fruto de la predicación del Evangelio o Buena Noticia. La tarea, porque los cristianos son discípulos de Cristo y han sido enviados por Él hasta los confines de la Tierra: "Id al mundo entero y predicad el Evangelio a toda criatura" (Mc 16, 15). El fruto, porque el Evangelio del Reino tiene una virtud transformadora de la sociedad, que el mismo Jesús expresó con distintas imágenes: la levadura en la masa, la semilla enterrada que da mucho fruto, la construcción de un edificio. La Palabra de Dios es fecunda. 

El Papa Benedicto XVI explica bien qué debe entenderse por Evangelio,  esta palabra griega que literalmente se podría traducir como Buena Noticia, pues se compone de εὐ, «bien» y αγγέλιον, «mensaje»: 

"Recientemente se ha traducido como «Buena Noticia»; sin embargo, aunque suena bien, queda muy por debajo de la grandeza que encierra realmente la palabra «evangelio». Este término forma parte del lenguaje de los emperadores romanos, que se consideraban señores del mundo, sus salvadores, sus libertadores. Las proclamas que procedían del emperador se llamaban «evangelios», independientemente de que su contenido fuera especialmente alegre y agradable. Lo que procede del emperador —ésa era la idea de fondo— es mensaje salvador, no simplemente una noticia, sino transformación del mundo hacia el bien.
Cuando los evangelistas toman esta palabra —que desde entonces se convierte en el término habitual pa ra definir el género de sus escritos—, quieren decir que aquello que los emperadores, que se tenían por dioses, reclamaban sin derecho, aquí ocurre realmente: se trata de un mensaje con autoridad que no es sólo palabra, sino también realidad. En el vocabulario que utiliza hoy la teoría del lenguaje se diría así: el Evangelio no es un discurso meramente informativo, sino operativo; no es simple comunicación, sino acción, fuerza eficaz que penetra en el mundo salvándolo y transformándolo. Marcos habla del «Evangelio de Dios»: no son los emperadores los que pueden salvar al mundo, sino Dios. Y aquí se manifiesta la palabra de Dios, que es palabra eficaz; aquí se cumple realmente lo que los emperadores pretendían sin poder cumplirlo. Aquí, en cambio, entra en acción el verdadero Señor del mundo, el Dios vivo. .El contenido central del «Evangelio» es que el Reino de Dios está cerca. Se pone un hito en el tiempo, sucede algo nuevo. Y se pide a los hombres una respuesta a este don: conversión y fe. El centro de esta proclamación es el anuncio de la proximidad del Reino de Dios; anuncio que constituye realmente el centro de las palabras y la actividad de Jesús. Un dato estadístico puede confirmarlo: la expresión «Reino de Dios» aparece en el Nuevo Testamento 122 veces; de ellas, 99 se encuentran en los tres Evangelios sinópticos y 90 están en boca de Jesús. En el Evangelio de Juan y en los demás escritos del Nuevo Testamento el término tiene sólo un papel marginal. Se puede decir que, mientras el eje de la predicación de Jesús antes de la Pascua es el anuncio de Dios, la cristología es el centro de la predicación apostólica después de la Pascua" (Benedicto XVI, Jesús de Nazaret, p. 27).

2. La Evangelización como tarea

En cuanto tarea, lo principal de la Evangelización es la fidelidad en la comunicación de lo transmitido: no tanto como adecuación perfecta a la doctrina recibida sino más bien como testimonio vital, como seguimiento de una Persona. Los primeros cristianos comprendieron que el cumplimiento de esa misión -"Como el Padre me envió, así también yo os envío a vosotros" (Jn 20, 21)- se reducía a la predicación del kerigma (palabra griega que significa, anuncio o proclama y que ha adquirido un significado técnico. El anuncio de la pasión y muerte de nuestro Señor Jesucristo. "Israelitas, oíd estas palabras: A Jesús el Nazareno, hombre acreditado por Dios ante vosotros por los milagros, signos y prodigios que realizó Dios a través de Él entre vosotros (como bien sabéis), lo matásteis clavándolo por manos impías, entregado conforme al designio previsto y aprobado por Dios. Pero Dios lo resucitó rompiendo las ataduras de la muerte (.../..) Por lo tanto, todo Israel esté en lo cierto de que al mismo Jesús, a quien vosotros crucificasteis, Dios lo ha constituido Señor y Mesías. (Hch 2, 22-25.36).

En su famoso discurso en Les Bernadins, Benedicto XVI explicaba cuáles fueron los orígenes de la cultura europea, dirigiéndose precisamente al lugar del que ésta surgió.   "A tenor de la historia de las consecuencias del monaquismo cabe decir que, en la gran fractura cultural provocada por las migraciones de los pueblos y el nuevo orden de los Estados que se estaban formando, los monasterios eran los lugares en los que sobrevivían los tesoros de la vieja cultura y en los que, a partir de ellos, se iba formando poco a poco una nueva cultura. ¿Cómo sucedía esto? ¿Qué les movía a aquellas personas a reunirse en lugares así? ¿Qué intenciones tenían? ¿Cómo vivieron?" (Encuentro con el mundo de la cultura, Colegio les Bernardins, París). Lo curioso del caso es que aquellos hombres no pretendieron hacer una cultura nueva ni tampoco preservar o conservar la antigua. Por poco que se piense, esta afirmación de Benedicto XVI es paradójica e importante. Ellos buscaban únicamente a Dios.   Y para encontrarle siguieron el camino que Dios mismo les había dejado en la Tierra: " El camino era su Palabra que, en los libros de las Sagradas Escrituras, estaba abierta ante los hombres. La búsqueda de Dios requiere, pues, por intrínseca exigencia una cultura de la palabra" (loc. cit.). De ese "culto" a la Palabra surgieron la retórica, la gramática, la literatura, la música...  y casi sin darse cuenta de ello habían puesto las bases de una cultura multisecular. 

3. La Evangelización como fruto del Evangelio

Puesto que el Evangelio consiste en la predicación de una Palabra que es por sí misma eficaz, la tarea evangelizadora da su fruto que es principalmente la santidad de quienes la comunican y la de quienes se dejan transformar por ella y, secundariamente, cultura humana. El mismo san Pablo contemplaba la sociedad -el amplio mundo al que él se dirigía- con esta imagen: "Nosotros somos colaboradores de Dios y vosotros campo de Dios, edificio de Dios" (1 Cor 3, 9). La metáfora es interesante, porque en un campo puede repetirse cíclicamente la labor del campo: roturación, arado, siembra, abono, cosecha... 

Así, en la Historia de las civilizaciones pueden advertirse momentos en los que se aprecia el nacimiento, el desarrollo y el declive de las culturas. Quien confunde la Fe con las ideologías podría estar tentado a pensar en términos de "postcristianismo". Sin embargo, el Evangelio de Cristo no se confunde con la cultura. Es más, esa confusión sería fatal para el Evangelio. 

4. Evangelización y cultura

Ya hemos dicho que el primer fruto de la Evangelización es la santidad personal de quienes acogen el Evangelio, y que secundariamente se refleja en las estructuras temporales, puesto que la fe vivida está llamada a convertirse en cultura. Hasta el punto que en una ocasión Juan Pablo II llegó a afirmar que una fe que no se traduce en cultura es una fe muerta. Es una afirmación fuerte que no debe de entenderse de manera personal, sino social: no significa necesariamente que esté muerta la fe personal de los cristianos que viven en un contexto secularizado y ateo y no logran que brille el Evangelio en las costumbres, instituciones, leyes y valores culturales. Eso sí, desde el punto de vista eclesial una situación de este tipo -que es justo la que estamos viviendo en este comienzo de milenio en Occidente- supone un desafío a la Fe vivida por los cristianos. Entiendo que la distinción entre la tarea y el fruto de la Evangelización puede servirnos para enjuiciar de manera justa esta situación. En un momento en que la cultura cristiana -entendiendo por ella la que los cristianos han levantado como un edificio construido pacientemente durante siglos- ha dejado de servir a la Evangelización, no significa que los cristianos que viven en dicha época carezcan de Fe: incluso puede decirse que su esfuerzo por evangelizar (la tarea) puede ser mayor que en otros tiempos: en este sentido, el fruto de la Evangelización se estaría cumpliendo con creces, puesto que en dichos esfuerzos estarían santificándose a sí mismos y a los demás. Sin embargo, el fruto secundario de tal actividad sería todavía inapreciable. Precisamente, en esos momentos es cuando surge la expresión Nueva Evangelización, la cual no sugiere únicamente en que hay que esforzarse de nuevo en Evangelizar -eso sería absurdo, la tarea es permanente y siempre nueva, pues hay que comunicar la Fe a todas las generaciones y a todos los pueblos- sino más bien en que debe conseguirse un nuevo fruto secundario de la predicación del Evangelio, es decir, que se debería conseguir que la Fe se traduzca en cultura que facilite la comprensión del Evangelio a todos cuantos viven en la sociedad. 

En la encíclica Evangelium nutiandi Pablo VI afirmaba: "se está volviendo cada vez más necesario, a causa de las situaciones de descristianización frecuentes en nuestros días, para gran número de personas que recibieron el Bautismo, pero viven al margen de toda vida cristiana; para las gentes sencillas que tienen una cierta fe, pero conocen poco los fundamentos de la misma; para los intelectuales que sienten necesidad de conocer a Jesucristo bajo una luz distinta de la enseñanza que recibieron en su infancia, y para otros muchos" (EN 52). He transcrito en negrita las palabras que me han llamado la atención, porque son un tanto equívocas. Pueden interpretarse de distintos modos, pero entiendo precisamente que se está refiriendo a aquellos intelectuales que descubren la incompatibilidad entre lo que enseña la Fe y "la luz distinta de la enseñanza que recibieron en la infancia", es decir, los valores culturales que pertenecen a la cultura realizada por los cristianos en el pasado. En definitiva, se advierte la necesidad de forjar nuevos parámetros culturales que no sean opacos a la Fe, sino que permitan que llegue a todos abundantemente. 

¿Cómo se ha podido llegar a una situación de este tipo? La perplejidad de los cristianos de nuestro tiempo refleja muy bien el estado de los trabajadores del campo que al levantarse una mañana y observar los sembrados: "los siervos del amo de la casa fueron a decirle: 'Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿Cómo es que tiene cizaña?" (Mt 13, 27). Es evidente que a esa situación se ha llegado no sólo por la apatía, acedia o sueño de los hijos de la luz, sino también por la acción del príncipe de este mundo: "mientras dormían los hombres, vino su enemigo, sembró cizaña en medio del trigo y se fue".

Es paradójico: los monjes que forjaron la cultura occidental lo hicieron sin pretenderlo. Buscaban a Dios y lo encontraron y, de paso, facilitaron que la Humanidad se favoreciese de unos frutos culturales que estaban embebidos por la fe que ellos tenían. Ahora podría decirse que ha ocurrido lo contrario. Durante siglos, los hombres han buscado crear una civilización que pudiera llamarse cristiana en virtud de los valores del Evangelio. Quizá llenos de buena intención, la mayoría construía un edificio que pudiera ser coronado por una cruz. Otros quizá pretendían precisamente lo que buscaban: una sociedad sin Dios. Henri de Lubac describió la situación generada por estos últimos en una gran obra: "el drama del humanismo ateo". Unos porque daban a Dios por supuesto y otros porque lo negaban, parece que el fruto de la desidia de los primeros y la actividad decidida de los segundos explica suficientemente la situación en que nos encontramos. 

En definitiva, en la Nueva Evangelización no podemos dar por supuesto a Dios, sino que debemos buscarlo apasionadamente. ¿Cómo? Dejamos la respuesta para otro momento. 

Joan Carreras
Voz Evangelización en la Wiki de Nupcias de Dios.

24 de mayo de 2012

Nuevas posibilidades para la Evangelización


En Escuela de Blogueros con el Papa ha dado comienzo una nueva etapa, aprovechándonos de las posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías y, más concretamente, los hangouts o "quedadas" de Google+. Mediante este programa se pone al servicio de los usuarios la posibilidad de realizar videoconferencia para un máximo de diez personas.

Esta nueva herramienta abre nuevos horizontes a los blogueros, puesto que ahora de una manera sencilla pueden emplear varios medios de forma coordinada para que su blog tenga un mayor impacto y sea también más eficaz desde el punto de vista apostólico.

¿De qué medios se trata?

  1. Se pueden organizar "quedadas" para que los seguidores del blog tengan un conocimiento más directo y personal, viéndose la caras y oyéndose las voces. Estas quedadas pueden tener simplemente el carácter de una tertulia periódica, pero también puede presentarse como charlas, clases o conferencias con un calendario y un programa. 
  2. Se puede abrir un canal de youtube para ir colgando allí los vídeos que se realizan y se publican en el blog, así como -sobre todo- los hangouts del grupo. Esta posibilidad es realmente novedosa porque existe hangout on air, que permite grabar las quedadas del grupo y después almacenarlas en el canal de youtube. De esta manera, los habituales podrán recuperar las "tertulias" o clases perdidas, en el caso de que hubieran querido asistir y no les hubiera sido posible. 
  3. Este canal de youtube puede tener el mismo nombre del blog y para enlazarlo basta algo tan sencillo como crear una página nueva, presentada en forma de pestaña situada bajo la cabecera del blog y que en realidad es un botón-enlace que te redirecciona allí automáticamente. 
  4. Esto mismo puede realizarse para enlazar un grupo o página de redes sociales que sirve de "ágora" para los participantes o seguidores del blog. De esta manera, se puede pasar directamente del blog al grupo y viceversa. 
En Escuela de Blogueros con el Papa se ha iniciado también un ciclo de entrevistas a blogueros que tiene como objetivo el hablar de la "experiencia de Dios", imprescindible en la Nueva Evangelización y característica de los blogueros evangelizadores. Sobre estas líneas, podéis seguir la primera de estas entrevistas, realizada a Salvador Pérez Alayón, uno de los blogueros que participa en esta aventura de Blogueros con el Papa desde el primer día. Espero que os guste y os animéis a participar también, en el caso seáis elegidos para ser entrevistados. Hay que vencer un poco la vergüenza, pero vale la pena el esfuerzo. 

4 de abril de 2012

Cómo Compartir el Triunfo de Jesús en tu Blog de Pascua



“La paz esté con ustedes”-
Después dijo a Tomás:
Acerca tu dedo y comprueba mis manos;
acerca tu mano y métela en mi costado.
Y no seas incrédulo, sino creyente.
Tomás contestó: -¡Señor mío y Dios mío!-
(Juan 20, 26-28)

Santo Tomás necesitaba testimonios de fe para creer en la Resurrección de Jesús. Los testimonios de los discípulos no satisfacían su necesidad de creer. Hoy en día, hay muchas almas que no comparten la alegría de la Pascua, no obstante que han sido formados en el seno de familias Cristianas. ¿Estamos evangelizando realmente para compartir la Pascua? Reflexionemos sobre el acompañamiento que estamos brindando a nuestros seres queridos, amigos y a nuestra comunidad parroquial. Como blogueros, tenemos que extender el Reino y brindar acompañamiento a otros hermanos más, que pudieran vivir hasta en otro continente.

Jesús acompañó por el camino a los discípulos. Hoy nos toca a nosotros acompañar a los alejados que transitan por los oscuros y turbios caminos del agnosticismo, de la desesperanza y a otros más, que viven el trauma del abandono porque no hay acción pastoral dirigida a ellos. Hay muchos vacíos que llenar con nuestros blogs. Hay muchas réplicas de Santo Tomás a quienes podemos enseñarles cómo acercar su mano al costado de Cristo. Quizás el blog sea el medio eficaz para traerlos a la viña del Señor, ya que muchos no recurren a los sacramentos, ni a retiros ni al templo. Han abrazado el agnosticismo pero en sus corazones todavía existe la ansiedad por creer.

San Juan Crisóstomo nos ofrece un sencillo perfil de Santo Tomás que no dista mucho de tantos hermanos nuestros que no se acercan a celebrar la Pascua:

Santo Tomás probó su fe mediante sus buenas obras. Llevó el Evangelio a los países más lejanos y selló con su propia sangre la verdad de su enseñanza. En vano tus palabras dan fe de que crees en Jesucristo, si tus acciones desmienten a tu lenguaje. ¿Estás pronto a morir por confirmar tu fe? Tú, que pierdes el cielo y la gracia de Dios antes que privarte de un ligero placer, ¿eres cristiano? Si ni siquiera puedo en ti reconocer a un hombre razonable, ¿cómo habría de darte el nombre de cristiano?”

Ese es el reto a plantear en la Evangelización, a través de la Blogósfera. Santo Tomás pide ver para creer y nosotros no vemos las caras de nuestros destinatarios, pero tenemos que ver el rostro de Cristo en ellos. ¿Cómo hacerles llegar la invitación para ellos para participar en el gran triunfo de Jesús? Empecemos por visualizar nuestro entorno tanto inmediato como virtual:
  • La Pascua no es una edad oscura. Es toda una iluminación que procede de Dios. ¿Cómo la ven en nuestras comunidades? Tratemos de captar sus expresiones generales.

  • Dentro de estas expresiones generales, examinemos qué tendencias predominan: conejitos con huevitos de Pascua, conocimiento de las oraciones, si asisten o no a la Vigilia Pascual, qué celebraciones del Triduo Pascual atienden y qué templos o celebraciones acuden.

  • Sigamos con atención la programación televisiva de los canales católicos. Qué ofrecen y qué no ofrecen. Qué tanta atención directa y programas en vivo hay. Hay algunos que usan regrabaciones de experiencias pasadas, dejan música grabada frente a alguna imagen. Posiblemente falten sacerdotes que acudan a evangelizar en los medios. No todos los sacerdotes se sienten cómodos en los medios.

  • Hay cierta evangelización y Pastoral que no se presta mucho para la televisión. Es más adecuada para blogs. La Pascua ofrece algunas oportunidades con la Doctrina Social de la Iglesia, encíclicas, debates filosóficos y teológicos cuyo contenido sería opacado por la imagen personal y el carisma.

  • Espacios Interactivos que la TV no puede satisfacer. En la pastoral con niños, hay muchos espacios y oportunidades que edificarían mucho espiritualmente, además de que ofrecerían una pedagogía más compatible con su desarrollo emocional e intelectual.

  • Dentro de los espacios interactivos, usemos actividades manuales creativas, juegos, epigramas, dibujos, videos instructivos, música, diseños de tarjetas de Pascua y cuentos de Pascua verdaderamente Cristianos.

  • Evitemos cuentos ‘New Age’ o de la Nueva Era. Cuentos con mujeres semidesnudas y sirenas personificando angelitos; imágenes de la era de Acuario; imágenes de Cristo post-modernistas; cantos que tengan trasfondo secular.

  • No todo lo que diga ‘Felices Pascuas’ o ‘Happy Easter’ es realmente Cristiano. Existe una tendencia en el mercado a expulsar a Cristo de su propia Pascua y substituirlo con una Pascua políticamente correcta. Demos más prioridad a imágenes de Cristo resucitado y de pasajes del Evagelio relacionados con la Pascua. Por ejemplo: Los discípulos de Emaús, la tumba vacía, cirios pascuales, la Ascensión del Señor y Pentecostés.

  • Si decides incluir los ‘huevitos de Pascua’, procura que no sea la versión consumista. Más bien explica esta tradición y otras.

  • Incluye historias y testimonios de vida en familia durante la Pascua. Tratemos de comunicar la riqueza de esas vivencias, incluyendo fotos de alguna ocasión.

  • Recurramos a la tradición ortodoxa. Nuestros hermanos ortodoxos del Este cuentan con tradiciones muy hermosas y celebran la Pascua con un gran despliegue de devoción y fiestas. Gracias a Juan Pablo II y su labor ecuménica, podemos compartir en espíritu de Comunión.

  • No olvides incluir en tu blog servicios de Pascua en tu área geográfica. Si piensas realizar un blog de Pascua para un área turística, destaca aspectos que puedan ir conformando una tradición para esa área. Ya hay blogs que destacan este espíritu para vacacionistas y visitantes de Padre Island, Texas y San Juan Capistrano, California, entre otros.

  • No olvides que hay hermanos que necesitan oír la gran noticia y nosotros también necesitamos oír de ellos: los enfermos, los niños con enfermedades congénitas, los adictos en recuperación, los leprosos (¡sí, sí, todavía los hay, aunque ‘oficialmente’ no existan!), los ancianitos en los asilos, los huérfanos, etc.
Vivir la Pascua es una bendición que debemos compartir. Hay muchas maneras de hacerlo y los blogs son también eficaces instrumentos que Dios pone en nuestras manos.

¡Felices Pascuas, Queridos Blogueros!


Yvette Camou

15 de marzo de 2012

La oración que nos une


Dios Padre,
Autor de la Creación que Tú mismo has santificado
Palabra Viva que has conducido a tu pueblo a través de la Historia,
En tu infinito Amor, nos has dado a tu Hijo Jesús, para renovar tu Alianza con nosotros
y la Iglesia, como fuente de luz que nos guía mediante el Espíritu hacia Ti,
Hoy nos has confiado la misión de comunicar la fascinación del Evangelio
y la belleza de tu obra a través de este proyecto –Blogueros con el Papa-
uniendo nuestras voluntades en torno a Ti, para ser sembradores de la paz y promotores de esperanza.
Que colaboremos eficazmente a la edificación de la Civilización del Amor y al fortalecimiento del Reino de Dios.
Que presentemos las enseñanzas del Magisterio de la Iglesia con espíritu de discípulos y misioneros,
para que sean fuente de salvación para los fieles cristianos,
y de promoción humana para nuestros hermanos,
haciendo del propio camino de renovación espiritual una permanente escuela de conversión y santidad.
Concédenos una inagotable sed de Ti
para ayudarles a otros a descubrir su propia sed y la fuerza arrolladora del Evangelio,
permaneciendo fieles a tu Santo Espíritu,
para no dejarnos seducir por la dictadura del relativismo y el respeto humano.
Fortalécenos frente a la adversidad y la desesperanza,
concédenos llevar tu voz a los que sufren y a los que no tienen voz,
para que prevalezca una fecunda caridad universal hacia las almas y la cultura de la Vida.
Que la humildad de nuestra Madre María impregne nuestra Evangelización,
Para hacer de nuestras vidas y de esta colaboración dignos instrumentos de tu Amor.

Amén

(Oración compuesta por Yvette Camou)

12 de marzo de 2012

La Blogósfera de Dios.


                ¡Blog, Blog, Blog…! Estamos empeñados en ver una blogósfera llena. ¿De qué?  Esta pregunta NO es abstracta. La blogósfera no es un espacio sin orden ni parámetros. Es más, hasta cultura y valores tiene. Hay múltiples voces, pero el reto es dejar oír la nuestra.

Puede que muchos de nosotros reaccionemos con escepticismo ante esto. Después de todo, con una comunidad internacional en alerta ante la presencia de grupos de hackers como Anonymous, con la Interpol arrestando redadas de ciber-criminales y con tanta inversión en seguridad, quizás muchos piensen que no es el momento de hablar de valores, ni mucho menos de la presencia de Dios en la blogósfera. Tal parece que el cibespacio y la blogósfera se están llenando de anarquistas, especialmente anti-Católicos, ya que los arrestos apuntan hacia una red de jóvenes, distribuida entre países de mayoría Católica. Son Católicos bautizados que atacan a la Iglesia, a los negocios y al Gobierno. Se percibe un abanico de opciones en su orientación ideológica, pero el factor común entre ellos es el anti-Catolicismo.

                Por otro lado, tenemos una cultura que promueve valores que denigran muestra fe y se justifican con el ‘declive’ del Cristianismo en Occidente y en nombre de la ‘justicia social’. ‘Sojourners’ un blog muy citado por el periódico ‘The Guardian’ de Londres asegura que para el año 2032, habrá más ateos que Cristianos en Reino Unido. Pocos se han atrevido a retar esta aseveración. Como Católicos, podríamos aprovechar la tendencia para evangelizar y no permitir que esas almas migren pasivamente hacia el ateísmo por falta de acompañamiento espiritual. Quizás no han tomado en cuenta la gran cantidad de sacerdotes y obispos anglicanos que se han convertido al Catolicismo y han traído a muchos feligreses.
                ¿Está Dios en el ciberespacio? O más concretamente, ¿Podemos hablar de una blogósfera Católica? No nos desanimemos, pero reflexionemos sobre estos vacíos y semi-vacíos de Evangelización en el ciberespacio:

  • *     Diálogo Ecuménico con respuestas Católicas para quienes no conocen la fe.
  • *      Apologética. Reconocer la presencia de las sectas y confrontarla.
  • *      Denunciar la agenda política de los lobbies homosexuales contra la Iglesia
  • *      Los mitos de la Educación Sexual
  • *      La cultura anti-conceptiva y el aborto
  • *      Ataques al Papa
  • *      Ataques a la Iglesia y a los sacerdotes y/o religiosos.
Estos temas pueden ser incómodos; pueden sacudir conciencias y provocar cierta controversia. Pero la ‘justicia social’ no tiene porqué ser un dominio exclusivo de los enemigos de nuestra fe. Podemos ser mucho muy felices dibujando caritas sonrientes y angelitos tipo Betsy Clark, con sus colores pastelito y foco suave. Tenemos la tentación de subliminar y esto es comprensible porque crecimos en una cultura subliminal, llena de propaganda e imágenes subliminales. No obstante, Dios quiere una blogósfera en donde no se le limite su acción en ningún campo.

                Podemos empezar por nuestro propio ‘marketing’, es decir, ubicar nuestro blog dentro de una audiencia potencial; determinar qué tan relevante es nuestro blog y qué tanto puede capturar en un mercado de ‘católicos tibios’, o incluso entre cristianos de otras denominaciones. Podemos intentar ciertas acciones que nos ayudarán a proyectar nuestro blog tanto en las audiencias deseadas, como en latitudes desconocidas:

(1)    Visualizar y determinar si el tema de nuestro blog tiene mucha o poca ‘competencia’. Esta palabra puede sonar poco amistosa en nuestro entorno, donde queremos que prevalezca la fraternidad, pero sí sería una forma sana de ejercer nuestro juicio, considerar que podríamos estar saturando ciertos temas, mientras que otros escasamente se tratan.
(2) Reconocer los dones que Dios nos ha dado a cada uno para no ‘competir’ en terrenos donde otros pudieran ser más efectivos. Por ejemplo: Si una maestra de primaria y con experiencia en catequesis desea realizar blogs sobre estos temas, es preferible que esa persona los desarrolle, optimizando su pedagogía y experiencia, en vez de que lo desarrolle una abogada, con escaso trato con los niños. Esta abogada quizás pueda aportar otras cosas y nos pueda ofrecer algo diferente en la Evangelización.
(3)  Averigüemos qué blogs ofrecen temas afines al nuestro. Un directorio de blogs afiliados podría ser muy útil. Podemos citar a algunos como lectura suplementaria en el nuestro, a la vez que otros bloggers también citen o recomienden el nuestro en sus futuras publicaciones. De esta forma, podemos ir creando una red de apoyo para nuestros compañeros de blogósfera, los Blogueros Católicos con el Papa.
(4)  Si tu blog es Premier, es decir, nadie ha escrito temas afines o relacionados, hay que plantear cuestionamientos que queden abiertos. Estos podrían ser abordados por alguien más y tu blog sería citado como referencia.
  1. (5)    Aprovecha tu amistad con personas no Católicas. Si los tienes de contactos en Facebook o Twitter, comparte los posts de tus blogs. De una manera respetuosa y con afecto, tu blog pudiera tener impacto en tu amigo (a) y el post será compartido con interés. Un blog no se considera una herramienta de proselitismo barato y no se considera intrusivo. Mientras los Testigos de Jehová ofrecen su revista ‘Atalaya’, con circulación limitada, un blog puede ser transferido libremente y puede diseminarse con mayor rapidez. La mayoría de los códigos de Ética de las empresas consideran proselitismo religioso la distribución de revistas, mientras que un blog puede ser diseminado mediante un link.
(6)    Comparte tu blog con los sacerdotes de tu comunidad parroquial, con religiosos y con la propia comunidad, hasta con compañeros de trabajo que sean amistosos. Cada uno tiene su propio círculo de contactos y las posibilidades se multiplicarían exponencialmente.
(7)  Pon atención a los comentarios que se generen en las audiencias no anticipadas. Esos son los comentarios que nos ayudarán a explorar nuevas fronteras en la Evangelización.  No debiera haber límites ni fronteras en la Evangelización. Todos estamos llamados a la salvación, pero todavía hay muchos que no conocen el Evangelio. Somos misioneros en el ciberspacio.
(8)    Asegúrate de responder a los comentarios que proceden de audiencias no anticipadas. Poe ejemplo: si recibes un comentario favorable de un luterano del Sínodo de Wisconsin sobre la Eucaristía, trata de averiguar porqué le gustó, qué aprendió.
(9)    Si tu blog trata algún tema relacionado con la auténtica justicia social, la Doctrina Social de la Iglesia o algo que sea candente en la opinión pública, puedes citar referencias en blogs que expresan puntos de vista anti-Cristianos. También puedes investigar literatura y fuentes que diseminan ideologías que atacan al Cristianismo. Hay que estar preparados para responder, sin temer a la verdad, ya que la prensa progresista tiende a favorecer a cualquier opinión que exprese ‘alternativas’. Por supuesto que la respuesta Cristiana debe ser coherente, fundamentada en las enseñanzas del Magisterio de la Iglesia y realista.
¡Ten fe!. Dios te ha seleccionado para evangelizar en la blogósfera. Mantén el ritmo de la Evangelización y no dudes de la eficacia de la Palabra de Dios, que es viva. Ora y verás que el Señor te ‘equipará’ para la blogósfera. Los testimonios de los grandes conversos, como G. K. Chesterton, el Beato John Henry Newman, Malcolm Muggeridge, André Frossard, el padre Richard John Neuhaus y el Dr. Scott Hahn, entre otros -deben alentarnos.  


Yvette Camou