10 de febrero de 2011

AUDIENCIA GENERAL DEL PAPA

Benedicto XVI: la docta mansedumbre de san Pedro Canisio


Hoy en la Audiencia General

CIUDAD DEL VATICANO, miércoles 9 de febrero de 2011 (ZENIT.org).- Ofrecemos a continuación la catequesis que el Papa Benedicto XVI pronunció hoy sobre san Pedro Canisio, dentro de su recién comenzado ciclo sobre Doctores de la Iglesia, durante la Audiencia General celebrada en el Aula Pablo VI.
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Hoy querría hablaros de san Pedro Kanis, Canisio en la forma latina de su apellido, una figura muy importante en el s.XVI católico. Nació el 8 de mayo de 1521 en Nimega Holanda. Su padre era el alcalde de la ciudad. Mientras estudiaba en la Universidad de Colonia, frecuentó a los monjes cartujos de santa Bárbara, un centro propulsor de la vida católica, y a otros hombres píos que cultivaban la espiritualidad llamada devotio moderna. Entró en la Compañía de Jesús el 8 de mayo de 1543 en Maguncia (Renania-Palatinado), después de haber seguido un curso de ejercicios espirituales bajo la supervisión del beato Pierre Favre, Petrus Faber, uno de los primeros compañeros de san Ignacio de Loyola. Se ordenó sacerdote en junio de 1546 en Colonia, y al año siguiente, estuvo presente en el Concilio de Trento como teólogo del obispo de Austria, cardenal Otto Truchsess von Waldburg, donde colaboró con dos hermanos, Diego Laínez e Alfonso Salmerón.

En 1548, san Ignacio le hizo completar su formación espiritual en Roma y lo envió después al Colegio de Messina a ejercitarse en humildes servicios domésticos. Consiguió en Bolonia el doctorado en teología el 4 de octubre de 1549, y después fue enviado al apostolado a Alemania por san Ignacio. El 2 de septiembre de ese año, el 1549, visitó al Papa Pablo III en Castelgandolfo y después de esto fue a la Basílica de San Pedro a orar. Allí imploró la ayuda de los grandes Apóstoles Pedro y Pablo, para que diesen una eficacia permanente a la Bendición Apostólica, con miras a su gran destino, la nueva misión. En su diario, escribió algunas palabras de la oración que realizó: “Allí he sentido que un gran consuelo y la presencia de la gracia me eran concedidas por medio de estos intercesores (Pedro y Pablo). Ellos confirmaban mi misión en Alemania y parecían transmitirme, como apóstol de Alemania, el apoyo de su benevolencia. Tú conoces Señor, de que manera y cuantas veces en ese mismo día me has confiado Alemania, a la que luego cuidaré y por la cual deseo vivir y morir”.

Debemos tener presente que nos encontramos en el tiempo de la Reforma luterana, en el momento en que la fe católica en los países de lengua germánica, ante la fascinación de la Reforma, parecía que se apagaba. Era un deber casi imposible el de Canisio, encargado de revitalizar, de renovar la fe católica en los países germanos. Sólo era posible con la fuerza de la oración. Era posible solo desde la base, es decir desde una amistad profunda con Jesucristo; amistad con Cristo en su Cuerpo, la Iglesia, que se alimenta en la Eucaristía, Su presencia real.

Siguiendo la misión recibida de Ignacio y del Papa Pablo III, Canisio partió hacia Alemania y partió antes que nada hacia el Ducado de Baviera, que durante muchos años fue sede de su ministerio. Como decano, rector y vicecanciller de la Universidad de Ingolstadt, cuidó la vida académica del Instituto y de la reforma religiosa y moral del pueblo. En Viena, donde por un breve tiempo fue administrador de la Diócesis, desarrolló el ministerio pastoral en los hospitales y las cárceles, sea en la ciudad como en el campo, y preparó la publicación de su Catecismo. En 1556 fundó el Colegio de Praga y hasta el 1569, fue el primer superior de la provincia jesuita de la Alemania Superior.

Entre estas tareas, estableció en los países germánicos una densa red de comunidades de su Orden, especialmente de Colegios, que fueron puntos de partida para la reforma católica, para la renovación de la fe católica. En este tiempo participó también en el Coloquio de Worms con los dirigentes protestantes, entre los que estaba Felipe Melantchon (1557); ejerció la función de Nuncio Pontificio en Polonia (1558; participó en las dos Dietas de Augusta (1559 y 1565); acompañó al cardenal Estanislao Hozjusz, enviado del Papa al Emperador Fernando (1560); interviene en la Sesión Final del Concilio de Trento, donde habló sobre la cuestión de la Comunión bajo las dos especies y sobre el Índice de Libros Prohibidos (1562).

En 1580 se retiró a Friburgo en Suiza, dedicado totalmente a la predicación y a la composición de sus obras, allí murió el 21 de diciembre de 1597. Beatificado por el beato Pío IX en 1864, fue proclamado en 1897 segundo Apóstol de Alemania por el Papa León XIII, y canonizado por el Papa Pío XI y también proclamado Doctor de la Iglesia en 1925.

San Pedro Canisio transcurrió buena parte de su vida en contacto con las personas socialmente más importantes de su tiempo y ejerció una influencia especial con sus escritos. Fue editor de las obras completas de san Cirilo de Alejandría y de san León Magno, de las Cartas de san Jerónimo y de las Oraciones de san Nicolás de Flüe. Publicó libros de devoción en varias lenguas, las biografías de algunos santos suizos y muchos textos de homilética. Pero sus escritos más difundidos fueron los tres Catecismos elaborados entre el 1555 y el 1558. El primero estaba destinado a los estudiantes a un nivel de comprensión de las nociones elementales de teología; el segundo a los niños del pueblo para una primera instrucción religiosa; el tercero a jóvenes con una formación escolástica de escuela media o superior. La doctrina católica estaba expuesta a base de preguntas y respuestas, brevemente, en términos bíblicos, con mucha claridad y sin menciones críticas.

¡Sólo en el tiempo de su vida se hicieron 200 ediciones de este Catecismo! Y se sucedieron cientos de ediciones hasta el s.XX. Así en Alemania, todavía en la generación de mi padre, la gente llamaba al Catecismo, simplemente el Canisio: es realmente el catequista de los siglos, ha formado la fe de las personas durante siglos.

Es, esta, una característica de san Pedro Canisio: saber componer armoniosamnete la fidelidad a los principios dogmáticos con el debido respeto a cada persona. San Canisio ha distinguido la apostasía consciente, culpable, de la fe, de la pérdida de la fe inocente, por las circunstancias. Y ha declarado, frente a Roma, que la mayor parte de los alemanes pasaron al Protestantismo sin culpa. En un momento histórico de fuertes contrastes confesionales, evitaba -esta es una cosa extraordinaria- la aspereza y la retórica de la ira -cosa rara como he comentado, en esos tiempos y en las discusiones entre los cristianos- y se preocupaba sólo de la presentación de las raíces espirituales y de la revitalización de la fe en la Iglesia. Para esto le sirvió mucho el amplio y penetrante conocimiento que tenía de las Sagradas Escrituras y de los Padres de la Iglesia: el mismo conocimiento que sobresalía de su personal relación con Dios y la austera espiritualidad que derivaba de la devotio moderna y de la mística renana.

La característica de la espiritualidad de san Canisio es una profunda amistad con Jesús. Por ejemplo escribió el 4 de septiembre de 1549 en su diario, hablando con el Señor: “Tú, al final, como si me pudieses abrir el corazón del Santísimo Cuerpo, que me parecía ver delante de mí, me has mandado beber en esa fuente, invitándome por decir así a sacar las aguas de mi salvación de tus fuentes , oh mi Salvador”. Se ve que el Salvador le da un vestido con tres partes que se llaman paz, amor y perseverancia. Y con este vestido compuesto de paz, amor y perseverancia, Canisio ha realizado su obra de renovación del catolicismo. Esta amistad con Jesús – que es el centro de su personalidad- nutrida por el amor a la Biblia, por el amor al Sacramento, por el amor de los Padres, esta amistad estaba claramente unida a la consciencia de ser en la Iglesia un continuador de la misión de los Apóstoles. Y esto nos recuerda que todo evangelizadores siempre un instrumento unido, y por eso mismo fecundo, con Jesús y con su Iglesia.

San Pedro Canisio se había formado en esta amistad con Jesús en el ambiente espiritual de la Cartuja de Colonia, en la que había mantenido estrecho contacto con dos místicos cartujos Johann Lansperger, latinizado como Lanspergius, y Nicolas van Hesche, latinizado como Eschius. Más tarde profundizó la experiencia de esta amistad, familiaritas stupenda nimis, con la contemplación de estos misterios de la vida de Jesús, que ocupan una gran parte en los Ejercicios espirituales de san Ignacio. Su intensa devoción por el Corazón del Señor, que culminó en la consagración al ministerio apostólico en la Basílica Vaticana, encuentra aquí su fundamento. 

En la espiritualidad cristocéntrica de san Pedro Canisio hay un profundo convencimiento: no hay alma cuidadosa de la propia perfección que no practique cada día la oración mental, medio ordinario que permite al discípulo de Jesús vivir la intimidad con el Maestro divino. Por esto, en los escritos destinados a la educación espiritual del pueblo, nuestro santo insiste en la importancia de la Liturgia con los comentarios a los Evangelios, de las fiestas, del rito de la santa Misa y de los otros Sacramentos, pero, al mismo tiempo, tiene cuidado de mostrar a los fieles la necesidad y la belleza de que la oración personal diaria acompañe y permee la participación en el culto publico de la Iglesia.

Se trata de una exhortación y de un método que conservan intacto su valor, especialmente después de que han sido propuestos nuevamente por el Concilio Vaticano II en la constitución Sacrosanctum Concilium: la vida cristiana no crece sino es alimentada por la participación en la Liturgia, en modo particular en la santa misa dominical, y por la oración personal diaria, por el contacto personal con Dios. En medio de muchas actividades y múltiples estímulos que nos rodean, es necesario encontrar cada día los momentos de recogimiento delante del Señor para escucharlo y hablar con Él.

Al mismo tiempo, es siempre actual y de valor permanente el ejemplo que san Pedro Canisio nos ha dejado, no sólo en sus obras, sino sobre todo con su vida. Él nos enseña con claridad que el ministerio apostólico es robusto y produce frutos de salvación en el corazón, sólo si el predicador es un testigo personal de Jesús y sabe ser instrumento a su disposición, estrechamente unido a Él por la fe en su Evangelio y en su Iglesia, por una vida moralmente coherente y por una oración incesante como el amor. Y esto vale para cada cristiano que quiera vivir con esfuerzo y fidelidad su adhesión a Cristo. Gracias.

[En español dijo]
Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española, en particular a los grupos provenientes de España, México y otros países latinoamericanos. Invito a todos a vivir con empeño y fidelidad la adhesión a Cristo, a ejemplo de San Pedro Canisio. Encomendaos a su intercesión, pidiendo a Dios que vuestro apostolado produzca frutos de salvación, siendo testigos de Jesús e instrumentos suyos, con una vida moralmente coherente y una oración incesante. Muchas gracias.

[En italiano dijo]
Mi pensamiento se dirige finalmente a los jóvenes y a los recién casados. Celebramos ayer la memoria litúrgica de san Jerónimo Emiliano, fundador de los Somaschi y de santa Josefina Bakhita, hija de África que se convirtió en hija de la Iglesia. La valentía de estos testigos fieles a Cristo os ayude a vosotros, queridos jóvenes, para abrir vuestro corazón al heroísmo de la santidad en la existencia de cada día. Os sostenga a vosotros , queridos enfermos, en el perseverar con paciencia a ofrecer vuestra oración y vuestro sufrimiento por toda la Iglesia. Y os dé a vosotros, queridos recién casados, la valentía de convertir vuestras familias en comunidades de amor, que reflejen los valores cristianos.

8 de febrero de 2011

Abecedario de la Jornada Mundial de la Juventud 2011


MADRID, sábado, 5 de febrero de 2011 (ZENIT.org).- Presentamos el abecedario de la Jornada Mundial de la Juventud 2011 que ha publicado la comisión organizadora de Madrid (http://www.madrid11.com).
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Acogida
Existen dos modelos de alojamiento: en grandes espacios (colegios, parroquias, polideportivos, etc.) para grupos grandes de peregrinos, o en casas de familias, más indicado para grupos pequeños.
Benedicto XVI
 «Intentad acoger cada día la Palabra de Cristo. Escuchadle como al verdadero Amigo con quien compartir el camino de vuestra vida. Con Él a vuestro lado seréis capaces de afrontar con valentía y esperanza las dificultades, los problemas, también las desilusiones y los fracasos.»
Catering
Los inscritos con manutención recibirán cheques de comida, que se canjean en más de mil restaurantes en toda la Comunidad adscritos a la JMJ. Muchos establecimientos ofrecerán también la comida o la cena para llevar.
Días en las Diócesis
El programa va del 11 al 15 de agosto.  Para participar hay que inscribirse en la JMJ y señalar la diócesis elegida. A la práctica totalidad de las diócesis españolas se han sumado la diócesis francesa de Bayona y Gibraltar.
 
Euros
La JMJ se autofinancia: las autoridades públicas no aportan dinero a la JMJ. Las inscripciones son la principal fuente de financiación de la JMJ; el resto es cubierto por empresas y particulares.

Festival de la Juventud
Madrid será una fiesta internacional, con actividades musicales, artísticas, históricas y tradicionales españolas y de todos los rincones del planeta. Los actos culturales de la JMJ tendrán lugar del 15 al 19.

Gobierno
El Gobierno de España, la Comunidad de Madrid y Ayuntamiento de Madrid colaboran eficazmente en los temas de su competencia, para que esta cita juvenil mundial sea un gran éxito para España y para Madrid.

Hoteles
La organización no se ocupa de aquellos peregrinos que desean alojarse en hoteles, y delega la gestión en Viajes El Corte Inglés, la agencia oficial de viajes.

Inscripciones
La inscripción es online. Todas las modalidades de inscripción incluyen seguro de accidente, transporte público, mochila y acceso prioritario a los actos centrales.

Jóvenes voluntarios

Son la columna vertebral de la JMJ. Se necesitarán 20.000 voluntarios: quien desee participar ha de inscribirse a través de la página web.

Kairós
La JMJ contará con una Feria de las Vocaciones, ubicada en el Parque del Retiro. Todos los movimientos y realidades eclesiales están invitados a participar en esta muestra de la riqueza espiritual de la Iglesia.

 Liturgia
 El tesoro de la liturgia, cuidada con esmero  hasta los más pequeños detalles (en los ornamentos sagrados, la atención a las rúbricas, la música, la distribución de la comunión, etc.) ayudará a de scubrir la belleza de la fe a muchos jóvenes.


Mochila

La mochila contiene un Evangelio, el Libro del Peregrino (para seguir las ceremonias), la Guía de la JMJ (con el programa, la agenda cultural, etc.), el catecismo YouCat, la camiseta de la JMJ, una gorra, un abanico y un rosario.

Números
La Jornada Mundial de la Juventud es el encuentro de jóvenes más numeroso del planeta. Por los datos que llegan de distintos países, la edición de Madrid tendrá una participación multitudinaria.

ObisposNumerosos obispos de todo el mundo -casi un cuarto del episcopado mundial- participarán en la JMJ 2011, junto al Papa y acompañando a los jóvenes de sus diócesis. En esos días, Madrid será el centro de la Cristiandad.
Prensa
La participación de medios nacionales e internacionales alcanzará números muy altos: se espera acreditar a más de 5.000 profesionales de la información.

Quién es quién
La JMJ depende del Pontificio Consejo de Laicos, organismo de la Santa Sede presidido por el cardenal Stanislaw Rylko; y del Comité organizador local, presidido por el Cardenal Antonio María Rouco Varela.
 
Reconciliación

Para acercar a los jóvenes el sacramento de la reconciliación, el Parque del Retiro acogerá una ‘Fiesta del perdón', donde los asistentes a la JMJ dispondrán de varios cientos de sacerdotes que escucharán confesiones en muchos idiomas.

Solidaridad
 El Fondo de Solidaridad sirve para permitir que participen en la JMJ jóvenes de países en guerra o serias dificultades económicas. Al inscribirse se pide un donativo de 10€ a cada uno de los jóvenes.

Transporte

 La red de transporte de Madrid es una de las más completas del mundo. El abono de transporte está incluido en la inscripción, y facilitará la movilidad por toda la Comunidad.

Universal
 La JMJ es una muestra de la universalidad de la Iglesia Católica. Se esperan peregrinos de prácticamente la totalidad de países del mundo.

Visados   
 El  Gobierno de España estudia la concesión de visados gratuitos, siguiendo un protocolo que los facilite los peregrinos que vengan con instituciones eclesiales, y garantice al mismo tiempo que no se genera inmigración ilegal.

Website

 La página www.madrid11.com es la primera y principal fuente de información acerca de este acontecimiento: programa y horario de los actos, modalidades de inscripción, audiovisuales y carteles promocionales descargables, etc.
XX
Los inscritos tendrán un pase del peregrino, que les asignará un lugar reservado en los actos centrales,  y les dará acceso gratuito a las actividades culturales del Festival de la Juventud.

YouCat

YouCat, abreviación de Youth Catechism, un catecismo escrito para jóvenes, prologado por Su santidad Benedicto XVI, y que será entregado a los participantes.

Zonas

Las zonas de los actos centrales, divididas en sectores para garantizar el orden, la atención y la seguridad de todos, se asignan en función de la proveniencia de los inscritos y de la fecha en que formalicen completamente su inscripción. Cuanto antes se inscriban, más cerca se estará del Papa.

3 de febrero de 2011

AUDIENCIA GENERAL DEL PAPA

Benedicto XVI: la perfección cristiana en santa Teresa de Ávila


Hoy en la Audiencia General

CIUDAD DEL VATICANO, miércoles 2 de febrero de 2011 (ZENIT.org).- Ofrecemos a continuación la catequesis que el Papa Benedicto XVI dirigió hoy a los peregrinos congregados en el Aula Pablo VI para la audiencia general, y que dedicó a la santa española Teresa de Jesús, doctora de la Iglesia.
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Queridos hermanos y hermanas,
en el curso de las Catequesis que he querido dedicar a los Padres de la Iglesia y a grandes figuras de teólogos y de mujeres de la Edad Media, he podido detenerme también en algunos Santos y Santas que han sido proclamados Doctores de la Iglesia por su eminente doctrina. Hoy quisiera iniciar una breve serie de encuentros para completar la presentación de los Doctores de la Iglesia. Y comienzo con una Santa que representa una de las cumbres de la espiritualidad cristiana de todos los tiempos: santa Teresa de Jesús. 

Nace en Ávila, en España, en 1515, con el nombre de Teresa de Ahumada. En su autobiografía ella misma menciona algunos detalles de su infancia: el nacimiento de “padres virtuosos y temerosos de Dios”, dentro de una familia numerosa, con nueve hermanos y tres hermanas. Aún niña, con al menos 9 años, pudo leer las vidas de algunos mártires que le inspiran el deseo del martirio, tanto que improvisa una breve fuga de casa para morir mártir y subir al Cielo (cfr Vida 1, 4); “quiero ver a Dios” dice la pequeña a sus padres. Algunos años después Teresa habló de sus lecturas de la infancia y afirmó haber descubierto la verdad, que resume en dos principios fundamentales: por un lado “el hecho de que todo lo que pertenece a este mundo, pasa”, por el otro que sólo Dios es para “siempre, siempre, siempre”, tema que recupera en su famosísimo poema “Nada te turbe, nada te espante; todos se pasa,/ Dios no se muda, la paciencia todo lo alcanza, /quien a Dios tiene nada le falta, ¡Sólo Dios basta!”. Se quedó huérfana de madre a los 12 años, le pidió a la Virgen Santísima que fuera su madre (cfr. Vida 1,7).

Si en la adolescencia la lectura de libros profanos la había llevado a las distracciones de la vida mundana, la experiencia como alumna de las monjas agustinas de Santa María de las Gracias de Ávila y la lectura de libros espirituales, sobre todo clásicos de espiritualidad franciscana, le enseñan el recogimiento y la oración. A la edad de 20 años entra en el monasterio carmelita de la Encarnación, siempre en Ávila. Tres años después, enferma gravemente, tanto que permanece durante cuatro días en coma, aparentemente muerta (cfr Vida 5, 9). También en la lucha contra sus propias enfermedades la Santa ve el combate contra las debilidades y las resistencias a la llamada de Dios. Escribe: “Deseaba vivir porque comprendía bien que no estaba viviendo, sino que estaba luchando con una sombra de muerte, y no tenía a nadie que me diese vida, y ni siquiera yo me la podía tomar, y Aquel que podía dármela tenía razón en no socorrerme, dado que tantas veces me había vuelto hacia Él, y yo le había abandonado” (Vida 8, 2) . En 1543 pierde la cercanía de sus familiares: el padre muere y todos sus hermanos emigran uno detrás de otro a América. En la Cuaresma de 1554, a los 39 años, Teresa llega a la cumbre de su lucha contra sus propias debilidades. El descubrimiento fortuito de “un Cristo muy llagado” marca profundamente su vida (cfr Vida 9). La Santa, que en aquel periodo siente en profunda consonancia con el san Agustín de las Confesiones, describe así la Jornada decisiva de su experiencia mística: “Sucedió... que de repente me vino un sentimiento de la presencia de Dios, que de ninguna forma podía dudar que estaba dentro de mí o que yo estaba toda absorbida en Él” (Vida 10, 1). 

Paralelamente a la maduración de su propia interioridad, la Santa comienza a desarrollar de forma concreta el ideal de reforma de la Orden Carmelita: en 1562 funda en Ávila, con el apoyo del Obispo de la ciudad, don Álvaro de Mendoza, el primer Carmelo reformado, y poco después recibe también la aprobación del Superior General de la Orden, Giovanni Battista Rossi. En años sucesivos continuó la fundación de nuevos Carmelos, en total diecisiete. Fue fundamental su encuentro con san Juan de la Cruz, con el que, en 1568, constituyó en Duruelo, cerca de Ávila, el primer convento de carmelitas descalzas. En 1580 obtiene de Roma la erección en Provincia autónoma para sus Carmelos reformados, punto de partida de la Orden Religiosa de los Carmelitas Descalzos. Teresa termina su vida terrena justo cuanto está ocupándose de la fundación.

En 1582, de hecho, tras haber constituido el Carmelo de Burgos y mientras está realizando el viaje de vuelta hacia Ávila, muere la noche del 15 de octubre en Alba de Tormes, repitiendo humildemente dos expresiones: “Al final, muero como hija de la Iglesia” y “Ya es hora, Esposo mío, de que nos veamos”. Una existencia consumada dentro de España, pero empeñada por toda la Iglesia. Beatificada por el papa Pablo V en 1614 y canonizada en 1622 por Gregorio XV, fue proclamada “Doctora de la Iglesia” por el Siervo de Dios Pablo VI en 1970. 

Teresa de Jesús no tenía una formación académica, pero siempre atesoró enseñanzas de teólogos, literatos y maestros espirituales. Como escritora, se atuvo siempre a lo que personalmente había vivido o había visto en la experiencia de otros (cfr Prólogo al Camino de Perfección), es decir, a partir de la experiencia. Teresa consigue entretejer relaciones de amistad espiritual con muchos santos, en particular con san Juan de la Cruz. Al mismo tiempo, se alimenta con la lectura de los Padres de la Iglesia, san Jerónimo, san Gregorio Magno, san Agustín. Entre sus obras mayores debe recordarse ante todo su autobiografía, titulada Libro de la vida, que ella llama Libro de las Misericordias del Señor. Compuesta en el Carmelo de Ávila en 1565, refiere el recorrido biográfico y espiritual, escrito, como afirma la misma Teresa, para someter su alma al discernimiento del “Maestro de los espirituales”, san Juan de Ávila. El objetivo es el de poner de manifiesto la presencia y la acción de Dios misericordioso en su vida: por esto, la obra recoge a menudo el diálogo de oración con el Señor. Es una lectura que fascina, porque la Santa no solo narra, sino que muestra revivir la experiencia profunda de su amor con Dios. En 1566, Teresa escribe el Camino de Perfección, llamado por ella Admoniciones y consejos que da Teresa de Jesús a sus monjas. Las destinatarias con las doce novicias del Carmelo de san José en Ávila. Teresa les propone un intenso programa de vida contemplativa al servicio de la Iglesia, a cuya base están las virtudes evangélicas y la oración.

Entre los pasajes más preciosos está el comentario al Padrenuestro, modelo de oración. La obra mística más famosa de santa Teresa es el Castillo interior, escrito en 1577, en plena madurez. Se trata de una relectura de su propio camino de vida espiritual y, al mismo tiempo, de una codificación del posible desarrollo de la vida cristiana hacia su plenitud, la santidad, bajo la acción del Espíritu Santo. Teresa se remite a la estructura de un castillo con siete estancias, como imágenes de la interioridad del hombre, introduciendo, al mismo tiempo, el símbolo del gusano de seda que renace en mariposa, para expresar el paso de lo natural a lo sobrenatural. La Santa se inspira en la Sagrada Escritura, en particular en el Cantar de los Cantares, para el símbolo final de los “dos Esposos”, que le permite describir, en la séptima estancia, el culmen de la vida cristiana en sus cuatro aspectos: trinitario, cristológico, antropológico y eclesial. A su actividad de fundadora de los Carmelos reformados, Teresa dedica el Libro de las fundaciones, escrito entre el 1573 y el 1582, en el que habla de la vida del naciente grupo religioso. Como en la autobiografía, el relato se dedica sobre todo a evidenciar la acción de Dios en la fundación de los nuevos monasterios.

No es fácil resumir en pocas palabras la profunda y compleja espiritualidad teresiana. Podemos mencionar algunos puntos esenciales. En primer lugar, santa Teresa propone las virtudes evangélicas como base de toda la vida cristiana y humana: en particular, el desapego de los bienes o pobreza evangélica (y esto nos concierne a todos); el amor de unos a otros como elemento esencial de la vida comunitaria y social; la humildad como amor a la verdad; la determinación como fruto de la audacia cristiana; la esperanza teologal, que describe como sed de agua viva. Sin olvidar las virtudes humanas: afabilidad, veracidad, modestia, cortesía, alegría, cultura. En segundo lugar, santa Teresa propone una profunda sintonía con los grandes personajes bíblicos y la escucha viva de la Palabra de Dios. Ella se siente en consonancia sobre todo con la esposa del Cantar de los Cantares, con el apóstol Pablo, además de con el Cristo de la Pasión y con el Jesús eucarístico.

La Santa subraya después cuán esencial es la oración: rezar significa “frecuentar con amistad, pues frecuentamos de tú a tú a Aquel que sabemos que nos ama” (Vida 8, 5) . La idea de santa Teresa coincide con la definición que santo Tomás de Aquino da de la caridad teologal, como amicitia quaedam hominis ad Deum, un tipo de amistad del hombre con Dios, que ofreció primero su amistad al hombre (Summa Theologiae II-ΙI, 23, 1). La iniciativa viene de Dios. La oración es vida y se desarrolla gradualmente al mismo paso con el crecimiento de la vida cristiana: comienza con la oración vocal, pasa por la interiorización a través de la meditación y el recogimiento, hasta llegar a la unión de amor con Cristo y con la Santísima Trinidad. Obviamente no se trata de un desarrollo en el que subir escalones significa dejar el tipo de oración anterior, sino que es una profundización gradual de la relación con Dios que envuelve toda la vida. Más que una pedagogía de la oración , la de Teresa es una verdadera “mistagogia”: enseña al lector de sus obras a rezar, rezando ella misma con él; frecuentemente, de hecho, interrumpe el relato o la exposición para realizar una oración.

Otro tema querido a la Santa es la centralidad de la humanidad de Cristo. Para Teresa, de hecho, la vida cristiana es relación personal con Jesús, que culmina en la unión con Él por gracia, por amor y por imitación. De ahí la importancia que ella atribuye a la meditación de la Pasión y a la Eucaristía, como presencia de Cristo, en la Iglesia, para la vida de cada creyente y como corazón de la liturgia. Santa Teresa vive un amor incondicional a la Iglesia: ella manifiesta un vivo sensus Ecclesiae frente a episodios de división y conflicto en la Iglesia de su tiempo. Reforma la Orden Carmelita con la intención de servir y defender mejor a la “Santa Iglesia Católica Romana”, y está dispuesta a dar la vida por ella (cfr Vida 33, 5).

Un último aspecto esencial de la doctrina teresiana, que quisiera subrayar, es la perfección, como aspiración de toda la vida cristiana y meta final de la misma. La Santa tiene una idea muy clara de la “plenitud” de Cristo, revivida por el cristiano. Al final del recorrido del Castillo interior, en la última “estancia”, Teresa describe esa plenitud, realizada en la inhabitación de la Trinidad, en la unión a Cristo a través del misterio de su humanidad.

Queridos hermanos y hermanas, santa Teresa de Jesús es verdadera maestra de vida cristiana para los fieles de todo tiempo. En nuestra sociedad, a menudo carente de valores espirituales, santa Teresa nos enseñan a ser testigos incansables de Dios, de su presencia y de su acción, nos enseña a sentir realmente esta sed de Dios que existe en nuestro corazón, este deseo de ver a Dios, de buscarlo, de tener una conversación con Él y de ser sus amigos. Esta es la amistad necesaria para todos y que debemos buscar, día a día, de nuevo.
Que el ejemplo de esta Santa, profundamente contemplativa y eficazmente laboriosa, nos impulse también a nosotros a dedicar cada día el tiempo adecuado a la oración, a esta apertura a Dios, a este camino de búsqueda de Dios, para verlo, para encontrar su amistad y por tanto la vida verdadera; porque muchos de nosotros deberíamos decir: “no vivo, no vivo realmente, porque no vivo la esencia de mi vida”. Porque este tiempo de oración no es un tiempo perdido, es un tiempo en el que se abre el camino de la vida, se abre el camino para aprender de Dios un amor ardiente a Él y a su Iglesia y una caridad concreta hacia nuestros hermanos. Gracias.

[En español dijo]
Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española, en particular a los grupos provenientes de España, Chile, México y otros países latinoamericanos. Invito a todos, a ejemplo de Santa Teresa de Jesús, a crecer siempre en la oración y en las virtudes cristianas, hasta llegar a la plenitud del encuentro con el Señor. Muchas gracias.

2 de febrero de 2011

Disconnect to connect




Acabo de ver este estupendo vídeo que circula por la red y que me parece muy sugerente.

Me ha parecido que el autor hubiese querido expresar artísticamente unas palabras del mensaje de Benedicto XVI con ocasión de la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales; palabras que transcribo a continuación. Aunque procediendo de Tailandia, no parece que ésta haya sido la fuente de inspiración.
"Las nuevas tecnologías permiten a las personas encontrarse más allá de las fronteras del espacio y de las propias culturas, inaugurando así un mundo nuevo de amistades potenciales. Ésta es una gran oportunidad, pero supone también prestar una mayor atención y una toma de conciencia sobre los posibles riesgos. ¿Quién es mi 'prójimo' en este nuevo mundo? ¿Existe el peligro de estar menos presentes con quien encontramos en nuestra vida ordinaria? ¿Tenemos el peligro de caer en la dispersión, dado que nuestra atención está fragmentada y absorta en un mundo 'diferente' al que vivimos? ¿Dedicamos tiempo a reflexionar críticamente sobre nuestras decisiones y a alimentar relaciones humanas que sean realmente profundas y duraderas? Es importante recordar siempre que el contacto virtual no puede y no debe sustituir el contacto humano directo, en todos los aspectos de nuestra vida".
En el vídeo, parece que los demás están ausentes, puesto que sus imágenes desaparecen. En cambio, lo que se quiere reflejar es justamente lo contrario: en el momento en que los personajes se desconectan de sus móviles, entonces en ese momento todo se llena de colorido y de musicalidad. No hay nada que se pueda comparar a la sonrisa de un niño, a la presencia de la persona amada, al rasgueo de las guitarras, a las miradas de los amantes. Esa es la vida real que tenemos que conseguir. 

La vida virtual no podrá -mejor sería decir no deberá- nunca sustituir a esta comunicación a través del cuerpo y de sus gestos. No hay nada que exprese mejor a la persona que su cuerpo y es a través de él cómo se puede descubrir en su autenticidad la persona del prójimo. 

La vida virtual es también una comunicación extraordinariamente fecunda. El mensaje del Papa no es contrario a las redes sociales. Sencillamente, en él se pone en guardia de un peligro muy frecuente, el de que las personas acaben olvidándose de sus "prójimos" para acabar totalmente fagocitados por la atención de "personajes virtuales".  

En la medida en que se usa la red para huir del mundo real, en esa medida se tiende a falsear la propia imagen, es decir, a crearse un "perfil público" en que "realmente" se puede vivir en conformidad con los deseos que se estiman irrealizables en la vida de carne y hueso. Con esto no quiero decir que se inventen nuevos nicknames y se vivan otras vidas con sus respectivos disfraces. No, en la medida en que se abandona el mundo real, se corre el peligro de caer en la autocomplacencia. Lo explica muy bien Benedicto XVI en otro pasaje de este documento.
"... Se tropieza con algunos límites típicos de la comunicación digital: una interacción parcial, la tendencia a comunicar sólo algunas partes del propio mundo interior, el riesgo de construir una cierta imagen de sí mismos que suele llevar a la autocomplacencia". 
Este es un peligro muy real en el que fácilmente podemos caer los blogueros. Queramos o no creamos una imagen digital de nuestro yo no sólo a través del perfil que utilizamos y enseñamos, sino también y sobre todo mediante las publicaciones y los materiales que compartimos.

En fin, es siempre un reto y no vamos a dejar de trabajar por el riesgo de los accidentes. Seguiremos caminando... a la luz del Evangelio y mirando de no caer.


Unidos en la oración

El Papa Benedicto XVI ha confiado una intención general para este mes de febrero:

“Para que la familia sea respetada por todos en su identidad, y se reconozca su contribución insistituible a favor de toda la sociedad”.

Por esta intención se unirán en oración más de 50 millones de fieles, que pertenecen al Apostolado de la Oración y que están diseminados por todo el mundo. A ellos ha sido confiada y no me cabe duda de que secundarán la voluntad del Papa. 

Uno de los objetivos de Blogueros con el Papa es fomentar la unión de los usuarios de la red en torno a la figura y a la misión del Romano Pontífice. Así que os animo a que difundáis esta intención en vuestros blogs. Se puede hacer de muchas maneras. Bastaría crear un enlace permanente en la barra lateral o sencillamente editar y publicar una entrada hablando de esta intención. 

Como toda intención, conviene secundarla con todas las fuerzas de la persona, y así convertirla en un propósito concreto: ¿Qué, cómo y cuánto rezaré por ella? ¿Qué sacrificios puedo ofrecer este mes por esta intención? ¿A quién hablaré de este tema? ¿Qué puedo escribir en mi blog acerca de la familia: su identidad y su contribución a la sociedad?

Los españoles, por muchos motivos, estamos más obligados a secundar esta iniciativa papal. En Barcelona, Benedicto XVI nos recordó que la familia está fundada sobre el amor indisoluble y fecundo de los esposos. 

Ánimo, blogueros, hay mucho camino por recorrer. Parte del camino es interior. Otra buena parte lo recorremos juntos y cantando.