3 de octubre de 2026

EN EL LUGAR QUE TÚ QUIERAS, SEÑOR

Señor Jesús, tus discípulos te preguntaron quién es el más grande en el Reino, y tú pusiste a un niño en medio de ellos. Hoy también me llamas a mí a ese lugar sencillo.

Líbrame del deseo de ser el primero, de mi orgullo y de mi afán de reconocimiento.

Enséñame a volverme como un niño: confiado, humilde, abierto a recibir todo como don de tu Padre. Que no me crea grande por lo que hago, sino pequeño y amado por lo que tú eres.

Ayúdame a acoger a los pequeños, a los débiles, a los olvidados, porque quien los recibe en tu nombre te recibe a ti.

Que nunca los desprecie ni los hiera con mi indiferencia. Y recuérdame que sus ángeles contemplan siempre el rostro de tu Padre del cielo, que cada uno es precioso a tus ojos.

Haz mi corazón manso y humilde como el tuyo, para que un día pueda entrar en tu Reino. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina