17 de septiembre de 2026

ME CONOCES, SEÑOR

Señor, Tú me conoces y sabes lo que quiero, lo mismo mis proyectos que mis debilidades. No puedo ocultarte nada, Jesús.

Quisiera dejar de pensar en mí y dedicarte todo mi tiempo. 

Quisiera entregarme por entero a ti. Quisiera seguirte a donde quiera que vayas.

Pero ni esto me atrevo a decirte, porque soy débil.

Esto lo sabes mejor que yo. Sabes de qué barro estoy hecho, tan frágil e inconstante. Por eso mismo te necesito aún más, para que tú me guíes sin cesar, para que seas mi apoyo y mi descanso. 

¡Gracias por tu amistad, Jesús! Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina