14 de octubre de 2026

CORAZÓN LIMPIO

Señor Jesús, tú no te quedas en las apariencias: miras el corazón.

Perdóname cuando cuido la fachada, lo que los demás ven, y descuido lo que hay dentro de mí: mi orgullo, mi egoísmo, mis juicios y mis rencores.

Límpiname por dentro. Que mi fe no sea solo un gesto exterior, sino una vida que nace de un corazón sincero.

Enséñame a dar con generosidad, a compartir con los pobres lo que tengo, y así hacer que todo en mí sea limpio, como tú dices.

Que mis manos, mi mirada y mis palabras reflejen lo que tú sembraste en mi interior.

Quítame la doble vida y la hipocresía, y dame un corazón sencillo y transparente.

Gracias porque me aceptas tal como soy y me invitas a cambiar.

Hazme humilde, misericordioso y verdadero. Amén. 

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina