17 de agosto de 2026

QUE GRANDE ES TU FE!

Señor Jesús, en este pasaje veo a una madre que no se rindió ante el silencio, que no se rindió ante el rechazo, que insistió con humildad y con fe hasta conseguir lo que pedía para su hija.

Enséñame a orar así: con la confianza de quien sabe que tú escuchas, aunque parezca que callas; con la perseverancia de quien no se ofende ante las pruebas del camino; con la humildad de reconocer que todo lo que tengo es gracia tuya.

Señor, tengo también mis propias súplicas, las cosas que llevo en el corazón y que a veces siento que no llegan a ti. Dame la fe de esta mujer: una fe que no se cansa, una fe que insiste, una fe que se humilla, pero no se rinde.

Tú le dijiste: “Grande es tu fe”. Quiero que un día me digas lo mismo.

Aumenta mi fe, Señor, para que en medio de mis pruebas sepa buscarte, insistir en la oración y confiar en que tu tiempo es siempre el mejor tiempo. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina