22 de abril de 2017

¡MARÍA, TAMBIÉN ERES MI MADRE!

La noticia se confirmó al pie de la Cruz. Allí, Jesús, el Hijo, nos la dio como Madre - Jn 19, 26-27 - , y desde ese momento, María, es también Madre nuestra. Y todos sabemos lo que es y significa una Madre, más siendo la Virgen, Madre de Dios y también Madre nuestra. 

Una madre es un pozo de sabiduría para un hijo y un espacio donde descargar todas nuestras inquietudes, desesperanzas y preocupaciones. ¿Por qué no suponer esos hermosos diálogos que tendría que tener Jesús con su Madre? ¿Por qué no suponer ese intercambio de sabiduría Humana y Divina de Jesús con María, en quien había caído esa responsabilidad de cuidarlo y protegerlo, sin dejar al margen a su padre adoptivo José? ¿Por qué no suponer los hermosos intercambios de esa Familia Sagrada y consagrada a la luz del Espíritu Santo? ¡Cuánta hermosura y sabiduría podríamos aprender mirándoles personalmente a cada uno!

En este contexto, podemos apreciar la sincronización y estrecha relación del Espíritu Santo con María. Ella, su esposa, concibió por su Gracia de forma inmaculada al Hijo hecho Hombre. Ella, fue asistida y acompañada por el Espíritu de Dios en todo ese camino de acompañamiento, valga la redundancia, al Hijo encarnado, y junto a su esposo José, fueron los encargados en velar, proteger y orientar los primeros pasos de ese Hijo concebido por obra del Espíritu Santo en el seno de María.

¡Madre, acompañanos también a nosotros con esa Sabiduría y Gracia que te asiste en el Espíritu Santo! ¡Madre, contagianos de esa humildad, entrega, servicio, silencio, sencillez, fortaleza, obediencia y disponibilidad que Tú, la Madre elegida, dispusiste sin condiciones a la Voluntad del Padre Dios! 

¡Madre, tomanos como hijos y aconsejanos, orientanos, educanos, fortalecenos y llevanos de tu mano a tu Hijo, para que también nosotros, como Él, sepamos escucharte, obedecerte y amarte y seguir los mismos pasos tras Él. Amén.

19 de abril de 2017

AUDIENCIA DEL PAPA FRANCISCO

Sin la Resurrección, nos dice el Papa Francisco, Xto. Jesús sería sólo un buen ejemplo y una buena persona. Pero nada más. Su ejemplo quedaría en la historia como testimonio a imitar y a resaltar, pero nada más. Su buena conducta ejemplar no sería suficiente, continúa diciendo el Papa, para apoyar nuestra fe y nuestra esperanza.

Todo cambia con la Resurrección, porque con ella Xto. Jesús nos revela el Poder del Padre sobre la muerte y la exaltación de su Gloria con la Resurrección de su Hijo, nuestro Señor Jesús. Una Resurrección que se revela y se demuestra en los encuentros del Resucitado con Cefas, con los doce, luego con más de quinientas personas, con Santiago y por último, dice San Pablo, a mí mismo.

También, hoy, el Señor quiere presentase ante ti, pero antes quiere descubrir que tú le esperas, que tú le buscas y que crees en Él. Porque quiere ofrecerte su Amor y su salvación venciendo al pecado y a la muerte. Y eso significa que resucitaremos como, por y en Él.


Ver aquí texto audiencia completa




PAPA FRANCISCO
AUDIENCIA GENERAL
Plaza de San Pedro
Miércoles 19 de abril de 2017


Queridos hermanos y hermanas:

Nos encontramos hoy, en el contexto de la Pascua, que hemos celebrado y seguimos celebrándola en la liturgia. Cristo resucitado es nuestra esperanza. El cristianismo es un camino de fe que nace de un evento, testimoniado por los discípulos de Jesús. Como nos dice San Pablo: Cristo murió por nuestros pecados, fue sepultado, resucitó al tercer día y se apareció a Pedro y a los Doce. Si todo hubiera terminado con la muerte de Jesús, sólo tendríamos en él un ejemplo de entrega y generosidad, pero no sería suficiente para generar nuestra fe, porque la fe nace en la mañana de Pascua.

San Pablo, al relatarnos la experiencia de las personas que han entrado en contacto con el Resucitado, hace referencia primero a Cefas, luego a los Doce, después a más de quinientas personas, a Santiago y por último se cita a sí mismo. Jesús quiso salir al encuentro de Pablo, perseguidor de la Iglesia, cuando iba camino de Damasco, y para el Apóstol ese fue un acontecimiento que cambió su vida.

También el Señor quiere hacerse presente en nuestras vidas para conquistarnos y no abandonarnos jamás. Ser cristianos significa reconocer y abrazar el amor que Dios tiene por nosotros, que vence el pecado y la muerte.


Saludos:
Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española, en particular a los venidos de España y Latinoamérica. Los invito a llevar a todos el gozo de la resurrección del Señor. Que podamos comunicar con nuestra vida que él está aquí y vive en medio de nosotros. Muchas gracias.

15 de abril de 2017

LA SOLEDAD DE MARÍA

María está al pie de la Cruz. Su dolor es inaguantable y no hay consuelo que la pueda consolar. María, que estaba advertida de lo que su Hijo iba a sufrir, no soporta, llegado el momento, su dolor traspasado por ese puñal que le profetizara Simeón -Lc 2, 33-35- el día de la presentación en el templo.

Es de sentido común suponer aquellos innumerables ratos que pasaste con tu Hijo, Madre, y cuantos intercambios y conversaciones tuvieron. Es lógico pensar que un Hijo le cuenta a su Madre muchas cosas y, ¡cómo no!, a ti Madre, Jesús te tendría al corriente. Supongo que te diría, como dijo a los apóstoles, lo que iba a suceder. Y también lo de la Cruz. 

También es lógico pensar que tú, Madre, suponías muchas cosas que guardabas en el corazón humildemente y silenciosamente. Tú veías los caminos de tu Hijo, y sabías de su compromiso y misión. Tú, María, anunciada, por el Ángel Gabriel, de la concepción por el Espíritu Santo y tu estrecha colaboración incondicional con Él, sabías el camino a recorrer y el compromiso de la Cruz. ¡Y como lo soportaste! 

Madre de dolor y de angustia; Madre de fortaleza y esperanza; Madre llena de Gracia y de humildad; Madre de obediencia y fidelidad. ¡Madre, enséñanos a permanecer, a pesar del dolor y la cruz que la vida nos presenta en el camino de tu Hijo! ¡Madre, tómanos de tu mano y llévanos hacia tu Hijo!

¡Madre, en este sábado de soledad y de silencio, queremos permanecer a tu lado! También callados, en silencio y obedientes. Firmes y esperanzados, expectantes a la Resurrección, porque, ¡Madre!, sabemos de tu dolor, pero también de tu fidelidad y de tu fe, y como Tú, queremos mantenernos fieles a tu Hijo. Para ello pedimos tu intercesión de Madre, para que fortalecidos en Ti encontremos la fortaleza de no desfallecer y abrazar nuestra propia cruz ofrecida a tu Hijo. 

12 de abril de 2017

AUDIENCIA DEL PAPA FRANCISCO

Nuestro Papa Francisco nos deja hoy un hermoso mensaje. ¡Qué bien lo explica! Nos descubre nuestras mundana intenciones cargadas de intereses, de beneficios milagrosos, de prosperidad, de bienestar hedonista y de querer pasarlo bien. Nos interpela porque, quizás, buscamos un Jesús que nos propicie una vida cómoda, placentera y sin problemas.

Y es verdad que como humanos estamos tentados a eso. Nuestra naturaleza está herida y debilitada, y sólo en el Señor recobra su fortaleza y su salud. Pero, como muy bien nos dice el Papa Francisco, sólo si estamos dispuestos a morir. A morir como el grano de trigo; a renunciar a ese hedonismo voluptuoso que nos endiosa y nos separa del verdadero Amor, lo único que nos salva eternamente.





PAPA FRANCISCO
AUDIENCIA GENERAL
Miércoles 12 de abril de 2017


Queridos hermanos y hermanas:

El pasado domingo hemos hecho memoria de la entrada de Jesús en Jerusalén. Muchas de las personas que acudieron con palmas a recibirlo lo hicieron con expectativas mundanas: buscaban milagros, prodigios, la expulsión de los invasores. Todo ello se derrumbó ante el misterio de la cruz. Nosotros por el contrario creemos que del Crucificado renace nuestra esperanza por la fuerza de su amor.

Jesús lo explica con la imagen del grano de trigo que cae en tierra, si éste permanece cerrado en sí mismo, no sucede nada, pero si se rompe y se abre, entonces da vida a una planta que producirá fruto. Él es el grano que ha caído en tierra desde el cielo y ha transformado el miedo, el pecado y la muerte, en alegría, perdón y resurrección.

En esta Pascua, estamos llamados a seguir el ejemplo de Nuestro Señor. El amor más grande es el de aquel que se entrega sin reservas y da todo lo que tiene. El que se pone al servicio de los demás es simiente de esperanza.


Saludos:
Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española, en particular a los grupos provenientes de España y Latinoamérica. Los exhorto a caminar hacia la meta de nuestra esperanza, contemplando la cruz como el dolor de una madre en el momento de dar a luz. Cuando la nueva vida nazca, no recordaremos el sufrimiento, porque la alegría pascual inundará todo con su luz. Que Dios los bendiga.

8 de abril de 2017

MARÍA, AL PIE DE LA CRUZ

Con María empieza la salvación. El Hijo de Dios, nuestro Señor, se encarna, concebido por el Espíritu Santo, en el seno de María. Ella ofrece su seno como morada, para que habite la Gracia de Dios, al servicio de la salvación, porque Dios así lo ha querido. Ella, llena de Gracia, entrega su vida y todo su ser a la colaboración, con la obra redentora de su Hijo, por la salvación de la humanidad.

Y no lo hace de cualquier manera, lo hace desde la estrecha colaboración y disposición incondicional a la acción del Espíritu Santo. De tal forma que sus pasos marcan también los pasos del Espíritu de Dios, están configurados con la Voluntad del Padre y entregados a la acción del Espíritu Santo que la dirige y camina con ella.

¡Madre bendita, Madre de Dios, enséñanos también a caminar al ritmo de los pasos que nos marca el Espíritu Santo y a dejarnos fortalecer por su Amor y su Fortaleza!

Pero, María, no se queda en el camino, sino que camina al ritmo de su Hijo Jesús. Ella que inicia su andadura con Él en su seno, le acompaña, treinta y tres años más tarde, al pie de la Cruz. Ella padece sus burlas, sus injurias, sus blasfemias y sus sufrimientos. Ellas los recibe como si de su propia crucifixión se tratara. Ella coopera con su dolor sufriente en esa redención universal de su Hijo. Ella continúa también la obra redentora de su Hijo, que se consuma en la Cruz.

Allí consagra su vida y es proclamad Madre de todos los hombres, y, como tal, Madre de la Iglesia, que ella aúna, fortalece y reemprende. Madre del Calvario, que, junto a tu Hijo, gastas toda tu vida en entregarla para que, la encarnación de tu Hijo tenga esa Hora final donde los pecados de todos los hombres sean redimidos y perdonados por la entrega voluntaria de su Muerte en la Cruz.

Madre, tú que supiste cumplir la Voluntad de Dios y llevar hasta la Cruz junto a tu Hijo, intercede por nosotros, para que también, de tu Mano e injertado en tu Hijo Jesús, sepamos llevar también nuestra vida hasta los pies de la Cruz de salvación, y entregar todas nuestras miserias y pecados, compartiendo nuestra muerte, con la del Señor. Amén.

5 de abril de 2017

AUDIENCIA DEL PAPA FRANCISCO

El apóstol Pedro, nos dice el Papa Francisco, nos invita a vivir en la esperanza. Esa esperanza que mueve nuestra vida, pero que se apoya, no en las cosas de este mundo, que se corrompen y son caducas, sino en la Esperanza que se encarna en nuestro Señor Jesús. Él es el centro de nuestra vida y de todas nuestras esperanzas. Él es el Camino, la Verdad y la Vida. Él es el Resucitado.

Y este Tesoro no es para ocultarlo, continua el Papa, sino para manifestarlo, descubrirlo y compartirlo. Porque es un Tesoro de salvación. Un Tesoro que nos une en el Perdón y la Misericordia de Dios Padre que, Jesús, el Señor, nos viene a manifestar y a ofrecer. Y, como nos dice San Pedro, es mejor soportar y sufrir unido al Señor, que nos hace suave y ligera la carga y nos llena de esperanza de Resurrección, que transmitimos y proclamamos a los demás con nuestro testimonio y nuestra vida.





PAPA FRANCISCO
AUDIENCIA GENERAL
Miércoles 5 de abril de 2017


Queridos hermanos y hermanas:

El apóstol Pedro nos invita a dar razones de la esperanza que habita en nuestros corazones. Esta esperanza no es un concepto ni un sentimiento, sino una persona, Jesús resucitado, que, desde nuestro bautismo, vive en nosotros, renueva nuestra vida y nos colma con su amor y con la plenitud del Espíritu Santo.

Este tesoro no podemos ocultarlo, tenemos que compartirlo y darlo a conocer con el testimonio de nuestra vida. Es necesario que la esperanza tome la forma de dulzura y de bondad para con el prójimo, y también de perdón para los que nos han hecho daño, convencidos que el mal solamente se vence con la humildad y la misericordia.

San Pedro nos dice además que es mejor sufrir haciendo el bien que haciendo el mal, porque cuando sufrimos por el bien, estamos en comunión con Jesús, que aceptó el sufrimiento por nuestra salvación. Cuando vivimos esta realidad, nos convertimos en sembradores de la resurrección, y en portadores de un perdón y de una bendición que son el anuncio del amor sin medida de Dios, fundamento de nuestra esperanza.

Saludos:
Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española, en particular a los grupos provenientes de España y Latinoamérica. Los animo a vivir con intensidad los días de Semana Santa. Que la contemplación de la Pasión y Muerte de Jesús, nos asegure en la esperanza de la resurrección, y nos ayude a ser instrumentos de su consuelo y de su amor para todos nuestros hermanos. Que Dios los bendiga.


1 de abril de 2017

MARÍA, FRUTO DEL ESPÍRITU SANTO

Podríamos decir que María es la esposa del Espíritu Santo. Esto lo dijo San Maximiliano Kolbe, "Padre Kolbe": Desde el primer instante de su existencia, el Dador de las gracias, el Espíritu Santo, estableció la propia morada en su alma, tomó absoluta posesión de Ella y la compenetró de tal modo, que el nombre de Esposa del Espíritu Santo no expresa sino una sombra lejana, pálida, imperfecta, de tal unión" (EK 1224).

María es concebida por el Espíritu Santo, es su Obra y su Fruto. Bien diría el Padre Kolbe que "María es fruto del Espíritu Santo. La Gracia del Padre, revertida por el Hijo y el Espíritu Santo en nosotros, vuelve al Padre desde el Espíritu, en María, y el Hijo - EK 634 -. Y es que una Madre como María nos es necesaria para resguardarnos en ella.

Es verdad que no podemos llegar al Padre sino por Cristo, pero no es menos verdad que para llegar a Cristo necesitamos a María. Es la Madre que nos lo presenta y nos lo enseña. Es la Madre que lo conoce, lo ha tenido bajo su techo y sus cuidados, junto a su esposo San José, y está llena de su Gracia. Es el mismo Espíritu Santo, quien acompaña a su Hijo al desierto, quien se configura con María y la hace participe y mediadora de todas sus Gracias - Ek 1229 -.

Nos resultará imposible acercarnos a Jesús sin María. ¡Cuántas gracias doy el Espíritu Santo que me lleva a conocer a María! Yo, que he vivido mucho tiempo alejado de Ella y casi, si no ignorándola, si dejándola un poco de lado. Y es ella la que me lleva y me adentra en el conocimiento de su Hijo. ¿Es qué alguien lo puede conocer mejor que su Madre? Y, ahora, sorprendentemente, me encuentro escribiendo, no por iniciativa propia sino por encargo, en la Asociación BceP. Me pregunto después de estar inmerso en el camino, ¿no es esto obra de María en el Espíritu Santo?

Madre, te pido intercedas en todos los blogueros de la Asociación, y en todos los que estén abierto a tu Gracia, avivando nuestros corazones y mostrándonos el Amor de tu Hijo Jesús, entregado a su Pasión y Muerte para salvarnos. Transforma por la Gracia del Espíritu nuestros corazones y llevarnos a la vivencia de cada día en la Voluntad del Padre. Amén.

30 de marzo de 2017

CARTA DEL PAPA FRANCISCO A LAS FAMILIAS



CARTA DEL PAPA PARA EL ENCUENTRO MUNDIAL DE LAS FAMILIAS

Al Venerado Hermano el cardenal KEVIN FARRELL

Prefecto del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida

Al final del VIII Encuentro Mundial de las Familias, celebrado en Filadelfia en septiembre de 2015, anuncié que el encuentro sucesivo con las familias católicas de todo el mundo tendría lugar en Dublín. Ahora, con el deseo de comenzar su preparación, me complazco en confirmar que se desarrollará del 21 al 26 de agosto de 2018, sobre el tema: "El Evangelio de la familia: alegría para mundo”. Y con respecto a este tema y a su desarrollo quisiera ofrecer algunas indicaciones más precisas. Deseo, efectivamente, que las familias puedan profundizar en la reflexión y la condivisión de los contenidos de la Exhortación Apostólica postsinodal Amoris Laetitia.

Nos podríamos preguntar: ¿El Evangelio sigue siendo alegría para el mundo? Y también: ¿La familia sigue siendo una buena noticia para el mundo de hoy? ¡Yo estoy seguro de que sí! Y este "sí” está firmemente fundado en el plan de Dios. El amor de Dios es su "sí” a toda la creación y al corazón de la misma, que es el hombre. Es el "sí” de Dios a la unión entre el hombre y la mujer, abierta a la vida y al servicio de ella en todas sus fases; es el "sí” y el compromiso de Dios con una humanidad a menudo herida, maltratada y dominada por la falta de amor. La familia, por lo tanto, es el "sí” del Dios Amor. Solamente partiendo del amor la familia puede manifestar, difundir y regenerar el amor de Dios en el mundo. Sin amor no se puede vivir como hijos de Dios, como cónyuges, padres y hermanos.

Quiero hacer hincapié en la importancia de que las familias se pregunten a menudo si viven partiendo del amor, por el amor y en el amor. Esto significa concretamente darse, perdonarse, no perder la paciencia, anticiparse al otro, respetarse. ¡Cómo mejoraría la vida familiar si cada día se vivieran las tres sencillas palabras "permiso”, "gracias”, "lo siento”! Todos los días experimentamos la fragilidad y la debilidad, y por eso todos nosotros, familias y pastores, necesitamos una humildad renovada que plasme el deseo de formarnos, de educarnos y de ser educados, de ayudar y de ser ayudados, de acompañar, discernir e integrar a todos los hombres de buena voluntad. Sueño con una Iglesia en salida, no autorreferente, una Iglesia que no pase lejos de las heridas del hombre, una Iglesia misericordiosa que anuncie el corazón de la revelación de Dios Amor que es la Misericordia. Es la misma misericordia que nos hace nuevos en el amor; y sabemos cuanto las familias cristianas sean lugares de misericordia y testigos de misericordia; después del Jubileo extraordinario lo serán todavía más, y el Encuentro de Dublín podrá dar señales concretas.

Invito, pues, a toda la Iglesia a recordar estas indicaciones en la preparación pastoral para el próximo Encuentro Mundial. Ante Usted, querido Hermano, junto con sus colaboradores, se presenta la tarea de conjugar de una forma especial la enseñanza de Amoris Laetitia, con la cual la Iglesia desea que las familias estén siempre en camino, en esa peregrinación interior que es una manifestación de vida auténtica. Mi pensamiento se dirige de manera especial a la archidiócesis de Dublín y a toda la querida Nación irlandesa, por la generosa hospitalidad y el esfuerzo que implica organizar un evento de esta magnitud. ¡Que el Señor os recompense a partir de ahora, concediéndoos en abundancia favores celestes!

La Sagrada Familia de Nazaret guíe, acompañe y bendiga vuestro servicio y a todas las familias involucradas en la preparación del gran Encuentro Mundial de Dublín.


Desde el Vaticano, 25 de marzo de 2017

29 de marzo de 2017

AUDIENCIA DEL PAPA FRANCISCO

Ayer me asaltó una terrible duda. En un momento del día, creo que fue por la tarde, me vino al pensamiento el misterio de Dios. ¿Cómo pudo hacerse a sí mismo? ¿De dónde viene su poder? Confieso que desde niño, y también, joven, había tenido esos pensamientos en momentos puntuales. Más, inmediatamente, me mente se abandona a la realidad y experimento que estoy, existo y he sido creado. 

Y en mi corazón palpita la huella de Dios, de ese Dios revelado por Jesús, que me ha creado a su imagen y semejanza. Descubro mi ADN espiritual: felicidad, eternidad y amor, que me asemeja a Dios, mi Padre Dios que me revela Jesús, el Hijo de Dios encarnado en naturaleza humana. Y hoy, nuestro querido Papa Francisco, nos habla de la esperanza. Esa esperanza en la que todo hombre anhela alcanzar esa felicidad eterna y gozosa que experimenta en el amor. 

Sí, me decía, Dios está dentro de mí. No sé de dónde ha salido ni de donde viene su Poder, pero sí, Dios está presente en mi vida y llegar a Él mantiene viva todas mis esperanzas. Y, como Abrahán, sostengo mi esperanza en Él confiado que, como dice nuestro Papa Francisco: nuestra vida se iluminará con la certeza de saber que Aquél que ha resucitado a su Hijo de la muerte nos resucitará también a todos nosotros y nos hará ser una sola cosa con Él, junto a todos nuestros hermanos en la fe.






PAPA FRANCISCO
AUDIENCIA GENERAL
Miércoles 29 de marzo de 2017


Queridos hermanos:

En la catequesis de hoy hemos visto la estrecha relación que hay entre la fe y la esperanza. En la carta a los Romanos, san Pablo nos dice que Abrahán, «apoyado en la esperanza, creyó contra toda esperanza». El patriarca, a pesar de sus muchos años y la esterilidad de su mujer Sara, siguió creyendo en la promesa que Dios le había hecho de darle una gran descendencia. Frente a la evidencia de una realidad contraria a toda esperanza humana, él se fía de Dios con la certeza de que el Señor cumplirá sus promesas. También nosotros estamos llamados a vivir una esperanza como la de Abrahán, que no se apoya en razonamientos, o en previsiones o cálculos humanos, sino que hunde sus raíces en la fe en la Palabra de Dios. Así nuestra vida se iluminará con la certeza de saber que Aquél que ha resucitado a su Hijo de la muerte nos resucitará también a todos nosotros y nos hará ser una sola cosa con Él, junto a todos nuestros hermanos en la fe.

Saludos:

Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española. Pidamos a la Virgen María que en este tiempo de cuaresma nos ayude a intensificar nuestra preparación espiritual para que la celebración del misterio pascual de Cristo renueve nuestra fe y nuestra esperanza. Que el Señor los bendiga. Muchas gracias.

25 de marzo de 2017

EN EL VIENTRE DE SUS MADRES




Hoy, 25 de marzo, día del niño por nacer, queremos arrancar un grito desde lo más profundo de nuestro corazón para clamar que viven en el vientre de sus madres y esperan nacer a la vida, a esa vida que Dios les ha dado y a la que, como hijos, tienen derecho a vivir.

Hoy celebramos el acontecimiento de la anunciación, cuando por obra del Espíritu Santo, María, concibio a su Hijo Jesús. Hoy, también leemos en el Evangelio que Isabel, prima de María, que llevaba ya gestando, de seis meses, a su hijo Juan. Y al ser visitada por María, el ñiño saltó de gozo en su vientre. 

Por eso, defendemos que la vida empieza en el momento de la concepción y ya inician un camino, pero vivos, de gestación hacia el nacimiento a la vida de este mundo. Por eso, uniéndonos a todas las asociaciones y grupos providas, rezamos y reclamamos el derecho a la vida desde el momento que nacemos a la vida, en el vientre de nuestras madres.

MARÍA Y JOSÉ, LOS ELEGIDOS

No resulta fácil comprender la elección de María. Desde el principio fue elegida y preparada para ser la Madre de Jesús. Y eso, desde nuestra limitada mente nos cuesta entenderlo. Nos parece como que limita la colaboración de María. Sin embargo, era libre, como tú y como yo, y podía negarse, porque no era fácil lo que se le venía encima.

¿Te presta tú a eso si Dios te elige? ¿Crees fácil averiguarlo? ¿Y fácil responder? ¿Te imaginas tener que cambiar tus planes y proyectos? ¿Entiendes la huida a Egipto? ¿Y si la entiendes, la asumes sin más? Todas esas preguntas, y más que podemos hacernos, nos responden a la dificultad de la tarea de José y María. y nos dejan claro que su cooperación fue libre y confiada. Una respuesta dura y peligrosa que exigía una madura y confiada fe.

Respuesta como la que tratas de dar tú y también yo. Respuesta cargada de dudas, de incertidumbre, de vacilaciones y de miedos. Respuesta pobre, humilde y confiada. Porque en el fondo nos fiamos del Señor. No sabemos cómo y por qué, pero nos fiamos de su Palabra. Palabra de Vida Eterna. 

Pero experimentamos miedo y debilidades. Necesitamos la Gracia y la Fuerza del Espíritu Santo que nos de ese impulso que quizás nos paraliza y no nos atrevemos a dar. María y José lo dieron, se fiaron del Señor hasta los últimos momentos de sus vidas. José antes, pero María hasta el último momento al pie de la Cruz. Se mantuvieron firmes, confiados y seguros. Y es que la fe crece y se fortalece.

Eso queremos pedirles hoy, María y José, que intercedan por nosotros y nos ayuden a sostenernos firmemente como ustedes. Que nos ayuden a defender la vida como José hizo con Jesús y con María. Eso queremos rogarles, que seamos fieles y firmes en confiar y esperar la asistencia y el auxilio del Espíritu Santo siguiendo la estela y el mismo camino que siguieron ustedes. Amén.

22 de marzo de 2017

AUDIENCIA DEL PAPA FRANCISCO

El Papa Francisco continua con sus catequesis en sus respectivas audiencias. Hoy nos habla de lo que nos dice San Pablo con el fin de animarnos y ayudarnos en el camino hacia el Señor. Fundamental es la perseverancia o paciencia, para soportar todas las adversidades y obstáculos que nos salen al paso en nuestro camino. Y, no menos, la consolación, capacidad de sabernos consolados, acompañados y auxiliados en todo momento por el Señor, sobre todo en las situaciones más deprimidas y decepcionantes de nuestro camino.

Por eso, nuestra fortaleza no nace de nosotros, débiles y frágiles, sino que nos viene de Dios. En Él nos fortalecemos y superamos los obstáculos que nos asedian y nos amenazan con destruirnos y derrumbarnos. En y por Él avanzamos con paso firme y, en las debilidades, somos fuertes, capaces de, en el Espíritu Santo, vencer todas las dificultades que nos cierran el paso hacia la Casa del Padre.





PAPA FRANCISCO
AUDIENCIA GENERAL
Miércoles 22 de marzo de 2017


San Pablo continúa ayudándonos a comprender mejor en qué consiste la esperanza cristiana. Hoy señala dos actitudes importantes para nuestra vida y nuestra experiencia de fe. La perseverancia o paciencia es la capacidad de soportar, de permanecer fieles, sobre todo en medio de las situaciones adversas. Por otra parte, la otra actitud, la consolación es la gracia de saber acoger y mostrar en todo momento, especialmente en aquellos momentos marcados por el sufrimiento y la desilusión, la presencia y la acción compasiva de Dios que nunca nos abandona y permanece siempre fiel en su amor por nosotros.

Por eso el Apóstol afirma que somos fuertes, porque en la lógica del Evangelio nuestra fuerza no viene de nosotros sino del Señor, que nos concede experimentar su consolación y su amor fiel, y nos da la capacidad de estar cerca de los hermanos más débiles y de hacernos cargo de su fragilidad.

La Palabra de Dios alimenta en nosotros la esperanza, que se traduce concretamente en servicio recíproco y en el compartir. Esto es posible sólo cuando en el centro está Cristo y su Palabra, porque él es el “hermano fuerte” que nos cuida y nos carga sobre sus hombros de “Buen Pastor”, tierno y solícito.


Saludos:
Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española, en particular a los provenientes de España y Latinoamérica. Agradezcamos al Señor el don de su Palabra y no olvidemos que nuestra esperanza no depende de nuestras capacidades, sino de la ayuda de Dios y de la fidelidad de su amor. Muchas gracias.


18 de marzo de 2017

MARÍA, PRESENTE EN LA OBRA REDENTORA DE SU HIJO

María es consciente de su papel. Es la Madre, a quien Jesús, el Hijo debe obediencia, tal y como ocurre en todas las familias, y más en aquel pueblo de Israel. Honrar a los padres y madres, dirá Jesús más tarde es ganar la salvación. ¿Cómo iba Jesús a desobedecer la invitación de María a actuar en aquella boda a la que habían sido invitados?

Hablamos de Caná, la boda de Caná. María se da cuenta de la necesidad de aquellos esposos. Se pone en su lugar. Y sabe de su Hijo. Conoce su misión y lo hace presente de esa necesidad de aquellos esposos. Están en apuros y María, la Madre, invita a su Hijo a mirar por aquella familia y solucionarles el problema.

Deducimos que María sabe la identidad y divinidad de su Hijo. Había sido anunciada por el Ángel Gabriel, pero habían pasado muchos años, treinta años aproximadamente, y María sabe que ya es la hora de su Hijo. Y le invita a presentarse y a actuar por el bien de los hombres. En ese momento unos esposos conocidos a cuya boda habían sido invitados. Y Jesús parece oponerse, pero accede. Es fiel a la obediencia de su Madre, y, quizás, adelanta su momento. Actúa por mediación de su Madre en favor de aquellos esposos.

¿Cómo no va a actuar por todo lo que María le pida en favor de sus hijos? Porque sus hijos somos también nosotros y María, si le rogamos, actuará intercediendo a su Hijo por nosotros, por nuestros problemas, por nuestras situaciones, nuestras dudas, nuestras oscuridades, nuestros errores y pecados. María, nuestra Madre, intercede por los hombres para que se manifieste el poder salvífico de su Hijo en todos ellos y los salve y libere de todas sus miserias y pecados.

Pero, también, María nos interpela y nos invita a hacer lo que Jesús nos dice. María, eco de las Palabras del Padre en el Bautismo del Hijo, y también en la Transfiguración del Tabor, nos invita a escuchar al Hijo y a hacer lo que él nos dice y nos enseña. Meditemos bien estas palabras. María, nuestra Madre, nos cuida, nos acompaña y nos presenta a su Hijo, y nos invita a seguirle, a escucharle y a hacer lo que Él nos enseña y nos testimonia con su Amor. Amén.

17 de marzo de 2017

LA AUTORIDAD DE LA BIBLIA (TEMA 2)

CURSO SOBRE EL MINISTERIO PETRINO
TEMA 2
LA AUTORIDAD EN LA BIBLIA

Ya desde la Catequesis de la Creación, en los primeros capítulos del Libro del Génesis, encontramos señales certeras e inequívocas de cómo Dios se manifiesta respecto de su autoridad.
Es más que evidente que si Dios quisiera, omnipotente como es, hubiera podido hacer uso de su infinito e ilimitado poder, de tal manera que podríamos asegurar, sin lugar a dudas, que le hubiese resultado imposible al ser humano desobedecerle. 

Pero la Biblia no nos enseña que esa sea la manera de actuar de Dios...
Dios, pudiendo hacer uso del poder absoluto, es decir, dicho en palabras bien humanas, pudiéndose mostrar como un caudillo o jerarca absolutista... no lo hace. Pero, ¿por qué? ¿por qué no lo hace?


a) Dios no usa un poder absolutista porque ello sería lo mismo que negar al ser humano el gran regalo de la libertad. Dios nos ha creado libres. Nuestra alma está impregnada de libertad. 
Bien es verdad que esa libertad ha de escoger el bien para ser verdaderamente libre, pero es imprescindible que ese bien se escoja, no que se imponga. Si se nos impone el bien y no lo podemos escoger, entonces dejamos de ser libres e, incluso, un bien que se impone puede parecer que también deja de ser el bien. 
Por eso Dios permite que Adán y Eva, pudiendo escoger el bien, acaben eligiendo el mal, la desobediencia, la rebeldía contra su Creador.

b) Dios tampoco usa su poder de forma absolutista porque no está tratando con esclavos, ni tan siquiera con súbditos. Dios nos trata como hijos, pues lo somos. Y a los hijos se les trata no con normas de obligado cumplimiento sin más, sino con amor, mucho amor. 
Pero el amor sin libertad no es amor. Si se obliga a alguien a “amar”, esa acción deja de ser amor, por mucha apariencia que de ello tenga. El amor requiere de manera imprescindible de libertad.

c) Por todo ello, la manera de actuar de Dios no es haciendo uso de un poder absolutista sino con una decidida autoridad, que presenta sin engaños ni ambigüedades el plan de felicidad para el hombre. Se lo presenta, se lo propone, pero no se lo impone. 
Dios Padre y Creador nos habla con autoridad, con una autoridad generosa, con una autoridad paciente, con una autoridad que perdona. Y es que el verdadero poder, aquel que se ejerce desde la autoridad es siempre generoso porque su poder, su ejercicio legislativo, incluso desde un sentido punitivo, siempre busca nuestro bien, está pensado para rescatarnos y no para hundirnos. La autoridad de Dios no ve fantasmas que menoscaban su poder y, por tanto, no necesita ser “duro” para afianzar su autoridad.

Así pues, Dios no es “autoritario” ni tampoco responde con simplezas como “esto es así porque yo lo mando”. Dios hace el uso más inteligente del poder: aquel que muestra que goza de por sí de una autoridad moral que no necesita vencer a nadie porque pretende convencer a todos.
Para ello nos ilumina con su Espíritu y nos envía a sus profetas. Primero fueron Isaías, Jeremías, Ezequiel... después Juan el Bautista, su mismo Hijo Jesucristo y apóstoles como Pedro y Pablo. Y así hasta nuestros días: Juan XXIII, Pablo VI, Juan Pablo II... Monseñor Romero, Madre Teresa de Calcuta... y hoy el Papa Francisco.

QUIQUE FERNÁNDEZ

15 de marzo de 2017

AUDIENCIA DEL PAPA FRANCISCO

Cada día es una prueba de amor. Una prueba donde experimentamos nuestras dificultades, nuestras tentaciones y bajezas y nuestras caídas. Y, realmente, si no fuera, como nos dice el Papa Francisco en su audiencia de hoy, el amor de Dios, quedaríamos sin esperanzas y vencidos por la muerte. Es la Esperanza del Amor de Dios la que nos levanta, nos vigoriza y nos fortalece para continuar la lucha y para enmendarnos a su Misericordia con la esperanza de ser perdonados.

Nos reconocemos pecadores y desmerecedores del perdón. Sin embargo, el Amor de Dios, nuestro Padre, nos salva y por su Misericordia recuperamos el ánimo para seguir la lucha. Gracias, Santo Padre, por compartir estos criterios que nos animan y fortalecen para el camino.







PAPA FRANCISCO
AUDIENCIA GENERAL
Miércoles 15 de marzo de 2017


Queridos hermanos y hermanas:

En la Catequesis de hoy, san Pablo nos recuerda que el secreto para mantenernos alegres en la esperanza es reavivar en nuestros corazones el amor de Dios.

Todos somos pecadores, pero el Señor, que es rico en misericordia, abre ante nosotros una vía de libertad y de salvación, que es la posibilidad de vivir el mandamiento del amor, dejándonos guiar por el corazón de Jesús Resucitado.

Vivir y actuar el mandamiento del amor es un don de la gracia de Dios; por eso, cuando amamos, hay que evitar caer en la hipocresía de buscar nuestros propios intereses, y también en la idea falsa de pensar que si amamos es sólo mérito nuestro.

La auténtica caridad nace del encuentro personal con el rostro misericordioso de Jesús, y nos lleva al encuentro sincero con los hermanos. Sólo de esta forma podremos mantenernos alegres en la esperanza, pues sabemos que a pesar de nuestras debilidades y fallos, y hasta en los momentos más difíciles, el amor de Dios nunca nos abandona, y nos impulsa a compartir con nuestros hermanos todo lo que cada día recibimos de él.


Saludos:
Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española, en particular a los grupos provenientes de España y Latinoamérica. En este tiempo de cuaresma, los invito a que, alegres en la esperanza, reaviven en sus corazones el amor que han recibido de Dios y lo compartan con todos los hombres con obras de caridad sincera. Que Dios los bendiga.


11 de marzo de 2017

MARÍA, LA MADRE DEL PERDÓN

El perdón es el caballo de batalla del cristiano. Seguir a Jesús es forjar a fuego en tu corazón la huella y marca del perdón. Sin perdón no trates de seguirlo, pues sería imposible. Pierde sus huellas y su camino y terminas por perderte tú también.

María, su Madre, le sigue desde el mismo momento que lo acepta en su vientre. María, desde ese momento vive en y para Jesús, el Hijo único de Dios Vivo. María, sencilla y humilde desde lo más profundo del dolor de su corazón, ofrece su amor y su perdón a todos lo que clavan en su Hijo la blasfemia, el insulto, el martirio y la condena, condenándolo a morir en la Cruz.

María, constituida, con los apóstoles, en comunidad eclesial, ofrece el perdón a todos aquellos que, junto a su Hijo, lo han crucificado y rechazado. Y, María, continúa hoy acompañando a la Iglesia en ese dolor de padecer los martirios y sufrimientos de todos aquellos que se ensayan en sus hijos, persiguiéndolos hasta darles muerte.

Ella es icono e imagen para todos nosotros, porque ella es la primera en cumplir la Voluntad de Dios y servirnos de ejemplo y testimonio alumbrándonos el camino del perdón y la misericordia. María, que en todo momento nos sostiene unidos, intercede por la Iglesia para que soporte y supere todas las persecuciones y blasfemias a la que es sometida.

Sólo el amor, que ella sabe dar y contagiar es el arma capaz de transformar el odio y la sed de venganza de aquellos que se afanan en perseguir a la Iglesia y amenazar con destruirla. María, Madre del perdón, enséñanos a perdonar como Tú, junto a tu Hijo y al pie de la Cruz, supiste unirte a Él en el Perdón elevado al Padre para todos aquellos que no saben lo que hacen. Amén.

4 de marzo de 2017

NUESTRAS ANSIAS DE ASCENDER

Todos queremos más, así reza la canción conocida por todos, pero también así nos empuja el corazón a querer progresar, tanto materialmente como espiritualmente. Todos queremos ser mejores, y lo descubrimos cuando iniciamos nuevas etapas en nuestras vidas. Experimentamos deseos de perfección y de hacer todas las cosas bien. ¿Quién no se ha propuesto, después de alguna experiencia espiritual ser mejor?

Somos el vivo ejemplo de la parábola del sembrador -Mt 13, 3-9- nos ilusionamos pronto, pero luego la poca profundidad de nuestra fe se seca rápidamente con las dificultades y tentaciones de nuestro mundo.

Nadie está más cerca de Dios que nuestra Madre la Virgen. Dios la ha llenado de Gracia y la ha hecho su Madre, durante su tiempo, bajo la Naturaleza Humana, por este mundo. Es la más alta entre todas las criaturas y también la más humilde y perseverante en vivir según la Voluntad de Dios. 

Vivamos aprendiendo y mirando hacia ella, porque como Madre nos enseña a persevera y sostenernos, siendo grande en el orden espiritual, humilde en el aspecto material. Enterada de tal dignidad, corrió a servir a su prima Isabel - Lc 1, 39-45 -.

Tratemos, aprovechando este camino cuaresmal, de esforzarnos en crecer y progresar en el orden espiritual tanto como hacemos y ponemos en el orden temporal, sabiendo que en lo primero atesoramos tesoros que no se corrompen y son eternos, mientras que los temporales su nombre ya los descubre.

Pidamos a nuestra Madre que nos acompañe e interceda en su Hijo, para que, caminando en torno y unida a ella sepamos distinguir el verdadero Tesoro que merece la pena alcanzar y llenar de él nuestro corazón. Amén.

2 de marzo de 2017

Homenaje P Román

Con nuestro agradecimiento, cariño y admiración al P. Román Llamas OCD, quien ha cooperado en este Blog, poniendo de relieve la gran figura del Patriarca San José y nos ha transmitido su gran espiritualidad. Dios le bendiga y le guarde, le recompense su entrega, generosidad y servicio a la Iglesia, al Carmelo y a la comunidad real y virtual, a lo largo de su vida sacerdotal.

1 de marzo de 2017

AUDIENCIA DEL PAPA FRANCISCO

Hoy, nuestro Papa Francisco, nos recuerda nuestro propio camino cuaresmal. Camino de preparación de nuestra propia pascua, que como el Señor, tendremos que soportar, recorrer y vencer con la resurrección. Esperanza de nuestro camino y de nuestra vida.

La Pascua del Señor, paso de la muerte a la Vida, es el fundamento de nuestra fe. En la Resurrección de nuestro Señor reviven todas nuestras esperanzas, porque nosotros, como Él y en Él, vivimos y caminamos en esa esperanza, la de la Resurrección en Xto. Jesús. Él nos da la Vida y nos acompaña en nuestro camino penitencial revestiéndonos de su Gracia, por la oración y los sacramentos, como nos indica nuestro Papa Francisco. 






PAPA FRANCISCO
AUDIENCIA GENERAL
Miércoles 1 de marzo de 2017


Queridos hermanos y hermanas:

Hoy, miércoles de ceniza, los invito a reflexionar sobre la cuaresma como tiempo de esperanza. Al igual que el Pueblo de Israel que sufrió la esclavitud en Egipto, cada uno de nosotros está llamado a hacer experiencia de liberación y a caminar por el desierto de la vida para llegar a la tierra prometida.

Jesús nos abre el camino al cielo a través de su pasión, muerte y resurrección. Él ha debido humillarse y hacerse obediente hasta la muerte, vertiendo su sangre para librarnos de la esclavitud del pecado. Es el beneficio que recibimos de él, que debe corresponderse con nuestra acogida libre y sincera.

Estamos llamados a seguir el ejemplo de Nuestro Señor. Él venció al tentador y ahora nosotros debemos también afrontar la tentación y superarla. Él nos dio el agua viva de su Espíritu y nosotros debemos ir a buscarla a la fuente de los sacramentos y la oración. Él es la luz que vence las tinieblas y nos pide a nosotros alimentar la llama que se nos confió el día de nuestro bautismo. De este modo, nuestro camino cuaresmal será signo sacramental de nuestra conversión.

Catequesis completa

Saludos:
Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española, en particular a los grupos provenientes de España y Latinoamérica. Los exhorto a caminar en esperanza y con empeño en este camino de amor, que hoy Dios nos propone al inicio de la Cuaresma. Que nuestro esfuerzo forje una esperanza sólida, como la de María, que continuó a creer y a esperar incluso cuando se encontraba junto a la cruz de su Hijo. Que Dios los bendiga a todos.

25 de febrero de 2017

MARÍA, MADRE DEL AMOR

María representa la esencia del amor. Fue ella la que ofreció su seno para guardar al Camino, la Verdad y la Vida y al que dio su Vida por cada uno de nosotros por verdadero amor. María nos transmite ese amor a través de su Hijo. María representa el amor con el que la Iglesia nos acoge amparada en ella que reune a la comunidad apostólica.

Y es que el amor es la bandera del seguidor de Jesús. Todo arranca y parte del amor. El amor, una palabra simple y fácil de pronunciar, pero tan profunda y grande que nunca se termina de definir y aplicar. Un cristiano sin amor es un cristiano sin referente, sin raíz, sin identidad, hasta el punto que deja de serlo. En el amor está contenida toda la ley.

María es Madre de amor, porque es elegida para amar. Ama a Dios al aceptar su Voluntad, y ama a cada instante de su vida cuando se da y se ofrece en cumplimiento de la misión que se le asigna. María nos enseña a amar, porque antepone la Voluntad de Dios a todos sus gustos, sus planes y proyectos. Y ese someterse, renunciando a sus sentimientos, a sus miedos, a sus temores y a sus preferencias, descubren su verdadero amor.

Porque amar es dejarse modelar por la Mano de Dios; porque amar es ponerse en actitud de servicio, en contra de tus apetencias y sentimientos, el plan que Dios ha pensado para ti. Porque amar es aceptar el compromiso que Dios ha colocado en tu vida abrazándolo para servirlo y vivirlo en su presencia. Y en todo esto, María nos enseña a amar. 

Nos enseña a hacerlo con humildad, con sencillez, con firmeza, con esperanza, en silencio, con docilidad, confiada y dejándose iluminar y aceptando el camino señalado. María es Madre de la Iglesia, confiada a ella por su Hijo desde la Cruz. María, siguiendo, pues, esa misión acompañó a los apóstoles, y acompaña hoy también a la Iglesia. En ella nos sentimos resguardados y amados en el camino que nos lleva a su Hijo.

22 de febrero de 2017

CURSO SOBRE EL MINISTERIO PETRINO (1)

CURSO SOBRE EL MINISTERIO PETRINO (1)
INTRODUCCIÓN
Hoy, Fiesta de la Cátedra de San Pedro, iniciamos este curso sobre el Ministerio Petrino, el Papado.
No es, por tanto, casualidad que lo hayamos retrasado desde su anuncio hasta hoy para empezarlo. Pretende ser, a la vez que un curso de formación, una importante, necesaria, imprescindible declaración de intenciones de este servicio a la comunión eclesial que es Blogueros con el Papa.
Es necesario, pues, remarcar que nuestro compromiso, y por tanto también este curso que hoy empezamos, es con el Ministerio Petrino, el Papado, es decir todos y cada uno de los Papas que el Señor concede al servicio de la Iglesia.
Nacimos con Benedicto XVI, seguimos con el Papa Francisco y, Dios lo quiera y permita, seguiremos fieles y al servicio de la Iglesia con los próximos Papas.
Estamos viviendo una época complicada y paradójica respecto de la Comunión Eclesial. Algunos grupos ultraconservadores, tradicionalistas, o como cada cual quiera denominarlos, han abierto un concurso de pim-pam-pum contra el Papa y su Magisterio.
Unos dicen que el Papa Francisco es comunista, otros que es masón, los hay que lo consideran un antipapa e, incluso, quienes se atreven a llamarlo anticristo. Algunos consideran al Papa continuamente errado, otros consideran que el Papa es, y solo es, Benedicto X VI, y continua habiendo los que niegan legitimidad al Concilio Vaticano II y a todos los Papas desde ese momento.
Desde luego, son una minoría, ruidosa pero minoría. De los 120 cardenales electores solo uno se ha pronunciado en contra del Amoris Laetitia. Pero ese uno, junto a unos pocos cardenales y obispos eméritos, y amplificados por algunas plataformas en la red, hacen tristemente más ruido que la inmensa mayoría de fieles en comunión con el Papa y su Magisterio.
Aquí es donde entran en juego esas plataformas como portales, webs, blogs… No nos engañemos, y mucho menos nos dejemos engañar, no es casualidad que portales bien famosos pongan en portada la “dubia” de cuatro cardenales (tres de ellos eméritos), subrayando lo preparados que están, y en cambio se minusvalore y menosprecie a aquellos cardenales, incluso conferencias episcopales en pleno (como la Española) que se manifiestan en comunión al magisterio papal. ¡No es casualidad!
Estos días escribía un certero análisis Juan Manuel de Prada (que ya compartimos). Pues bien, él mismo ha señalado que hay ciertos medios que solo desean sus escritos si son discordantes con el Papa, pero que si su escrito es en algún modo “favorable” al Papa, entonces no le publican. Y atribuía como causa la ideología. Porque no desvelamos nada nuevo si decimos que algunos portales llamados católicos les mueve más la ideología que la fe.
Nosotros, desde una situación bien humilde, sabiéndonos débiles y pequeños, aportamos lo poco que somos y lo poco que podemos, para sumarnos a tantos y tantos católicos que sabiéndose llamados por el mismo Cristo a vivir la Comunión Eclesial lo hacemos desde la manera católica que es en torno al Papa, siendo fieles a su ministerio y magisterio. Pero aun damos un paso más y sintiéndolo padre para nosotros le profesamos amor y le manifestamos nuestro cariño.
Y no por ello estamos ciegos o somos papólatras. Sabemos que Jorge María Bergoglio tiene defectos, como también los tenía Joseph Ratzinger o Karol Woijtila, y como los tenemos todos nosotros que somos pecadores y limitados. También sabemos cada uno de nosotros los defectos de nuestras madres o de nuestras esposas.
Nuestro amor y cariño no es sentimentalismo. Nuestra fidelidad, incluso obediencia, no tiene que ver con la total coincidencia de opiniones. Nosotros somos fieles a Jesucristo y su Palabra, a la autoridad que emana del Cielo y se ejerce en la Tierra por quién ha sido escogido en nombre de Jesucristo para servir a su Iglesia.
A mostrar que esa fidelidad y comunión eclesial en torno al Papa es voluntad de Dios dedicaremos la primera parte del curso (10 entradas incluida ésta) y la segunda parte estará dedicada a como la Iglesia ha dado respuesta positiva a esa voluntad (10 entradas más incluida la conclusión). Así pues serán 20 entradas en total.
Pedimos al Espíritu Santo que ilumine nuestro entendimiento y a María, Madre de Dios, que nos lleve de su maternal mano. Y todo ello desde la dinámica de la Misericordia.
Hoy, fiesta de la Catedra de San Pedro de 2017 empezamos diciendo, con fe y cariño, ¡viva el Papa!

QUIQUE FERNÁNDEZ

AUDIENCIA DEL PAPA FRANCISCO

La contemplación del mundo no es para sentirse bien ni optimista. El mundo se deteriora sin remedio porque el hombre mira para otro lado. Su egoísmo y su soberbia lo apartan de todo bien y sólo mira por sí mismo. Así, arrastrado por su propio pecado, consume y destruye el lugar que habita sin pararse a mirar que, al mismo tiempo, se destruye a sí mismo.

Hoy, el Papa Francisco nos llama a esa reflexión. Nos advierte de este pecado consumista y destructor, y nos invita a colaborar con esa hermosa creación que Dios ha puesto en nuestras manos para que la conservemos y la cuidemos. La creación, nos dice el santo Padre, es un don maravilloso que Dios ha puesto en nuestras manos. Reflexionemos sobre lo que nos dice.







PAPA FRANCISCO



AUDIENCIA GENERAL
Miércoles 22 de febrero de 2017



Queridos hermanos y hermanas

La creación es un don maravilloso que Dios ha puesto en nuestras manos para que entremos en relación con él y colaboremos en su designio de amor. Sin embargo, experimentamos constantemente el pecado que daña nuestra comunión con Dios y con todo lo que nos rodea. Ante este drama, el Señor no nos deja solos, nos ofrece una prospectiva nueva de salvación universal. 

El apóstol Pablo nos invita a que escuchemos los gemidos de toda la creación, que sufre las consecuencias del pecado; y, así mismo, nos anima a mantener firme la esperanza porque hemos sido salvados por el Señor. A través de su Resurrección, contemplamos los signos de la nueva creación.

El cristiano vive en el mundo y sufre los signos del mal y del egoísmo pero, al mismo tiempo, ve todo con los ojos de la Pascua; sabe que ahora vive un momento de espera, que va más allá del momento presente. No nos dejemos llevar por la desilusión o el pesimismo. El Señor quiere sanar con su misericordia los corazones heridos y humillados. Todo lo que el hombre ha desfigurado en su impiedad, él lo recrea y reconcilia en su amor.


Saludos:
Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española, en particular a los venidos de España y Latinoamérica. Los invito a pedir con insistencia la presencia del Espíritu Santo en sus vidas.  Él nos asiste para que vayamos más allá de las apariencias negativas del presente y aguardemos con esperanza los cielos nuevos y la tierra nueva, que el Señor prepara para toda la humanidad. Muchas gracias.