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8 de abril de 2025

VII ESTACIÓN. SEGUNDA CAÍDA

Dios mío, sálvame, que me llega el agua al cuello: me estoy hundiendo en un cieno profundo y no puedo hacer pie; he entrado en la hondura del agua, me arrastra la corriente.  (Salmo 69,2-3) 

Aplastado, caes bajo el peso de la cruz, impregnado del mal del mundo, del dolor del ser humano. Así es, compañero de nuestra debilidad, cargado con nuestras culpas, silenciosamente nos hablas de tu amor más grande. No nos amas porque te hayamos amado, sino solo para que contigo podamos, amados, aprender a amar bajo el peso del antiguo y siempre nuevo madero de todas las cruces que oprimen la vida y la historia. ¡Señor, ten piedad!

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

17 de marzo de 2024

VII Estación: Jesús cae por segunda vez

Señor, desde nuestra debilidad gritamos a ti, caído, para ser fuertes en nuestra debilidad, amigo nuestro de todas nuestras horas bajas  

Tú, que eres amor, te entregas amando y caes por amor, haciéndote debilidad y pobreza.  

Tú caíste, Señor, en Belén, en nuestra tierra pobre, y caes siempre identificado con el que no puede más.  

Gracias, Señor por tu primera caída el hombre que ama hasta el final y se entrega pequeño y frágil como la eucaristía de cada día.  

Tan pocas fuerzas tienes, Señor, es tanto el peso que te abruma, pues no eres capaz de soportar el peso desgarrado de la cruz.  

Y caes una y mil veces por la vida en todos los que lloran en la noche,   en todos los que buscan un consuelo y no encuentran más que mil reproches.  

Tú eres el Señor de nuestra historia tejida de debilidades, hambrienta de un amor que nunca llega. Y tú sigues cayendo cada tarde. Tú eres la esperanza que tenemos los que caemos con facilidad, a veces no podemos más que decirte: perdona, Señor, nuestra iniquidad. Caer en la segunda y levantarse es querer amar hasta el final. Amén. 

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina.