22 de mayo de 2019

AUDIENCIA DEL PAPA FRANCISCO

Hoy el Papa concluye, nos dice, el ciclo sobre la oración del Padrenuestro, y lo hace recomendándonosla como hizo el Señor, para estar en continúa relación con nuestro Padre Dios. Es una oración, nos dice el Papa, por la que nos relacionamos de manera filial con nuestro Padre y siguiendo la recomendación que nos hace Jesús. También, nos recuerda el Papa, que es el Espíritu Santo quien nos impulsa y nos auxilia para ponernos en actitud orante, tal y como nos enseña nuestro Señor Jesús. Gracias, Santo Padre.




PAPA FRANCISCO
AUDIENCIA GENERAL
Plaza de San Pedro
Miércoles, 22 de mayo de 2019


Queridos hermanos y hermanas:

En este día concluimos el ciclo de catequesis sobre el Padrenuestro, la oración que el Señor Jesús enseñó a sus discípulos. Hoy también nosotros, como discípulos de Jesús, fieles a su recomendación «y siguiendo su divina enseñanza», continuamos haciéndola nuestra. No se trata de una fórmula para repetir de modo mecánico, sino de una intimidad filial por la que podemos llamar a Dios «¡Abbá!, Papá». Es la intimidad en la que Jesús, el revelador del Padre, nos introduce por su gracia. El Catecismo de la Iglesia católica nos recuerda que: «es el Espíritu Santo, [quien] a través de la Palabra de Dios, enseña a los hijos de Dios a hablar con su Padre» (N. 2766).
POR
Si leemos atentamente los Evangelios, vemos que todas las expresiones con las que Jesús reza, en los diferentes momentos de su vida, hacen referencia al texto del Padrenuestro. Constatamos, además, cómo Jesús invita a sus discípulos a cultivar un espíritu de oración, a orar insistentemente y a tener siempre presentes a los hermanos y sus necesidades.

El Nuevo Testamento nos revela que el primer protagonista de toda oración cristiana es el Espíritu Santo, que hemos recibido en nuestro bautismo y que nos hace capaces de orar como lo que somos, es decir, Hijos de Dios, siguiendo el ejemplo del Señor Jesús. Este es el misterio de la oración cristiana, que nos introduce en el diálogo amoroso de la Santísima Trinidad.


Saludos:
Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española venidos de España y Latinoamérica, como también a los peregrinos de la diócesis de Ebibeyin, Guinea Ecuatorial, acompañados por su Obispo. A todos los animo a que pidan al Señor la gracia de ser hombres y mujeres de oración, y que recuerden ante el Padre a todos nuestros hermanos y hermanas, especialmente a los más necesitados y abandonados, para que a ninguno falte consolación y amor. Que Dios los bendiga.

15 de mayo de 2019

AUDIENCIA DEL PAPA FRANCISCO

Hoy el Papa Francisco nos habla de la última invocación del Padrenuestro que, precisamente se trata de la petición "líbranos del mal". Y es que a cada instante de nuestra vida estamos expuestos al mal y tenemos la imperiosa necesidad de pedir a nuestro Padre Dios que nos libre de ese mal que amenaza con alejarnos de Él y llevarnos a la perdición.

Jesús nos enseña el camino para vencer a ese mal, y no es respondiendo con violencia, sino todo lo contrario. La paz es el antídoto para vencer al mal. Jesús nos lo demuestra con su Vida, nos dice el Papa, al ordenar a Pedro que envainara su espada, aseguro al ladrón arrepentido el paraíso y suplicó al Padre el perdón para aquellos que le crucificaron en la Cruz.



PAPA FRANCISCO
AUDIENCIA GENERAL
Plaza de San Pedro
Miércoles, 15 de mayo de 2019


Queridos hermanos y hermanas:

Hoy reflexionamos sobre la última invocación del padrenuestro que dice: «Líbranos del mal». No basta pedir a Dios que no nos deje caer en la tentación, sino que debemos ser liberados de un mal que intenta devorarnos. La oración cristiana es consciente de la realidad que le rodea y pone al centro la súplica a Dios, especialmente en los momentos en que la amenaza del mal se hace más presente. Así la oración filial del padrenuestro se hace oración para los pecadores, para los perseguidos, para los desesperados y los moribundos.

El hombre se presenta como el que, a pesar de soñar con el amor y el bien, expone continuamente al mal su propia persona y la de sus semejantes. Un mal que encontramos en la historia, en la naturaleza y en los pliegues de nuestro corazón, y que probó también Jesús. Antes de iniciar su pasión, suplicó a Dios que alejase de él ese cáliz, pero puso su voluntad en las manos de su Padre. En esa obediencia, experimentó no solo la soledad y la animosidad, sino el desprecio y la crueldad; no solo la muerte, sino una muerte de cruz.

Sin embargo, Jesús nos da ejemplo de cómo se vence este mal: pidió a Pedro de envainar la espada, aseguró al ladrón arrepentido el paraíso y suplicó al Padre el perdón para los que lo condenaban. De ese perdón que vence al mal, nace nuestra esperanza.


Saludos:
Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española venidos de España y Latinoamérica, en modo particular saludo a los sacerdotes participantes en el curso de actualización promovido por el Pontificio Colegio Español de San José. Los animo a que recen con espíritu renovado la oración que el Señor nos dejó, y a que la enseñen a cuantos los rodean, para que, reconociendo a Dios como Padre, nos conceda la paz, el más preciado don del Resucitado, más fuerte que ningún mal.
Que el Señor los bendiga.

8 de mayo de 2019

AUDIENCIA DEL PAPA FRANCISCO

Hoy el Papa Francisco no relata su último viaje apostólico a Bulgaria y a Macedonia del Norte. Le agradecemos que nos haga partícipes de sus deseos y de sus encuentros con los jóvenes y de los testimonios escuchados.




PAPA FRANCISCO
AUDIENCIA GENERAL
Plaza de San Pedro
Miércoles, 8 de mayo de 2019


Queridos hermanos:

Anoche regresé de mi viaje apostólico a Bulgaria y Macedonia del Norte, y deseo agradecer a todos por la acogida que me han dispensado en estos días. En Bulgaria me he dejado guiar por el recuerdo vivo del papa san Juan XXIII, que se desempeñó como Delegado Apostólico.

En Macedonia del Norte me ha acompañado la fuerte presencia espiritual de la Madre Teresa de Calcuta, que allí nació. Ella refleja bien la imagen de la Iglesia en este País.

En el encuentro con los jóvenes, muchos también de diversas confesiones cristianas y de otras religiones, musulmanes, por ejemplo. Los he exhortado a soñar cosas grandes y a comprometerse, como Madre Teresa.
Escuché los testimonios de sacerdotes y personas consagradas que han entregado su vida por Cristo. Frente a la magnitud de los problemas del mundo actual, los invité a no desanimarse.

Saludos:
Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española  provenientes de España y América Latina. En este tiempo de Pascua, dejemos que la alegría de la presencia de Cristo resucitado llene nuestra vida de fe, esperanza y caridad. Que Dios los bendiga.

1 de mayo de 2019

AUDIENCIA DEL PAPA FRANCISCO

No nos dejes caer en la tentación, es la penúltima petición, nos dice el Papa hoy, que hacemos en el Padre nuestro. Una petición que descubre nuestra naturaleza herida por el pecado, débil y frágil y que nos somete a las seducciones del demonio para alejarnos de nuestro destino de salvación y del amor de Dios.

Necesitamos la fuerza del Espíritu Santo que hemos recibido en el Bautismo y confiamos, porque así nos lo ha enseñado Jesús dándonos testimonio, como nos dice el Papa, en los momentos que se sintió tentado y desolado tanto en el desierto como en las horas previas a su Pasión, que Él nos acompaña y está a nuestro lado confortándonos para vencer las seducciones del demonio.





PAPA FRANCISCO
AUDIENCIA GENERAL
Plaza de San Pedro

Miércoles, 1 de mayo de 2019





Queridos hermanos y hermanas:

Hoy reflexionamos sobre la penúltima invocación de la oración del padrenuestro que dice: «No nos dejes caer en la tentación». Esta petición se encuentra en el centro del drama entre nuestra libertad y las insidias del maligno. Es una frase difícil de traducir en las lenguas modernas, pero está claro que Dios no es el que nos tienta, como si Él fuera el que busca hacernos caer en el momento de la prueba. De hecho, Jesús nos revela que Dios se pone junto a nosotros en la lucha contra el mal y, por eso, nos enseña a pedirle que nos ayude a evitarlo y a superarlo.

También Jesús vivió momentos de prueba y tentación, pero supo vencerlos; se impuso al demonio durante las tentaciones en el desierto, y cuando experimentó la desolación más absoluta en el huerto de Getsemaní, dio testimonio de que confiaba en su Padre Dios. En aquel instante previo a su Pasión, cuando sentía un gran abandono, pidió a sus discípulos que velasen y orasen con Él, pero ellos no fueron capaces de hacerlo. Sin embargo, cuando nosotros somos probados y tentados por el maligno, Él vela y está junto a nosotros. De este modo, sabemos que no estamos solos en el momento de la prueba y la dificultad, sino que estamos recorriendo, junto a Jesús, el camino que Él bendijo con su presencia salvadora.

* * *

Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española venidos de España y de Latinoamérica, en modo particular a los sacerdotes de la Diócesis de Cartagena, acompañados por su obispo, Mons. José Manuel Lorca Planes. Pidamos al Señor que aleje de nosotros todo tipo de tentación y que sepamos percibir su presencia a nuestro lado en todo momento de nuestra vida. Dios siempre nos acompaña y hace más ligero el peso de nuestra cruz. Que el Señor los bendiga.

24 de abril de 2019

AUDIENCIA DEL PAPA FRANCISCO

Hoy el Papa nos habla del perdón y es que, continua el Papa, sin perdón no podemos tampoco nosotros recibir perdón. Dios que nos perdona por amor quiere también que tú y yo perdonemos por amor. Por lo tanto, está muy claro que tendremos que amar para perdonar. Y perdonar para poder amar. Ambas cosas van unidas.

Y Dios resumen toda la Ley en esas dos premisas:  Amar a Dios sobre toda las cosas y al prójimo como a ti mismo. Y nos manda ese mandamiento nuevo: aprender a amarnos unos a otros como Jesús, el Hijo predilecto enviado, nos ha enseñado a amarnos. Sabe realmente como somos, pues de Él hemos salido y nos acompaña para que con su ayuda podamos realizar ese perdón por amor.




PAPA FRANCISCO
AUDIENCIA GENERAL
Miércoles, 24 de abril de 2019




Queridos hermanos y hermanas:

Seguimos con nuestra catequesis sobre la quinta petición del Padrenuestro que dice: «como nosotros perdonamos a los que nos ofenden». Dios ama infinitamente a cada uno de nosotros. Dependemos totalmente de Él, de quien recibimos todo: la vida, el cuerpo y la gracia. Y porque sabemos que nos ama, tenemos también la seguridad de que nos perdona, pues somos pecadores y con necesidad de pedir perdón siempre.

De este perdón de Dios nace, necesariamente, el perdón que debemos a nuestro prójimo: Y Dios que es bueno, nos invita a ser buenos con los demás. Si «amor con amor se paga», también el perdón que recibimos del Señor nos compromete a perdonar a los demás, porque si no nos esforzamos en perdonar, no seremos perdonados; y si no nos esforzamos en amar, tampoco seremos amados.

En la vida no todo se resuelve con la justicia, es necesario el amor, por eso Jesús introduce en las relaciones humanas la fuerza del perdón, para que podamos amar «más allá de lo necesario» y no permitir a la venganza del mal propagarse hasta asfixiar al mundo entero. Jesús sustituye «la ley del talión» con la ley del amor: Lo que Dios ha hecho por nosotros, nosotros lo hacemos por nuestro prójimo.



Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española venidos de España y Latinoamérica, en modo particular saludo a los alumnos del Seminario Menor de Tui-Vigo, en su 60 aniversario de fundación, acompañados por su Obispo, Mons. Luis Quinteiro Fiuza. Pidamos al Señor que nos dé la gracia de saber escribir una historia de bien en la vida de nuestros hermanos y de transmitirles con gestos de ternura la experiencia del perdón gratuito que Él nos ha dado. ¡Feliz Pascua de Resurrección! Que Dios los bendiga.

17 de abril de 2019

AUDIENCIA DEL PAPA FRANCISCO

Hoy el Papa nos resume el significado de tres palabras que Jesús dirige al Padre. Como nos dice el Papa, debemos aprender de ese Espíritu de Jesús que es glorificado por el Padre en ese momento que es crucificado en la cruz y cumple su misión redentora. Ambos se glorifican mutuamente, de modo que esa lección, nos dice el Papa, debemos también nosotros de aprender buscando siempre la gloria y el bien de los demás.

También nos habla el Papa de no perder nunca esa filiación que nos hace hijo de Dios y como tal confiar en Él como un hijo confía en su padre. Y también, por último, el Papa nos habla del perdón. Como Jesús, que nos enseña en el Padrenuestro a perdonar a los que nos ofende, pide el perdón para todos nosotros que con nuestros pecados le hemos crucificado.




PAPA FRANCISCO
AUDIENCIA GENERAL
Plaza de San Pedro
Miércoles, 17 de abril de 2019




Queridos hermanos y hermanas:

Hoy reflexionamos sobre tres palabras que Jesús dirige al Padre durante el momento de su Pasión. La primera es: «Padre, ha llegado la hora: glorifica a tu Hijo» (Jn 17,1). La gloria significa la revelación de Dios como signo de su presencia salvadora entre los hombres. En la cruz, Jesús manifiesta su gloria porque es allí donde está realizando de forma definitiva la salvación de los hombres. La verdadera gloria es la del amor. En la Pascua comprobamos cómo el Padre glorifica al Hijo, mientras el Hijo glorifica al Padre. Ninguno se glorifica a sí mismo, sino al otro. Así, el actuar de Dios nos tiene que interpelar, para que no busquemos nuestra propia gloria sino la de Dios y la de los demás.

La segunda palabra es: «Abbá», es decir papá (cf. Mc 14,36). Jesús, cuando experimentó en el huerto de Getsemaní la angustia y la soledad ante su Pasión, se dirigió a Dios llamándolo “papá”. Nos enseña a tratar a Dios como un padre, porque en Él se encuentra la fuerza para seguir adelante en el dolor. En la desolación, Jesús no está solo porque está con el Padre. En cambio, nosotros, cuando nos encontramos en situaciones difíciles preferimos muchas veces la soledad, antes que decir “Padre” y confiar en Él.

Por último, en la tercera oración, Jesús dice: «Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen» ( Lc 23,24). Él reza por los que lo están crucificando. Era el momento más agudo del dolor; pero es allí donde se llega al culmen del amor, en el perdón, que rompe el círculo del mal. Jesús reza por nosotros al Padre, para que nos envuelva con su misericordia, que trasforma y sana el corazón.


Saludos:
Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española venidos de España y de Latinoamérica. Pidamos al Señor que la celebración de la Pascua no sea sólo un momento más en nuestra vida, sino que nos impulse a vivir cada día para la gloria de Dios, confiando al Padre las pruebas que nos afligen y encontrando en Él el abrazo misericordioso que nos anima a perdonar a los demás. Que Dios los bendiga.

10 de abril de 2019

AUDIENCIA DEL PAPA FRANCISCO

Hoy nos habla el Papa del perdón. Sin perdón no podemos vivir y necesitamos perdonar para ser perdonados. Porque, toda nuestra vida se sostiene por el perdón recibido de Dios. Su Misericordia es Infinita y nuestra deuda impagable. Siempre estaremos en deuda con Dios, nos dice el Papa Francisco, pues todo lo que somos y tenemos lo hemos recibido de Él.

Así que, en la medida que seamos reflejo de Dios estaremos haciendo su Voluntad. Sin embargo, nos ha creado libres y podemos rechazar ser reflejo de ese Amor que Él nos da incondicionalmente, aunque, queramos o no, el amor brota siempre dentro de nosotros.



PAPA FRANCISCO
AUDIENCIA GENERAL
Plaza de San Pedro

Miércoles, 10 de abril de 2019



Queridos hermanos:

Consideramos hoy la petición del Padre nuestro, que dice: “Perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden”. En toda oración del cristiano se contiene una petición de perdón a Dios, ya que por muy santa que sea nuestra vida siempre somos deudores ante Dios. Por eso la soberbia es la actitud más negativa en la vida cristiana. Se arraiga en el corazón sin que muchas veces nos demos cuenta, e incluso afecta a las personas que llevan una intensa vida religiosa. Nos hace creer que somos mejores que los demás, casi semejantes a Dios, amenazando así con romper la fraternidad.

En definitiva, somos deudores porque todo lo hemos recibido: la existencia, los padres, la amistad, la belleza de la creación… En nuestra vida personal se refleja también como un mysterium lunae, es decir: un misterio de la luna. Al igual que la luna no brilla con luz propia sino que refleja la luz del sol, también nosotros reflejamos una luz que no es nuestra, sino que la hemos recibido. De esta manera, si amamos es porque hemos sido amados; si perdonamos es porque antes hemos sido perdonados. Y en esta cadena de amor que nos precede reconocemos la presencia providente de Dios que nos ama. Ninguno ama a Dios tanto como Él nos ha amado a nosotros. Basta que miremos a Cristo en la cruz para descubrir la desproporción entre su amor y el nuestro.


Saludos:
Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española  provenientes de España y América Latina. Acercándonos cada vez más a las fiestas de Pascua, los animo a no dejar de mirar a Cristo en la cruz, para que su amor purifique todas nuestras vidas y nos libre del orgullo de pensar que somos autosuficientes. Que la gracia de la resurrección de Cristo transforme totalmente nuestra vida. Que Dios los bendiga.

3 de abril de 2019

AUDIENCIA DEL PAPA FRANCISCO

Hoy el Papa Francisco nos habla de su visita a Marrueco y de sus intenciones de continuar y avivar el diálogo interreligioso con nuestros hermanos y hermanas musulmanes. Pongamos también nosotros nuestra oraciones para que la dignidad de la persona humana sea respetada en toda su integridad sin clase de género ni de ninguna coacción a su libertad. Busquemos la paz y la fraternidad entre todos los hombres sin distinción de razas ni género.





PAPA FRANCISCO
AUDIENCIA GENERAL
Plaza de San Pedro
Miércoles, 3 de abril de 2019


Queridos hermanos y hermanas:

El pasado fin de semana realicé un viaje apostólico a Marruecos, invitado por Su Majestad el rey Mohammed VI; a él y a las Autoridades marroquíes agradezco nuevamente su acogida y colaboración.

Con el lema “Servidor de la Esperanza”, pude dar otro paso en el camino del diálogo interreligioso con nuestros hermanos y hermanas musulmanes, recordando aquel encuentro entre san Francisco de Asís con el sultán al-Malik al-Kamil hace 800 años, y el viaje del Papa Juan Pablo II hace más de tres décadas.

Servir la esperanza quiere decir crear puentes entre las civilizaciones y, junto con el rey Mohammed VI, reiteramos que las religiones son esenciales para defender la dignidad humana, promover la paz y el cuidado de la creación. De forma conjunta, hicimos un llamamiento por Jerusalén, para que sea preservada como patrimonio de la humanidad y lugar de encuentro pacífico, de modo particular 
para los fieles de las tres religiones monoteístas.



El sábado visité el mausoleo de Mohammed V y rendí homenaje a su memoria como a la de Hassan II; además estuve en elInstituto de formación de los imanes y predicadores, que promueve un islam respetuoso y rechaza la violencia y el integrismo. De manera especial, presté atención a la cuestión migratoria, ofreciendo un camino a través de cuatro verbos: acoger, proteger, promover e integrar.

El domingo estuvo dedicado a la comunidad cristiana. Visité el Centro Rural de Servicios Sociales, gestionado por las Hijas de la Caridad; después en la catedral de Rabat tuve un encuentro con sacerdotes, personas consagradas y el Consejo ecuménico de las Iglesias. La presencia de ellos en ese país es como la sal o la levadura que puede dar sabor y hacer crecer la masa. Concluí mi visita con la celebración de la Eucaristía en la que participaron miles de personas de unas 60 naciones diferentes, siendo esta una epifanía particular del Pueblo de Dios en el corazón de un país islámico.

Saludos:
Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española venidos de España y de Latinoamérica. Pidamos que Dios, el Clemente y Misericordioso —como lo invocan nuestros hermanos y hermanas musulmanes—, impulse el diálogo interreligioso y fomente los lazos de fraternidad que nos unen como hijos de un mismo Dios.
Que el Señor los bendiga.


27 de marzo de 2019

AUDIENCIA DEL PAPA FRANCISCO

Tenemos muchas necesidades y ser consciente de ello nos lleva a reconocer la necesidad de pedirlas a nuestro Padre del Cielo. Un Padre de todos que nos descubre la necesidad de sentirnos unidos y en fraternidad. Por eso, pedirle la necesidad de cada día nos lleva a sentirnos solidarios con aquellos que no las tienen bien cubiertas o carecen de ellas por circunstancias concretas.

Eludir esta dimensión de unidad y fraternidad desvirtúa esta hermosa oración que Jesús nos enseñó y, como nos dice el Papa Francisco, dejaría de ser cristiana. Pidamos, como nos dice el Papa, con sentido fraterno, más en estos momentos cuaresmales, la necesidad de que todos los hombres tengan el pan digno que necesitan para sus vidas hasta el punto de sentir con ellos ese hambre que muchos padecen.



PAPA FRANCISCO
AUDIENCIA GENERAL
Plaza de San Pedro
Miércoles, 27 de marzo de 2019




Queridos hermanos y hermanas:

En la catequesis de hoy pasamos a considerar la segunda parte del Padrenuestro, en la que presentamos a Dios nuestras necesidades. Y la primera es el pan, que significa lo necesario para la vida: alimento, agua, casa, medicinas, trabajo. Es una súplica que surge de la misma existencia humana, con sus problemas concretos, cotidianos, que pone en evidencia lo que a veces olvidamos: que no somos autosuficientes, sino que dependemos de la bondad de Dios.

Los Evangelios nos muestran que para mucha gente el encuentro con Jesús se da, precisamente, a través de una súplica, pidiendo una necesidad: desde la más elemental, la del pan, hasta otras no menos importantes, como la liberación y la salvación.

En la invocación: «Danos hoy nuestro pan de cada día», Jesús nos enseña a pedir al Padre el pan cotidiano, unidos a tantos hombres y mujeres, para quienes esta oración es un grito doloroso que acompaña el ansia de cada día, porque se carece de lo necesario para vivir. Por eso Jesús nos invita a suplicar “nuestro” pan, sin egoísmos, en fraternidad. Porque si no lo rezamos de esta manera, el Padrenuestro deja de ser una oración cristiana. Si decimos que Dios es nuestro Padre, estamos llamados a presentarnos ante Él como hermanos, unidos en solidaridad y dispuestos a compartir el pan con los demás; en definitiva, a sentir en “mi hambre” también el hambre de muchos que hoy en día carecen de lo necesario.


Saludos:
Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española venidos de España y Latinoamérica. Pidamos al Señor que no nos haga faltar nuestro pan cotidiano, y nos ayude a comprender que este no es una propiedad privada sino, ayudados por su gracia, es providencia para compartir y oportunidad para salir al encuentro de los demás, especialmente de los pobres y necesitados. Que Dios los bendiga. Muchas gracias.

20 de marzo de 2019

AUDIENCIA DEL PAPA FRANCISCO

Hoy el Papa nos habla de la tercera invocación con la que le pedimos que se haga su Voluntad. Pues, la Voluntad del Dios está muy clara. Nos la ha revelado Jesús, el Hijo enviado para redimirnos. Y redimirnos de todos nuestro pecados, ¿para qué? Pues, precisamente para eso, para salvarnos de la esclavitud de la muerte y darnos la Vida Eterna junto a Él en plenitud de gozo y felicidad.

Realmente, esa es la Voluntad de Dios de la que el Papa Francisco nos habla hoy. Nuestro Padre Dios quiere salvarnos y necesita, eso sí, nuestra colaboración, pues nos ha creado libre para que seamos nosotros los que decidamos si queremos dejarnos salvar por su Amor y Misericordia. Sí, Padre Bueno del Cielo, queremos colaborar contigo para que por tu Gracias y Misericordia, ser salvados para estar contigo toda la eternidad. Amén.




PAPA FRANCISCO
AUDIENCIA GENERAL
Plaza de San Pedro

Miércoles, 20 de marzo de 2019






Queridos hermanos:
Continuamos con la catequesis sobre el Padrenuestro, y hoy lo hacemos reflexionando sobre la tercera invocación: «Hágase tu voluntad» que se une a las dos primeras de este tríptico: «sea santificado tu nombre» y «venga tu Reino». Dios siempre toma la iniciativa para salvarnos, y nosotros lo buscamos en la oración, y descubrimos que Él ya nos estaba esperando. Esa es la voluntad de Dios y es lo que pedimos para que se cumpla su plan de salvación.

Como nos dice la primera carta a Timoteo, Dios quiere que todos los hombres se salven. Por tanto, cuando pedimos a Dios «hágase tu voluntad» quiere decir que no nos resignamos a un destino que no conocemos ni compartimos, sino que confiamos en Él, como nuestro Padre, que desea para nosotros el bien y la vida. Las insidias del mundo, que llenan de obstáculos este proyecto, son vencidas por la fuerza de una oración que pide, como el profeta, cambiar las espadas en arados y las lanzas en podaderas.

Si rezamos es porque creemos que estas realidades de destrucción y muerte, pueden ser transformadas en instrumentos para generar fecundidad y vida. Dios tiene un proyecto para cada uno de nosotros, y confiando en Él, nos abandonamos en sus manos también en el momento de la prueba, seguros de que escucha nuestro grito y nos hará justicia sin tardar.


Saludos:
Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española venidos de España y de América Latina, de modo particular a la Fundación Manos Unidas de España que, desde el compromiso cristiano en su campaña contra el hambre, busca cumplir la voluntad de Dios para que a nadie falte el pan cotidiano ni lo necesario en sus vidas. Pidamos al Señor que nuestro testimonio y nuestra oración, sean el revulsivo para que todos los hombres lleguen al conocimiento de la verdad y se salven. Que Dios los bendiga a todos. Muchas gracias.

13 de marzo de 2019

¿PENSAMOS EN EL MISMO DIOS?

Resultado de imagen de ¿Qué Dios nos revela Jesús?
dice la Carta a los Hebreos, “él es el resplandor de su gloria y la impronta de su ser” (Hebreos 1, 3).



Hoy he tenido este pensamiento. No es que me haya venido de repente, pues hace algún tiempo lo he pensado porque lo había oído. Todos somos católicos y creyentes, pero, ¿creemos en el mismo Dios? Y es que así ocurrió en tiempo de Jesús. Su propio pueblo esperaba otro Dios. Quizás un Dios con poder, con gloria y con muchas reglas. Un Dios que, de alguna manera, encajara con el que ellos se habían imaginado y de acuerdo con las leyes que ellos habían puesto al pueblo.

Según parece, Jesús no encajó con esa idea que ellos se habían imaginado ni con el Mesías que ellos esperaban, y ya sabemos lo que ocurrió. La pregunta es, ¿creemos nosotros en el mismo Dios o, quizás sin darnos cuenta mi Dios y el tuyo son diferentes?

Cuando somos pequeños nuestros padres se encargan de nuestro desarrollo y mantenimiento, pero, no sólo nos sustentan sino que nos educan y nos van enseñando lo que está bien, lo que no debemos hacer porque está mal...etc.

Nos ponen reglas que nos sirven para la vida y para nuestro bien y para la convivencia con los demás De igual forma, nuestro Padre Dios nos revela su Amor a través de su Hijo, predilecto, Jesús, nuestro Señor, y nos enseña como podemos llegar a Él, conocerle y vivir según sus mandamientos. Porque, como Padre, nos enseña y nos educa para que sepamos vivir de acuerdo con su Voluntad y salvar nuestras vidas.

Por eso, mucho cuidado con formarnos una idea de Dios según nuestros criterios, nuestros sentimientos o imaginación. ¡Mucho cuidado!, porque el diablo está al acecho y, a menos que nos descuidemos nos confunde.

Nos interesa conocer al Dios que nos revela Jesucristo, porque Él, Jesús, es la impronta de Dios, no el que nos imaginamos o nos formamos nosotros. Porque, también los judíos, el Sanedrín, fariseos y... se formaron el suyo y no aceptaron al que les presentó Jesús. El de ellos, según sus ideas era otro, el de la ley del sábado... Por eso mataron a Jesús.

6 de marzo de 2019

AUDIENCIA DEL PAPA FRANCISCO

Hoy, el Papa Francisco nos habla de la segunda invocación del Padrenuestro: "Venga a nosotros tu Reino" y coincide con este miércoles de ceniza donde se nos invita, en el nombre del Señor, a convertirnos y a creer en el Evangelio. Realmente eso es pedir y desear que el Reino de Dios venga a nosotros.

 Creer en el Evangelio es creer en esa Buena Noticia que Jesús nos anuncia. Una Noticia que nos Salva y que nos y llena nuestro corazón, como nos dice el Papa Francisco, de luz con la esperanza de que Cristo viene a nuestro encuentro.



PAPA FRANCISCO
AUDIENCIA GENERAL
Plaza de San Pedro
Miércoles, 6 de marzo de 2019


Queridos hermanos:

Nos fijamos hoy en la segunda invocación del Padre nuestro, que dice: “Venga a nosotros tu Reino”. Jesús ya desde el comienzo de su misión anunciaba la llegada del Reino, y animaba a la gente a convertirse para acoger en sus vidas la Buena Noticia de la salvación. Cuando en un mundo tan marcado por el pecado y el sufrimiento rezamos con la expresión “venga a nosotros tu Reino”, le pedimos a Dios que no se aleje de nosotros, porque lo necesitamos.

En sus parábolas, Jesús enseñó que el Reino de Dios crece y se propaga con paciencia y mansedumbre. Que a pesar de tener una apariencia humilde, como un grano de mostaza o un poco de levadura, lleva dentro una fuerza capaz de transformar los corazones y el mundo. Estas parábolas manifiestan también el misterio de Cristo, de su muerte y resurrección. Él es como el grano de trigo que cae en tierra y muere para dar mucho fruto.

Así, cuando decimos en el Padre nuestro “venga a nosotros tu Reino”, nuestro corazón se llena de luz con la esperanza de Cristo que viene a nuestro encuentro.

Saludos:
Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española provenientes de España y América Latina. En particular saludo a los participantes en el “Encuentro Mundial de Transportistas y Empresarios, sobre Cambio climático, Tráfico humano, Tecnología y Transporte”, organizado por la Academia Pontificia de las Ciencias sociales. Que el estudio de Laudato si’ los ayude a dar pasos significativos de justicia y solidaridad. Y a todos les deseo un feliz comienzo de Cuaresma, tiempo de conversión y de misericordia: que la oración, la limosna y el ayuno nos ayuden a renovar nuestra vida cristiana, participando en la Pascua del Señor. Que Dios los bendiga. Muchas gracias.


28 de febrero de 2019

AUDIENCIA DEL PAPA FRANCISCO

Hoy leemos lo que el Papa nos dice del Padrenuestro. Es la oración que Jesús nos enseña para estar en contacto con nuestro Padre y para reconocerle, santificarle y pedirle por todas nuestras necesidades. El Papa se para hoy en la primera de estas súplicas y nos anima a descubrir la grandeza y admiración al Padre que Jesús nos manifiesta y el deseo de dárnoslo a conocer.




PAPA FRANCISCO
AUDIENCIA GENERAL
Plaza de San Pedro
Miércoles, 27 de febrero de 2019




Queridos hermanos y hermanas:
La oración del Padrenuestro contiene siete peticiones. En las tres primeras, que se refieren al “Tú” de Dios, Jesús nos une a él y a sus más profundas aspiraciones, motivadas por su infinito amor hacia el Padre. En cambio, en las últimas cuatro, que indican el “nosotros” y nuestras necesidades humanas, es Jesús quien entra en nosotros y se hace intérprete ante el Padre de esas necesidades.

En su simplicidad y esencialidad, el Padrenuestro es modelo de toda oración porque contiene, a la vez, la contemplación de Dios, de su misterio, de su belleza y su bondad, como también una súplica atrevida de lo que necesitamos para vivir bien. Con esta oración Jesús nos enseña a confiar y a abandonarnos en Dios, que nos conoce, nos ama y sabe cuáles son nuestras necesidades.

Hoy consideramos la primera de estas súplicas, que dice así: «Santificado sea tu nombre». En ella expresamos toda la admiración de Jesús por la belleza y la grandeza del Padre, y su deseo de que todos lo conozcan y lo amen. Y presentamos también nuestro ruego de que su nombre sea santificado en nosotros, en nuestra familia, en nuestra sociedad y en el mundo entero. Es Dios quien nos santifica; es él quien nos transforma con su amor; mientras nosotros, con nuestro testimonio de vida, manifestamos su santidad en el mundo, y hacemos presente su santo nombre.


Saludos:
Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española venidos de España y Latinoamérica. Pidamos al Señor que con la fuerza de su santidad destruya el mal que aflige a nuestro mundo, y nos conceda vivir con la convicción de que su amor redentor, que ha vencido al maligno, no nos abandona nunca.
Que Dios los bendiga. Muchas gracias.

13 de febrero de 2019

AUDIENCIA DEL PAPA FRANCISCO

Rezamos, y lo hacemos de verdad, cuando nuestras palabras salen de un corazón silencioso en actitud dialogante con nuestro Padre Dios, nos dice el Papa Francisco en su audiencia de hoy. Y también nos adentra en tomar una actitud de diálogo confiado y cercano desde el tú al nosotros.

No se trata de individualizar nuestra oración, sino de dialogar humildemente con nuestro Padre Dios desde y con la comunidad de hermanos y hermanas tal y como nos dice el Papa. Porque, la oración con Dios es siempre comunitaria, aunque sin darnos cuenta digamos yo, Él siempre pone nosotros.



PAPA FRANCISCO
AUDIENCIA GENERAL
Aula Pablo VI
Miércoles, 13 de febrero de 2019


Queridos hermanos y hermanas:

Seguimos con la catequesis sobre el Padrenuestro para aprender a rezar cada vez mejor. La verdadera oración es la que se realiza en el secreto del corazón; es un diálogo silencioso, como un cruce de miradas entre dos personas que se aman: Dios y el hombre.

Jesús nos enseña a rezar con el “tú”, y no con el “yo”; porque la oración cristiana es confidencial pero también es diálogo. En la oración del Padrenuestro decimos: «Sea santificado tu nombre, venga tu reino, hágase tu voluntad». Y en la segunda parte pasa al “nosotros”: «danos el pan de cada día, perdona nuestras deudas, no nos dejes caer en la tentación, líbranos del mal». La oración cristiana no es individualista, sino que es un diálogo con Dios, desde y con la comunidad de hermanos y hermanas.

El cristiano cuando reza lleva consigo a las personas y las situaciones que vive, y hace propios los sentimientos de Jesús, que siente compasión de cuantos encuentra en su camino. También nosotros cuando rezamos tenemos presentes a aquellas personas que no buscan a Dios, porque Jesús no ha venido a salvar solo a los justos, o a los que se creen justos, sino a los pecadores.


Saludos:
Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española venidos de España y Latinoamérica. Hay banderas panameñas ahí. Saludo al grupo Valdocco, que está presente y trabaja en zonas marginales por la cultura, por el bienestar de los pueblos. Los animo a pensar cómo es el diálogo que tienen con el Señor y a seguir el ejemplo de Jesús para rezar de forma concreta, recordando a aquellos que tienen a su lado y aman, como también a aquellos que no quieren tanto. Necesitamos aprender de Dios que es bueno con todos.
Que Dios los bendiga. Muchas gracias.

8 de febrero de 2019

AUDIENCIA DEL PAPA FRANCISCO

Con unos días de retraso publico hoy la audiencia del Papa Francisco correspondiente al miércoles seis de febrero. En ella el Papa nos habla de su reciente viaje a los Emiratos Árabes Unidos y de la fraterna y buena acogida que ha recibido. Nos unimos al Papa con nuestras humildes oraciones por la paz, la fraternidad y la unidad de todos como hijos de un mismo y único Dios.




PAPA FRANCISCO
AUDIENCIA GENERAL
Aula Pablo VI
Miércoles, 6 de febrero de 2019


Queridos hermanos:

En estos días viajé a los Emiratos Árabes Unidos. Un viaje breve pero muy significativo. Es la primera vez que un Papa viaja a la Península Arábiga. Durante este viaje he recordado a san Francisco de Asís y su encuentro con el Sultán Al Kamil, del que se cumplen ahora 800 años, me ha ayudado a tener presente el Evangelio y los pobres durante todos mis encuentros.

Agradezco a las autoridades de los Emiratos Árabes Unidos su acogida, los fructíferos diálogos entablados con cada uno de ellas. Ese país se ha desarrollado mucho en los últimos tiempos, siendo un cruce de caminos entre Oriente y Occidente, y dando lugar a una rica comunidad multicultural. Hemos celebrado un encuentro interreligioso junto al Príncipe Heredero y a otras autoridades locales, con importantes intervenciones sobre el valor de la alteridad, el diálogo y la oración. 

También he firmado junto al Gran Imán de Al-Azhar un documento sobre la fraternidad humana en el que juntos afirmamos la común vocación de todos los hombres a ser hermanos en cuanto hijos de Dios y condenamos cualquier forma de violencia, también aquella revestida de motivaciones religiosas, además nos comprometemos a difundir en el mundo los auténticos valores y la paz.
Finalmente quiero recordar a la comunidad cristiana en aquellas tierras y a su obispo Paul Hinder, Vicario Apostólico de Arabia del Sur. Con ellos he podido compartir la Eucaristía en la que hemos pedido especialmente por Oriente Medio y el Yemen.

Saludos:
Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española, en modo particular a los grupos provenientes de España y América Latina. Cuando entraba vi que había muchos andaluces, que saben hacer ruido. Agradezcamos al Señor este momento de gracia que ha sido el viaje a los Emiratos Árabes Unidos y recemos para que crezca la fraternidad entre todos los creyentes en Dios, incluso entre estos y los no creyentes, y todas las personas de buena voluntad. Muchas gracias.

30 de enero de 2019

AUDIENCIA DEL PAPA FRANCISCO

Hoy el Papa Francisco nos habla de su reciente viaje a Panamá. Y pone en el centro del mismo a María, la mujer que acepta la Voluntad de Dios y abre su corazón para que sea sembrado de su Palabra. María acoge la Palabra, la hace suya, la entraña dentro de su ser encarnándola en el Hijo y la alumbra.

Imitemos a María, Madre de Dios y Madre nuestra, para, que, por su su mediación, de nos abramos a la Palabra del su Hijo, el enviado del Padre, y respondamos a su Palabra acogiéndola, entranándola en nosotros para alumbrarla al mundo. Pidamos esa fortaleza y esa gracia unidos a nuestro Papa Francisco.




PAPA FRANCISCO
AUDIENCIA GENERAL
Aula Pablo VI
Miércoles, 30 de enero de 2019


Queridos hermanos:

Deseo referirme a mi reciente viaje a Panamá, con motivo de la celebración de la Jornada Mundial de la Juventud, que tenía como lema las palabras de María: Aquí está la sierva del Señor; hágase en mí según tu palabra. En primer lugar, doy gracias a Dios por la presencia de tantos jóvenes que han contagiado a todo el País y a toda América Central con la alegría y la fe. Agradezco también a las autoridades, a los obispos, a los habitantes y a todos los voluntarios por su afectuosa acogida.

Los jóvenes cristianos, provenientes de tantos países, tantas culturas diversas, también de pueblos nativos y afroamericanos, han puesto de manifiesto la belleza del rostro multiforme de la Iglesia, y con su deseo de encontrarse han dado al mundo un verdadero testimonio de paz. En el Via crucis y en la Liturgia penitencial en el Centro de Reeducación, los jóvenes han compartido con Jesús y María el sufrimiento de tantas personas del mundo entero. Durante la Vigilia y la Misa, culmen de la Jornada Mundial de la Juventud, les propuse a los jóvenes el ejemplo de María que con su fiat –hágase– ha sido la persona que más ha influido en el mundo, y los invité a vivir el Evangelio en el hoy, porque los jóvenes son el hoy de la Iglesia y del mundo. En el encuentro con los Obisposrecordamos la figura de san Óscar Romero, aprendiendo de su testimonio de vida y de su cercanía con el pueblo de Dios. Por último, la consagración del altar de la Catedral restaurada de Santa María La Antigua, nos recordó la unción del Espíritu Santo de la que participa todo el pueblo de Dios por el bautismo.
* * *

Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española  provenientes de España y de América Latina. Encomendemos a la Virgen María de modo especial a los jóvenes, para que el Espíritu Santo los llene con la gracia de sus dones y caminando como auténticos discípulos misioneros de Cristo sean en el mundo fermento de paz y alegría. Que Dios los bendiga. Muchas gracias.