12 de diciembre de 2025

MADRE DEL ADVIENTO

¡Madre, Señora del Adviento, Madre de la esperanza, ayúdame a vivir este tiempo con el corazón abierto, poniendo toda mi confianza, mis esfuerzos, mi oración y mi vida en el proyecto de Tu Hijo para llegar a vivir en plenitud!

¡Madre, cuando las dudas se ciernen sobre mí, cuando las dificultades se me presenten, ayúdame a ser valiente para decirle que “sí” a Dios! ¡Y como Tú, que te pusiste al servicio de Dios, dame la luz que necesito para encauzar mis quehaceres cotidianos y hazme siempre disponible para los demás! 

¡Y, sobre todo, Madre, en este tiempo de Adviento marcado por las dificultades propias del covid, abre mis ojos y mi corazón para que me sienta conmovida por las personas más desfavorecidas y ser generosa para quien necesite de mi ayuda y colaboración! ¡Y, sobre todo, Madre, ayúdame a hacer silencio y a rezar como hiciste Tú para tener un verdadero encuentro con Dios en lo más profundo de mi corazón! Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

11 de diciembre de 2025

EL BUEN PASTOR

Señor, que en todo momento sea capaz de reconocer tu voz, de escucharte, de aceptar ser moldeado por Ti. En mi compromiso contigo, Señor, que tu voz sea para mí un instrumento de discernimiento en la oración, de lo que quieres para mi vida, de poner de manifiesto la voluntad del Padre en mi corazón, rechazar aquello que altera mi relación con Dios, con los demás e, incluso, conmigo mismo. 

Señor, ven a buscarme en todo momento porque yo también soy oveja perdida; muchas veces estoy lejos de ti, me amenazan muchos lobos de este mundo. Te pido, Señor, que me busques, que me acojas, que me conduzcas siempre por los caminos de bondad. Señor, me causa una gran alegría que seas mi pastor; no me importa entregar mi vida y unirla a la cruz; por eso, Señor, te pido que no dejes de seguir buscándome y, cuando me encuentres, me tomes entre tus brazos y me conduzcas de nuevo a mi redil. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

10 de diciembre de 2025

TODO DE TI, SEÑOR

Señor, como Juan Bautista, también yo soy muy grande, porque he recibido muchos dones, y muy pequeño, porque mi vida y mi felicidad dependen de Ti, del cariño de muchas personas.

Gracias por todo lo que he podido aprender, por todo lo que sé; y dame humildad para que cada día busque tu sabiduría.

Gracias porque sé comprender al que se equivoca; y que tu perdón me ayude a perdonar al que me haga daño.

Gracias por la alegría de mi rostro y de mi corazón; y gracias por esa alegría que tú me das y que nada ni nadie me puede arrebatar.

Gracias porque me has dado un corazón que sabe amar. Haz que siempre esté abierto para recibir tu amor y, así, amar cada día más y mejor.

Gracias, Señor, por todo lo que sé, por todo lo que tengo, por todo lo que soy. No me dejes caer en las garras del orgullo y que siempre tenga alma de discípulo. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

9 de diciembre de 2025

MARÍA INMACULADA

Señor, Tú eres bondad y belleza en estado puro. Tú creaste un universo precioso, impresionante. Tú creas a cada persona a tu imagen y semejanza. Tú nos llamas, nos das tu Espíritu, nos limpias y nos envías; para que seamos transparencia de tu amor, para que luchemos contra la maldad que embrutece a las personas y contamina tu Creación.

Que sepamos responderte con la confianza y la prontitud de María. Que cada día procuremos purificar nuestro corazón, manchado de rencores, envidias y malos deseos. Que tu amor, la presencia de María Inmaculada y la cercanía de tantas personas buenas no nos dejen caer en la tentación de pensar que no tenemos remedio, que nuestro mundo está condenado a la destrucción; y nos impulsen a limpiar lo que está sucio y a llenar de hermosura el mundo que has puesto en nuestras manos. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

8 de diciembre de 2025

AGRADECIDO

Tengo que proclamar bien fuerte lo que Tú, Señor, has hecho conmigo.

Tú me amaste, aun antes de que yo abriera los ojos a la luz de este mundo. Cada día te vistes de carne, para que te vea. Me miraste con cariño, sonriendo, y me invitaste a seguirte, a vivir contigo y como Tú. Diste tu vida por mí, porque me amas, para que te ame. Abriste tu corazón para que entrara; me regalaste tu mismo Espíritu para que reviviera.

Contaré lo que Tú, Señor, has hecho conmigo. Viniste un día a mí y te quedaste conmigo. Me dijiste que me amabas y que contabas conmigo. Me hablaste de mis hermanos, y me diste el deseo de entregarles mi cariño, mi tiempo, mi vida. Me sedujiste y acepté el reto, un reto que se repite cada día,

Una misión que da sentido a mi vida. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

7 de diciembre de 2025

COMO TÚ, SEÑOR

Señor, te doy gracias por todas las personas que hoy se encontrarán conmigo, cada una con su forma de pensar, sentir y actuar; todas están creadas a imagen y semejanza tuya, de todas puedo aprender algo bueno, todas me pueden enriquecer. En el fondo, todas son un regalo tuyo.

Sin embargo, a veces estoy cerrado, agrando los defectos de las personas para no aprender de nadie, para no cambiar. Unas me parecen demasiado estrictas, otras muy permisivas, algunas poco modernas, otras demasiado.

Señor, ayúdame a descubrir el don de todas las personas, a comprender y seguir el mensaje que tú me ofreces a través de cada una. Conviérteme, para que también yo sea regalo tuyo para los demás. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

6 de diciembre de 2025

VIENES A BUSCARME

Señor, Tú me recuerdas cómo sales a mi encuentro siempre que estoy perdido, siempre que me alejo de ti.

Tú conoces mi desvalimiento, mi pequeñez, mi inconstancia, mis incoherencias y errores, y con ellos me quieres, Señor.

Tú sabes bien, Señor, qué es lo que me distrae de ti, lo que me hace mediocre. Pero Tú, Señor, vienes a salvarme, me rescatas como oveja perdida y me metes en tu redil, que es donde están las fuentes de la Vida.

Tú te las arreglas, Señor, aunque yo me aleje, para que viva mi historia junto a ti.

Gracias, Señor, no puedo más que cantar tus maravillas y agradecer tus desvelos. Yo soy del todo tuyo, Dios mío. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

5 de diciembre de 2025

MEDITACIÓN ADVIENTO

"El Adviento me habla de alguien que ha de venir y tengo que esperar. De alguien que puede cambiar mi vida para siempre. El Adviento me invita a desear lo que aún no tengo. Un amor que abrace mi vida. Una resurrección desde la muerte en la que a veces me encuentro. El Adviento es una oportunidad que se me brinda para experimentar un cambio que todavía no llega.

Me gusta pensar en ese Dios oculto en los cielos que desciende a mi vida para cambiar los corazones. Él baja a mí en medio de mis cruces y dolores. Viene a mí cuando me siento perdido en mi noche. Cuando no invoco su nombre. Cuando no salgo de mi sueño. Cuando parece no haber esperanza. Entonces viene para abrazar mi cuerpo herido. Viene a mí." 

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

4 de diciembre de 2025

ORACIÓN ADVIENTO: CONVIÉRTEME

¡Señor, en este Adviento, quiero ponerme en pie y seguir caminando hacia tu encuentro! ¡Quiero, Señor, con alegría mirarte y tratar de convertirme en un signo de esperanza! ¡Quiero acogerte en mi corazón, mi Dios, para tener más intimidad, amistad y familiaridad contigo!

 ¡Señor, soy consciente de que quieres hacerme partícipe de tus designios, de tu vida y de tu misma felicidad! ¡Lo acepto y te doy gracias y le pido al Espíritu Santo que sea Él el que me guíe para reconocer Tu voz en mi interior! ¡En este camino hacia la Navidad, hacia la verdadera certeza de que Cristo anida en mi alma, quiero seguir la guía del Espíritu Santo para llenarme de certezas, de profunda serenidad y de una gran paz interior! ¡Ven, Señor, no tardes, ven pronto! Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

3 de diciembre de 2025

ADVIENTO

Mi espíritu y mi corazón están alerta como los ojos del centinela. Estoy esperando. Te busco, Señor. Estoy en vela. ¡Es Adviento! Te busco en la oración y Tú me abres, Señor, como un amigo siempre presente, cuando se llama a la puerta. Te busco en el Evangelio y Tú te acercas, Señor, como un amigo siempre presente, cuando se le pide luz para atravesar la noche.

Te busco en la Eucaristía, con los otros cristianos, y por tu Palabra y tu Pan vienes a mí, Señor, como un amigo siempre dispuesto a ofrecer lo mejor que tiene. Te buscamos cada día y te vemos, Señor, donde se siembra la alegría, donde se elimina la mentira, donde se suprime la injusticia. Para encontrarte, Señor, ¡hay que estar en vela! Tú estás a la puerta y llamas. Llamas al espíritu y al corazón. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

2 de diciembre de 2025

ADVIENTO

¿Qué me dices, Dios mío, en Adviento? Me dices que me visitas. Tú viniste a habitar entre nosotros y vendrás de nuevo al final de los tiempos. Pero ahora, ahora mismo, estás viniendo. El Adviento es para que aprenda a captar tu presencia en todo, a contemplarte cerca en cualquier situación, a celebrar un Amor que me ama sin medida, a recordar que no puedo salvarme por mí mismo. 

En Adviento me pides posada, mendigas acogidas. Aquí tienes tu casa, Señor; en este tiempo quiero escuchar y meditar a diario tu Palabra, recibir con más frecuencia la Eucaristía, abrazarte en el hermano más necesitado. Y así aprender lo que debe ser toda la vida. ¡Ven, Señor; ven, Salvador! Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Mdedina Medina

1 de diciembre de 2025

DESPIERTOS

Señor, nos quieres en vela, despiertos, atentos, sin perdernos una, con los ojos fijos en ti y en el mundo en el que vivimos, en las personas que gozan y sufren a nuestro lado; porque Tú estás presente en todo lo que sucede y nos hablas desde cada acontecimiento.

Señor, nos quieres en vela, siempre en camino, siempre en pie, siempre superando etapas y afrontando nuevas rutas, siempre discriminando lo que más conviene, siempre preparados para lo que haga falta.

Señor, líbranos de la preocupación, del activismo, los agobios y prisas, de las obsesiones, la comodidad y la pereza, de todo lo que nos anestesia, de todo lo que nos impide verte.

Señor, danos la fe necesaria para que, desde la caridad, nos encuentres siempre en vela para verte, y con el corazón abierto, para acogerte; para disfrutar de la paz y la alegría que solo Tú nos puedes dar. Así sea.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina