15 de abril de 2024

ORACIÓN: DANOS ENTENDIMIENTO, SEÑOR

Dios Padre, danos entendimiento para comprender lo que dicen las Escrituras de nuestra vida.

Cuando sufrimos, la Escritura nos recuerda que compartes nuestro dolor y nos das tu consuelo.

Cuando no sabemos qué hacer, la Escritura nos dice que Jesús es el camino, la verdad y la vida.

Cuando nuestro corazón se llena de alegría, la Escritura nos recuerda que Tú ríes con nosotros.

Cuando nos cansamos de trabajar, de hacer el bien, la Escritura nos anima a seguir, apoyados en Ti.

Cuando nos equivocamos y pecamos, la Escritura disipa nuestro orgullo y nos ayuda a pedir y a recibir tu perdón.

Cuando no vemos el fruto de nuestro esfuerzo, la Escritura nos recuerda todas las semillas algún día darán el treinta, el sesenta o el ciento por uno.

Cuando nos sentimos satisfechos de lo realizado,  la Escritura nos recuerda que hemos hecho lo que debíamos hacer.

Cuando nos creemos mejores que los demás, la Escritura nos recuerda que, si estamos libres de pecado, tiremos la primera piedra.

Cuando nos sentimos solos y despreciados, la Escritura nos recuerda que somos preciosos a tus ojos y que, aunque nuestra madre nos olvide, Tú jamás nos olvidarás.

Cuando nos faltan los ánimos, la Escritura nos recuerda que hemos recibido al Espíritu Santo. Él es nuestra fuerza, nuestro defensor, nuestro guía. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina.

14 de abril de 2024

ORACIÓN: ESCUCHARTE

Si logro el silencio lograré escucharte. Escucharte para hacer Tu voluntad y emprender el desafío de amar. Escucharte y dejarme llevar. Porque escuchándote te dejo nacer en mí,  me das la paz que me falta y me quitas el miedo que me sobra. Pones las palabras que necesito, aliviando cualquier pena.

Para escucharte me detengo y deteniéndome es que Tu palabra se hace carne en mi. Sólo deteniéndome puedo tomar impulso y abrir mi alma a la magia de Tu amor. Amor del que me mantiene en pie, me renueva y vivifica.  Amor que me invita a retomar el camino, según Tu plan, según lo que soñaste para mi.  Amor que podemos descubrir -en cada detalle-, dándonos lo mejor,  si nos silenciamos, acallando nuestro interior, dejando que reposes tu calma. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina.

13 de abril de 2024

ORACIÓN: CORAZÓN DE JESÚS

Señor Jesús, gracias por tu corazón compasivo, un corazón que nunca pasa de largo que siente nuestras hambres más profundas y nos ofrece gratis el mejor alimento.

Jesús Resucitado, gracias por compartir con nosotros el pan bendito de tu vida nueva, el vino bueno de la alegría eterna, el agua fresca de la esperanza cierta.

Señor nuestro, danos un corazón como el tuyo, un corazón cercano y generoso para compartir el pan, el vino y el agua con todos los hambrientos del camino. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina.

12 de abril de 2024

ORACIÓN: SEÑOR

Señor del amor verdadero, pon tu luz en nuestras sombras, pon tu paz en nuestras luchas, pon tu voz en nuestros ruidos.

Pon armonía en nuestras diferencias, pon sentido en nuestras preguntas, pon ternura en nuestros juicios y limpieza en cada proyecto.

Pon dignidad en nuestra mirada, y libertad en nuestras certidumbres, pon tu aliento en el bregar cotidiano, y tu amistad en nuestros contrastes.

Pon, Señor, tu verdad en nuestras dudas. Ponnos, Señor, contigo, cuando buscamos tu evangelio para este mundo. Tú que eres el camino, la verdad, y la vida. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina.

11 de abril de 2024

ORACIÓN: HAS VENIDO

Señor, no has venido a juzgar nuestros fallos y tonterías sino a buscar a quien anda extraviado, defender a quien está acusado, liberar a quien está aprisionado, curar a quien está herido, acoger a quien está desamparado, lavar a quien está manchado, sanar a quien está enfermo, levantar a quien ha caído, salvar a quien se siente culpable, perdonar a quien ha pecado, devolver la dignidad a quien la ha perdido.

Tú que crees en nosotros,
Tú que esperas de nosotros,
Tú que nos amas más que nosotros mismos,
Tú que eres mayor que todos nuestros pecados, recréanos y danos un futuro nuevo y mejor. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina.

10 de abril de 2024

AUDIENCIA DEL PAPA FRANCISCO

Hoy el Papa Francisco nos habla de la virtud de la fortaleza. Y es que sin ella, al menos yo lo pienso así, nuestra vida iría a la deriva y sometida a las pasiones. Necesitamos la fortaleza para sobreponernos a nuestra debilidades y frágiles inclinaciones a la que nos someten nuestras propias pasiones y nuestros más grandes enemigos: mundo, demonio y carne.

PAPA FRANCISCO

AUDIENCIA GENERAL

Plaza de San Pedro
Miércoles, 10 de abril de 2024

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Catequesis. Vicios y virtudes. 13. La fortaleza

Queridos hermanos y hermanas:

En la catequesis de hoy reflexionamos sobre la virtud de la fortaleza. Es esa virtud que nos asegura el firme y constante deseo de buscar el bien. Para los antiguos pensadores no era posible imaginar un ser humano sin pasiones, sin ellas seríamos como piedras inertes. Todos tenemos pasiones, todos. Sin embargo, hay que educar las pasiones, hay que encauzarlas, hay que purificarlas en el agua del Bautismo, con el fuego del Espíritu Santo.

La fortaleza nos sirve para confrontar y vencer los enemigos internos, por ejemplo, la ansiedad, la angustia, el temor, la culpa y muchas otras fuerzas que se agitan en nuestro interior y que tantas veces nos paralizan. También nos ayuda a combatir a los enemigos externos que se presentan en la vida en forma de dificultades de cualquier tipo. Cultivar esta virtud nos hará ser personas que no se atemorizan ni se desaniman ante las pruebas y que se toman en serio los desafíos del mundo, actuando decididamente contra el mal y contra la indiferencia.

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Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española. Que este tiempo pascual aumente en nosotros los dones de la gracia, para que comprendamos mejor la excelencia del bautismo y que la misericordia eterna del Señor, que hemos celebrado el domingo pasado, nos haga crecer más en la virtud de la fortaleza y en las obras de bien. Que Dios los bendiga y la Virgen Santa los acompañe. Muchas gracias.

ORACIÓN: NACER DE NUEVO

Jesús, como a Nicodemo, me invitas a nacer del Espíritu, pero nacer del Espíritu no es fácil, no es empresa que pueda acometer solo.

Estoy acostumbrado a tener todo está bajo mi control, a que todo dependa de mí: de mis fuerzas y mi talento, de mis creencias y mis normas, de mi manera de ver y analizar la realidad. Estoy acostumbrado a marcar el rumbo, a ir donde quiera.

Hazme entender que nacer del Espíritu es otra cosa. Es estar dispuesto a marchar contigo adonde no pensaba ir, mirar contigo donde antes desviaba la mirada, es acercarme y abrazar contigo realidades y personas que antes rechazaba. 

Dame unos oídos muy abiertos y atentos para percibir susurros y latidos de vida, para descubrir tu presencia y escuchar tus llamadas donde aparentemente solo hay fragilidad y desnudez, aridez y desierto. 

Ayúdame a confiar en ti plenamente, a dejarme llevar por tu mano, a tener el corazón abierto de par en par para que tu Espíritu me transformarme, para que tu fuerza me aliente y me recree, para cumplir contigo mis mejores sueños. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina.

9 de abril de 2024

LUNES. ANUNCIACIÓN DEL SEÑOR

Hoy oramos con María de Nazaret, la mujer de vida interior, que acogió el plan de Dios en su vida, sin entenderlo, con total abandono y confianza en la Palabra y en la fuerza del Espíritu Santo.

Recorremos el camino de la Pascua con María. Celebramos su gozo y el nuestro. En ella se manifiesta la ternura entrañable de nuestro Padre Dios, se dibuja la humanidad nueva inaugurada por Jesús, y se estrena cada día el canto nuevo del Espíritu. María acoge el dolor y el gozo de nuestro mundo, alienta todas las esperanzas. María nos hace familia, nos abre su hogar. Por su maternidad, su historia es la nuestra, su camino el nuestro, su pascua la nuestra.

*ORACIÓN*

Quiero decir sí al Plan de Dios en mi vida, como tú, María. 

Quiero abandonarme en él, tal y como soy, como tú, María.

Quiero dejarme amasar por la fuerza de la Palabra, como tú, María.

Toma mi vida, Señor, hazla de nuevo. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina.

8 de abril de 2024

DOMINGO II DE PASCUA O DE LA DIVINA MISERICORDIA

Jesús abre las puertas de nuestros miedos, incertidumbres, tribulaciones, y nos regala la paz. Nos habla de un Dios con entrañas, que abraza, que tiene corazón.

Viene a nuestro encuentro. Viene con la paz y la alegría, dones para una Iglesia resucitada, para una humanidad levantada. Las dificultades de la vida nos paralizan, pero no impiden el movimiento hacia Jesús. Nuestro espacio, nuestros tiempos los puede llenar él de vida. Entra, Jesús, hasta el fondo y llénanos de paz, de misericordia y compasión.

ORACIÓN II DOMINGO DE PASCUA.

Jesús, te pones en el centro, eres una fuente de vida. Tú nos das la paz. Vuelves la noche mediodía. Tu costado abierto nos muestra tu amor sin límites. Tus manos nos dan fortaleza para continuar la obra de tu amor. Con el apóstol Tomás te decimos: «¡Señor mío y Dios mío!». Tócanos con tu vida, Jesús, con el amor. Tocamos a los demás con ese amor. ¡Aleluya!

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina.

7 de abril de 2024

ORACIÓN: PON TU LUZ

Señor del amor verdadero, pon tu luz en nuestras sombras, pon tu paz en nuestras luchas, pon tu voz en nuestros ruidos.

Pon armonía en nuestras diferencias, pon sentido en nuestras preguntas, pon ternura en nuestros juicios y limpieza en cada proyecto.

Pon dignidad en nuestra mirada, y libertad en nuestras certidumbres, pon tu aliento en el bregar cotidiano, y tu amistad en nuestros contrastes.

Pon, Señor, tu verdad en nuestras dudas. Ponnos, Señor, contigo, cuando buscamos tu evangelio para este mundo. Tú que eres el camino, la verdad, y la vida. Amén 

(José Mª Rodríguez Olaizola, sj)

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina.

6 de abril de 2024

VIERNES DE LA OCTAVA DE PASCUA

MOTIVACIÓN. Hoy, el Señor Jesús se nos presenta en la orilla de nuestra vida, en nuestro amanecer. Es cercano, es familiar, es el Señor. Es el Amado de nuestra alma que nunca nos abandona y está atento a nuestra necesidad. No nos desampara y vela por nosotros. Él es el Resucitado que se deja conocer por aquel que reconoce sus signos. ¿Cuántos signos de su presencia reconocemos en este día?

ORACIÓN

Jesús, cuántas veces te tenemos a nuestro lado, inmersos en nuestras preocupaciones y en tantos quehaceres, y no te reconocemos. Una vez más, eres tú el que toma la iniciativa y nos abres los ojos. Solo al que tanto amas y te ama te reconoce. Danos, Jesús, de este amor, para que nuestros ojos y nuestro corazón sean capaces de verte en toda persona y situación y exclamar con convicción profunda: “¡Es el Señor!”.

(Marilena Milani, cm)

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina.

5 de abril de 2024

ORACIÓN: LUZ EN MIS CONTRADICCIONES

Ayúdame Señor  a clarificar mis intenciones. purifica mis sentimientos, santifica mis pensamientos y bendice mis esfuerzos, para que todo en mi vida sea de acuerdo a tu voluntad.

Tengo tantos deseos contradictorios… Me preocupo por cosas que ni importan ni son duraderas. Pero sé que si te entrego mi corazón haga lo que haga seguiré a mi nuevo corazón.

En todo lo que hoy soy, en todo lo que intente hacer, en mis encuentros, reflexiones, incluso en las frustraciones y errores, y sobre todo en este rato de oración, en todo eso, haz que ponga mi vida en tus manos.

Señor, soy todo tuyo. Haz de mí lo que Tú quieras. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina.

4 de abril de 2024

ORACIÓN MIÉRCOLES DE LA OCTAVA DE PASCUA

MOTIVACIÓN. Cristo vive. Él es nuestra esperanza. Un nuevo día se abre, volvemos a emprender el camino. Contigo Jesús. ¿Qué nos regalará el día de hoy? Quiero tener el corazón despierto, el oído atento, los ojos bien abiertos a lo que me irás contando en las situaciones que viviré, en las personas que encontraré… Tú caminarás conmigo. Ojalá en estas situaciones y personas arda mi corazón y te pueda reconocer.

ORACIÓN.

No estamos solos; tú, Jesús, estás siempre con nosotros en el camino de la vida, como huésped y peregrino, como compañero de camino, que escucha y se revela. «¡Quédate con nosotros!», en nuestras penas y dudas; en nuestros sufrimientos y alegrías, en nuestro trabajo y en nuestras familias. «¡Quédate con nosotros!» y aviva las ascuas de nuestra fe. Amén.

(Marilena Milani, cm)

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina.

3 de abril de 2024

AUDIENCIA DEL PAPA FRANCISCO

Hoy el Papa Francisco nos habla de la justicia, virtud social por excelencia que el catecismo de la Iglesia Católica define así: La virtud moral que consiste en la constante y firme voluntad de dar a Dios y al prójimo lo que les es debido.Y es que donde no haya justicia la convivencia e igualdad entre las personas no existe, se desvanece y termina en conflicto. Leamos lo que nos dice el Santo Padre.



 PAPA FRANCESCO

AUDIENCIA GENERAL

Plaza de San Pedro
Miércoles, 3 de abril de 2024

[Multimedia]

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Catequesis. Vicios y virtudes. 13. La justicia

Queridos hermanos y hermanas, ¡Feliz Pascua, buenos días!

Llegamos hoy a la segunda de las virtudes cardinales: vamos a hablar de la justicia. Es la virtud social por excelencia. El Catecismo de la Iglesia Católica la define así: «La virtud moral che consiste en la constante y firme voluntad de dar a Dios y al prójimo lo que les es debido» (n. 1807). Esta es la justicia. A menudo, cuando se nombra la justicia, se cita también el lema que la representa: “unicuique suum”, o sea, “a cada uno lo suyo”. Es la virtud del derecho, que trata de regular las relaciones entre las personas con equidad.

Está representada alegóricamente por la balanza, porque su objetivo es "igualar las cuentas" entre los hombres, sobre todo cuando corren el riesgo de verse distorsionadas por algún desequilibrio. Su finalidad es que en una sociedad cada uno sea tratado según su dignidad. Pero los antiguos maestros ya enseñaban que esto requiere también otras actitudes virtuosas, como la benevolencia, el respeto, la gratitud, la afabilidad, la honestidad: virtudes que contribuyen a la buena convivencia entre las personas. La justicia es una virtud para una buena convivencia entre las personas.

Todos comprendemos que la justicia es fundamental para la convivencia pacífica en la sociedad: un mundo sin leyes que respeten los derechos sería un mundo en el que es imposible vivir, se parecería a una jungla. Sin justicia no hay paz. Sin justicia no hay paz. De hecho, si no se respeta la justicia, se generan conflictos. Sin justicia, se ratifica la ley del fuerte sobre los débiles, y eso no es justo.

Pero la justicia es una virtud que actúa tanto en lo grande como en lo pequeño: no sólo concierne a las salas de los tribunales, sino también a la ética que caracteriza nuestra vida cotidiana. Establece relaciones sinceras con los demás: cumple el precepto del Evangelio según el cual el hablar cristiano debe ser: «“Sí, sí”, “No, no”; Todo lo que se dice de más, procede del Maligno.» (Mt 5,37). Las medias verdades, los discursos sutiles que buscan engañar al prójimo, las reticencias que ocultan las verdaderas intenciones, no son actitudes acordes con la justicia. La persona justa es recta, sencilla y directa, no usa máscaras, se presenta tal como es, dice la verdad. En sus labios se encuentra a menudo la palabra "gracias": sabe que, por más que nos esforcemos para ser generosos, estamos siempre en deuda con nuestro prójimo. Si amamos es también porque hemos sido amados primero.

En la tradición se pueden encontrar innumerables descripciones de la persona justa. Veamos algunas de ellas. La persona justa venera las leyes y las respeta, sabiendo que son una barrera que protege a los indefensos de la arrogancia de los poderosos. La persona justa no sólo se preocupa por su bienestar individual, sino que quiere el bien de toda la sociedad. Por eso, no cede a la tentación de pensar sólo en sí mismo y de ocuparse de sus propios asuntos, por legítimos que sean, como si fueran lo único que existe en el mundo. La virtud de la justicia evidencia -y pone la exigencia en el corazón- que no puede haber verdadero bien para mí si no hay también el bien de todos.

Por eso, la persona justa vigila su propio comportamiento para que no perjudique a los demás: si comete un error, pide perdón. La persona justa siempre pide disculpas. En algunas situaciones es capaz de sacrificar un bien personal para ponerlo a disposición de la comunidad. Desea una sociedad ordenada, en la que sean las personas las que den lustre a los cargos, y no los cargos los que den lustre a las personas. Aborrece el favoritismo y no comercia con favores. Ama la responsabilidad y es ejemplar viviendo y promoviendo la legalidad.

Además, el justo rehúye comportamientos nocivos como la calumnia, el falso testimonio, el fraude, la usura, la burla, la deshonestidad. El justo mantiene la palabra dada, devuelve lo que ha recibido prestado, reconoce un salario justo a los trabajadores: la persona que no reconoce el justo salario a los trabajadores, no es justa, es injusta.

Nadie sabe si en nuestro mundo las personas justas son numerosas o escasas como perlas preciosas. Sin embargo, son personas que atraen gracia y bendiciones tanto sobre sí mismas como sobre el mundo en el que viven. Los justos no son moralistas que se erigen en censores, sino personas rectas que "tienen hambre y sed de justicia" (Mt 5,6), soñadores que custodian en su corazón el deseo de una fraternidad universal. Y de este sueño, especialmente hoy en día, todos tenemos una gran necesidad. Necesitamos ser hombres y mujeres justos, y esto nos hará felices.

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Saludos

Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española. Que la luz de Cristo resucitado nos guíe por caminos de justicia y de paz, y la fuerza vivificante de su amor nos haga audaces constructores de un mundo más fraterno y solidario. Que Jesús los bendiga y la Virgen Santa los cuide. Muchas gracias.

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Llamamiento

Desgraciadamente, siguen llegando tristes noticias de Oriente Medio. Reitero mi firme llamamiento a un alto el fuego inmediato en la Franja de Gaza. Expreso mi profundo pesar por los voluntarios muertos mientras participaban en la distribución de ayuda humanitaria en Gaza. Rezo por ellos y por sus familias. Reitero mi llamamiento para que se permita el acceso de la población civil, exhausta y sufriente, a la ayuda humanitaria y para que se libere inmediatamente a los rehenes. Que se evite todo intento irresponsable de ampliar el conflicto en la región y que se trabaje para que ésta y otras guerras que siguen llevando muerte y sufrimiento a tantas partes del mundo terminen cuanto antes. Recemos y trabajemos sin descanso para que callen las armas y vuelva a reinar la paz.

Y no olvidemos la atormentada Ucrania, ¡tantos muertos! Tengo en mis manos un rosario y un libro del Nuevo Testamento que dejó un soldado que murió en la guerra. Este muchacho se llamaba Oleksandr, Alejandro, tenía 23 años. Alejandro leía el Nuevo Testamento y los Salmos, y había subrayado, en el libro de los Salmos, el Salmo 129: "Desde las profundidades a ti grito, Señor; Señor, escucha mi voz". Este joven de 23 años murió en Avdiïvka, en la guerra. Tenía toda una vida por delante. Y estos son su rosario y su Nuevo Testamento, con los que leía y rezaba. Quisiera guardar un poco de silencio en este momento, hagámoslo todos nosotros, pensando en este muchacho y en tantos otros como él, que murieron en esta locura de la guerra. ¡La guerra siempre destruye! Pensemos en ellos y oremos.

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Resumen leído en español

Queridos hermanos y hermanas:

En la catequesis de hoy reflexionamos sobre la virtud cardinal de la justicia. Se trata de la virtud social por excelencia, ya que es fundamental para la convivencia pacífica en la sociedad. Consiste en regular con equidad las relaciones —con Dios y entre las personas—, dando a cada uno lo suyo; y por eso se la representa simbólicamente con la balanza.

La persona justa es recta, sencilla, honesta; conoce las leyes y las respeta; mantiene la palabra dada; en su hablar no utiliza medias verdades ni sutilezas engañosas. Para vivir esta virtud es necesario vigilar y examinarse, ser fieles “en lo poco y en lo mucho”, y ser agradecidos.

La justicia es un antídoto contra la corrupción y contra otros comportamientos nocivos —como la calumnia, el falso testimonio, el fraude, la usura— que carcomen la fraternidad y la amistad social. Por eso, es primordial educar en el sentido de justicia y fomentar la cultura de la legalidad.

ORACIÓN MARTES DE LA OCTAVA DE PASCUA

Motivacion desde el Evangelio de hoy: "¡Resucitó de veras mi amor y mi esperanza!" Nos disponemos a orar, a buscar, como María Magdalena, al Señor que vive, a dejarnos encontrar por él, iluminar y confortar por su Palabra. Él hoy te quiere encontrar a ti. Vuélvete hacia él, ábrele el corazón, mírale y escucha… Él pronuncia tu nombre y te dice: «Anda, ve a mis hermanos y diles…». ¿Qué les dirás?

ORACION

Señor, en tu presencia oigo tu voz que me llama por mi nombre, que me pregunta: «¿Por qué lloras? ¿A quién buscas?». Me asombro y me quedo en silencio…

Quisiera tener el amor apasionado que María Magdalena tuvo hacia ti, Señor. Ella fue capaz de amar tanto porque se sintió amada y perdonada, comprendida y acogida con ternura por ti, más allá de su debilidad. Pero sé que a mí también me amas con amor eterno. Gracias, Señor.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina.

2 de abril de 2024

ORACIÓN LUNES DE PASCUA

Señor Jesús:
Hoy, en este amanecer de mi día, sin importar la hora, estoy ante ti.
Tú eres la Resurrección y la Vida.
Tú eres mi vida.
Regala luz a mis oscuridades.
Con tu mano sanadora retira las piedras que entorpecen mi caminar y ayúdame a salir corriendo en busca de los hermanos.
Gracias porque estás vivo.
Gracias porque tú eres mi esperanza. Amén.
Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina.

1 de abril de 2024

ORACIÓN EN EL CAMINO DE PASCUA

Empieza la andadura de la Iglesia y en ella voy yo, al menos esa es mi intención. Y yo también, como miembro de la Iglesia quiero aportar mi granito de arena aunque me reconozco débil y muy limitado. 

Es por eso, Señor, siendo consciente de que me has elegido y soy menos que un grano de mostaza, te pido que me des sabiduría, fortaleza y paz para, a pesar de mis defectos y pecados, dar testimonio de que Tú, mi Señor, eres el Hijo de Dios que, dando cumplimiento a todas las profecías, has venido a este mundo a anunciarnos la Buena Noticia de la Infinita Misericordia de tu Padre y nuestra salvación por su Infinito Amor. Amén.