15 de agosto de 2022

PRENDE EN MI CORAZÓN, SEÑOR, EL FUEGO DE TU AMOR

*ORACION: FUEGO DE AMOR*

Fuego de amor 
Señor, Jesús, ayúdame a percibir ese fuego de amor tan tremendo que regalas a todos tus hijos. Hay días que me siento muy cerca de ti, pleno de alegría y energía, capaz de esforzarme, de perdonar, de hacer el bien a quien me ha hecho daño, de comprometerme a fondo por el bien común… Otros días, en cambio, son grises, tibios, tristes… No me gustan nada, sólo quiero que pasen pronto.

Entra, Señor, aunque no te abra la puerta del todo, con ese fuego que lo cambia todo. Quema mi egoísmo y caldea mi corazón apagado; para que también yo, unido a tantos hombres y mujeres de buena voluntad, seamos fuego, en medio del mundo: fuego en el que ardan la injusticia y la mentira, fuego de hogar que reúne en fraternidad a todos los hijos e hijas de Dios. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina.

14 de agosto de 2022

TOMA MI VIDA, SEÑOR, Y TRANSFÓRMALA

*ORACION: Trabaja mi vida*

Tú, Dios, que amas y recreas la vida y cuidas de los pequeños brotes con ternura, que siempre permaneces en vela para acogernos, regarnos y abrirnos, mira los espacios muertos de mi corazón que todavía rehúsa darte refugio y entrada.

Empieza a levantar las capas de resistencia con las que me cubro y aíslo cuando te acercas.

Abre una a una esas zonas de mi vida donde rechazo ser sorprendido; esos ámbitos de mi ser

cerrados a toda novedad y encuentro; esos parajes de mis entrañas estériles a todo crecimiento; esos rincones de mi persona temerosos de la luz y los gritos; esos aspectos de mi espíritu donde mi seguridad pelea con tu verdad.

No hagas caso de mis quejas. Trabájame a tu estilo con tu tierno pero firme amor. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina.

13 de agosto de 2022

HAZ, SEÑOR, QUE MI VIDA SEA A TU ESTILO DE VIDA

*ORACIÓN DEL EMPRENDEDOR*

¡Señor!, te doy las gracias por esta nueva oportunidad que me das para volver a intentarlo.

Prometo dar mi mejor esfuerzo para estar a bien contigo y conmigo, con mi familia y con la gente que me rodea. 

Ayúdame a pensar más en los problemas de la gente y menos en los míos. 

De antemano te pido perdón por todo lo que pueda pensar, decir o hacer equivocado.

En tus manos encomiendo mis planes y no permitas que me vaya a dormir con el sentimiento de saber que mi día no ha sido productivo.

Señor, sé que existe la posibilidad de no estar aquí el día de mañana, por eso te pido que me ayudes a dejar huella.

Te lo pido a través de Jesucristo Nuestro Señor. Amen.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina.

12 de agosto de 2022

MI VIDA COBRA SENTIDO CUANDO VIVO EN TU VOLUNTAD, SEÑOR

*ORACION: VIVIR TU VOLUNTAD SEÑOR*

Dios Padre que todo lo puedes: mira qué poca cosa soy, qué pequeñas son mis fuerzas para llevar a cabo lo que me pides.

Te ofrezco todo mi empeño por hacer lo que debo, pero necesito que me ayudes a lograrlo.

Hazme capaz de cumplir con mi deber, permíteme servirte como Tú piensas que puedo hacerlo.

Regálame también realismo y humildad para no buscar metas demasiado elevadas para mí, paciencia cuando los resultados esperados todavía no llegan, y sabiduría para descubrir qué personas pueden ayudarme.

Dame entusiasmo, empuje y perseverancia para hacer lo que Tú quieres que haga.

Y suple mis deficiencias para que juntos logremos lo que sin Ti nunca hubiera ni soñado.

Te lo pido en unión con María, la madre de Jesús, siempre dispuesta a cumplir tu voluntad.

Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina.

11 de agosto de 2022

SAN LORENZO

*ORACION SAN LORENZO*

Gracias Señor por darnos santos que, como Lorenzo, nos ayudan a vencer las dificultades de la vida.

Gracias Señor, porque en el testimonio y valentía de tus mártires, nosotros podemos contemplar tu grandeza.

Multiplica en nosotros, Señor, los dones de tu amor.

Haznos fuertes y generosos, al estilo de San Lorenzo.

Que sepamos compartir con los demás los verdaderos tesoros de tu Iglesia: la fraternidad, la justicia, el amor, la verdad.

Que procuremos no tanto ser servidos sino servir, para que siempre y en todo lugar se haga tu voluntad. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina.

10 de agosto de 2022

AUDIENCIA PAPA FRANCISCO

Cada día estamos más cerca del encuentro con el Señor. Ese es el pensamiento, al menos debería ser, desde la fe de los mayores o ancianos. Porque, el encuentro con el Señor, tras la muerte en este mundo, es más próximo. Por ello, la ancianidad, de la que nos habla hoy el Papa, es un momento glorioso para vivirlo en la ardiente fe de la promesa del Señor y en la esperanza de alcanzar esa morada gloriosa que Jesús nos promete.




AUDIENCIA GENERAL

Aula Pablo VI
Miércoles, 10 de agosto de 2022

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Queridos hermanos y hermanas:

En esta catequesis contemplamos a Jesús que se despide de sus discípulos con palabras de consuelo. Les dice: “No se inquieten, voy a prepararles un lugar en la Casa de mi Padre”. Después de la Ascensión del Maestro a los cielos, los discípulos experimentan, por un lado, la fragilidad del testimonio y los desafíos de la fraternidad, y por otro, la fortaleza que radica en las promesas y bendiciones del Señor.

También nosotros, en el seguimiento de Jesús, recorremos el camino de la vida como aprendices, experimentando dificultades y fatigas. En este camino se nos invita, con la gracia de Dios, a salir de nosotros mismos y a ir siempre más allá, hasta llegar a la meta definitiva, que es el encuentro con Cristo. La ancianidad es el tiempo propicio para dar testimonio de la espera anhelante de este encuentro definitivo. Por eso, sería interesante que las Iglesias locales, acompañando a las personas ancianas, les ayuden a reavivar el ministerio de la espera del Señor.

* * *

Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española; chilenos, mexicanos, argentinos, hay de todo hoy. Quiero expresar mi cercanía de modo especial a los afectados en la tragedia causada por las explosiones y el incendio en la Base petrolera de Matanzas, en Cuba. Pidámosle a nuestra Madre, Reina del cielo, que vele por las víctimas de esta tragedia y sus familias. Y que interceda por todos nosotros ante el Señor, para que sepamos dar testimonio de la fe y la esperanza en la “vida del mundo futuro”. Que Dios los bendiga. Muchas gracias.

VEN ESPIRITU SANTO Y TOMA MI VIDA

*ORACION: ESPÍRITU DE VIDA INTERIOR*

“Ven Espíritu Santo, aplaca todo lo que da vueltas dentro de mí y enséñame a detenerme.

No dejes que viva las cosas superficialmente, con esa prisa que me hace daño, con esa inquietud que no me permite disfrutar de lo que me regalas.

Mira esa fiebre interior que a veces me atormenta. Calma, serena, aplaca esa carrera loca que hay dentro de mí. Ven Espíritu Santo.

Enséñame a valorar el misterio de cada cosa y de cada ser humano, para que les dedique el tiempo y la atención que se merecen, para que pueda aprender el mensaje profundo de todo lo que me toque vivir.

Ven Espíritu Santo, a derramar tu dulce calma en todo mi ser. Amén”.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina.

9 de agosto de 2022

QUIERO HACER, SEÑOR, DE TU CAMINO EL MÍO

*ORACION: POR TUS CAMINOS, SEÑOR*

Por los caminos del mundo
Tú has pasado diciendo la verdad.
Por los caminos de la tierra
Tú has sido peregrino y mensajero del Padre.
Por los caminos de la historia
Tú has estado atento a los signos de los tiempos.
Por los caminos de los pobres
Tú has hecho la voluntad del Padre. 

Por los caminos de Dios
Tú has ido al encuentro de todos,
hijos y marginados.
Por los caminos de la periferia
Tú has anunciado la Buena Noticia.
Por los caminos de los hermanos
Tú has hecho el camino hacia el Padre.
Por los caminos de la vida.
Tú mismo has hecho tu propio camino.

Por tus caminos, llévame, Señor. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

8 de agosto de 2022

TE PIDO, DIOS MÍO, FORTALEZA PARA SALIR DE MI VICTIMISMO

*ORACIÓN PARA SALIR DEL VICTIMISMO*

¡Señor, mi egoísmo y mi soberbia me impiden muchas veces ver tu rostro! ¡Y me convierto en víctima, Señor; y cuando te veo en la Cruz me derrumbo por mi impotencia! ¡Señor, cuántas veces intento rezar y no me salen las palabras! ¡En cuántas ocasiones mi oración es fría y silenciosa! ¡Pero sé que Tu estás ahí, sintiendo y haciendo tuyo mi silencio! ¡Aquí tienes, Señor, mis sufrimientos, mis anhelos, mis miedos, mis incertezas, mis pesares, mi presente y futuro que me convierten en un mediocre por tanta queja! ¡No quiero ser ni parecer un mártir pero a veces la vida me ahoga y necesito que Tu te hagas cargo de mis asuntos!

 ¡Sin tu presencia en mi vida, Señor, todo es más difícil de asumir y aceptar! ¡Aún así te doy gracias por todo, mi Señor! ¡Espíritu Santo, dame el don de fortaleza para superar las situaciones complicadas, el don de consejo para aceptar el querer de Dios en mi vida, el don de piedad para tratar a Dios con confianza y el don de sabiduría para saber encontrarle en cada una de las cosas que me suceden! ¡María, Señora de la alegría, concédeme el don de la alegría para vencer las angustias y los pesares! ¡Que se haga siempre tu voluntad, Señor, porque yo sólo deseo en mi vida aquello que Tu quieres para mi! 

¡Y finalmente, Señor, te pido por los cristianos mártires perseguidos para que, con tu fuerza, permanezcan fieles a Ti en su testimonio, y su sangre derramada sea semilla de esperanza para nuevos cristianos. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina.

7 de agosto de 2022

EN EL COMIENZO DE CADA DÍA

*ORACION: AL COMIENZO DEL DIA*

Este día que comienza, Señor, lo dejo en tus manos.

Dame el privilegio de descubrirte en los detalles.

Dame la picardía necesaria, para sacar lo bueno de aquellas situaciones que me sorprenden.

Dame  creatividad, para encontrar el rumbo frente a lo inesperado que viene a darle un giro a mi día.

Dame paciencia, para escuchar sin apuro, abrazar sin tiempo y hablar sin prisa.

Dame sabiduría para conocer tu voluntad y fortaleza para llevarla  a cabo.

Dame una vista aguda, que sea capaz de ir descubriendo hacia donde me llevan tus caminos.

Dame fuerzas para amar, porque las mías son limitadas. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina.

6 de agosto de 2022

VIVIR CADA DÍA DE MI VIDA EN TU PRESENCIA, SEÑOR

*ORACION: VIVIR EN TI, SEÑOR*

Concédeme, Señor, la gracia de tener un corazón siempre abierto al bien, a cultivar la gratitud, a ser caritativo y amable con los demás, a no dejarme llevar por la soberbia y el individualismo!

 ¡Te pido, Señor, un corazón abierto al bien que no sucumba a la tentación de pronunciar palabras ligeras, abrazos falsos, sonrisas vacías de autenticidad o perdones que no se sienten!

 ¡Ayúdame, Señor, a no construir mi vida a base de críticas, juicios, malas interpretaciones, enfados, enfrentamientos o conflictos con el prójimo!

 ¡No permitas, Señor, que mis actitudes estén precedidas por la ley del que más puede, de la astucia o del ser más pillo que el otro sino que todas mis acciones, palabras y gestos estén impregnados de sencillez, humildad, generosidad y libertad para hacer el bien, para que el ambiente sea agradable y no esperar recompensas a cambio!

 ¡Concédeme, Señor, la gracia de cultivar en mi corazón la nobleza para que todo esté impregnado de gratitud!

 ¡Te invito a que seas el jardinero de mi jardín interior para que podes todo aquello que deba ser podado y no haya más que flores que dan luz, color y olor a mi vida para entregarla a los demás! Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina.

5 de agosto de 2022

TÚ ERES JESÚS, EL HIJO DE DIOS VIVO

*ORACION: TÚ ERES JESUS*

Tú eres, Jesús, la brújula más precisa para encontrar la felicidad.

Tú eres, Jesús, el camino más recto para construir un mundo de hermanos.

Tú eres, Jesús, el amigo más fiel. 

Tú eres, Jesús, el que viene cuando todos se van y el que se queda cuando todos se marchan.

Tú eres, Jesús, el que se enciende cuando todo se apaga, el único que nunca falla.

Tú eres, Jesús, el sol de mis días claros y la estrella de mis días oscuros.

Tú eres, Jesús, el Salvador de mis miedos, de mis pecados, de mis dudas.

Tú eres, Jesús, el cimento sobre el que construyo mi vida y la meta a la que me dirijo.

Tú eres, Jesús, la razón de mi alegría y el fundamento de mi esperanza.

Tú eres, Jesús, mi amor, mi paz, mi Dios, mi Señor.

Contigo iré, Jesús, si Tú me ayudas. Contigo tomaré la cruz que nos conduce a la Vida más grande. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina.

4 de agosto de 2022

QUE MIS PALABRAS Y MI VIDA RESPONDAN A TU PALABRA, SEÑOR

*ORACION PARA SER COHERENTE*

¡Señor, el reflejo de tu vida en mi existencia me invita a ser siempre veraz, auténtico, coherente!

¡Tu ejemplo me invita a rechazar de mi vida toda mentira, hipocresía, juicio ajeno, maldad, falta de coherencia, caer en tentación!

 ¡Concédeme la gracia de seguirte siempre viviendo de acuerdo con la Verdad que Tu nos has enseñado!

¡Señor, no deseo vivir mi vida con el engaño, cuando haya mentido hazme retractarme, cuando haya engañado enséñame a pedir perdón y a reparar el mal, cuando mi fortaleza se debilite dame la fuerza para levantarme, cuando no sea honesto con mis gestos, mis palabras o mis acciones guíame por medio de tu Santo Espíritu!

 ¡Cuando actúe de manera incorrecta, Señor, muéstrame el camino a seguir, hazme comprender que debo vivir honestamente, de manera coherente, para ser feliz!

 ¡Te pido, Señor, la fuerza para vivir de la manera que tu viviste, alejándome de todo aquello que me aleje de la falsedad, del mero interés, de la mentira! ¡Invítame, Señor, a vivir siempre en la verdad! AMÉN.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina.

3 de agosto de 2022

AUDIENCIA DEL PAPA FRANCISCO

El Papa Francisco expresó su reconocimiento y pidió perdón por la actuación de muchos cristianos, entre ellos también muchos católicos, por contribuir a la destrucción y desaparición de las culturas indígenas de esos lugares. Hoy también, escondidas en la ideologías, hay amenazas contra las tradiciones e historias de los pueblos, dejo entrever el Papa en su compartir de su último viaje.



PAPA FRANCISCO

AUDIENCIA GENERAL

Aula Pablo VI
Miércoles, 3 de agosto de 2022

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El Viaje apostólico a Canadá

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

Hoy quisiera compartir con vosotros algunas reflexiones sobre el viaje apostólico que realicé a Canadá los días pasados. Se ha tratado de un viaje diferente a los otros. De hecho, la motivación principal era la de encontrar a las poblaciones originarias para expresarles mi cercanía y mi dolor y pedir perdón - pedir perdón - por el daño que les hicieron aquellos cristianos, incluidos muchos católicos, que en el pasado colaboraron en las políticas de asimilación forzada y liberación de los gobiernos de la época.

En este sentido, en Canadá se ha iniciado un recorrido para escribir una nueva página del camino que desde hace tiempo la Iglesia está realizando junto a los pueblos indígenas. Y de hecho el lema del viaje “Caminar juntos” explica un poco esto. Un camino de reconciliación, de sanación, que presupone la conciencia histórica, la escucha de los supervivientes, la toma de conciencia y sobre todo la conversión, el cambio de mentalidad. De esta profundización resulta que, por un lado, algunos hombres y mujeres de Iglesia han estado entre los más decididos y valientes defensores de la dignidad de las poblaciones autóctonas, poniéndose de su lado y contribuyendo al conocimiento de sus lenguas y culturas; pero, por otro lado, lamentablemente no han faltado cristianos, es decir sacerdotes, religiosos, religiosas, laicos que han participado en programas que hoy entendemos que son inaceptables y también contrarios al Evangelio. Y por esto yo he ido a pedir perdón en nombre de la Iglesia.

Por tanto, fue una peregrinación penitencial. Muchos fueron los momentos de alegría, pero el sentido y el tono del conjunto fue reflexión, arrepentimiento y reconciliación. Hace cuatro meses recibí en el Vaticano, en grupos diferentes, a los representantes de los pueblos originarios: en total fueron seis reuniones, para preparar un poco este encuentro.

Las grandes etapas de la peregrinación fueron tres: la primera, en Edmonton, en la parte occidental del país. La segunda, en Quebec, en la parte oriental. Y la tercera en el norte, en Iqaluit, a 300 kilómetros del círculo polar ártico. El primer encuentro tuvo lugar en Masqwacis, que significa “la colina del oso”, donde se dieron cita jefes y miembros de los principales grupos indígenas de todo el país: Primeras naciones, Métis e Inuit. Juntos hemos hecho memoria: la buena memoria de la historia milenaria de estos pueblos, en armonía con su tierra: esta es una de las cosas más hermosas de los pueblos originarios, la armonía con la tierra. Nunca maltratan la creación, nunca. En armonía con la tierra. Y también hemos recogido la memoria dolorosa de los abusos sufridos, también en las escuelas residenciales, a causa de las políticas de asimilación cultural.

Después de la memoria, el segundo paso de nuestro camino fue el de la reconciliación. No un acuerdo entre nosotros – sería una ilusión, una puesta en escena – sino un dejarse reconciliar por Cristo, que es nuestra paz (cfr Ef 2,14). Lo hemos hecho teniendo como referencia la figura del árbol, central en la vida y en la simbología de los pueblos indígenas.

Memoria, reconciliación, y finalmente sanación. Hemos dado este tercer paso del camino en la orilla del lago Santa Ana, precisamente en el día de la fiesta de santos Joaquín y Ana. Todos podemos tomar de Cristo, fuente de agua viva, y allí, en Jesús hemos visto la cercanía del Padre que nos da la sanación de las heridas y también el perdón de los pecados.

De este recorrido de memoria, reconciliación y sanación brota la esperanza por la Iglesia, en Canadá y en todos los lugares. Y ahí, la figura de los discípulos de Emaús, que después de haber caminado con Jesús resucitado, con Él y gracias a Él pasaron del fracaso a la esperanza (cfr Lc 24,13-35).

Como decía al principio, el camino junto a los pueblos indígenas ha constituido la espina dorsal de este viaje apostólico. Sobre ella se construyeron los dos encuentros con la Iglesia local y con las autoridades del país, a cuyas autoridades deseo renovar mi gratitud sincera por la gran disponibilidad y la cordial acogida que me han reservado a mí y a mis colaboradores. Y a los obispos, lo mismo. Delante de los gobernantes, de los jefes indígenas y del cuerpo diplomático reiteré la voluntad activa de la Santa Sede y de las comunidades católicas locales de promover las culturas originarias, con recorridos espirituales apropiados y con la atención a las costumbres y a las lenguas de los pueblos. Al mismo tiempo, señalé cómo la mentalidad colonizadora se presenta hoy bajo varias formas de colonizaciones ideológicas, que amenazan a las tradiciones, la historia y los vínculos religiosos de los pueblos, aplanando las diferencias, concentrándose solo en el presente y descuidando a menudo los deberes hacia los más débiles y frágiles. Se trata por tanto de recuperar un sano equilibrio, recuperar la armonía, que es más que un equilibrio, es otra cosa; recuperar la armonía entre modernidad y culturas ancestrales, entre la secularización y los valores espirituales. Y esto interpela directamente la misión de la Iglesia, enviada a todo el mundo a testimoniar, a “sembrar” una fraternidad universal que respeta y promueve la dimensión local con sus múltiples riquezas (cfr Enc. Fratelli tutti, 142-153). Ya lo he dicho, pero quiero reiterar mi agradecimiento a las autoridades civiles, a la señora gobernadora general, al primer ministro, a las autoridades locales de los lugares donde fui: doy muchas gracias por la forma en la que han favorecido la realización de los propósitos y de los gestos que he mencionado. Y deseo dar las gracias a los obispos y sobre todo por la unidad del episcopado: la realización de los fines del viaje fue posible porque los obispos estaban unidos, y donde hay unidad se puede ir adelante. Por esto quisiera subrayar esto y dar las gracias a los obispos de Canadá por esta unidad.

Y en el signo de la esperanza fue el último encuentro, en la tierra de los Inuit, con jóvenes y ancianos. Y os aseguro que, en estos encuentros, sobre todo en el último, he tenido que sentir como bofetadas el dolor de esa gente: los ancianos que han perdido a los hijos y no sabían dónde estaban, por esta política de asimilación. Fue un momento muy doloroso, pero se tenía que dar la cara: tenemos que dar la cara delante de nuestros errores, de nuestros pecados. También en Canadá es un binomio-clave, jóvenes y ancianos, es un signo de los tiempos: jóvenes y ancianos en diálogo para caminar juntos en la historia entre memoria y profecía, que están de acuerdo. La fortaleza y la acción pacífica de los pueblos indígenas de Canadá sea de ejemplo para todas las poblaciones originarias a no cerrarse, sino a ofrecer su indispensable contribución para una humanidad más fraterna, que sepa amar a la creación y al Creador, en armonía con la creación, en armonía entre todos vosotros.

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Saludos:

Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española. Los invito a seguir “caminando juntos” y estar atentos a los signos de los tiempos. Y así podremos descubrir —como los discípulos de Emaús— al mismo Jesús, que se acerca y camina con nosotros, que nos hace arder el corazón con su Palabra y parte para nosotros el Pan. Que Dios los bendiga. Muchas gracias.

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LLAMAMIENTO

Mañana es el segundo aniversario de la explosión en el puerto de Beirut. Mi pensamiento va a las familias de las víctimas de aquel desastroso evento y al querido pueblo libanés: rezo para que cada uno pueda ser consolado por la fe y confortado por la justicia y la verdad, que nunca se debe esconder.

Deseo que el Líbano, con la ayuda de la comunidad internacional, siga recorriendo el camino de “renacimiento”, permaneciendo fiel a la propia vocación de ser tierra de paz y de pluralismo, donde las comunidades de religiones diferentes puedan vivir en fraternidad.

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Resumen leído por el Santo Padre en español

Queridos hermanos y hermanas:

Hoy quisiera compartirles algunas de las experiencias que viví en el Viaje apostólico a Canadá. El lema del viaje fue “Caminar juntos”, y quise realizarlo como una peregrinación penitencial, para pedir perdón a los pueblos indígenas por lo que sufrieron a causa de tantos cristianos, y entre ellos muchos católicos. Fue un camino recorrido en tres grandes etapas: Edmonton, Quebec e Iqaluit; y en este itinerario se dieron tres pasos: la memoria, la reconciliación y la sanación, que son posibles gracias al encuentro con Cristo, nuestra esperanza.

Ante las ideologías que amenazan a los pueblos intentando borrar su historia y sus tradiciones, la Iglesia se siente interpelada y no quiere repetir errores. Su misión en el mundo es anunciar el Evangelio y construir la unidad respetando y valorando la diversidad de cada pueblo y de cada persona. Para esta misión, un binomio-clave es la relación entre ancianos y jóvenes, un diálogo entre memoria y profecía que puede edificar un mundo más fraterno y solidario.

FORTALÉCEME, SEÑOR, PARA DAR LOS FRUTOS QUE TÚ ESPERAS DE MÍ

*ORACIÓN PARA DAR FRUTOS DE AMOR*

¡Te pido Señor que me ayudes a ser como una palmera de raíces profundas para dar frutos de amor, de paz, de caridad y de bien y permitir que todas las semillas que has sembrado en mi corazón se abran para darlas a los demás!

 ¡No permitas, Señor, que nunca se marchiten las hojas verdes de las ramas de mi corazón!

¡No permitas, Señor, que el pecado, el egoísmo, la falta de caridad, la soberbia, la tibieza, la poca perseverancia en mi vida de oración carcoma el tronco de mi fe!

 ¡Haz, Señor, que por medio de tu Espíritu, el árbol de mi vida esté bien enraizado a la tierra y vuelva su mirada hacia el cielo!

 ¡Haz que las ramas de mi tronco estén tan enraizadas en la verdad del Evangelio que ninguna tormenta de la vida ni ninguna sequía de la fe dejen de producir los frutos del amor, de la mansedumbre, de la misericordia, de la paz!

¡Que sea capaz de dar sombra al que lo necesita, apoyo al cansado, alimento del fruto al necesitado!

 ¡Aceptaré, Señor, con sencillez convertirme en un tronco ignorado e inútil que se quede al margen del camino y que nadie repare en mi para convertirme en retablo de vida!

 ¡Solo te pido, Señor, que me conviertas en un tronco productivo, arraigado a tierra firme —a la fe, a la vida de sacramentos, a los valores cristianos, a una auténtica vida cristiana— y, por medio de tu Espíritu, empápame con el rocío de la gracia! Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina.

2 de agosto de 2022

EMPEZAR, SEÑOR, LA SEMAMA VIVIENDO CADA DÍA EN TU PRESENCIA

*ORACION PARA COMENZAR LA SEMANA*

Ven Espíritu Santo. Hoy es un día más, pero quiero vivirlo como si fuera el último, como si fuera el único.

No quiero desperdiciar este don maravilloso de un día de vida, no quiero desaprovechar este regalo de amor.

Dame la gracia de pasar un buen día, soportando con paciencia las dificultades, los límites, las contrariedades, y disfrutando a pleno cada experiencia agradable,  reconociendo la nobleza de cada ser humano, y descubriendo tu presencia en cada instante.

Ven Espíritu Santo, para que no angustien demasiado los problemas, los dolores, las situaciones imprevistas. Ayúdame a aprender algo bueno de todo eso.

 Dame la capacidad de adaptarme dulcemente a todo, para seguir caminando con calma y esperanza.

Ven Espíritu Santo, y regálame un buen día.

Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D, Juan Carlos Medina Medina.

1 de agosto de 2022

DIRIGE MI VIDA, SEÑOR, AL BIEN DE LOS DEMÁS

*ORACION; Ábreme al bien de los demás*

Señor, a veces vivo centrado en mis problemas, mi trabajo, mis aspiraciones, mi imagen, mis derechos, mi crecimiento espiritual, mi salud terrena y mi salvación eterna.

No vibro con el gozo y el dolor de quienes están a mi lado. Miro con la misma desgana a quien sufre que a quien canta. Es más, a veces me alegra el mal ajeno y me fastidia el éxito del prójimo.

Señor, líbrame de esta epidemia de insensibilidad e indiferencia, ábreme al bien de los hermanos; despierta mi fe dormida, para que sepa acogerte en las personas que me contagian su alegría y en las que comparten conmigo su dolor. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina.