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4 de julio de 2016
10 de junio de 2016
¡Sean jóvenes alegres! JMJ Cracovia 2016
Algunas frases de José Prado
Flores durante la 6ª Conferencia Espiritual
como preparación a la JMJ Cracovia 2016 el 21 de Mayo de 2016 en el Santuario de la Divina Misericordia.
¡Sean misioneros alegres!
“¡Ese es nuestro llamado!
Esta es una misión linda que se nos confía: ser discípulos, misioneros alegres
de la misericordia”,
“Ser misericordioso no
significa darle algo a alguien. Misericordia es saber lo que la otra persona
necesita. No, lo que yo quiero darle al otro; sino darle lo que la otra persona
necesita de mí”.
“Para mí, un lindo ejemplo
de un buen samaritano son los burros, que llevan a las personas en su lomo.
Esta es una forma de ser misericordioso como el samaritano: cargar a alguien
que no puede caminar más. [...] Nuestro llamado es ser buenos burros para
llevar a aquellos que no pueden más. Podemos encontrar, también, este tipo de
ejemplo en el Evangelio cuando cuatro amigos llevan al paralítico ante Jesús.
Son cuatro burros que cargan al paralítico; para mí, esta es la primera y más
importante obra de misericordia: los que lo llevan hasta Jesús, que es el mismo
rostro de la Divina Misericordia.”
“Lo mejor que podemos darle
al otro es el Evangelio”, enfatizó. Al mismo tiempo, observó que para ser un
evangelizador efectivo, debemos empezar por nosotros mismos.
“El primer paso para la
evangelización es ser misericordioso con uno mismo, lo que significa
experimentar la Divina Misericordia. No es posible mostrar misericordia hacia
los otros si uno mismo no experimenta antes la misericordia de Dios.”
“No es suficiente hacer,
simplemente, un maquillaje exterior; sino que el punto es conducir
verdaderamente a las personas hasta Jesús, de modo que puedan experimentar un
encuentro personal con Él, para poder recibir nuevamente los dones del Espíritu
Santo.”
“¿cuál es nuestro llamado?”.
El evangelizador mexicano resaltó que el llamado está íntimamente relacionado
con la misión. “El llamado es elegir convertirse en misionero de la
misericordia, anunciar el Evangelio de la gracia, lo que significa anunciar que
la salvación es gratuita y es para todos.”
“Cuando Jesús elige a sus
discípulos, siempre hace referencia a cuál es la misión de ellos. [...] Él los
llamó para que estuvieran con Él, para que permanecieran a su lado, para que
pararan y experimentaran lo que era vivir a Su lado. Este es el llamado de un
cristiano: ¡estar con Jesús! [...] ¿Cuánto tiempo pasas con Jesús? ¿Cuánto
tiempo pasas delante de tu computadora y cuánto con la Palabra de Dios? ¿Cuánto
tiempo pasas escuchando, acompañando a Jesús? No, que Él te acompañe, sino tú
acompañarlo a Él; vivir con nuestro Maestro es nuestro llamado.”
“Un alumno es como su
profesor. Este es el perfil de tu vocación: volverte como tu Maestro, es
medular. ¿Qué significa esto? Pensar, sentir, hablar, orar, perdonar, vivir y
morir como Jesús. Ser como Cristo. Este es nuestro llamado.”
“Un discípulo alegre, un
misionero alegre. La alegría es una característica del cristiano. El
cristianismo no es la religión de la cruz, sino del poder de la cruz. Es por
eso que esa cruz realmente me fascina”, dijo José Prado señalando la Cruz de la
JMJ. “Porque Jesús no está en la cruz. Él resucitó, Él vive y esta es mi
alegría. Por eso un cristiano es alegre, feliz. Un católico que no sonríe no da
testimonio de la marca de un católico verdadero, quien está feliz de haber
encontrado un tesoro que estaba escondido.”
“Aquello que más necesita la
Iglesia hoy es la alegría de ser discípulo, misionero. Esto es lo más
importante. Para esto fuimos llamados y enviados. ¿Y por qué misericordia?
¡Porque Jesús nos dio el Espíritu Santo y es la marca de que lo tienes a Él y
de que eres feliz!”
“Llamado, misión, discípulos
alegres, misioneros de la misericordia. ¡Este es nuestro llamado! Esta es una
linda misión que nos fue confiada: ser discípulos alegres, misioneros de la
misericordia. De esa manera, el mundo creerá en nosotros.”
El encuentro concluyó con
una oración de alabanza.
José Prado Flores es un evangelizador mexicano.
Autoras: Zofia Świerczyńska y Paulina Małota Trad. al español: Clara
Retta.
9 de junio de 2016
Recordando: Mi historia de la JMJ
A raíz de un comentario que hice
en la entrada “Historia de las JMJ”, narrando una anécdota personal, un
bloguero sugirió que sería bueno contarla en una entrada propia y, como me
quedan 2 días de estar de Rodríguez, lo voy a hacer.
No es fácil remontarse 26 (Roma),
21 (Santiago de Compostela), 19 años atrás (Częstochowa) y recordar lo que viví
en las Jornadas Mundiales de la Juventud en las cuales participé. Pero si bien
he olvidado muchos detalles, ha quedado lo esencial, finalmente lo que importa.
La primera vez que un Papa, Juan
Pablo II, convocó a jóvenes de todo el mundo fue en 1984 y se llamó a aquello
Jubileo Internacional de la Juventud. Este fue el germen de lo que luego se han
denominado JMJ, jornadas mundiales de la juventud.
Parece ser que, a priori, según
muchos entendidos de dentro y de fuera de la Iglesia, aquello iba a ser un
fracaso. Esta es la diferencia entre los santos y los entendidos; los
entendidos intentan explicar la realidad y anticiparla; los santos la cambian.
Esto es lo que sucedió el Domingo de Ramos de 1984 en la Plaza de San Pedro; un
santo a la antigua, es decir, por aclamación popular, como es Juan Pablo II,
llamó y acudimos 300.000 jóvenes, cosa inaudita para la época.
Tenía yo entonces solo 16 años y
era un converso reciente, desde un cristianismo sociológico a un cristianismo
personificado en Cristo real y resucitado. Por tanto, estaba lleno de
entusiasmo por el mundo nuevo que estaba descubriendo y aquel Jubileo significó
un refrendo, un sello de autenticidad, de que el encuentro con Cristo que yo
estaba viviendo era real y operaba en otros jóvenes como yo.
Como dije en el comentario antes
citado, de lo que dijo el Papa en aquella ocasión, no recuerdo nada; costaba
seguirle el discurso, pues entonces no teníamos traductores y además había
demasiados estímulos a mi alrededor, chicas incluidas, y demasiadas hormonas
dentro como para ser consciente de lo que nos decía Juan Pablo II.
Anécdotas de aquel encuentro,
muchas, pero sobre todo recuerdo el regalazo, soy un mimado de Dios, que me
esperaba el Domingo de Ramos y que consistió en lo siguiente:
Entre los jóvenes peregrinos del
Camino Neocatecumenal, al que pertenezco, se sorteó dos invitaciones por
autocar para ayudar a los sacerdotes a distribuir la comunión el Domingo de
Ramos. A mí me tocó una de las invitaciones de mi autocar; la otra le tocó a un
hermano de mi Comunidad. Era un chollo, pues estaríamos en primera fila, debajo
del altar. La invitación ponía textualmente “Servizio Comunione” y era un a
tarjetita de color amarillo, pero la de mi compañero, aunque ponía lo mismo era
de color azul. Total que cuando nos presentamos a la mañana del domingo en la
puerta del Vaticano, empezamos a pasar controles vaticanos y en el último, el
de la Guardia Suiza, pasó algo extraordinario. Delante de mí, había una chica
con una invitación del mismo color que la mía pero que ponía “Comunione Santa”
y el guardia pensó que ella y yo veníamos juntos y nos mandaron a la izquierda.
A mi compañero, como tenía la tarjeta de color azul, lo mandaron a la derecha y
le perdí de vista. Me hicieron sentar en un lateral y maldije mi suerte pues
veía al Papa de espaldas y no sabía que tipo de invitación era aquella con la
que habían confundido la mía. Total que cuando llega la hora de comulgar veo
que tres filas más adelante se levantan, que los de la segunda fila se levantan
también y que yo también estoy levantado dirigiéndome tras los demás
directamente hacia el Papa. Yo alucinaba; estaba tan nervioso que cuando llegué
ante Juan Pablo abrí la boca y cerré los ojos. Cuánto me arrepiento ahora de no
haberle mirado fijamente a esos ojos santos.
Después de la ceremonia, nos
volvíamos inmediatamente a Madrid y no tuve tiempo de pedir la foto. Y cuando
contaba lo sucedido en el autocar mis compañeros pensaban que estaba vacilándoles.
Muchos años más tarde, como 15
años después, mi hermano, seminarista entonces, fue a Roma y tuvo el detalle de
ir al archivo fotográfico del Vaticano y preguntar por las fotos de los comulgantes
del Domingo de Ramos de 1984. Recuperó mi foto con el Papa y con ella y un
bonito marco me hizo uno de los mejores regalos de cumpleaños que he tenido
nunca.
En la foto se me ve con una
chaqueta blanca de franjas rojas y azules horterísima, prueba de que estaba
allí por error humano y gracia divina, pues la gente solicita comulgar con el
Papa con años de antelación y cuando les toca se presentan de tiros largos.
Esta foto es que la aparece en mi
perfil y esta es su historia, una de tantas entre los millones de historias de
Gracia que han vivido y vivirán los jóvenes en las Jornadas Mundiales de la
Juventud.
Yo he abierto el fuego. Ahora os
toca a vosotros contar vuestra experiencia.
PD. No os podré agradecer ni
contestar a ningún comentario pues tengo vacas pastando en el Campo de Montiel
«Y comencé a caminar por él, antiguo y conocido, y era verdad que por él
camino.». A buen entendedor...
Autor: José María A.V.
Esta historia fue contada en este mismo blog en 2010 Aquí.
8 de junio de 2016
EL MATRIMONIO DE SAN JOSÉ EN EL DECRETO ETERNO DE LA ENCARNACIÓN-REDENCIÓN
En el
misterio de la Encarnación-Redención el matrimonio de José y María juega un
papel esencial. Sin él no habría habido Encarnación ni Redención. Por eso san
Juan Pablo II en su Redemptoris Custos escribió: “Y también para la Iglesia si es
importante profesar la concepción virginal de Jesús, no lo es menos defender el
matrimonio de María con José, porque jurídicamente depende de este matrimonio
la paternidad de Jesús” (RC 7).
Y por este matrimonio, revelado en
los evangelios de Mateo y de Lucas y predestinado desde la eternidad en los
planes salvadores de Dios de la humanidad caída, san José pertenece al llamado
orden hipostático de las gracias. Es el orden de la salvación y redención
llevadas a cabo por Jesucristo que viene para que tengamos vida y la tengamos
en abundancia (Jn 10,10).
Un orden
muy superior al orden de la gracia ordinaria en la que se mueven todos los
demás santos. Suarez lo dice así de san José: -“Y en este orden entiendo que
fue instituido el ministerio de san José, estando como en el grado ínfimo y en
este sentido excede a todos los demás, como existiendo en orden superior. El
oficio del santo Patriarca no pertenece al Nuevo Testamento ni propiamente al
Antiguo, sino al autor de ambos y Piedra angular que hizo de los dos uno” (In
III P, q.29, a.2) Y, aunque dice por el profeta Isaías que “el lagar lo he
pisado yo solo, de mi pueblo no hubo nadie conmigo” (Is 63,3), refiriéndose a
su pasión y muerte redentoras, es lo cierto que asoció a esta su obra salvadora
a María y a José. Para poder llegar a pisar en lagar tuvo que nacer de la
Virgen María, tuvo que ser criado, alimentado, educado, enseñado, defendido,
protegido. Es lo que hizo san José durante los largos años que convivió con
Jesús y María. Y María no solo le ayudo durante la vida sino que en el momento
supremo de entregar su alma al Padre para la salvación del mundo allí estaba
ella de pie junto a él crucificado, asociándose plenamente a sus dolores y a su
muerte redentores, convirtiéndose en Corredentora de la humanidad con él, y san
José Corredentor porque “san José ha sido llamado por Dios para servir
directamente a la persona y a la misión de Jesús mediante el ejercicio de la
paternidad; de este modo él coopera en la plenitud de los tiempos en el gran
misterio de la Redención y es verdaderamente ministro de la salvación” (RC 8).
Porque todas las obras de Cristo a lo largo de la vida eran obras salvíficas y
salvadoras, ya que todas estaban ordenadas a consumarse en la pasión y muerte
en la cruz por amor, el mayor acto de amor que ha existido, porque como dice
san Juan Pablo II: “La Encarnación y la Redención constituyen una unidad
orgánica e indisoluble. Donde el plan de la revelación se realiza con palabras
y gestos intrínsecamente conexos entre sí. Precisamente por esta unidad el Papa
Juan XXIII, que tenía una gran devoción a san José, estableció que, en el canon
romano de la Misa, memorial perpetuo de la Redención, se incluyera su nombre
junto al de María, y antes del de los apóstoles, de los sumos Pontífices y de
los mártires” (RC 6).
Y por este
matrimonio santísimo resulta que María y José con Jesús, nacido en ese
matrimonio, forman una familia singular y única, la familia de Dios, la
Trinidad santísima de la tierra. Hablando de esta familia Gersón escribe: “Me
gusta exclamar ahora: ¡Oh totalmente maravillosa, José, tu sublimidad! ¡Oh
dignidad incomparable que la Madre de Dios Reina del cielo y señora del mundo
no juzgase indigno llamarle señor! No sé, realmente, padres ortodoxos, qué sea
aquí más admirable si la humildad de María o la sublimidad de José, aunque es
incomparablemente superior a ambos el Niño Jesús, Dios
bendito por los siglos, el que está escrito que les estaba sujeto; sujeto al
carpintero el que fabricó la aurora y el sol, sujeto a una mujer costurera,
ante quien se arrodillan los cielos, la tierra y los abismos. Desearía que me
saliesen las palabras para explicar un misterio tan alto y escondido desde los
siglos: La Trinidad de Jesús, José y María tan digna de admiración y de
adoración. Tengo sí el querer, pero no encuentro el poder y en el intento
abandono”. (Sermón de la Natividad de la B Virgen María, cuarta consideración).
Que por eso
san José se mueve plenamente en la esfera de esta sacratísima familia, por
encima de todos los demás santos. Pertenece de lleno a la familia de Dios.
Santa Teresa intuyó esta fe en la experiencia de san José y lo expresó así de
sencillamente: “Que no sé cómo se puede pensar en la Reina de los ángeles por los muchos trabajos que pasó con el Niño Jesús que no den gracias a
Dios por lo bien que les ayudó en ellos” (V 6,8), y también cuando dice “que a
otros santos parece les dio el Señor gracia para socorrer en una necesidad; a
este glorioso santo tengo experiencia de que socorre en todas y quiere el Señor
darnos a entender que así como le fue sujeto en la tierra, que como tenía
nombre de padre –siendo ayo- le podía mandar así en el cielo hace cuanto le
pide” (V 6,6).
San José
entra de lleno en el Decreto eterno de la Encarnación-Redención como padre de
Jesús en la línea de María como Madre. Y todo por su matrimonio con María.
3 de junio de 2016
¡Corazón Sagrado de Jesús Reina en todos los corazones!
De la Consagración del
Género Humano al Sagrado Corazón de Jesús
Encíclica "ANNUM SACRUM" (Extracto) DEL SANTO PADRE LEÓN XIII.
El
reino de Cristo también abraza a todos los hombres privados de la fe cristiana,
de suerte que la universalidad del género humano está realmente sumisa al poder
de Jesús. Quien es el Hijo Único de Dios Padre, que tiene la misma substancia
que El y que es "el esplendor de su gloria y figura de su substancia"
(Hebreos 1:3), necesariamente lo posee todo en común con el Padre; tiene pues
poder soberano sobre todas las cosas. Por eso el Hijo de Dios dice de sí mismo
por la boca del profeta: "Ya tengo yo consagrado a mi rey en Sión mi monte
santo... El me ha dicho: Tu eres mi Hijo, yo te he engendrado hoy. Pídeme y te
daré en herencia las naciones, en propiedad los confines de la tierra"
(Salmo 2: 6-8).
Por
estas palabras, Jesucristo declara que ha recibido de Dios el poder, ya sobre
la Iglesia, que viene figurada por la montaña de Sión, ya sobre el resto del
mundo hasta los límites más alejados. ¿Sobre qué base se apoya este soberano
poder? Se desprende claramente de estas palabras: "Tu eres mi Hijo."
Por esta razón Jesucristo es el hijo del Rey del mundo que hereda todo poder;
de ahí estas palabras: "Yo te daré las naciones por herencia". A
estas palabras cabe añadir aquellas otras análogas de san Pablo: "A quien
constituyó heredero universal."
Pero
hay que recordar sobre todo que Jesucristo confirmó lo relativo a su imperio,
no sólo por los apóstoles o los profetas, sino por su propia boca. Al
gobernador romano que le preguntaba:"¿Eres Rey tú?", el contestó sin
vacilar: "Tú lo has dicho: Yo soy rey!" (Juan 18:37)La grandeza de
este poder y la inmensidad infinita de este reino, están confirmados plenamente
por las palabras de Jesucristo a los Apóstoles: "Se me ha dado todo poder
en el Cielo y en la tierra." (Mt 28:18). Si todo poder ha sido dado a
Cristo, se deduce necesariamente que su imperio debe ser soberano, absoluto,
independiente de la voluntad de cualquier otro ser, de suerte que ningún poder
no pueda equipararse al suyo. Y puesto que este imperio le ha sido dado en el
cielo y sobre la tierra, se requiere que ambos le estén sometidos.
Efectivamente,
El ejerció este derecho extraordinario, que le pertenecía, cuando envió a sus
apóstoles a propagar su doctrina, a reunir a todos los hombres en una sola
Iglesia por el bautismo de salvación, a fin de imponer leyes que nadie pudiera
desconocer sin poner en peligro su eterna salvación. Pero esto no es todo.
Jesucristo ordena no sólo en virtud de un derecho natural y como Hijo de Dios
sino también en virtud de un derecho adquirido. Pues "nos arrancó del
poder de las tinieblas" (Colos. 1:13) y también "se entregó a si
mismo para la Redención de todos" (1 Tim 2:6).
No
solamente los católicos y aquellos que han recibido regularmente el bautismo
cristiano, sino todos los hombres y cada uno de ellos, se han convertido para
El "en pueblo adquirido." (1 P 2:9). También san Agustín tiene razón
al decir sobre este punto: "¿Buscáis lo que Jesucristo ha comprado? Ved lo
que El dio y sabréis lo que compró: La sangre de Cristo es el precio de la
compra. ¿Qué otro objeto podría tener tal valor? ¿Cuál si no es el mundo
entero? ¿Cuál sino todas las naciones? ¡Por el universo entero Cristo pagó un
precio semejante!" (Tract., XX in Joan.).
Santo
Tomás nos expone largamente porque los mismos infieles están sometidos al poder
de Jesucristo. Después de haberse preguntado si el poder judiciario de
Jesucristo se extendía a todos los hombres y de haber afirmado que la autoridad
judiciaria emana de la autoridad real, concluye netamente: "Todo está
sumido a Cristo en cuanto a la potencia, aunque no lo está todavía sometido en
cuanto al ejercicio mismo de esta potencia" (Santo Tomás, III Pars. q. 30,
a.4.). Este poder de Cristo y este imperio sobre los hombres, se ejercen por la
verdad, la justicia y sobre todo por la caridad.
Pero
en esta doble base de su poder y de su dominación, Jesucristo nos permite, en
su benevolencia, añadir, si de nuestra parte estamos conformes, la consagración
voluntaria. Dios y Redentor a la vez, posee plenamente y de un modo perfecto,
todo lo que existe. Nosotros, por el contrario, somos tan pobres y tan
desprovistos de todo, que no tenemos nada que nos pertenezca y que podamos
ofrecerle en obsequio. No obstante, por su bondad y caridad soberanas, no rehúsa
nada que le ofrezcamos y que le consagremos lo que ya le pertenece, como si
fuera posesión nuestra. No sólo no rehúsa esta ofrenda, sino que la desea y la
pide: "Hijo mío, dame tu corazón!" Podemos pues serle enteramente
agradables con nuestra buena voluntad y el afecto de nuestras almas.
Consagrándonos a Él, no solamente reconocemos y aceptamos abiertamente su
imperio con alegría, sino que testimoniamos realmente que si lo que le
ofrecemos nos perteneciera, se lo ofreceríamos de todo corazón; así pedimos a
Dios quiera recibir de nosotros estos mismos objetos que ya le pertenecen de un
modo absoluto. Esta es la eficacia del acto del que estamos hablando, y este es
el sentido de sus palabras.
Puesto
que el Sagrado Corazón es el símbolo y la imagen sensible de la caridad
infinita de Jesucristo, caridad que nos impulsa a amarnos los unos a los otros,
es natural que nos consagremos a este corazón tan santo. Obrar así, es darse y
unirse a Jesucristo, pues los homenajes, señales de sumisión y de piedad que
uno ofrece al divino Corazón, son referidos realmente y en propiedad a Cristo
en persona.
Nos
exhortamos y animamos a todos los fieles a que realicen con fervor este acto de
piedad hacia el divino Corazón, al que ya conocen y aman de verdad. Deseamos
vivamente que se entreguen a esta manifestación, el mismo día, a fin de que los
sentimientos y los votos comunes de tantos millones de fieles sean presentados
al mismo tiempo en el templo celestial.
Pero,
¿podemos olvidar esa innumerable cantidad de hombres, sobre los que aún no ha
aparecido la luz de la verdad cristiana? Nos representamos y ocupamos el lugar
de Aquel que vino a salvar lo que estaba perdido y que vertió su sangre para la
salvación del género humano todo entero. Nos soñamos con asiduidad traer a la
vida verdadera a todos esos que yacen en las sombras de la muerte; para eso Nos
hemos enviado por todas partes a los mensajeros de Cristo, para instruirles. Y
ahora, deplorando su triste suerte, Nos los recomendamos con toda nuestra alma
y los consagramos, en cuanto depende de Nos, al Corazón Sacratísimo de Jesús.
De
esta manera, el acto de piedad que aconsejamos a todos, será útil a todos.
Después de haberlo realizado, los que conocen y aman a Cristo Jesús, sentirán
crecer su fe y su amor hacia El. Los que conociéndole, son remisos a seguir su
ley y sus preceptos, podrán obtener y avivar en su Sagrado Corazón la llama de
la caridad. Finalmente, imploramos a todos, con un esfuerzo unánime, la ayuda
celestial hacia los infortunados que están sumergidos en las tinieblas de la
superstición. Pediremos que Jesucristo, a Quien están sometidos "en cuanto
a la potencia", les someta un día "en cuanto al ejercicio de esta
potencia". Y esto, no solamente "en el siglo futuro, cuando impondrá
su voluntad sobre todos los seres recompensando a los unos y castigando a los
otros" (Santo Tomás, id, ibidem.), sino aún en esta vida mortal, dándoles
la fe y la santidad. Que puedan honrar a Dios en la práctica de la virtud, tal
como conviene, y buscar y obtener la felicidad celeste y eterna.
Una
consagración así, aporta también a los Estados la esperanza de una situación
mejor, pues este acto de piedad puede establecer y fortalecer los lazos que
unen naturalmente los asuntos públicos con Dios. En estos últimos tiempos,
sobre todo, se ha erigido una especie de muro entre la Iglesia y la sociedad
civil. En la constitución y administración de los Estados no se tiene en cuenta
para nada la jurisdicción sagrada y divina, y se pretende obtener que la
religión no tenga ningún papel en la vida pública. Esta actitud desemboca en la
pretensión de suprimir en el pueblo la ley cristiana; si les fuera posible
hasta expulsarían a Dios de la misma tierra.
Siendo
los espíritus la presa de un orgullo tan insolente, ¿es que puede sorprender
que la mayor parte del género humano se debata en problemas tan profundos y
esté atacada por una resaca que no deja a nadie al abrigo del miedo y el
peligro? Fatalmente acontece que los fundamentos más sólidos del bien público,
se desmoronan cuando se ha dejado de lado, a la religión. Dios, para que sus
enemigos experimenten el castigo que habían provocado, les ha dejado a merced
de sus malas inclinaciones, de suerte que abandonándose a sus pasiones se
entreguen a una licencia excesiva.
De
ahí esa abundancia de males que desde hace tiempo se ciernen sobre el mundo y
que Nos obligan a pedir el socorro de Aquel que puede evitarlos. ¿Y quién es
éste sino Jesucristo, Hijo Único de Dios, "pues ningún otro nombre le ha
sido dado a los hombres, bajo el Cielo, por el que seamos salvados" (Act
4:12). Hay que recurrir, pues, al que es "el Camino, la Verdad y la
Vida".
El
hombre ha errado: que vuelva a la senda recta de la verdad; las tinieblas han
invadido las almas, que esta oscuridad sea disipada por la luz de la verdad; la
muerte se ha enseñoreado de nosotros, conquistemos la vida. Entonces nos será
permitido sanar tantas heridas, veremos renacer con toda justicia la esperanza
en la antigua autoridad, los esplendores de la fe reaparecerán; las espadas
caerán, las armas se escaparán de nuestras manos cuando todos los hombres acepten
el imperio de Cristo y sometan con alegría, y cuando "toda lengua profese
que el Señor Jesucristo está en la gloria de Dios Padre" (Fil. 2:11).
En
la época en que la Iglesia, aún próxima a sus orígenes, estaba oprimida bajo el
yugo de los Césares, un joven emperador percibió en el Cielo una cruz que
anunciaba y que preparaba una magnífica y próxima victoria. Hoy, tenemos aquí
otro emblema bendito y divino que se ofrece a nuestros ojos: Es el Corazón
Sacratísimo de Jesús, sobre él que se levanta la cruz, y que brilla con un
magnífico resplandor rodeado de llamas. En él debemos poner todas nuestras
esperanzas; tenemos que pedirle y esperar de él la salvación de los hombres.
Finalmente,
no queremos pasar en silencio un motivo particular, es verdad, pero legítimo y
serio, que nos presiona a llevar a cabo esta manifestación. Y es que Dios,
autor de todos los bienes, Nos ha liberado de una enfermedad peligrosa. Nos
queremos recordar este beneficio y testimoniar públicamente Nuestra gratitud
para aumentar los homenajes rendidos al Sagrado Corazón.
Nos
decidimos en consecuencia, que el 9, el 10 y el 11 del mes de junio próximo, en
la iglesia de cada localidad y en la iglesia principal de cada ciudad, sean
recitadas unas oraciones determinadas. Cada uno de esos días, las Letanías del
Sagrado Corazón, aprobadas por nuestra autoridad, serán añadidas a las otras
invocaciones. El último día se recitará la fórmula de consagración que Nos os
hemos enviado, Venerables Hermanos, al mismo tiempo que estas cartas.
Como
prenda de los favores divinos y en testimonio de Nuestra Benevolencia, Nos
concedemos muy afectuosamente en el Señor la bendición Apostólica, a vosotros,
a vuestro clero y al pueblo que os está confiado.
Dado en Roma, el 25 de mayo
de 1899, el 22 de Nuestro Pontificado. León XIII, papa.
Imagen tomada de internet.
1 de junio de 2016
SAN JOSÉ EN EL MISTERIO DE LA ENCARNACIÓN.
SAN
JOSÉ EN EL DECRETO ETERNO DE LA ENCARNACIÓN DEL VERBO POR SU MATRIMONIO CON
MARÍA
San José está predestinado desde la
eternidad en el misterio de la Encarnación del Verbo, del Hijo de Dios en el
seno de María. Por destinación se entiende la preordinación eterna de las cosas
o realidades que con la gracia de Dios se deben obrar en el tiempo. Al decretar
el Padre de las misericordias –la misericordia de Dios desde la eternidad (Sal
102,17)- la redención de la humanidad, perdida por el pecado de los primeros
padres, Él, que todo lo hace con medida, orden, peso y suavidad (Sab. 11,20)
dispuso todo lo referente a este misterio, oculto desde los siglos y que
conocemos por la revelación del mismo Dios, que tenemos en los evangelios. Y
“en la predestinación eterna –como dice santo Tomás -no solo está comprendido
lo que se ha de realizar en el tiempo, sino también el modo y el orden de su
realización” (Suma 3,q.24, a.4).. Y en este modo Dios tenía dispuesto desde la
eternidad que su Hijo, que mandaba al mundo para salvarlo, nacería de una
virgen casada con un hombre llamado José, de la casa de David, y el nombre de
la Virgen era María (Lc 1,27; cfr 2, 5).
San José entra necesariamente en el
decreto eterno de Dios sobre la salvación de los hombres. San José está
comprendido en el decreto eterno de Dios sobre la salvación del género humano.
San Mateo nos revela también: Su madre María estaba desposada con José… su
marido José, como era justo (Mt 1,18.19) “José, hijo de David, no temas tomar a
María, tu mujer, porque lo engendrado en ella es obra del Espíritu Santo…
Despertado José del sueño hizo como el ángel le había mandado y tomo consigo a
su mujer” (Mt 1,29).Un matrimonio realizado por el Espíritu Santo entre dos
esposos santísimos. La Virgen llena de gracia desde el primer instante de su
concepción, San José santificado en el vientre de su madre, semejantísimo a
ella, el que más se asemeja a ella muy por encima de todos los demás santos, en
santidad. El Espíritu Santo le casó con la Virgen María porque fue limpísimo en
virginidad, profundísimo en caridad, altísimo en contemplación, diligentísimo por
la salud de todos a semejanza de su esposa.
26 de mayo de 2016
Jóvenes Eucaristicos
Sabemos
muy bien como la juventud
del siglo XXI tiene grandes retos, ya
que en el mundo que vivimos hay tentaciones, pero por el contrario Cristo
siempre nos dice que seamos fuertes y
valiente. “Tengan ánimo y valor,
no les teman ni se asusten ante ellas, por
el Señor tu Dios va contigo; no
te dejara ni te abandonara. “ Dt 31,6.
Podemos
ver como Dios le habla
al pueblo de Israel y le dice
que no teman ni se asusten porque Dios les acompaña. Cada joven no debe considerarse solo ni angustiado, por el
contrario debe estar lleno de valor y
firmeza para que cuando la
prueba y la tentación vengan él pueda salir victorioso.
Sabemos
que Dios no nos ha dejado solos que tenemos el mejor mangar que se llama
la Eucaristía y en la
palabra de Dios nos quedara muy
claro cuál es el verdadero pan que debemos comer
para seguir adelante en nuestras
luchas diarias. “Yo soy el pan de
la vida. Vuestros padres comieron el maná en el desierto y murieron; este es el
pan que baja del cielo, para que quien lo coma no muera. Yo soy el pan vivo,
bajado del cielo. Si uno come de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo
le voy a dar, es mi carne por la vida del mundo. “
Jn 6,
48-51.
Jesús
nos lo deja muy claro que él es el pan
de vida, el que come de ese
pan vivirá para siempre lo que
nos dice es que
cuando nos acercamos a comulgar nos unimos también al cielo a la comunión de los
santos. La eucaristía no debemos
verla como un simple pan que se nos da
sino como ese alimento que nos da vida
en plenitud.
Y
sigue diciéndonos “Mi carne es verdadera
comida y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre
vive en mí y yo en él“Jn 6, 55-56.
Nos lo
vuelve a
decir por si no nos quedó claro mi carne y mi
sangre es verdadera
comida y bebida, no es cualquier
pan o cualquier vino sino es el mismo Cristo el que comemos y bebemos en
la comunión. Al final nos dice el que come mi carne y bebe
mi sangra vive en mí y yo en él, nos convertimos en otros
Cristos ya que él nos abraza y nosotros
a él.
Para
concluir unas últimas
palabras debemos ser jóvenes
eucarísticos que cuando
participemos de la Eucaristía no pasemos
desapercibidos de tan gran misterio que
Dios nos dejó, sino por el contrario debemos participar activamente de tan gran sacramento que nos salva y
vivifica.
“Tenemos
con nosotros el "pan de los peregrinos", el sacramento del Cuerpo y
de la Sangre de Cristo, que se nos ofrece como fuente inagotable, para sacar de
ella fuerza, serenidad, confianza en cada momento de la existencia”. San Juan
Pablo II.
Brandon
Carvajal. (San José, Costa Rica)
Autor del Blog Camino de Santidad
Imagen de la pelicula Mary's Land.
25 de mayo de 2016
San José, el padre más tierno.
Dios creó el corazón de José
en todo semejante al suyo, como Vicepadre de su Hijo Encarnado en la tierra. Su
corazón está hecho conforme al de Dios Padre, cuyo corazón rebosa ternura:
Acuérdate que tu misericordia y tu ternura son eternas (Salmo 23,6). Como
siente el padre ternura por sus hijos, así siente ternura por sus fieles.
(Salmo 103,). Es la ternura que sentía San José por su hijo Jesús. Desde que
nació en Belén lo rodeo de afabilidad y ternura, a la que el niño y joven Jesús
correspondía llamándolo Abba, Papá.
En el Espíritu Santo
encontró José la fuente del amor que regeneró y sublimó en su amor humano
paternal, haciéndole el más grande y poniendo en él toda aquella solicitud y
ternura que el corazón de un padre puede sentir y conocer. San José por obra de
Dios Padre y del Espíritu Santo es el más tierno de los padres. En su corazón
sembraron los sentimientos más ricos y nobles para con su hijo Jesús, el amor
más tierno y la ternura más amorosa, la bondad más dulce, la solicitad más
empeñada, la preocupación más constante, el cuidado y custodia más exquisitos.
La primera vez que José
sintió al niño Jesús llamarle Abba, Papá, su corazón estalló de ternura y sus
labios se hicieron un beso interminable y al mismo tiempo no ha podido menos de
decirle con la misma ternura a ese hijo que tiene en sus brazos, tan misterioso
por nacido del Espíritu Santo, tenoki, hijo mío.
La grandeza de San José es
la de su amor inmenso y su ternura incalculable de padre. En la familia de
Nazaret la imagen e idea que se tiene de San José es que es un verdadero Papá
para Jesús, que lo que se puede decir de más verdadero, de más bueno y de más
bello es que San José era tan bueno –qué bueno es San José, decía Santa
Teresita- tan tierno e intensamente amable que para el niño y joven Jesús era
la imagen de la ternura y bondad de su Abba, Papá del cielo. José era para
Jesús el icono de su Abba, Papá celestial, el rostro visible de su tiernísimo
Papá del cielo. La ternura con que José le trataba en todo fue el camino para
Jesús para descubrir día a día la ternura en que le envolvía su Papá del cielo.
Y en ésta ternura exquisita
que experimentaba Jesús de su padre José a diario y la familiaridad y confianza
con que le llamaba Abba, Papá está inspirada la oración cristiana del Padre
nuestro.
19 de mayo de 2016
Jóvenes Blogueros con el Papa
Con alegría Blogueros con el Papa sigue presentando sus novedades, esta vez para anunciar que los jóvenes también tienen espacio con nosotros y muy grande, el día jueves será dedicado al pensamiento que los jóvenes nos compartirán.
Ellos están invitados a participar activamente en nuestro blog, con sus iniciativas, sus talentos y sobre todo con las ganas de transmitir las enseñanzas del Evangelio.
En posteriores jueves van a ir subiendo sus aportaciones, jóvenes de diferentes nacionalidades.
Blogueros con el Papa desde sus inicios les ha dado prioridad a los jóvenes.
En la JMJ Madrid 2011 Blogueros con el Papa realizó su I Encuentro Internacional, con muchos frutos, que aún se viven.
La JMJ Cracovia 2016 nos espera, participemos con nuestra presencia, iniciativas y sobre todo con la oración.
Que Jesús Evangelio del Padre y María Santísima nos acompañen y ayuden en esta tarea que queremos seguir impulsando.
Que Jesús Evangelio del Padre y María Santísima nos acompañen y ayuden en esta tarea que queremos seguir impulsando.
Comparto un vídeo del Santo Padre Francisco, cantando con los jóvenes.
María del Rayo.
18 de mayo de 2016
Mi padre y Señor San José.
Mi padre y Señor san José es como llama repetidas veces Santa Teresa a San José con una nota de confianza y de algo muy personal. San José es su padre y Señor.
Estos dos calificativos expresan lo que san José es para ella y ha sido a lo largo de toda su vida. Padre, un padre lleno de amor y misericordia, un reflejo del Padre del cielo que tanto enaltece en el Camino de perfección, un padre tierno, en quien ha puesto toda su confianza. Así lo ha experimentado tantas veces en su vida. Cuando, en un arrobamiento, le ponen una vestidura muy blanca en la iglesia de Santo Tomás de Ávila, al principio no ve quien se la pone “después vi a nuestra Señora al lado derecho y a mi padre San José al izquierdo” (V 33,14). Santa Teresa tiene una confianza ilimitada en su padre San José. Acude a él en todos los momentos de su vida, en su ejercicio de oración, -es su maestro de oración- en su actividad apostólica y de fundadora. Cuando la fundación del primer convento de San José de Ávila se ve sin una blanca para pagar a los obreros. ¿A quién acude? A su padre San José que sabe que no le falla. “me apareció San José, mi verdadero padre y Señor, y me dio a entender que no me faltarían los dineros” (V 33,12). Y San José acudió a su hija y de manera tan maravillosa que las personas a las que se lo contaba quedaban espantadas de lo que oían.
Y es que sabe y cree que además de padre es poderoso. Lo puede todo, es omnipotencia suplicante. Cree con fe ciega que San José todo lo alcanza de su Hijo, a cuya izquierda está sentado en el cielo, y que no le falla nunca porque las súplicas de José para su Hijo son mandatos… “No recuerdo, hasta ahora, haberle suplicado cosa que la haya dejado de hacer. Es cosa que espanta las grandes mercedes que me ha hecho Dios por medio de este bienaventurado Santo; de los peligros que me ha librado así de cuerpo y de alma, que a otros santos parece les dio el Señor gracia para socorrer en una necesidad; a éste glorioso Santo tengo por experiencia que socorre en todas;…Jesús en el cielo hace cuanto le pida”. Éste padre y señor mío me sacó con más bien que yo le sabía pedir de todas mis necesidades.
Santa Teresa desde su experiencia continuada de San José como su padre y señor nos anima a que le tomemos como nuestro padre y señor, a que seamos devotos de este glorioso santo, “querría yo persuadir a todos fuesen devotos de este glorioso santo, por la gran experiencia que tengo de los bienes que alcanza de Dios” (V 6,7), a que acudamos a él en todas nuestras necesidades y veremos por experiencia el gran bien que es encomendarse a este glorioso santo, aprovecha en gran manera a las almas que se encomiendan a él.
13 de mayo de 2016
VERIFICA Y ENLAZANOS EN TU BLOG
23:58Blogueros con el Papa, Enlaces al blog, Enlazanos en tu blog, Evangelización en las redes, Papa

Amigos Blogueros con el Papa, en esta nueva etapa estamos haciendo algunas modificaciones, para tal fin, y para seguir unidos, estamos lanzando la nueva versión del Logo de Blogueros con el Papa, este incluye la nueva dirección del Blog.
Puedes agregarlo bajando la imagen a tu Blog en el lugar que mejor te convenga agregando la dirección: http://www.bloguerosconelpapa.com o copiar el código que aparece bajo la imagen. Se queda el sobre la barra de arriba el apartado donde puedes ENLAZANOS DESDE AQUÍ también.
GRACIAS POR SEGUIR UNIDOS A LA MISIÓN DEL PAPA!!!!!
COPIA Y PEGA LOS SIGUIENTES CÓDIGOS PARA QUE NOS ENLACES EN TU BLOG
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20 de mayo de 2013
¿Hay Papas “mejores” que otros?
15:12Benedicto XVI, Blogueros con el Papa, Comparaciones, Francisco, incondicional., Juan Pablo II, Romano Pontífice

Últimamente se habla mucho del Santo Padre Francisco desde
un plano comparativo con sus antecesores. Lamento la pobreza de algunas comparaciones.
Si usa o no zapatos rojos, si la Cruz que lleva puesta, la silla dónde se sienta, etc.. Hay argumentos para ambos lados de las comparaciones; es decir, algunos
podrán decir que la pobreza que demuestra el Santo Padre por no utilizar algunos
artículos es ejemplar porque se aleja de lo ostentoso. Otros podrán decir que
el desapego a las cosas materiales es la verdadera pobreza y, que seguir con la
misma cruz, zapatos, pantalones, etc. puede
ser apego ya que nada es nuestro y precisamente dejarlo todo demuestra mayor
pobreza en ese desprendimiento de lo material.
Prácticamente todas esas “cosas” que “usan” los Papas no son
de ellos, ¿alguien leyó el testamento del Beato Juan Pablo II? No fue dueño de nada; se sentó en una silla
muy “ostentosa” pero de una forma obediente y humilde. Queda claro que entregó
hasta la última gota, quedó exprimido
hasta el final ¿quién no lo recuerda intentando hablar?
Y ¿qué decir de
Benedicto XVI? afrontando con humildad y valentía los numerosos embates, temas
complicados y muy mediáticos; su calidad de respuestas, cantidad de trabajo,
libros, escritos, homilías, encíclicas,
reuniones… que, con más de 80 años de
edad entregaba al mundo mostraron el
camino a más de mil millones de Católicos; la cantidad de oración detrás de
cada palabra escrita, de sacrificio, de esfuerzo contra las limitaciones humanas
propias de la edad. No se necesitan más
pruebas para ver el acierto del cónclave en “escuchar” al Espíritu Santo y que
Benedicto XVI haya sido y sea para toda la Iglesia el mensajero de Dios que es.
Ahora, con el Papa Francisco, tenemos ejemplo de Caridad y de acción, es una invitación para que éste
sea el momento de actuar de forma constante, como testigos. El Papa Francisco
ha recibido y cultivado unas gracias ejemplares que Dios le ha dado para
guiarnos, para seguir buscando a las ovejas extraviadas, para invitarnos y
motivarnos a ser Cristianos, a recodar que todo se resume en una relación
personal con Cristo y por efecto a las obras, al testimonio.
Me parece que las comparaciones, no van de sillas, oro o
bordados más o menos vistosos... vamos,
que se trata de seguir a Cristo. En
Blogueros con el Papa: “Desde
sus orígenes, Blogueros con el Papa ha perseguido como principal finalidad su
unión y apoyo incondicional a
la persona del Romano Pontífice y al ministerio por él ejercido. Ésta es al
mismo tiempo la nota distintiva de los miembros y la finalidad principal de la
Asociación.”
Las redes sociales son un medio actual. Una parte cada vez
más integral de nuestra vida y hay que usarlas bien, hay que ahogar con
“abundancia de Bien” todo el mal que se hace en ellas. Es una forma de
comunicación de hoy y medio de evangelización
El Papa Francisco es el Santo Padre, es quien dirige la
barca, escogido por el Espíritu Santo que es Dios mismo, vamos a seguirlo,
apoyarlo, escucharlo “incondicionalmente” y con mucha alegría igual que se ha
seguido a los anteriores y a los que vengan.
Mauricio Traeger Mendoza
4 de julio de 2012
Hoy cumplimos dos años
![]() |
Un grupo de "blogueros con el Papa" en el colegio mayor Jaime del Amo (17 de agosto de 2011) |
Hoy cumplimos dos años, desde que pusimos en marcha este blog. Oceanida y Guerrera de la Luz lo diseñaron y el día 4 de julio de 2010 iniciamos este camino que tenía como meta la organización de un Encuentro de blogueros en Madrid, durante la JMJ del año 2011.
Ayer se cumplieron dos años del intercambio de mensajes en facebook que mantuvimos Oceanida, Guerrera de la luz y yo para lanzar el blog junto a un nutrido grupo de autores. A mí me ha emocionado porque las circunstancias eran bastante parecidas a las que vivimos ahora. España acababa de ganar la final del Mundial de fútbol; ahora el equipo nacional ha ganado la Eurocopa (hago mención de ello, porque aparece en el cruce de mensajes). Estoy escribiendo estas líneas en la misma mesa que aquel año: estoy de vacaciones en la misma casa, en un pueblecito de Asturias. Soñábamos entonces en la organización del I Encuentro Internacional de Blogueros con el Papa; ahora estamos preparando el Segundo, en Santander, durante los días 5 a 7 de octubre de este año.
Doy gracias a Dios por este carisma que hemos recibido. Así lo escribí en aquellos días: el carisma bloguero.
Y agradezco también de corazón a todos cuantos nos han acompañado en este camino durante estos dos años: Oceanida, Guerrera de la Luz, Salvador, Mauricio, Cristina, María del Rayo, Bate, Radiomariano, Elige la vida, Juan Alberto Varela, Hard, Enrique Baregó, Juanjo, Ricardo Guillermo Rossano, Fernando Carazo, Motorromero, Mayte, Isaac Parra, La Iglesia es santa y católica, Néstor Mora, David Pascual, Yvette Camou... Y espero no dejarme a nadie. He citado únicamente a quienes han colaborado con sus post, pero son innumerables los que nos han acompañado con sus comentarios y con sus oraciones.
A David Pascual dirijo un especial agradecimiento, porque a él debemos el actual diseño de la página y el logo de nuestra asociación. Ha sido una fortuna que nos hayamos encontrado en este camino y que haya puesto su competencia profesional a nuestro servicio de manera tan desinteresada.
A David Pascual dirijo un especial agradecimiento, porque a él debemos el actual diseño de la página y el logo de nuestra asociación. Ha sido una fortuna que nos hayamos encontrado en este camino y que haya puesto su competencia profesional a nuestro servicio de manera tan desinteresada.
Al releer los post de aquellos primeros meses he podido comprobar el entusiasmo con que comenzamos todos. Este blog ha pasado por muchos y distintos momentos. Ahora estamos en un momento de reforma o relanzamiento. Se están constituyendo o integrando los distintos grupos nacionales de blogueros con el Papa. Cuando termine este proceso integrador, cada grupo nacional nombrará un delegado que formará parte del consejo Editorial de Blogueros con el Papa, dirigido por Yvette Camou.
No quería dejar pasar este segundo aniversario del blog sin elevar a Dios mi agradecimiento y también a todos los que han participado en él.
No quería dejar pasar este segundo aniversario del blog sin elevar a Dios mi agradecimiento y también a todos los que han participado en él.
29 de mayo de 2012
La firma de los Estatutos de la Asociación Española de Blogueros con el Papa
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Mauricio, firmando los Estatutos |
Hace unos meses, a principios de año, nos reunimos en Valladolid un grupo de blogueros para firmar los Estatutos de la Asociación Española de Blogueros con el Papa. Fue un momento emocionante porque eramos conscientes de participar en una aventura o de comenzar un camino que puede llevarnos muy lejos. Celebramos la Eucaristía y luego comimos juntos. En aquella ocasión había yo preparado estas líneas que ahora comparto con vosotros. No lo he podido hacer antes porque hasta hace poco no podíamos dar por concluido el proceso que conduce a la aprobación definitiva de la Asociación. Ahora ya podemos dar la noticia con la esperanza de que este paso tan importante sirva a otros blogueros de otros países para iniciar también ellos los movimientos necesarios para organizarse en Asociación Nacional. A los blogueros españoles les anunciamos también que pronto os invitaremos a asociaros con nosotros, explicando los pasos que tendríais que dar para tal fin.
Sin embargo, pronto surgieron muchas preguntas. Siendo en la mayoría católicos y estando esparcidos por el Orbe de la Tierra, en multitud de países, ¿no convendría constituirnos como una Asociación Internacional de Fieles regida por el Derecho canónico y reconocida por el Consejo Pontificio para los laicos? Al principio, la respuesta nos pareció que debía de ser afirmativa: pertenecemos a muchas naciones y somos católicos, es lógico que sea así. No hay otra autoridad mejor que la del Papa y sus dicasterios romanos para aunar nuestros esfuerzos y constituirnos en una Asociación Internacional.
Sin embargo, a pesar de que la idea parecía muy simple y tentadora, pronto se pusieron en evidencia las dificultades para llevarla a término.
Por lo general las asociaciones de fieles católicos suelen crearse en las ciudades y algunas de ellas, poco a poco, crecen y se extienden por el territorio de una nación. Suele tratarse de experiencias que surgen de la vida cristiana o del celo apostólico de los socios y que pueden ser "transportadas" a otras ciudades, de manera que cuando trascienden los límites de un Estado pueden ya pretender gozar de la categoría de Asociaciones Internacionales. En efecto, aunque la autoridad última que reconoce la Asociación Internacional sea la Santa Sede, el primer paso debe realizarse en una Iglesia Particular o diócesis, donde el Obispo u Ordinario dará el visto bueno y de allí -consiguiendo nuevos pareceres positivos de otros Obispos- se puede conseguir esa personalidad jurídica internacional.
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Don Joan |
Por otra parte, fuimos advirtiendo que la figura jurídica de asociación de fieles -que debe ser reconocida en el ámbito canónico eclesial- tampoco congeniaba bien con otros aspectos de este fenómeno tan peculiar nuestro. Los blogueros llamados a participar en estas Asociaciones no son necesariamente católicos: basta que estén dispuestos a respetar la doctrina católica -lo cual supone que no la atacarán formalmente, aunque puedan no profesar nuestra Fe- y apoyar a la persona y misión del Papa. Äl mismo tiempo, muchas otras razones prácticas, aconsejaban recorrer un camino distinto: que los blogueros de los distintos países se asociasen según las leyes civiles propias. De esta manera, una vez se consiguiera que los blogueros de unos pocos países estuvieran ya establemente constituidos en Asociación de Blogueros con el Papa, entonces sería posible recorrer una segunda etapa del camino: la constitución de una Federación Internacional de Blogueros con el Papa.
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Fernando |
Hoy podemos celebrar con un brindis la constitución de la Asociación Española de Blogueros con el Papa. Os hacemos partícipes de nuestra alegría. Ojalá los blogueros con el Papa de otros muchos países recorran también pronto esta primera etapa y juntos podamos vernos en Rio de Janeiro como Confederación Internacional.