10 de marzo de 2025

ORACIÓN I DOMINGO DE CUARESMA

Ayúdame a hacer silencio. Señor, quiero escuchar tu voz. Toma mi mano, guíame al desierto, que nos encontremos a solas, Tú y yo.

Necesito contemplar tu rostro, me hace falta la calidez de tu voz, caminar juntos… callar para que hables Tú. Me pongo en tus manos, quiero revisar mi vida, descubrir en qué tengo que cambiar, afianzar lo que anda bien, sorprenderme con lo nuevo que me pides. Me tienta creer que te escucho, cuando escucho mi voz.

¡Enséñame a discernir! Dame luz para distinguir tu rostro. Llévame al desierto, Señor, despójame de lo que me ata, sacude mis certezas y pon a prueba mi amor para empezar de nuevo, humilde, sencillo, con fuerza y Espíritu para vivir fiel a Ti. Amén. 

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

9 de marzo de 2025

ORACIÓN CON MARÍA

En este sábado, María, quiero seguir tu ejemplo de constancia porque Tú te presentas como la persona que, habiendo recibido de Dios una vocación, sigues con fidelidad y constancia lo que el Padre te reclama, y en colaboración con Cristo, ofreces toda tu vida, tu corazón y tu mente, para realizar tu misión de Madre y Virgen; me enseñas que la paciencia y la constancia son los elementos que sintetizan el compromiso humano y el confiarse en Dios; y me ayudas a potenciar mi pobre tenacidad interior, esa resistencia del ánimo que me permiten no desesperar en la espera de una petición al Padre que tarda en llegar, sino de aguardarla en mi corazón con esperanzada confianza. Concédeme, Señor, la paciencia necesarias para soportar las largas esperas, para asumir los desafíos de cada día, para adaptarme a los imprevistos que surgen en mi vida, para apreciar la belleza de las cosas sencillas, para soportar aquello que me provoca incomodidad y aceptar vivir con mis propios límites. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

8 de marzo de 2025

ORACIÓN CUARESMAL: MIRARTE, SEÑOR

Señor, en esta Cuaresma quiero mirarte más a tí que a mi mismo, contemplar más tu bondad y misericordia que mis miserias. Deseo que mi vida interior sea un diálogo de amor contigo! ¡Señor, Tu que eres justo y clemente con quien te invoca, Tú que conoces mi pecado y mi injusticia pero también de mis buenos deseos, escucha siempre mis oraciones y dame la gracia de volver a ti por una conversión y reconciliación sinceras. Ayúdame a comportarme con sinceridad en el camino del amor, y a crecer contigo a través de todos los acontecimientos de mi vida. Me duele, Señor, ofendenderte por mi dureza de corazón; concédeme una sincera conversión y suscita en mí el amor a ti y al prójimo. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina

7 de marzo de 2025

ORACIÓN: CREO Y ESPERO

Dios Padre Bueno, guíame, acompáñame en mi caminar, hacia la felicidad plena contigo.

No dejes Señor que me detenga en el camino emprendido. Enséñame a seguir esperando aunque no vea resultados; a seguir trabajando con paciencia a pesar de los fracasos.

En el camino de la conversión he de ir desprendiéndome de todo lo que me pesa y me hace fatigoso el caminar.

Pero creo, Señor, que Tú conoces mis anhelos y no dejarás mi vida infecunda.

Creo y espero porque amo y necesito ser amado. Y yo sé Señor que Tú me amas. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juna Carlos Medina Medina

6 de marzo de 2025

ORACIÓN MIÉRCOLES DE CENIZA

Señor: como Tu pueblo elegido que empleaba la ceniza como señal de arrepentimiento, dolor y penitencia, concédenos recibirla hoy que inicia la Cuaresma no por costumbre o por superstición, sino para expresar nuestro deseo de conversión, nuestro compromiso para apartarnos del pecado,

reconciliarnos contigo, y crecer en fe, esperanza y amor, a través de los caminos que propone la Iglesia: oración, para dialogar diario contigo, nuestro Amigo, caridad, para estar atentos a los otros y ayudarlos en su necesidad, y ayuno y abstinencia para aprender a dominarnos y a privarnos de bienes para compartirlos con los demás.

Señor Jesús: que en nuestro camino cuaresmal Tu Palabra sea nuestra luz,  y la Eucaristía el alimento que fortalezca nuestro corazón para acompañarte hasta la cruz  y llegar a la Pascua a celebrar contigo que derrotaste la muerte con Tu Resurrección. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina