Señor, Padre de misericordia, hoy nos volvemos a Ti con el corazón afligido por las llamas que castigan la tierra y los pueblos afectados.
Te pedimos por quienes han perdido su hogar, sus tierras, sus animales, el fruto de tanto trabajo; consuela su dolor y dales fuerza para seguir adelante.
Protege a los bomberos, agentes forestales, militares de la UME y voluntarios que arriesgan su vida por salvar la de otros; guía sus pasos, cuida sus manos, tráelos sanos a casa.
Envía lluvia y viento favorable que apaguen el fuego, y calma en el corazón de quienes esperan con miedo noticias de sus pueblos y sus seres queridos.
Que ninguna persona se pierda en estas llamas, y que la solidaridad de tantas manos que hoy se tienden para ayudar sea también un signo de tu amor entre nosotros.
Virgen María, Madre nuestra, extiende tu manto sobre Madrid y Ávila, e intercede por todos los que sufren.
Amén.






