28 de octubre de 2026

EN LO PEQUEÑO

Señor Jesús, tú comparas el Reino de Dios con una semilla diminuta que se siembra y crece hasta ser un árbol donde anidan las aves. Con una pizca de levadura que, escondida en la masa, lo transforma todo.

Gracias, porque tu Reino no necesita ruido ni grandeza para avanzar. Crece en lo pequeño, en lo callado, en lo cotidiano.

Ayúdame a confiar cuando mis esfuerzos me parezcan insignificantes.

Enséñame a sembrar con paciencia y a esperar tu tiempo, sabiendo que eres tú quien da el crecimiento.

Haz de mi vida levadura buena: que mis palabras, mis gestos y mi manera de tratar a los demás fermenten la paz, la justicia y el amor en mi casa, en mi trabajo y en mi comunidad.

Haz también que sea un lugar de acogida, como ese árbol donde las aves encuentran refugio, para que nadie a mi lado se sienta sin sitio.

Que tu Reino crezca en mí y a través de mí, aunque yo no lo vea. Amén.

Desde mi parroquia, por el párroco
D. Juan Carlos Medina Medina