3 de julio de 2026

¡Señor, aquí me tienes!

¡Señor, que siempre estás a mi lado, que escuchas mis súplicas y mis ruegos, que me pides confianza, que me pides que cuente contigo, que me pides que no ponga mis esfuerzos humanos para resolver las cosas, sino que me deje llevar por la fuerza de tu amor y de tu misericordia: aquí me tienes, Señor, en mi debilidad y en mi esperanza! 

¡Señor, sabes perfectamente que a veces me agobio por las situaciones que me toca vivir, que me hacen temer o desconfiar, que la tristeza se apodera de mí; en todos estos momentos me falta fe, Señor, y me falta la confianza de saber que caminas a mi lado y que en todo momento puedo estar tranquilo porque te ocupas de mis cosas! ¡Envía, Señor, tu Espíritu sobre mí para que tenga la paciencia suficiente de aceptar la voluntad de Dios, para saber hacer frente a las cosas que por mí mismo no puedo cambiar!

¡Llena mi corazón de Ti para que sea capaz de abonarme a la confianza, a la certeza de que todo está en tus manos, que todo lo pueden! ¡Señor, envía tu Espíritu sobre mí para que me libere de los defectos de mi carácter porque muchas veces me apartan del camino correcto! 

¡Concédeme la gracia, Señor, de ser capaz de irradiar en todo momento la luz que proviene de tu Santo Espíritu! Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina